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Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

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Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por Belu el Miér Jun 29, 2016 10:17 am

¡Buenos días a todos, o noches, o lo que sea!
Bueno, es normal que no me conozcan, soy nueva por aquí... así que de antemano, mucho gusto estar en esta comunidad.

Hoy vengo a traerles la primera historia que tengo en mente... desarrollándose está la segunda, y esta a falta de unos retoques... Solo decir que es cruda, pero creo que puede tener su atractivo. Solo espero que la disfruten, y que les guste.

Hoy les traigo el prólogo para que se vayan haciendo a la idea... más tarde, dentro de unas horas, el primer capítulo. Dicho a esto, en sus manos estoy, lo que quieran decir o comentar... estoy abierta a críticas. Nos vemos Very Happy


Prólogo:

Prólogo.

Todo estaba oscuro.

Sabía que sus ojos estaban abiertos, pero no veía nada.
Podía escuchar el sonido de los hierros que la tenían sujeta por las manos y por los pies al rozarse.
Sabía que estaba acostada, pero es que no tenía fuerzas para otra cosa.
Sentía su mejilla arder. Le habían pegado, lo recordaba, de hecho… le habían pegado demasiadas veces.
Lo peor de todo era que no recordaba nada, solo que un día despertó atada, con un hombre, que la había traído hasta aquí, a un barco.

Sabía que su vida no valía una puta mierda.

Se lo había escuchado decir miles de veces a los tíos que recorrían una y otra vez la sala donde estaban.

Era una esclava. Sin derechos. Sin palabra. Sin opinión… sin nada.

Su único destino era acabar en las manos de alguien, como un puto objeto que se utiliza y se tira… porque eso era lo que valía la vida de una esclavo…

Nada.

Sentía nauseas, el barco se movía mucho. Se asustó. La habitación se alumbró, y el destello la cegó completamente.
Notó como alguien la levantaba en peso. Intentó resistirse, pero nada, era más fuerte que ella… No podía hacer nada.

Sintió la brisa fresca y libre en su cara, y soltó una lágrima… libertad… aquello que jamás iba a tener ella.

De nuevo se hizo la oscuridad. Cerró los ojos. No quería tenerlos abiertos.

Silencio.


Última edición por Belu el Jue Ago 11, 2016 9:51 am, editado 4 veces

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por CerezoIntenso el Jue Jun 30, 2016 2:56 am

Te confieso que me intriga, me atrapa y me gusta! Espero con interés en primer capitulo ^_^

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por Belu el Jue Jun 30, 2016 7:38 am

¡Buenas a todos! Como dije, enseguida iba a subir el primer capítulo de la historia, y es que bueno... el prólogo no es que diera mucha información... así que bueno, lo prometido es deuda, claro está.

Muchas gracias a todos los lectores, y en especial a ti, CerezoIntenso, bonito nombre por cierto... me alegro que te guste, a ver si el primer cap te resulta atractivo. De nuevo, gracias a todos. Ahí lo tenéis. Very Happy



Capítulo 1:
Capítulo 1:


Quizás fue el sonido de la lluvia chocando contra el suelo de roca lo que le despertó, o quizás el relinchar del caballo que trotando se podía escuchar desde la cama donde reposaba.
Se encontraba intranquilo, como casi en todos sus despertares, envolviéndose de nuevo entras las recias mantas que le aportaban calor, y es que estaban en pleno invierno, y el frío y la humedad se palpaban allí donde te encontraras.

Se levantó a los minutos del lugar donde reposaba, descalzo, ya que nunca dormía con nada que pudiera taparle los pies, dejando caer los mismos sobre el suelo frío que caracterizaba su amplia habitación. Con el ceño fruncido y estirando sus brazo, fue aproximándose hacia el gran ventanal que se encontraba a la derecha de su lugar de descanso, a través del cual se podía ver la gran ciudad donde este vivía. Las casas de esta se encontraban quizás menos lúcidas, ya que la lluvia no dejaba observar el esplendor que poseía el entorno sobre el cual vivía.

Escuchó unos golpecitos que lo importunaron. Se sobresaltó, le extrañó que se le llamara tan temprano, pues deducía que no deberían de ser más de las seis de la mañana.

-Adelante- Dijo sobrio, tajante-

Una menuda mujer abrió la puerta con mucha cautela. Dicha mujer se encontraba vestida de la misma forma que cualquier criada de la época, un traje convencional, oscuro, que ocultaba los atributos que posiblemente pudiera tener dicha fémina, que no tendría más de los treinta años de edad. Se quedó parada en la entrada mientras se tomaba la libertad de mirar a los celestes ojos penetrantes que la observaban como expectantes, esperando el mensaje que esta quería transmitir.

-Señor, perdone que le moleste, pero un mensajero vino hace una hora con una carta, para usted claro, y dijo que debía verla con carácter de urgencia- Dijo sacando de su bolsillo un pergamino perfectamente enrollado con un pequeño y sofisticado lazo negro-

-Dámelo- Dijo el hombre sin mirar a la mujer-

Esta se aproximó nerviosa hasta el hombre, el cual, por su gran tamaño causaba temor. Cuando le entregó el papel se fijó en su figura, la cual no había podido distinguir con exactitud desde que le servía: Era joven, y sus expresiones igualmente por supuesto. Tenía la tez clara, los ojos azules, y una mirada inquietante capaz de causar nerviosismo. Su cabello era liso, y rubio, de la misma tonalidad que el trigo en pleno esplendor, y en esta ocasión se encontraba suelto, llegándole hasta los hombros. Tenía un cuerpo atlético, y este se podía notar a pesar de que llevara un sallo bastante recio. Sus pómulos estaban bien marcados, y un poco de barba rubia se podía notar en su rostro, rastro de que este acababa de salir de la cama.

El rubio terminó de leer el pergamino delante de la susodicha, y mirándola se lo volvió a entrar.

-Marcho a vestirme, cuando baje me gustaría desayunar.- La sirvienta asintió- Gracias- Dijo saliendo de la habitación-

Se aproximó entonces a través de los largos pasillos hasta una sala que parecía ser el baño. Entro en ella y comenzó a desvestirse, observando a través del espejo su torso musculado y su largo cabello caer en este. Comenzó entonces a lavarse el cuerpo mientras pensaba en la carta, la cual había sido escrita por su amigo Sasuke, el duque Sasuke, de la familia Uchiha. Era quizás uno de sus mejores amigos en la infancia, y aun ahora, a la edad de 24 años seguían saliendo a cazar juntos entre otras cosas.
Sasuke le había escrito porque aquel día, aquel lluvioso día, era su cumpleaños, y pretendía visitarlo a las diez y media.

Al terminar de lavarse pasó a revisar su cara. Le gustaba llevar algo de barba a pesar que los de su clase no lo vieran algo atractivo, así que la dejó estar. Pasó entonces a recoger su pelo, el cual recogió en una cola, la cual dejó escapar alguna que otra hebra de su rubio cabellos en su cara.

Salió entonces del baño tapándose con una manta de cadera para abajo, entrando de nuevo a su habitación.  Recorrió la gran habitación hasta llegar al armario donde guardaba sus trajes. Quizás lo más destacado en aquellos entonces era la malla y el tejido de punto, así que optó por tomar unas vestimentas de esas características, y una vez listo y vestido, decidió bajar al salón.

La mansión donde este vivía tenía tres plantas: en la primera se encontraban los lugares más recurrentes de lo que podía ser una casa corriente: una cocina, un salón, el comedor… mientras que la segunda planta se encontraba reservada para la servidumbre, y se encontraban las habitaciones donde las sirvientas reposaban. La tercera planta sin embargo era solo para el rubio.

Bajó entonces a través de las escaleras hasta llegar a la planta baja, donde tras pocos pasos llegó al comedor, donde tenía servido un gran festín, y todo lo que en la gran mesa de esa sala se hallaba había sido realizado para él únicamente, ya que este vivía solo.

Su padre murió cuando él era joven, mientras que su madre había marchado con una de sus hermanas hacia la ciudad de al lado. Iban a visitarlo frecuentemente, y pasaban el día en la mansión de este, mientras que el rubio casi nunca pasaba por la ciudad donde ellas habían decidido asentarse.
El caso era que él, por iniciativa propia había decido tanto vivir solo como estudiar, y es que no lo necesitaba ni mucho menos, ya que la fortuna de su padre, y en general de su familia le hubieran permitido vivir toda una vida de comodidades sin necesidad de trabajar, e incluso podría haber dejado una buena base a sus posibles futuros hijos. Aún así, el joven decidió estudiar, y así lo hice: se  contrató a un maestro particular, el cual iba y venía a la mansión donde anteriormente vivía toda la familia, ya que este, al pertenecer a una casta superior, no se asociaba con el resto de niños.
Cuando terminó sus estudios primarios, viajó a otro país a formarse en estudios médicos, regresando al tiempo como uno de los graduados con mejor calificación, cosa que enorgulleció muchísimo a su madre y a su familia.

En aquellos momentos, aun teniendo una posición nobiliaria bastante buena como lo es la de duque, se encontraba ejerciendo de su oficio: la medicina, por lo que su fortuna se veía incrementada de forma exponencial, ya que no se le conocía de otro vicio que no fuera la lectura, el buen comer, la caza, el deporte y la música.

Estas premisas son bastantes para suponer que el rubio era de los solteros más codiciados de la zona, ya no solo por su formación, fortuna y prestigio, sino sobre todo por su gran belleza: Era un hombre robusto, alto y atlético, con formas elegantes y con un habla muy culta. Era bastante serio en el trato, pero resultaba ser muy misterioso y enigmático.
El rubio terminó de desayunar a la hora de empezar a ello, y es que la hora de las comidas era algo sagrado para él. Posteriormente se levantó de la mesa e indicó a las sirvientas que ya había acabado, por lo que volvió a dirigirse a su cuarto, el cual en el transcurso de su desayuno había sido limpiado, encontrándose su cama hecha y llena de un aroma a sándalos que inundó la estancia.
Rápidamente tomó unos papeles que habían en la alcoba y bajó de nuevo a la primera planta, cruzando el comedor y llegando hasta lo que era su despacho. Al entrar notó la humedad en la estancia, fruto de que la ventana que daba al patio se encontraba entreabierta. La lluvia había aflojado, pero seguí constante, cosa que le relajó: le encantaba la lluvia.
Una vez en su estudio comenzó a revisar un caso de gripe bastante anormal que le había ocasionado bastante curiosidad, el cual no conseguía curar de ninguna manera.
De entre sus estanterías tomó varios libros, de los cuales la mayoría eran referidos a herbología entre otras cosas, y comenzó a releerlos como buscando desesperado algo, hasta que, casi sin darse cuenta pasaron las horas.

Unos golpes en la puerta lo sobresaltaron en su lectura. Rascándose la cabeza y alejando el pelo de su cara indicó a la sirvienta que pasara.

-Perdona señor, su amigo, el duque Uchiha está en la puerta, esperándolo-

El rubio levantó de su sillón y se acomodó la ropa.

-Dile que pase al salón, y cuando lo hayas hecho, indícale a Rupert que prepare el carro, saldré cuando la visita se haya ido-

La sirvienta asintió sin mirarlo mientras este comenzaba a colocar los libros que había cogido de nuevo en la estantería. No podía creer lo tarde que se le había hecho, tendría que visitar a la paciente después de la visita.

Cuando terminó se dirigió rápidamente hasta el salón, donde su amigo al verlo levantó del sofá donde se encontraba y fue a recibirlo dándole un cálido abrazo.

-¡Ay gañán, que nos hacemos viejos y no nos damos cuenta!- Le dijo un risueño Sasuke mientras le daba palmaditas en la espalda- ¡Felicidades Naruto!-

El rubio sonrió cuando lo soltó. La verdad es que su amigo estaba un poco ido de la cabeza, pero no dejaba de ser un tipo con buen fondo.

-Muchas gracias Sasuke, me alegro de tu visita, ¿gustas de algo?-
-No, desde luego, marcho a visitar a mis abuelos ahora, solamente he venido a traerte tu regalo, el cual te va a gustar mucho- Dijo sonriente y con una sonrisa de picarón que desconcertó a Naruto-
-Ummh… no me gusta esa cara Sasuke- Dijo Naruto- ¿No serán entradas para el burdel nuevo que me dijiste?-

El moreno se echó a reír mientras le daba en la cabeza a Nauto suaves golpes.

-Nah, si luego no vienes, te he traído algo mucho mejor que eso- Dijo indicando que saliera con él al exterior-

El rubio lo acompañó por la puerta de salida de su mansión hasta su amplio patio, en el cual se encontraba su propio carro de caballos y a un lado el de su amigo. Sasuke se adelantó al rubio y llegó primero, esperando a que su amigo llegara con cara de pícaro.

-Adam- Le dijo el moreno al cochero- Ya sabes- Hizo una señal con la cabeza y se dirigió a la parte trasera del carro-

En la parte trasera del carro se comenzaron a escuchar sonidos, y en unos instantes se observó como este cargaba a lo que parecía una joven, menuda y delgada, con los cabellos rosados espeluznados, que trataba de soltarse del amarre que este le hacía. Consiguieron pararla unos instantes, percatándose el rubio de que esta llevaba una mordaza en la boca que le impedía hablar.

-¿Qué me dices? ¿A que es un buen regalo?-

Naruto inspeccionó lo que pudo a la joven, la cual ladeaba su cara y trataba no ser vista, así como dar patadas al pobre Adam que se defendía como podía.

-Es brava, como ves, sé que te gustan las mujeres así Naruto, por eso la he comprado para ti, recién llegada, y es… muy exótica…- Dijo tomándola del rostro-

Cuando el moreno hizo esto Naruto observó su tez blanca, empapada de lluvia, y sus ojos, verdes como esmeraldas, los cuales reflejaban odio y asco.

-Le hemos tenido que poner esto porque no se callaba… pero ahora supongo que se lo podremos quitar- Dijo el moreno sonriendo pícaro moviendo la cuerda de su boca, recibiendo de forma instantánea un mordisco por parte de esta, que comenzó a chillar-

Adam le tapó la boca mientras que le volvía a colocar la soga en la boca. El moreno mientras se dolía del mordisco.

-Zorra- Dijo este apretando un puño dispuesto a asentarle un golpe. El rubio lo detuvo justo antes de hacerlo-
-Esta inquieta, perdónala… solo es….- Dijo mirándola a los ojos-
-Una puta esclava- Soltó este- Espero que al menos te lo pases bien con ella... seguro que sí…- Dijo este divertido tocándole la cara a la chica- También podrías prestármela un tiempo cuando te hartes, así saldo la deuda que me ha dejado esto…- Dijo señalándose la mano-  ¿dónde la dejamos?-
-Que se encargue Rupert- Dijo mirando a la muchacha a los ojos-
-Bien- Dijo Sasuke viendo como Adam y Rupert intentaban llevarla a rastras por todo el patio- A mi me ponen las tías que se resisten un poco… y esta, puf… disfrútala mucho, es tu esclava a partir de ahora- Dijo entregándole unos papeles- Disfruta, dentro de nada nuestras madres comenzarán a buscarnos esposa y tendremos menos libertades-

El rubio miró los papeles que llevaba en la mano en los cuales ponía el precio de la persona que supuestamente ahora era de su propiedad,

-Sabes que no me gustan estas cosas Sasuke…- Dijo Naruto pensativo-
-Deja de pensar de una puta vez y diviértete, es solo una esclava… y es tu cumpleaños, estírate un poco, déjate llevar…- Dijo dándole palmadas en la espalda- Y si te hartas, ya sabes… pásamela, que le voy a dar buen uso…- Dijo este guiñándole un ojo mientras observaba como Adam se aproximaba- Vámonos Adam, debemos partir… y Naruto… ya me contarás ya…- Le guiñó de nuevo un ojo antes de subir al carro, el cual comenzó a alejarse de la casa del rubio-

Naruto, rascándose la cabeza entro a su mansión aún en shock por lo ocurrido hace unos instantes, encontrándose a Rupert tratando de someter a la muchacha, la cual pataleaba y trataba de zafarse del agarre de este.

-¿Qué hago señor?- Dijo su chofer-

El rubio simplemente se llevó las manos a la cabeza… puñetero Sasuke… ¿dónde lo había metido?




Espero que les haya gustado, nos veremos en el próximo capítulo. Chao Naruto

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por alexad_uzumaki el Jue Jun 30, 2016 10:06 am

muy interesante se ve que esta muy bueno en la época done existían los esclavos que interesante espero conti

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por CerezoIntenso el Jue Jun 30, 2016 12:21 pm

me atrapaste Embarassed Shocked a buen regalo de sasuke, eso si es un amigo! jajaja me gusta el escenario de la historia, esas epocas son curiosas e interesantes. Espero el proximo capitulo. ha, y muchas gracias por el cumplido jeje soy algo intensa pero con un toque dulce, de ahi el cerezo jejeje Very Happy

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por Belu el Mar Jul 05, 2016 11:25 pm

¡Hola de nuevo a todos!
Llegó la hora de subir el siguiente capítulo.
Muchísimas gracias a los lectores y sobre todo a: CerezoIntenso y a alexad_uzumaki por sus comentarios, espero que no les decepcione el siguiente capítulo.
Sin más que decir... a leer sea dicho.


Capítulo 2:
Capítulo 2:


-Vosotras- Dijo refiriéndose a las sirvientas- Ducharla, quitarle esa ropa y vestirla con… con cualquier cosa, que abrigue, y cuando terminéis llevarla a la tercera planta, a la habitación de invitados que hay al lado de mi cuarto-

Las sirvientas acataron anonadadas las instrucciones del rubio, que nunca había llevado a nadie a la habitación situada al lado de la suya.

-Rupert, vamos a tener que posponer el viaje para ver a la paciente Madison, tendrá que esperar, guarda  los caballos y ponles comida y agua- Este asentó la cabeza y obedeció- Y vosotras- Dijo refiriéndose a las sirvientas de la cocina- Preparad una sopa, caliente-

Después de esto el rubio comenzó a pensar mientras observaba el patio a través del ventanal del salón… ¿qué iba a hacer él con una esclava?
Nunca había estado a favor de que se comprara la vida de un humano porque sí, le parecía ruin y despreciable, y nunca había considerado siquiera la compra de uno… pero esto era diferente.
No sabía lo que hacer, si dejarla libre o simplemente dejarla estar allí, en su hogar…

Una sirvienta lo sacó de sus pensamientos al indicarle que la esclava ya estaba vestida y lista, encerrada donde él había mandado. Este simplemente asintió cogiendo un maletín de uno de los sofás de la sala, comenzando a ascender por las escaleras, seguido de la sirvienta.

-Señor, nos ha dado miedo quitarle la soga de la boca por si nos agredía como al duque-
-No importa, puedes irte- Dijo cuando ambos terminaron de subir por las escaleras que llevaban al tercer piso-
-También la hemos atado a uno de los extremos de la cama, no queríamos que causara daños en la estancia-

El rubio miró apenado a la sirvienta… creía que nadie merecía ser tratado así.

-De acuerdo- Asentó el rubio-
-Si necesita ayuda o le hiere, avísenos señor- Dijo esta retirándose después de sus palabras-

Naruto continuó caminando por el pasillo hasta que llegó a la puerta que llevaba a la habitación donde él mismo había mandado colocar a la esclava.
Tocó suavemente la puerta de madera sin escuchar respuesta, y después abrió la misma, encontrándose una imagen que le impactó: En la cama de la habitación se encontraba la joven, atada por una de las manos a uno de los palos de la cama, mientras que su boca se encontraba tapada por una cuerda gorda, de las que se usan en los barcos. Lo miraba con unos ojos verdes manchados de odio y desprecio, mientras que este reposaba su vista en su cabello, mojado, señal de que había sido lavado con anterioridad. Estaba vestida con un sallo corto, que le llegaba a medio muslo, dejando ver sus piernas delgadas y blancas reposar en la cama.

Era preciosa.

Era una realidad como un templo, la muchacha era de lo más bonito que había visto nunca, a pesar de la situación en la que se encontraba.
Comenzó a aproximarse a ella sin decir palabra, notando como esta se iba inquietando y encogiéndose, estaba muerta de miedo.

-No te voy a hacer daño- Dijo sentándose cerca de ella, a pocos centímetros de su cuerpo- Voy a quitarte esa soga de la boca, no intentes nada raro-

Los ojos de la muchacha se dilataron ante esto mientras notaba como la presión en su cara iba descendiendo, y es que dicha cuerda le estaba haciendo mucho daño. Cuando terminó de quitársela soltó un quejido casi en forma de susurro que fue escuchado por el rubio.

-Ahora, voy a soltarte de la cama- Dijo este repitiendo el mismo proceso llevado a cabo en la cara de esta, dejándola totalmente libre- Ahora, quiero que hables-

Esta miró sus ojos azules sorprendida… ¿qué cojones quería que dijera?.

-¿Cuántos años tienes?- Dijo este con su mirada penetrante puesta en ella-

La muchacha vaciló unos instantes, que sirvieron al rubio para que comenzara a importunarse.

-Te he hecho una pregunta, habla.- Dijo autoritario, causándole a esta un escalofrío-
-17- Dijo en voz baja sin mirarlo a los ojos-
-¿Cual es tu nombre?-
-Sa… Sakura…- Dijo en un susurro de nuevo agachando la mirada-

El rubio le sostuvo la barbilla obligándola a mirarlo directamente, encontrándose ella con esos ojos azules que le calaban el alma de nuevo frente a frente. Pudo observarlo ahora mejor… era un hombre guapísimo a la par que inquietante: sus labios gruesos, sus pómulos, su cabello rubio lacio… todo él era perfecto.

-Deseo que me mires cuando te hablo- Dijo de nuevo con gravedad en la voz- ¿De dónde procedes?
-No lo sé…- Dijo esta inquieta-
-¿Cómo que no lo sabes?- Dijo este curioso-
-No recuerdo nada, solo un barco… nos llevaban a todos en él, se nos trataba mal… después llegamos a puerto… tú… ese tío, el moreno me compró, y ya está-  

El rubio la tomó del rostro mientras contaba esto, sintiéndola tensa. Llevaba magulladuras en la cara.
-¿Te han pegado?-

Esta asintió apenada.
El rubio maldijo para sus adentros… no soportaba que se golpeara a ninguna mujer.

-Voy a revisarte- Dijo este levantándose y trayendo el maletín que había llevado durante su ascenso por la casa-
-No- Dijo esta tajante-

El rubio no podía creer lo que había oído… ¿acaso se había negado?
-¿Como que no?-
-No me toques- Dijo esta mientras cargaba su mirada en la de este, el cual fruncía el ceño cabreado a la par que sorprendido-
-No eres nadie para negarte a una orden, y más de alguien al que supuestamente perteneces- Dijo este dejándose llevar por la ira-
-Que te jodan- Dijo esta levantándose de la cama, estando a unos metros de este-
-No intentes huir, te lo impediré- Dijo este aproximándose a ella, que de un momento a otro comenzó a correr por la estancia, siendo alcanzada rápidamente por este, el cual la cogió en peso sin esfuerzo ninguno-

Esta comenzó a resistirse asentándole golpes en la espalda, cosa que no importaba a Naruto, que se encontraba sonriente, incrédulo por la rebeldía de aquella menuda mujer.
La posicionó de nuevo en la cama, sosteniendo sus brazos con una sola de sus grandes manos, dejando a esta indefensa.

Sonrió al ver la indignación de esta, le parecía divertida la situación a la par que excitante… nunca le habían dicho ¨No¨.

-Ahora vas a dejar que te revise, sí o sí, necesito comprobar que estás bien… no te sirve de nada resistirte, te supero en fuerza y en tamaño- Dijo este sonriente mientras que se volvía a levantar-
- Cabrón.- Dijo esta al notar como el rubio se mofaba de una forma amable de ella-
-Oye, ¿qué es eso de insultar a tu amo? ¿qué clase de esclava eres tú?- Dijo este trayendo consigo una especie de palo- Abre la boca, y obedece-

Esta gruñó antes de abrirla, permitiendo que este observara a través de su garganta. Tenía la boca aparentemente bien. Después continuó examinándole los ojos, los cuales los observó detenidamente.

-¿Cuánto hace que no comes?-
-No lo sé- Dijo esta gruñona-
-Te traeré una sopa caliente… estás helada- Dijo este tocándole los brazos-

Ante este contacto esta se sobresaltó, ese hombre tenía una capacidad muy desarrollada para causar ese efecto en ella.

-Estas marcas… ¿te tenían agarrada por los brazos?-
Esta simplemente asintió. El rubio maldijo en voz baja… bestias…
Sin avisar descendió por su cuerpo llegando hasta sus tobillos, los cuales también tenían marcas del mismo tipo, indicios de que también estuvo sujeta de allí. Le abrió un poco las piernas para examinarla mejor, cosa que hizo que esta soltara un gruñido aludible para este, que provocó que el rubio la mirara pícaro a los ojos sonriendo, la pelirosa maldijo.

-Ahora voy a auscultarte, ábrete el sallo- Dijo sin mirarla mientras se posicionaba a su altura, cogiendo el fonendoscopio-

Esta se sonrojó al instante… no podía creer que tuviera que hacer eso. El rubio la observó expectante, esperando a que lo hiciera, pero esta de nuevo se negó, notando el sonrojo de esta teñir sus mejillas.

-Sakura- Dijo saboreando cada palabra que tenía su nombre- Soy médico, no debes avergonzarte, es mi trabajo, tengo que hacerlo- Dijo serio bajando a su postura-

Esta lo miró casi a punto de llorar mientras se abría el ropaje que esta llevaba lentamente.
El rubio observó esta escena, sintiendo el irrefrenable impulso de sacarle ese trapo ya del cuerpo, no podía evitar sentirse atraído por la muchacha, y con la visión que se le presentaba…
Su pecho era grande, para su estatura y peso, juvenil, perfecto. Se le cayó la baba nada más verlo… no podía creer que aquella enana tuviera la perdición personificada en forma de senos.

La muchacha notó los ojos del rubio oscurecerse mientras tomaba el instrumento médico y dejaba caer el metal entre sus pechos. Le dio un escalofrío ante el contacto, que hizo que su bello se erizara. El rubio maldijo mientras escuchaba su corazón latir… no paraba de mirarle los pechos… nunca se había sentido así… necesitaba… tocarlos.
Se las ideo para que sus manos tuvieran que al menos tomar contacto con los dos montes, tomándole las pulsaciones desde el costado. Cuando su mano rozó la carne la escuchó soltar un ruidillo, cosa que provocó que su excitación creciera… ¿qué cojones le estaba pasando? Nunca le había ocurrido algo semejante a esto con el resto de pacientes a las que había atendido.

-Todo en orden- Dijo este dejando a la chica ya en paz, que estaba tan sonrojada como un tomate- Tienes un pecho precioso… Sakura- Dijo este sonriendo pícaro viendo como sus colores aumentaban por segundos- Debes comer, estás famélica, y descansar, a la par que entrar en calor. Pronto te traerán una sopa, y algo más de alimento, después duerme. Vendré al atardecer a verte, no intentes nada de lo que te puedas arrepentir- Dijo saliendo por la puerta sonriéndole antes de cerrarla-


El rubio descendió por las escaleras sonriente… cabría la posibilidad quizás de que esa muchacha fuera un gran entretenimiento para él, y no aquel entretenimiento que su pervertido amigo había insinuado… que también, pero solo si ella quería, sino más bien, como compañera.
Lo cierto es que, quitando a la servidumbre, se encontraba un poco solo en esa casa. Apenas hablaba con nadie, y esta chica podías ser la solución a esa soledad que él mismo había construído y aceptado.

Cuando descendió completamente a la parte de abajo contempló como Rupert lo observaba.

-¿Ocurre algo?- Dijo el rubio-
-Su madre, señor- Dijo este entregándole un mensaje enrollado en cinta blanca-

El joven observó el escrito, en el cual decía su madre que no le era posible venir a visitarlo hoy, ya que por el tiempo le era imposible, pero que al día siguiente vendría, y con dos sorpresas…
Si había algo en el mundo que al rubio no le gustaban, eran las sorpresas de su madre… Pero le tocaría esperar a ver de que se trataba.

-Debemos ir a ver a la paciente Madison, he de comprobar como avanza su enfermedad, y si hay algún tratamiento que pueda hacer que sea más efectivo- Dijo este como ordenando a Rupert que sacara su carro- Por cierto, dile a las sirvientas que la comida es urgente, esa criatura debe comer algo, parece un cadáver-

Este simplemente asintió retirándose, quedándose el rubio pensando en aquella muchacha, ruda y testaruda, que tantos dolores de cabeza le iba a dar seguramente.



Nos veremos en el siguiente capítulo... Chau Naruto

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por alexad_uzumaki el Miér Jul 06, 2016 3:15 pm

hola sta muy interesante ese naruto es todo un pervertido jajajajajajajajaja espero conti

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por CerezoIntenso el Miér Jul 06, 2016 4:22 pm

Esta buenisima, espero pronto la contó! Saludos^_^

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por clari.kana el Jue Jul 14, 2016 10:08 am

me has atrapaso, muy interesante, espwro conti pronto, ya quuero sabwr que pasa con estos dos

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por Belu el Miér Jul 20, 2016 8:45 am

¡Buenas a todos! Siento el retraso en el capítulo... para compensar subiré la continuación en tres días como mucho...
Muchísimas gracias a los lectores, y sobre todo a: alexad_uzumaki, CerezoIntenso y a clari.kana por sus comentarios, me alegra mucho que os esté gustando.
La historia avanza lenta, pero después de este capítulo comenzarán a suceder cosas... interesantes, dejémoslo ahí... sin mucho más que decir, espero que os guste...


Capítulo 3:
Capítulo 3


Era ya bastante entrada la tarde cuando la joven Sakura despertó. Su cuerpo entero se quejó cuando dejó caer un solo pie en el suelo frío de la estancia donde se hallaba, y es que los golpes recibidos días atrás tenían que tener su repercusión más antes que después.

A pesar de esto se sentía bien: Su estómago estaba lleno, y no tenía frío, se encontraba descansada y con fuerza en aquellos momentos.
Con la curiosidad que la caracterizaba, comenzó a inspeccionar toda la sala, llamándole la atención especialmente ciertos elementos, como por ejemplo, los cuadros de la estancia. Eran todos preciosos, muy llamativos.
Caminó por la sala hasta percatarse del gran ventanal que esta contenía. Comenzó entonces a aproximarse a este, hasta que al llegar la visión la dejó pasmada…
Tenía un jardín precioso, repleto de plantas exóticas y una especia de lago estacado con agua cristalina y limpia, en cuya orilla crecían plantas que servían de refugio a ciertas ranas que ella misma, desde esa altura, podía ver…

¨Quiero ver aquellas ranas...¨

Esta pensó rápidamente que no la iban a dejar salir al patio, ya que había estado escuchando, y Naruto, el que era su dueño, había salido, y solo se encontraban en casa las sirvientas y ella, las cuales no tenían autoridad para decidir si ella podía o no salir de la casa… aún así, tenía pensado salir, y es que su ventana tenía al lado un árbol gigante a través del cual podría acceder al patio descendiendo por este, y así lo hizo.
Su cuerpo frágil aterrizó en el césped cuidado del patio del rubio. Esta sonrió divertida mirando el ventanal que abierto había quedado como prueba de su delito.

Se levantó, notando la suave hierva en sus pies desnudos, y comenzó a andar, dirigiéndose hasta el lago que había visto antes.
Era precioso.
Estaba lleno de nenúfares, en los cuales habían ranas que saltaban de un sitio para otro. Esta visión divertía a la joven, que trataba de observar como estas cazaban las pocas moscas que habían.

Un ladrido la sobresaltó. No esperaba en su campo de visión encontrar a un perro semejante a un lobo, blanco como la nieve, observándola.
Esta se alarmó, no sabía si el perro estaba dispuesto a atacarla o no, así que trató de llamar su atención con los brazos. El perro sacó la lengua mientras se aproximaba a esta, dejando que la joven  lo acariciara, divertida.

El animal enseguida comenzó a lamer la cara de Sakura, que abrazaba al animal, le encantaban los animales.

-¡Buen chico!- Dijo esta mientras le acariciaba la cabeza-
-¿Puedo decir que tú has sido buena chica?-

La muchacha de cabellos rosados quedó congelada al instante… esa voz, grave, autoritario… que sonaba más a reclamo que a protesta…
Ladeo la cabeza hacia un lado encontrándose con el semblante serio del rubio, que la miraba con sus ojos celestes enturbiados por el enfado.

Sabía que iba a ser castigada.

Sus nervios se vieron incrementados. Un sudor frío la recorrió al instante.

-Yo… no he hecho nada malo- Trató de excusarse la muchacha ante la mirada imperturbable del rubio-

El gran hombre que la observaba se arrodilló ante esta para quedar a su altura, observando los ojos de esta dilatarse ante esta visión… no sabía bien si se encontraba asustada o quizás, lo miraba amenazante.

-Te dije que no salieras… y lo has hecho, ¿tanto te cuesta acatar una orden?- Dijo este serio-
-No he hecho nada malo- Dijo esta enfrentándose al rubia, que la miraba con la misma intensidad y coraje con el que lo hacía ella…-

No llegaba a comprenderlo bien: Era una esclava, se supone que debería estar acostumbrada a esto, a acatar órdenes… sin embargo se rebelaba, no hacía caso, lo desobedecía… nunca había visto algo tan osado.
Con un esclavo estaba permitido hacer casi todo. Perfectamente podría imponerle un castigo capital por desobedecerle, pero no iba a hacerlo… no.

-¿Por qué me desafías? No eres nadie para cuestionar lo que digo- Dijo este con el ceño fruncido-
-Tu perro me quiere- Dijo divertida observando como el animal le lamía la mano-

El rostro del rubio se encendió… ¿Cómo podía ser tan insolente?.

-¿Te estás riendo de mi?- Dijo este levantándose-
-No- Dijo esta sonriente-

Fue la gota que colmó el vaso.

Ante la visión de algunas de sus sirvientas, condujo a la muchacha cargada cual saco de patatas a través de la casa, ascendiendo por las diversos pisos de la misma hasta llegar a la habitación destinada a la muchacha. Durante dicho camino esta le mordió varias veces en los hombros, y pataleaba asentándole de vez en cuando golpes en sus partes nobles que llevaban al rubio a cabrearse todavía más.
Cuando entró a la misma la cerró de un portazo una vez en su interior, y arrojó a la muchacha en la gran cama, posicionándose justo encima de ella. Con sus piernas bloqueo las de esta, y con uno de sus brazos le bastó para coger los dos suyos.

La muchacha se encontraba acostada, con él encima, con el pelo revuelto, y cabreada… muy cabreada, y sexy, para que negarlo.
El rubio observó esta imagen… era preciosa, se sentía tan atraído hacia ella… no lo podía remediar… y esto le jodía, mucho.

-Te voy a repetir una cosa, por si no te ha quedado lo suficientemente claro… YO soy el que mando aquí… YO soy tu dueño, amo, como lo quieras decir… y TÚ eres una esclava. Yo, puedo ser una buena persona, darte cierta libertad, dejar que hagas entre paréntesis ciertas cosas… pero necesito… o mejor dicho… te exijo que me obedezcas… si no lo haces, te arrepentirás- Dijo este con los ojos inyectados en sangre, observando las expresiones de esta, las cuales se tornaban desafiantes-

-¿Qué vas a hacer? ¿Me vas a pegar? ¿Eh? ¿Vas a abusar de mi? ¿Vas a…- El rubio detuvo su habla poniéndole una mano en la boca-

-No te voy a pegar, ni mucho menos voy a abusar de ti… Cuando follo me gusta que la chica colabore, aunque me gusta tener el control, claro está, como en todo… Si te follo será porque tú lo quieras, y si quiero, querrás- Dijo este divertido mientras notaba como esta le mordía la mano- Y para de morderme joder, pareces un perro-
-Tú eres peor que eso, gilipollas- Soltó mientras este se reía- Nunca me voy a acostar contigo, subnormal- Dijo mientras trataba de alejarlo de ella-
-No cantes victoria antes de tiempo, preciosa- Dijo este mordiéndole suavemente el labio antes de alejarse de su lado y comenzar a caminar hasta la salida-
-Te dije que no me tocaras, retrasado-

El rubio volteo divertido.

-¡Ah! ¿Qué tú eres la única que puede morder…? Claro que sí campeona- Dijo guiñando el ojo- Ni se te ocurra salir hasta que yo vuelva a venir, ¿te ha quedado claro?- Dijo esperando su respuesta-
-Vete ya, pesado- Comentó la pelirosa sin mirarlo-
-Me lo tomaré como un: sí, señor- Dijo saliendo por la puerta y cerrando la misma.


La muchacha golpeó la almohada una vez este salió por la puerta… Le daba mucha rabia su situación: tener que ¨pertenecer¨a otra persona, y no tener ni voz ni voto para decir o hacer nada… En fin…. Que asco.

Se levantó de la cama y miró a través del gran ventanal a través del cual había salido, observando al  perrito que había estado acariciando, que miraba hacia arriba como buscándola. La joven comenzó a saludarlo con una mano, haciendo que este comenzara a mover su cola y a sacar la lengua.
Quería tenerlo, pero sabía que se la buscaría si salía de nuevo, así que tuvo que refrenar sus impulsos y dejar que el perrito ladrara… quería salir.

Volvió a recostarse en la cama, quedando dormida al instante… en el fondo sabía, que no habñia descansado lo suficiente.


La muchacha se despertó con una sensación agradable… Su pelo era acariciado por algo o alguien. Se encontraba cómoda, reposada en su cama, a una temperatura ideal, sin frío ni calor.
Sabía que era de noche, todo era silencio, pero de un momento a otro se preguntó que era lo que podría estar ocasionando el mover de su cabellos.

Abrió sus hermosos ojos verdes, encontrándose con la imagen del rubio, sentado en la cama, serio, observándola. Cuando despertó, su semblante no cambió, siguió concentrado en su tarea.

-Tu pelo es muy suave- Dijo mientras sonreía-

A veces resultaba ser agradable, otras rudo, y en ocasiones, simplemente era un bestia. La muchacha se planteó el apartarle mano, pero decidió reprimirse, no quería aguantar otro discurso de: ¨soy superior a ti, pobre mortal¨.

-Te he traído la cena, debes comer- Dijo el hombre levantándose y cogiendo una bandeja con fruta, pescado, y un vaso de agua-
-¿Por qué lo has traído tú? Eso debería de ser tarea de tus sirvientas-
-Porque sí, quería verte- Dijo serio, autoritario- Me gusta verte dormida, me resulta… relajante-

La pelirosa se sonrojó.
-Eres muy raro, y perturbador- Dijo la muchacha empezando a comer-

Este la miró sorprendido… ¿por qué le descolocaba tanto esa mujer?

-¿Crees que soy raro?- Comentó sonriente-
-Sí, mucho, no eres normal- Dijo la joven mordiendo una pieza de fruta-
-Come más, estás muy delgada- Comentó el joven señalando el pescado- Voy a tener que alimentarte también-
-¿Por qué eres tan controlador?- Comentó esta- Eres muy agobiante-

El joven miró pensativo el techo… nunca se lo había preguntado, pero el hecho de mandar era algo que había estado muy presente en él desde el momento de la muerte de su padre… así que nunca se lo había planteado.

-Necesito tener el control de todo-
-Hay cosas que no se pueden controlar- Dijo la joven levantándose de la cama-
-Tú, te escapas de mi control, me has desobedecido- Dijo el hombre levantándose, poniéndose a la altura de ella-

La menuda mujer le llegaba por el pecho, era muy pequeña, y él muy alto.

-No acato las órdenes, no estoy hecha para ello-
-Yo necesito que lo hagas- Dijo autoritario siguiendo a la muchacha, que se dirigió al ventanal-
-¿Hacemos un trato?- Dijo la joven observando al rubio junto a ella- Yo intentaré ser una buena chica, pero… con una condición-

¿Le estaba exigiendo obediencia a cambio de algo? No podía ser cierta la osadía de aquella muchacha.

-No estás en condiciones de exigir nada- Dijo este notando la mirada cargada de odio de la muchacha- Pero con tal de no discutir más, casi que lo acepto, pero yo también tengo una condición- Dijo divertido y sonriente- Deja que te vea dormir, lo necesito-

La joven asintió, aunque le inquietaba que un hombre como lo era él la observara por las noches, mientras no era consciente.

-Vale, acepto que lo hagas… pero no hagas cosas raras…-
-Me gusta que las mujeres esté conscientes y receptivas cuando las toco, tranquila por eso- Sonrió pícaro haciendo que la chica se sonrojara-
-Gilipollas…- Dijo golpeándole el pecho a este que sonreía divertido- Yo aquí me siento muy sola, quiero que el perrito esté aquí-
-Ningún animal ha entrado a esta casa-
-Estás tú dentro, ¿te parece poco?- Dijo la muchacha sintiendo la sorpresa de este-
-¿Pero serás…?- No le dio tiempo a terminar cuando esta lo calló al posicionar una mano sobre su boca-
-Te voy a repetir una cosa- Dijo imitando la voz grave de este, burlándose claramente de él- El perro entra, si quieres entrar a mi habitación y verme dormir, y  ahora, fuera, no gusto verte más- Dijo divertida, empujando al rubio, cerrándole la puerta en sus morros mientras le sacaba la lengua-

El muchacho quedó en shock una vez se dio cuenta de lo que acababa de suceder… se había reído de él, lo había echado de la habitación, y encima, le estaba exigiendo cosas…
Era surrealista.



Nos vemos en el siguiente capítulo... Chau Sakura

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por CerezoIntenso el Miér Jul 20, 2016 2:00 pm

me encanto!! como mehizo reir esta parte:
Ningún animal ha entrado a esta casa-
-Estás tú dentro, ¿te parece poco?- Dijo la muchacha sintiendo la sorpresa de este-

jajajaja fue muy divertido el capitulo, me gusta la personalidad de sakura, es tanto inocente como salvaje y pues naruto, jajaja es un mandon (sexy) Embarassed saludos, y espero la continuacion pronto!

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por alexad_uzumaki el Vie Jul 22, 2016 8:41 am

chido fenomenal asombroso....no se pero algo me llama la atención de esta sakura sera su carácter de no dejarse manipular de naruto, igual la actitud de naruto cpn sakura espero que le de la libertad a sakura Onion** Onion** espero conti

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por Belu el Jue Ago 11, 2016 9:50 am

Espero tomatazos y tal por aquí, ya que dije que iba a actualizar pronto, pero estuve por bastante tiempo en un lugar perdido en la nada donde había de todo menos internet... así que estuve totalmente descolgada del mundo y no pude, lo lamento muchísimo... No

Aún así espero compensarlos, este cap viene fuerte, hay alguna que otra escena picarona... solo digo eso... espero que les guste... Muchísimas gracias a los lectores y a las personas que comentaros, sin mucho más que decir...



Capítulo 4:
Capítulo 4



La noche la atormentaba siempre. Sus incesantes pesadillas no la dejaban dormir… Además, había estado durmiendo casi todo el día, y no tenía sueño.
Entre sudores y gemidos despertó… sentía en su cuerpo las asquerosas manos de los hombres que la habían maltratado e insultado en el transcurso del viaje en barco que la había llevado hasta allí… se sentía sucia, desprotegida… las noches para ella siempre eran así.

Se abrazó a sí misma rompiendo a llorar, era algo inevitable que siempre sucedía. Al rato, simplemente, cuando no le quedaban más lágrimas, se quedaba dormida, derrotada, por el cansancio o por despecho… pero aquella noche era distinta, no podía dormir.

Cuando volvió a acostarse escuchó un suave sonido que hizo que sus vellos se erizaran… era… era un piano. Se escuchaba muy lejano, casi inaudible… pero sus oídos llegaron a escuchar aquellas notas tristes que calaron hondo en su interior.

Casi embrujada fue guiada por el sonido de las notas, descendiendo por las escaleras al piso de abajo, donde se escuchaba con una mayor intensidad. Caminó a través del comedor, llegando a una sala en la que la luz de la luna causada por el ventanal próximo, alumbraba fugazmente al piano… y al pianista. Se podía visionar al rubio, como una camiseta blanca de algodón, y su cabello suelto, escapándose por sus hombros, concentrado mientras que la pieza seguía reproduciéndose gracias a sus hábiles dedos.

La muchacha comenzó a sentir el frío en sus pies. Estaba descalza, y a causa del embrujo, casi ni se había dado cuenta. Cuando levantó la vista de nuevo, la música se había detenido. El rubio la observaba, confuso, sorprendido… perdido.

-Sigue… es preciosa- Dijo esta sin ver la amargura que expresaba el rostro del rubio-
-Ven- Dijo casi en un susurro-

Como encantada, fue a su encuentro. Una vez de pie frente a él, le indicó que se sentara en la banqueta, junto al piano, y así hizo.

-¿Por qué lloras?-

La muchacha no se había percatado de que su rostro se encontraba empapado por las lágrimas de antes, que no había limpiado. Comenzó entonces a limpiárselas, siendo detenido por el rubio, que le tomó la mano sin ejercer fuerza alguna.

-Respóndeme- Dijo exigente, pero sonando tierno-
-Una pesadilla- Confesó esta encogida-
-¿Qué pasaba?-
-Me golpeaban… me hacían daño…-

El gran hombre que ante ella se postraba se hizo un flan en aquel mísero instante. No la dejó seguir hablando… simplemente la tomó sin mucho esfuerzo, la sentó en su regazo y la abrazó.
No podía creer que existiera alguien tan bestia como para poder golpear a su chica… porque sí, era su chica, suya.
La mujer tomó aire nerviosa, sintiendo los brazos del rubio arroparla, y su calor extenderse por su cuerpo… Se sentía más protegida que nuca.

-Yo nunca te golpearé, ni dejaré que nadie lo haga…- Dijo mirándola fijamente y comenzando a secar la humedad de su cara – Nunca, nadie te va a poner una mano encima… te lo prometo-

Esta soltó unas cuantas lágrimas más que el rubio fue secando una a una… no podía creer que, la misma bestia arrogante que le había soltado las anteriores perlas varias fuera la misma que en ese momento se encontraba consolándola.

-Necesito hacer una cosa… me lo vas a tener que perdonar…- Dijo el rubio acariciándole la mejilla mientras que miraba sus ojos verdes, sorprendidos y expectantes-

La joven notó como la mirada del rubio se enturbiaba, como su pulso cambiaba… y se puso nerviosa. Le apartó el pelo de la cara y rozó sus dedos, callosos y grandes, a través de sus labios, secos y rosados-

-Necesito besarte, Sakura- Dicho esto, lo hizo-

Sakura no supo reaccionar: era la primera vez que la besaban, pero solo tuvo que dejarse llevar, ya que el rubio la dominó incluso en el beso. Su lengua no pidió permiso para explorar por su cavidad, viéndose obligada esta a seguir el ritmo salvaje al que este la sometía. Era un beso urgente, necesario, como él mismo había dicho.
La joven llevó sus manos a su pelo, el pelo lacio y rubio de su amo, el cual gruñó ante el contacto de sus manos contra su piel… quería que lo tocara de la misma forma que él quería tocarla a ella,  comerla, y todo.

Cuando notó que esta soltaba un quejido se separó, sintiendo como ella cogía aire mientras lo miraba lujuriosa, con sus ojos verdes oscurecidos por la pasión. Volvió entonces a atacar su boca, con la misma intensidad, y casi sin notarlo, se levantó de la banqueta, obligando a esta para no caer, a sujetarse por el cuello. El hombre la tomó por los muslos, posicionándola cernida a una pared sin dejar de besarla… le encantaba su sabor, el rozar de su suave cabello rosa en su cara, sus manos tomar el suyo rubio… estaba hipnotizado. Dejó su boca para sorpresa de la chica y comenzó a atacar su cuello, el cual lamió y mordió en ciertas ocasiones, escuchando algún que otro gemido por parte de esta, que comenzó a pensar donde se encontraban, y que alguna sirvienta los podía ver si salía por los ruidos.

-Na… Naruto…- Dijo esta entre gemidos, totalmente roja por lo que este le estaba haciendo- Pa… para, alguien puede vernos…-
En ese momento el rubio ascendió por el hueco de su cuello entre besos hasta llegar a su oreja, la cual lamió y después mordió, haciendo que esta soltara un gemido potente y sus bellos se erizaran más si es que aquello era posible.

-Nadie va a ver nada- Dijo este susurrando- Me encanta como sabes… pequeña, quiero probarte más aún…- Dijo comenzando a mover una de sus manos por su vientre, cerca de su intimidad-

Esta le tomó la mano alarmada, sonrojándose más ante el mero pensamiento de él, poniendo su boca en aquella parte de su anatomía.

-No… para,  no… no quiero hacer esto- Dijo la muchacha mientras este sonreía divertido-
-Sé que quieres… dime que no, y te dejaré ir- Dijo el rubio mirándola a los ojos-

Esta iba a abrir la boca para decirlo cuando lo único que salió de esta fue un gemido ahogado. Una de las manos del rubio había descendido por su bajo vientre, sin quitar ninguna de sus prendas, y se encontraba tocando su clítoris.
El rubio la acostó rápidamente encima del piano, haciendo él lo mismo, posicionando de nuevo su mano en las partes de la chica. Esta llevo ambas manos hasta la de este, en señal de que parara, pero no lo hizo, y comenzó a tocarla en esa parte tan sensible hasta que sus fuerzas le fallaron, y sus manos ya no ejercían presión en la suya, que tomaba sin pudor alguno el control de la parte más alta de vulva, hinchada y palpitante.

-Dime que quieres que pare- Dijo sonriendo, pervertido, observando el placer en sus ojos cristalinos, en su boca entreabierta… en sus gemidos- Vuelve a decirme que no, si es que puedes, vamos… Sakura…-

Esta soltó un gritillo al sentirse cerca de explotar… ¿qué le estaba pasando? Nunca había tenido un orgasmo, ni sabía lo que implicaba… pero se sentía tan bien y a la vez tan frustrada en aquellos instantes…

-Sé que estás cerca… córrete, córrete en mi mano, quiero que grites, que goces, y que no cierres los ojos mientras llegas- Dijo aumentando el ritmo de sus movimientos acercándose a su oído- Córrete, vamos-

Explotó. Subió a las nubes. Observó los ojos celestes del rubio por unos instantes y la vista se le nubló después… solo sentía placer, sus partes palpitar… todo era sensación… Sabía que había soltado un grito potente, pero en aquellos instantes era quizás lo que menos le preocupaba.
Cuando el efecto hubo pasado un poco, sintió como el rubio alejaba la mano de sus partes, pudiendo ver como esta se encontraba empapada de los flujos que había ido soltando debido a su excitación. Mirando a Sakura se llevó sus dedos, con los que la había masturbado, a la boca, y los saboreó. Fue algo impactante para ella, no podía creerlo.

-Sabes a gloria, Sakura…- Dijo serio, alejándose un poco de ella, que estaba agotada- Te llevaré a tu cuarto-

La tomó por los brazos. La llevó a su cuarto, posicionándola en la cama, tapándola con la manta… dándole un beso en la frente.

-Duerme- Fue quizás, una de las pocas órdenes que había querido obedecer, en aquellos instantes… y es que, después de tocar el cielo… correspondía descansar…




Los pocos rayos de sol que llegaban a entrar por el ventanal de su cuarto la despertaron, y es que dicen que después de la tormenta siempre llega el sol, el buen tiempo…
Se levantó de la cama radiante, contenta, despreocupada… se encontraba muy bien. Echó un vistazo rápido a la sala, encontrándose con que, en su mesilla, había un vaso de leche, unas tostadas y una pieza de fruta.

Se acercó a los alimentos y comenzó a comer. Estaba hambrienta. Entonces recordó lo sucedido anoche, y se sonrojó… nunca se había sentido tan bien… era tan… placentero.
Él no había disfrutado de aquel encuentro, y no le hizo falta, cosa que la descolocó… no sabía bien que responder a eso.

Se percató que en la mesilla había una nota, con algo escrito, pero, lo cierto era que no sabía leer. Curiosa, salió de la habitación sin recordar que no podía hacerlo, encontrándose con alguna que otra sirvienta, limpiando.

-¿Dónde está Naruto?- Dijo osada mirando la sorpresa de la mujer-
-¿Cómo te atreves a llamar por su nombre al señor? Además, el no te ha ordenado que bajes- Dijo la sirvienta dirigiéndose a ella- Vuelve a tu cuarto inmediatamente-
-¿Pero dónde está?- Dijo la muchacha siendo empujada por la mujer, que miraba preocupada hacia todos lados, pues podía ganársela si no conseguía que esta se retirara a su habitación-
-En su cuarto, pero no entres allí, me has oído, no llames, ni molestes al señor, y ahora vete, no puedes estar aquí-

La pelirosa acató las órdenes y ascendió hacia el último piso, pero se dirigió sin miedo ni pudor hacia la habitación del rubio, y sin llamar a la puerta ni nada, la abrió y entró.
La sorpresa del gran hombre que sentado en su escritorio se hallaba, fue mayúscula. No esperaba que nadie nunca fuera a ser tan osado como lo era aquella chiquilla.
La joven se dio cuenta nada más verlo que su torso se encontraba desnudo, y que solo iba vestido con una tela fina que tapaba sus partes… nunca había visto eso… le llamaban ropa interior, pero masculina.
El cabello del rubio se encontraba suelto, y su barba desde su posición se observaba más abundante que el día anterior… al parecer no se había aseado aún, como ella.

-¿Pero que co…?- Dijo levantándose, dirigiéndose cual depredador hacia su presa, que lo observaba a los ojos sin apartar la vista de sus ojos- ¿Cómo puedes tener la cara tan dura?-
-No se leer- Soltó, sin más, entregándole la carta que él le había dado aquella maña-

Este la tomó aún confuso, no podía creer que hubiera entrado a su cuarto sin llamar, y sin su orden directa, no podía creerlo.

-No te he ordenado que vinieras… y… no puedes entrar a mi cuarto sin llamar-
-Todavía no tengo a mi perro, no hay trato-

No podía creerlo… lo estaba condicionando… ella…

-No puedes hacer eso… no…- Notó como se enfurecía mientras esta lo miraba divertida… con que esas tenía… eh- Te gusta demasiado jugar con fuego Sakura… demasiado-

La muchacha notó como se acercaba más… así que comenzó a retroceder, hasta que chocó con una de las paredes de su cuarto. El gran hombre la acorraló, haciendo que su cara casi rozara su pecho desnudo.

-¿Te gusta lo que ves… Sakura?- Dijo mirando como la chica observaba su cuerpo… la parte superior del mismo-
-Déjame en paz, solo quiero que me leas lo de esta mañana-

El rubio pensó durante unos instantes, y se le ocurrió una idea genial.

-Te enseñaré a leer, si quieres- Dijo acariciándole la cara… tenía una piel tan suave…-
-Sí, enséñame- Sus ojos se iluminaron, en el fondo, era una criaja-

El rubio sonrió divertido. Le besó la frente. Lo enfurecía, y su rebeldía lo ponía de los nervios, pero en el fondo, le estaba cogiendo aprecio a esa chiquilla.

-Esta tarde noche, cuando termine mi trabajo, comenzaremos, ¿de acuerdo?- Esta asintió- Voy a decirle a Rupert que traiga al dichoso perro a tu cuarto, ahora estás obligada a obedecerme…- Sonrió divertido viendo como esta se alejaba guiñándole un ojo… que chica esta-
El perro ya le hacía caso. Se le daban bien los animales, de hecho, le encantaban, no habían criaturas en el mundo más afables y fieles que estas. La joven, vestida con un vestido corto y sencillo, jugaba con el perrito del patio de Naruto. Era muy divertido ver a este corretear por la habitación constantemente persiguiendo la pelota que esta le lanzaba… Era encantador.

De un momento a otro, observó la luz del sol, muy intensa, calar por su ventanal. Desde su ventana observó como el sol se ocultaba entre las montañas lejanas que su vista podía presenciar… el atardecer resultaba ser precioso desde su privilegiada postura.
Escuchó mucho alboroto en los pisos de abajo, pero decidió no salir, no quería meterse en problemas. Unos pasos comenzaron a notarse cercanos, y su puerta se abrió lentamente… Era Naruto, con un semblante distinto al de costumbre… estaba agotado. Sus ojos la miraban agotado, derrotado.

-¿Qué te ocurre?-
-Nada, estoy cansado-

La muchacha lo agarró de la mano, y lo invitó a sentarse con ella en la cama.

-Algo te pasa, te noto… más, cascarrabias de lo normal-

El rubio sonrió ante la ocurrencia de esta… Siempre conseguía sacarle una sonrisa.

-Nada, mi madre, lo de siempre- Observó con la mirada perdida un punto fijo, exhausto- Pero, ahora, vamos a comenzar tus clases de lectura-

La joven pegó un brinco emocionada. Quería saber leer para poder entender los cuentos que tenía en la estantería de su habitación. Naruto miró divertido como esta correteaba por la habitación en busca de uno de los libros que aguardaba esta… era… tan joven, tan inocente… tan… deseable.




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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por clari.kana el Jue Ago 11, 2016 4:19 pm

que bonitoooooooooooo me encanto el capítulo, tambien muy intenso, ya quiero ver que mas pasa, espero el siguiente capítulo con ansias.b

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por CerezoIntenso el Jue Ago 11, 2016 4:32 pm

Ajaja que lindo, esa sakura me sorprende mas...su rebeldía y la valentía que tiene para encararlo jajaja que a la vez se hace divertido. Espero pronto el próximo capi

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por CerezoIntenso el Jue Ago 11, 2016 4:32 pm

Ajaja que lindo, esa sakura me sorprende mas...su rebeldía y la valentía que tiene para encararlo jajaja que a la vez se hace divertido. Espero pronto el próximo capi

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por alexad_uzumaki el Sáb Ago 13, 2016 2:39 pm

jajajajajajajaja muy bueno no me lo puedo creer ese naruto jajajajaja todo un pervertido y ahora sakura falte que se lo aga también jajajaja que pasara con naruto y kushina espero conti

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

Mensaje por Miu Misaki el Mar Ago 23, 2016 12:45 pm

wua... mm.. tiene dulzura, diversión y erotismo perfecta combinación!!! para esta historia.. me encanta en verdad..
un Naruto autoritario y dulce y sakura divertida y retadora..
lo que toda chica es es verdad hay que admitirlo...dios estos cuatro capítulos me han dejado como: quiero saber mas..mas...porfis... n.n
Saludos, besos y abrazos... se despide Miu

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Re: Esclavo de amor (+18) *CAPÍTULO 4 (10/08/16)* LEMON

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