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FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por el santo pegaso el Jue Ene 01, 2015 5:59 am

Al parecer la muerte esta muy activa y deseosa de llevarse mas almas a sus dominios.

Esperemos ver que pasara con naruto cuando despierte y si seguirá siendo el mismo, o si la oscuridad termino por dominarlo.

No creo que sakura se quede muy tranquila, seguramente sera otra ocasion en la que no aceptara los consejo de su maestra y dará todo por alcanzar su meta que la de ayudar a sus amigos y en especial a naruto, esperemos que su decision no tenga nada que ver con cierta serpiente.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por arminius el Sáb Ene 17, 2015 4:32 pm

nuevo capitulo. dejen sus dudas o comentarios. se agradece. saludos.



CAPITULO 18: UN GUERRERO DE ELITE


La demonio mujer-serpiente, llegó a la zona devastada donde se suponía que estaban asentados los dominios de Moloch. No había nada. Escombros de un pueblo arrasado, arboles tumbados y un ejército totalmente exterminado. Las explosiones que tuvieron lugar hace días, por causa de las Bijudama, habían destrozado caminos externos. También derribando parte de las colinas aledañas. Mientras que el tornado furioso de la fuerza natural, no había dejado piedra sobre piedra de lo que antes supo ser un bastión próspero de los Diablos.

La criatura, que había viajado desde el puerto en los límites con país del agua, era de raza Márilith. Este gran ajeno a este mundo, tenía el aspecto de una atractiva mujer humana con seis brazos, al menos desde la cabeza hasta la cintura. De ahí hacia abajo, la criatura tenía el cuerpo de una serpiente gigante, con anillos verdes y escamosos en su piel. En los terrenos del Abismo o Baator, eran grandes Generales y estrategas de su mundo. Las Márilith portaban generalmente, seis espadas largas de exquisita factura. Ella en particular, llevaba anillos y brazaletes de piedras preciosas adornándola en cada miembro visible.

Sasuke y el equipo de rastreo la persiguieron diligentemente. Akamaru había guiado el camino mientras Kiba y Shino se retrasaron por otros asuntos específicos. Sai y Sasuke, observaron que el perro blanco no cruzaba de esa zona de bosques, que era la última ante el terreno desolado. Se detuvieron allí, admirando el espectáculo de la devastación. Miles y miles de cadáveres de todas razas. Esclavos humanos, demonios, diablos. Y la sensación que una catástrofe había pasado por allí.

-guau guau…...-ladró apagado el perro blanco, mirando a sus compañeros de equipo. Inmóvil, sin intensión de continuar.

Sai y Sasuke se miraron. Si ese can tenía dudas sobre continuar corriendo hacia el llano, algo debía estar mal. Esperaron por lo tanto, hasta que fuera seguro proseguir.

-Huele a los Biju…-apuntó Kiba que apareció con Shino al rato- ¿tú también los sientes Akamaru?


El perro volvió a ladrar, al parecer había intentado comunicar lo mismo al resto. Era evidente por tanto, que solo Shino y Kiba lo comprendían perfectamente. Sasuke parado sobre una rama alta de árbol para vigilancia, miraba al llano con fijación. Pensaba y repensaba en las posibilidades de una trampa. ¿Acaso esa criatura si conocía que la seguían? ¿Los había atraído hacia esta zona, solo para matarlos? ¿Podía acaso, ser la base enemiga?

Los insectos de Shino se extendieron por el terreno. El equipo no abandonó su posición furtiva, hasta tanto no regresaron con la información para el Shinobi del clan Aburame. Sai se dedicaba a tomar nota de cada detalla en la misión. Era su función principal en este grupo. Tomar anotaciones de cada situación en el mapa geográfico que recorrían. Sasuke y Shino serían los que entrarían en combate de ser necesario. También Kiba, aunque su función principal era el rastreo.

-mis insectos captan el chakra de todos los Biju que escaparon de Konoha. –Señaló Shino a sus compañeros- Desplegaron su poder aquí. Al parecer atacaron esta zona, y los cadáveres indican que ganaron.

-¿y si ganaron….en dónde están? –Consultó Sai con esa sonrisa falsa de siempre- porque me niego a pensar que no podamos ver a un grupo de animales de chakra gigantes.

-atentos….-dijo firme Sasuke mirando a lo lejos con su Sharingan- ya nos descubrieron y….


No pudo terminar su frase cuando media docena de espadas enormes, aparecieron frente a ellos y levitando en el aire, comenzaron a atacar a todo el grupo de ninjas que con buenos reflejos se dispersó a tiempo. Shino y Sai saltaron retrocediendo hacia el bosque. Era lo lógico ya que los arboles impedirían a esos mandobles “mágicos” atacarlos libremente. Pero Kiba, su perro y también Sasuke Uchiha, embistieron por el medio de esa barrera de cuchillas y la atravesaron sin daño alguno. El sharingan de Sasuke anticipó perfectamente los movimientos asesinos de las espadas y pudo sortearlas. Kiba y Akamaru usaron su velocidad y reflejos animales para prevenir un impacto mortífero. Superaron esa barrera y comenzaron su ataque corriendo por el terreno despejado.


La mujer serpiente siseó molesta cuando dos de los humanos la atacaron de frente. Desenvainó sus seis espadas largas, y los esperó firme dispuesta a cortarlos en dos partes rápidamente. Kiba la enfrentó cara a cara corriendo directo a ella, su perro se ubicó justo detrás y Sasuke aprovechó esa formación para crear una fila recta y quedar oculto por la presencia de sus dos compañeros. Los tres en línea, hasta quedar a pocos metros de chocar con el enemigo. Kiba dio un salto sobre la presencia de la Márilith y la mujer observó a dos Kiba idénticos. Uno por aire, otro corriendo por tierra. El perro que ya se había trasformado, se sumó al ataque adoptando el aspecto de su amo, y ambos giraron violentamente para duplicar el ataque de colmillo perforador:


-¡GATSUGAAAAA!


De los seis brazos, los dos más bajos desviaron el ataque por tierra de Akamaru, y los dos más altos cruzaron las espadas sobre la cabeza para detener a Kiba por arriba. Pero aún le restaban los brazos medios, con los cuales iba a partirlo al humano como una rama frágil. Sin embargo, ese fue el momento que Sasuke eligió para atacar por el lado opuesto del cual Akamaru acababa de ser rechazado. El sharingan y su previsión se habían dado esa oportunidad. Justo entre la defensa más baja, y el ataque medio. Ideal….

Apuñaló a la Márilith a la altura de las “costillas”, debió ser un golpe definitivo pero el kunai imbuido con Raiton ni siquiera atravesó la piel de esa criatura. Sasuke sorprendido, apenas tuvo tiempo para realizar una técnica de reemplazo y ver como las espadas bajas y medias se cruzaban donde supo estar el Uchiha, haciendo astillas el tronco de árbol que ocupó ese lugar. Mientras Sasuke retrocedía y Akamaru se ubicaba en la retaguardia del enemigo, Kiba usó el impulso que rechazó su ataque para saltar sobre la mujer, y caer intacto junto a su mascota. Preparándose para otro intento.

-Es rápida Akamaru…-le dijo a su perro- detuvo nuestro ataque combinado y me hubiera hecho pedazos, si Uchiha no aparecía por el flanco.


Del otro lado del terreno. Sasuke había tomado distancia. Shino y Sai probablemente estarían tratando de rodear la zona de las espadas, que abarcaban unos 25 metros a lo largo. Tardarían un poco más. Pero no importaba. Los primeros minutos siempre eran de estudio sobre las habilidades del enemigo.

-El rayo no le afecta… –Reflexionaba Sasuke sin apartar la vista de su rival- tiene seis brazos que usa con combinaciones perfectas. Parece torpe, pero sus movimientos son de un Kinjutsu elite. El estúpido “niño-perro” es demasiado impulsivo. Me hace acordar al Dobe.

Apenas recordó a Naruto, se figuró que debía haber cambiado mucho si logró derrotar al diablo que dominaba en Konoha. Se recordó a sí mismo, furioso porque el Dobe había prevalecido frente a un líder, mientras que el mismo casi estuvo por morir. Por esa razón buscaba a otros líderes. Para matarlos y así demostrar que la primera vez fue solo un descuido. No quería saberse superado por Naruto. Nunca más.

-Mis kunai, aun con chakra Rayo no penetraran en esa cosa. –seguía pensando mientras observaba del otro lado como Kiba y Akamaru atacaban sin resultados positivos- tiene una defensa de seis opciones y no ha dejado de mirarme. El Genjutsu no parece afectarle tampoco.

Eso era un clásico. Los monstruos de alto nivel tenían una inmunidad al Genjutsu angustiante. Ningún parecía afectarlos las ilusiones del Sharingan. Con lo cual, no perdían efectividad por tener que esquivar la mirada frente a Sasuke. Los ataques de Kiba, según observaba Sasuke tampoco funcionaban. La criatura cruzaba dos espadas bloqueado las embestidas del Shinobi Inuzuka y luego contraatacaba con rapidez. Sasuke observó que las espadas generaban un tenue brillo cuando querían golpear. Eso ayudaría a ver los ataques, pero se preveía que algo ponzoñoso se ocultaba en cada golpe.

-¡¡cuidado con sus golpes!! –Gritó Sasuke a un Kiba que había tomado distancia prudente, luego de errar su tercer ataque combinado- ¡no son espadas normales!

-Muchas gracias, capitán obvio….-gruñó bajo Kiba, sacudiendo su mano derecha que parecía haberse congelado, mientras Akamaru tenía dañada una pata trasera con signos de quemadura.

Kiba estaba confundido. Las espadas rivales no le habían golpeado francamente. Sino que sirvieron a la criatura más como un escudo. Sin embargo, el solo contacto había producido un daño. Kiba estaba por reconocer que era la peor rival a enfrentar. En corta distancia poco podía hacer sino lograba atravesar esa defensa de acero. Tal vez una maniobra de distracción, tal vez dejar que el Uchiha tome la ofensiva y aprovechar una apertura. Aun así, en el mejor de los casos podía dar un golpe mortal, pero recibiendo un contragolpe duro.

Sea como fuera….había que ganar.

Shino y Sai aparecieron en un torbellino de hojas o insectos. Superaban 5 a 1 a la mujer demonio, pero ella se atrevió a sonreír como si tuviera toda la ventaja. El Shinobi manipulador de insectos, ya evaluaba un ataque de zona amplia. Había visto los primeros movimientos de sus compañeros a la distancia, y notaba la dura defensiva del rival. De pronto, el rumbo de la batalla cambio intempestivamente:

-¡cuidado Kiba! –gritó Shino, al sentir el peligro atraves de su insectos.

Fue tarde, ya que un aguijón surgió de la tierra bajo los pies de Kiba. La cola de la Márilith se había enterrado desde la posición del demonio, hasta alcanzar al Shinobi varios metros lejos de ella. Apenas pudo Kiba evitar que el golpe le perforara el pecho, pero su hombro izquierdo recibió todo el daño, siendo atravesado lado a lado.

-No….-dijo Shino molesto, y extendiendo sus manos logró que una nube inmensa de insectos cubriera toda la zona del frente. –acabaré con ella…

Sasuke aun sorprendido por el movimiento de esa cola, algo imprevisto por la extensión del ataque, apenas pudo reaccionar. Kiba tosió sangre, pero apretando los dientes reaccionó utilizando su brazo derecho para aferrarse a la cola del enemigo y evitar su repliegue. Akamaru inflamado de rabia, también complementó el agarre mordiendo furiosamente la parte que destacaba del terreno. No la dejarían escapar.

-Acabala Shino….-pensó Kiba dispuesto a no dejarla moverse, aun usando su cuerpo como bloqueo con gran dolor.


El Aburame rodeó con sus insectos al demonio, pero la criatura no intentó moverse más allá de hacer fuerza para retraer su cola por debajo del terreno. Sasuke enfocó su sharingan elevando el chakra para lograr el Magenkyo. Pudo notar que a pesar de tener todo cubierto alrededor de la mujer, los insectos nunca pudieron llegar a tocarla. Ella usaba las espadas largas en forma de andanadas que quemaban algunas zonas, y congelaban otras. Al mismo tiempo, parte de los insectos fueron repelidos por un tipo de ataque estilo Futon. Ella podía canalizar formas elementales atraves de los filos de sus armas.

-increíble…-dijo Sai que observaba todo, al lado de sus compañeros- 5 espadas lograron repeler el ataque total de insectos.- al mismo tiempo Kiba y Akamaru no pudieron sostener la cola, y la perdieron cuando se volvió a esconder en el agujero por donde salió. El Shinobi cayó al suelo sangrando copiosamente, y su perro se quedó custodiándolo –ahora tenemos que preocuparnos por….

Un agujero surgió frente a Sasuke y los demás, un pequeño orificio como madriguera de topo. De él surgió una especie de “planta”, al menos en su forma. La criatura en cuestión abrió sus pétalos y escupió una lluvia de espinas a los ninjas allí parados. El combate estaba lejos de terminar. La Márilith ya había demostrado de sobra, porque conducía ejércitos de tropas. Era un rival de alto nivel, era una batalla de gran riesgo.

Y Sasuke Uchiha estaba complacido por ello…

Solo en combates a muerte, se podía ver la verdadera estirpe del guerrero…


*****************************************************


Una semana en el infierno…


Durante los primeros 7 días en el Avernus, los dos Biju, la diablesa y Naruto Uzumaki se habían dedicado a recuperarse y viajar. Recuperarse, por el paso al mundo de los diablos. Además de las heridas que sufrieron cuando Naruto despertó de la inconsciencia, y atacó a todos de manera implacable e irracional. Les tomó casi 5 horas a Ichibi y Gobi detenerlo. Consumieron mucho del poder que habían recuperado en contener la locura de Naruto y debilitarlo al punto que comenzara a razonar. Finalmente, fue Biara quien obtuvo la manera de hacerle recuperar al humano algo de cordura:

-¡¿No recuerda la promesa que me hizo?!– Chilló angustiada desde lejos, protegida por la arena de Ichibi- ¡No puede retractarse!


Naruto jadeaba furioso y agotado. La energía del ambiente era inestable y caótica. Le hacía daño, aunque no dejaba de alimentarlo con una infinita maldad. Sentía un odio ciego, tan antiguo como los dioses. El ansia de matar era incontenible. En su brazo derecho, el arma que parecía parte de su cuerpo natural. Enemigos por todos lados. Solo enemigos. ¿Dónde estaba el enemigo?

Unos brazos de arena le rodearon, y Gobi no se contuvo al atacarlo con sus mejores golpes. Ambos Biju entendieron que de no tomar la iniciativa, Naruto podría acabarlos sin siquiera notar quienes eran. Había perdido el control, y cada vez se volvía más poderoso. En medio del combate violento, las palabras de Biara le devolvieron a la realidad. Recordaba perfectamente esa promesa. Tal vez para un humano no significara gran cosa. Pero entre diablos, extender una promesa era un sello de por vida. No podían contradecir un pacto ya sellado, no si querían conservar la vida. Y en el caso de Naruto en particular, su palabra siempre lo había valido todo. Aunque los costos fueron siempre altos.

-¿Gaara…eres tú? –Preguntó Naruto y todos notaron que sus ojos completamente cubiertos de oscuridad, volvían a ser azules- ¿Qué haces aquí? ¿Dónde estamos?


De la cueva en la que se habían refugiado, no quedaba más que escombros. Media colina había sufrido impacto tras impacto y terminaron los Biju retirándose a terreno más llano, perseguidos por Naruto. Para cuando el humano recuperó la cordura. Todos coleccionaban heridas.

-no soy Gaara… –respondió Shukaku- y estas muy lejos de casa ahora.

El cielo rojo, el calor agobiante. Su piel se sentía reseca. Tenía el brazo derecho, cubierto por un tipo de garra tan grande y poderosa, que parecía compuesta de hierro irrompible. Era indudable que ciertos capítulos de su vida, habían pasado de largo por su memoria efectiva. ¿Por qué no estaba muerto? Se suponía que cuando el dios de los humanos fuera expulsado de su cuerpo, él tenía que morir. Miró al cielo, grandes bolas de fuego del tamaño de lunas cruzaban el firmamento. Respiró un aire caliente, y se sintió extrañamente vivo. Demasiado vivo probablemente.

-¿ya te has recuperado? –Consultó Gobi molesto- ¿o tengo que seguir dándote una paliza?

Ichibi y Biara lo miraron de reojo, una gotita de sudor les surcaba la cara. Gobi había recibido los mejores golpes de Naruto, y de no ser por Shukaku, tal vez estarían todos muertos. Pero como el rubio no lo recordaba…

-¿Dónde estamos? –volvió a insistir Naruto, y con su mano izquierda se tomaba el rostro como si su cabeza le doliera mucho.

-Bienvenido a Avernus Naruto-nii…-sonrió Biara apareciendo a su lado y tomándolo del codo pegando su cuerpo- este es mi hogar. ¿Lindo no?

-es un basurero…-respondió Naruto molesto apartándole el brazo.

-esta arena me tiene harto…-complementó el Gobi cuyo parecido físico al Jinchuriki Han, solo podía adivinarse ya que ocultaba su rostro con una máscara.


Shukaku no decía nada. Solo les observaba con ese gesto totalmente neutro que emulaba perfectamente al Kazekage. Naruto no podía evitar sentir, que estaba muy molesto. Vaya uno a saber la razón. Los motivos para estarlo sobraban en ese lugar horrendo. Como fuera, luego de proveerse de algunos objetos desperdigados por el fragor del combate, Naruto y sus compañeros iniciaron un viaje saludable. ¿Por qué razón, “saludable”? Porque llevarían a Biara con su familia. Y así se la sacarían de encima de una buena vez. Era terriblemente chillona y molesta.


Una semana desde que habían cruzado el umbral entre mundos. Y Naruto en pocas horas de cordura, ya comenzaba a arrepentirse de no estar muerto. Un mundo de fuego, diablos y enemigos. Eran unos renegados, unos perseguidos. Naruto no pudo evitar notar, que sin desearlo había vuelto al principio de su propia historia. Otra vez estaba solo. Odiado por todos. Otra vez no era nadie en el mundo. Era como volver en el tiempo. A ser el niño huérfano y extraño. Aquel que carga al demonio que todos odian. Una vez más. Empezar desde cero.

-NARUTO-NIIIII…..NO ME ESTA ESCUCHANDO……-se quejaba la diablita dando saltitos a su alrededor y picándolo con un dedito.


El humano observó a su lado. Los Biju le seguían en silencio. Ahora tenían cuerpos físicos, y aun así se notaba claramente que eran diferentes a sus contenedores. Ese nuevo mundo aventuraba un destino de guerras y enemigos sin fin. Y solo era el comienzo, de esa nueva vida en el infierno…


*************************************************************


El hombro de Kiba estaba seriamente dañado. La cola de la serpiente, había penetrado de lado a lado en esa zona cual hoja de afilado acero. Sentado en una silla, informaba ante los Kage todo lo que había visto y experimentado en la travesía de casi una semana entre la batalla última y el destino final de la demonio serpiente. En cuestión de una hora, Sasuke, Shino y Sai habían dado su parte del informe. Era muy importante para la alianza, recabar cada pequeño detalle de los enfrentamientos que ninjas de elite tenían con tropas enemigas. Era de esa forma, como estaban conociendo los métodos, nombres y técnicas para puntualizar a cada ser en los enfrentamientos.

Sakura en tanto, atendía con precisión la herida en el hombro del Shinobi. Estaba concentrada en su trabajo y la labor podía parecer fácil. Aunque para no ahondar en detalles desagradables, un pequeño error en la incentivación de las células podía lesionar permanente el uso del brazo en cuestión. Tsunade sin embargo, no podía evitar comprobar a plena vista que su estudiante realizaba una magnífica labor. En medio del dichoso informe de Kiba, la pelirosa concluía su tarea y se disponía a retirarse para dejarlos hablar en privado.

-¿tendré que llevar vendas o alguna cosa? –Sonrió Kiba enseñando los caninos a la doctora- no siento que dolor para nada.

-Kiba-san está recuperado…-dijo Sakura neutralmente- la herida está cerrada. He energizado las células en toda la zona, para evitar cualquier tipo de respuesta negativa. A lo mucho, no realizar esfuerzo físico en unas 4 horas. Habrá recuperado la total movilidad para entonces Kiba-san.


El Raikage y el Kazekage se sorprendieron. Habían notado cuando doloroso le resultaba a Kiba esa herida al comienzo del informe. Pero ahora, casi media hora después de paciente trabajo y silencio respetuoso, la estudiante de Tsunade parecía haberlo solucionado. Entre los Kage, había miradas de aprobación para la joven Kunoichi. Para alivio de Tsunade, Sakura estaba demostrando ser de utilidad.

-Gracias Sakura-san…-dijo Kiba en un intervalo que los lideres charlaban del informe entre ellos- creo que Shino también necesitara de tu ayuda.

Ella tan solo asintió. En una pequeña mesita lateral junto a Kiba, tenía algunos utensilios de primeros auxilios, los cuales comenzaba a recoger. Y las conversaciones seguían:


-de nuevo Inuzuka…-insistió Gaara de arena para tener en claro los detalles- llegaron al país del demonio. Persiguiendo al objetivo. ¿Adónde fueron?

-la primera escala fueron las ruinas de la aldea del demonio. –Volvió a insistir Kiba- muerte y desolación. Los rastros nos dijeron que el ataque sucedió hace años. Sai nos informó sobre la “realeza” del lugar. Una princesa con habilidades de premonición, o algo así.

-la princesa de la aldea del demonio….-indicó Tsunade recordando la misión que involucró a Konoha hace años- la sacerdotisa Shion. Una profeta muy poderosa.

-¿Está muerta? –consultó Raikage preocupado porque el enemigo echara mano a esa “habilidad” de anticipación.

-desaparecida…-inquirió Kiba- como sin dudas los demás habrán informado, nos separamos para no perder el rastro y al mismo tiempo registrar la zona. Shino me acompañó mientras olfateaba por ahí. Akamaru guiaba a Uchiha Sasuke y Sai, para perseguir a la criatura.

-una Márilith. Se supone que tiene rango de comandante o tal vez general en lo ejércitos.-dijo revisando sus anotaciones Shikamaru, que siempre participaba de esas reuniones secretas- podemos presumir que es de raza demonio, aunque también se desprende del informe de Sai….que ambas razas enemigas se enfrentan internamente, y además una contra la otra. No es extraño que dos demonios elijan matarse para ganar poder. Es el método que reemplaza a nuestro “entrenamiento”.

-como les decía….-añadió Kiba- no había rastros de la princesa, ni nada con vida. El olor a podrido podía competir con el peor basurero. Hace mucho que ese pueblo murió.

Luego de aquellos detalles, los Kage cotejaron informes anteriores y continuaron haciendo preguntas a Kiba para alcanzar detalles. Había algo que perturbaba a todos en esa reunión, y solo Sakura junto a Kiba, no estaba enterada de que era.


-una consulta final….-indicó Gaara siempre frio- Uchiha Sasuke dio un informe completo sobre como derroto a la criatura. Pero también ha dicho que tú has apuntado, que toda señal del enemigo desaparece en ese pueblo abandonado que se encuentra a kilómetros de la aldea del demonio.

-mi olfato concuerda con Akamaru. –Señaló Kiba con confianza- el pueblo donde encontramos destrucción y despojos de una batalla cercana, el lugar donde la demonio nos enfrentó para terminar asesinada por Sasuke, es el punto de origen que tanto estuvimos buscando.

-¿Cómo estás seguro de ello? –inquirió Tsunade.

-el rastro de muchas criaturas termina en el epicentro del desastre. Shino y Sasuke pudieron detectar rastros de chakra de los Biju. Además, Akamaru y yo hemos encontrado huellas que identifican a Naruto Uzumaki. Trozos de su ropa, algo de sangre. Pero ningún rastro de su cuerpo.

-¿y por qué debemos pensar que ahí estuvo la puerta buscada?

-eso mismo pregunte a los demás, -finalizó Kiba calmado- y la respuesta vino de Shino. “si el rastro de los Biju y Naruto desaparece en el mismo aire. Es posible suponer que encontraron el acceso al otro mundo”

-también pudieron usar algún tipo de invocación inversa, o trasporte divino. –sugirió Tsunade, no muy convencida del asunto de la puerta.

-de acuerdo Inuzuka….te puedes retirar…-ordenó el Raikage.


Mientras Gaara y los demás se preparaban para sentarse alrededor de una mesa de piedra para discutir el asunto, la Godaime cruzó su mirada con Sakura a la salida. Hubiese preferido que la pelirosa no supiera de las sospechas del equipo de Sasuke sobre la desaparición de Naruto. Sabía que sufriría mucho su estudiante. Ya lo notaba en sus ojos. Pero al mismo tiempo, si es que Naruto hubiera traspasado las fronteras del mundo conocido, garantizaba según la Hokage que su estudiante no cometiera la locura de escaparse para buscarlo. Le producía dolor saber que el rubio Uzumaki podía estar perdido en el infierno, pero la guerra en los países elementales no se detenía. No había tiempo para lamentar perdidas, aunque fueran tan importantes como la desaparición de Naruto.


**************************************************************


Shino Aburame descansaba en una cama del hospital. El viaje de regreso al campamento, más el esfuerzo que hizo para soportar el inquisitivo informe ante los Kage, lo tenían realmente agotado. A pocos metros Sasuke Uchiha estaba sentado en una silla, observando el accionar de los médicos tratando el veneno que afectaba al domador de insectos.

Ino revisaba una lista especial con información clasificada. De un grupo de 25 venenos de extraños efectos u orígenes, estaban estructurados con sus conocidos antídotos diseñados por un plantel especializado que incluía ninjas de todas las aldeas. Al principio de los tratamientos, tanto Shino como Sasuke se habían negado a internarse en el hospital militar. Alegando que podían recuperarse por sí mismos, sin la necesidad de tratamiento. Ino sin embargo, irritada por la actitud irresponsable que exhibían los “machos”, decidió cambiar su postura pacifica por una inapelable orden:

-me importa un rábano lo fuertes que crean que son, o lo idiotas que parecen al no dejarse tratar. Ambos van a ir al hospital ¡y se acabó!


Contrario a la expectativa general. Ni Sasuke, ni Shino lograron contradecir ese comentario. Obedecieron, aun cuando Ino jamás pensó que lo harían. Ambos Shinobi fueron calladitos y sin quejas a la carpa designada. La muchacha tuvo una extraña sensación ante esto. ¿Por qué no se negaron luego de su “orden”? de Shino se podía esperar más responsabilidad. Pero Ino hubiera apostado que Sasuke jamás le iba a hacer caso. Cosa que al parecer, no estaba sucediendo.

-Ino-san…-consultó uno de los Chunnin médico que ayudaba con el tratamiento de Shino- el veneno esta esparcido en todo su cuerpo- creo que tiene el mal de las espinas.

“el mal de las espinas” era un tipo de envenenamiento peligroso. Muchos demonios y diablos lo usaban en sus batallas. Era un tipo de magia extraña, compuesta por una invocación rápida. El demonio invocante lograba hacer aparecer de la nada, un tipo de criatura con aspecto de planta carnívora pequeña, que escupía una andanada de espinas venenosas sobre una franja de terreno calculada en 30 metros. Esa técnica causó muchas muertes antes de la reconquista de Konoha. Luego, Orochimaru y su equipo habían “disecado” una de esas plantas capturadas en batalla, y sintetizado un antídoto.

-me sorprende que hayas resistido tantos días con este veneno en el cuerpo. –Añadió Ino mirando al Aburame recostado- tendrás que tener paciencia hasta que el efecto del contraveneno actúe.

-Hai…-admitió él- mis parásitos ayudaran a combatir el veneno también. Hay mucho trabajo aun.

Rato después Ino estaba tratando algunos cortes en el cuerpo de Sasuke. Cuando empezó a escuchar voces a su alrededor. Le tomó algo de trabajo entender los susurros que escuchaba. Aunque finalmente, pudo dilucidar:

-“maldita sea. No puedo quedar en esta cama tanto tiempo. Tengo que buscarlo. No puedo volver a Konoha y decirle a Hinata que Naruto desapareció…”

Ino se giró levemente, mirando a Shino. Nunca le había escuchado hablar tanto en una sola frase. Sin embargo, el Chunnin médico no reparaba de esas palabras, y al parecer Sasuke tampoco. ¿Qué ocurría?

-“espero que esta mujer termine pronto. –Escuchó Ino, claramente de Sasuke- me irrita tener que estar esperando por unos cortes inútiles”.

Ino se volvió a observar a Sasuke. No había abierto la boca para nada. Pero ella le había escuchado perfectamente. ¿Qué le ocurría? ¿Acaso…podía…escuchar los pensamientos de los demás?

-¡No! es ridículo –sonrió susurrando apenas, y se concentró en tratar los cortes en los brazos de Sasuke- debo estar cansada y me estoy trastornando.

-“¿Qué rayos le pasa?-pensaba Sasuke claramente, aunque sus gestos no cambiaban y ella estaba escuchando- parece aturdida….espero que no esté pensando en molestarme porque…..hennsoannn……..sd…..”

De pronto se fue….

Ino escuchaba claramente hasta que dejó de hacerlo. Luego silencio. Y las voces en su cabeza desaparecieron. Nuevamente podía oír solo los sonidos, no más los pensamientos. ¿Qué había ocurrido? ¿Cómo pudo, sin jutsu alguno lograr captar la mente de Shino o Sasuke? La muchacha se sentía confundida y preocupada. ¿Tenía que ver con la influencia de los demonios? ¿Acaso Sakura no la había curado completamente? La rubia decidió terminar rápidamente con sus obligaciones en ese lugar, y en cuanto pudiera, consultaría con algunas mujeres de su clan la situación. No recordaba que algún Yamanaka hubiera adquirido la capacidad de leer mentes sin chakra, jutsu, ni contacto físico. Lo último que faltaba a la guerra, era que Ino no pudiera controlarse a sí misma.


************************************************************************


El camino era desolado e interminable. Lo desanimaba, y Kurama podía sospechar que no tenía nada de natural esa depresión. La grandiosa fortaleza de Nessus, había sufrido un ataque sorpresivo y sin precedentes. Hacia 4 días, los millares de diablos que rondaban los callejones y cuarteles del lugar, pudieron ver la increíble aparición de una especie de “esfera negra”. Creció y creció, con una velocidad inuncitada. Entre los barrios que contemplaban el muro exterior primeros y segundo. Lo que los diablos vieron como una espléndida esfera de luz negra, fue en realidad todo el poder de una Bijudama.

La explosión barrió con kilómetros y kilómetros de construcciones sólidas. El segundo muro fortificado se derrumbó en varios puntos. Casi 15000 soldados de diferentes razas desaparecieron en el brutal estallido. Mientras batallones de diablos cruzaban los escombros de media fortaleza, mientras comandantes y capitanes gritaban ordenes de aquí para allá, Kurama se escabullía entre criaturas entrañas. Disfrazado, usando el jutsu de trasformación más básico del arte ninja.

Si lo pensaba con cuidado, tres clásicas maniobras Shinobi lo habían librado de sus grilletes, su prisión, y ahora de los guardias que rondaban de a miles el camino a la salida. Liberarse escondiendo su chakra, descender de una altura imposible caminando por los muros, y ahora un jutsu que escondía su apariencia. Había tomado el aspecto de un Hamatula. Un demonio delgado con cuerpo esquelético. Con una cola larga en forma de escorpión. Se mescló con los demás, en formaciones de al menos 1000 individuos. Fingió durante días, podía entender el lenguaje infernal y se adaptaba a ellos. Con el usó de todo su chakra reservado para esa Bijudama, evitó que fuera descubierto por la acumulación de poder. Si acaso Asmodeus, o algún otro podía captar las fuentes de chakra, por el momento no lo hallarían.

Una semana….una maldita semana para salir de la fortaleza de Nessus.

Sucedió que varios batallones de diablos Hamatulas, recibieron órdenes de salir en la búsqueda del mesías a las afueras del castillo. Entre ellos estuvo Kurama, que más tardó en salir confundido entre los otros, que en perderse en la negrura de la planicie. Todo llano, tierra negra que absorbía la vida al contacto. Kurama se sintió depresivo. Quería salir de ese lugar, odiaba tener que estar relacionado con todo eso.

-¿Dónde estarán los demás? ¿Acaso tendrán cuerpos como el mío?

El asunto de los cuerpos lo tenía confuso. Tenía apetito y necesidades biológicas normales. El asunto de la sed, por fortuna no era un impedimento. Ya que apenas la sentía cada tanto, y en todo su tiempo dentro de la formaleza diabólica, no había visto provisiones abundantes de líquidos a la mano. Sin ir más lejos, el agua parecía no existir en ese lugar.

Durante kilómetros y kilómetros, Kurama estuvo viajando siempre hacia una dirección. Justo hacia la estructura que se elevaba para unir el suelo con el techo. El zorro razonaba a la distancia, que esa podía ser la forma de “ascender”. Aunque, por la forma de ese subsuelo en particular, sería muy difícil acercarse a una zona vigilada y pasar desapercibido. Aun así, era el único lugar que se veía prometedor para intentar subir al piso superior.

Estaba solo. Malditamente solo. Pero sentía mucha confianza en lo que su nuevo cuerpo podía hacer. No era antinatural sus sensaciones. Tenía movimientos fluidos y a pesar de contar un tamaño mucho menor a su apariencia de zorro, podía jurar que su nivel de poder no era inferior sin embargo. Solo que tenía que salir de ahí. ¡Podía hacerlo! Hace un mes era un prisionero. Hace una semana, un fugitivo con pocas esperanzas de escapar. Ahora, justo ahora estaba fuera de la maldita fortaleza del rey del infierno. Sus hermanos tal vez necesitarían ayuda. Kurama no podía perder más tiempo, enterrado en el noveno infierno.


***********************************************


Sakura sentía cansada…


Horas y horas de constante vigilia en todas las salas médicas. Registrar el estado de los heridos, atender a los pacientes internados, y ser la que pone un poco de control sobre archivos, provisiones, y bibliotecas. Atender los constantes pedidos de Tsunade-sensei. Podían destruir la energía de cualquiera. La Kunoichi pelirosa lo había intentado sin embargo. Con mucha tenacidad y entrega casi total. Como gran ventaja sobre otros médicos, Sakura podía esgrimir su reserva de chakra en forma de rombo, justo en la frente. Eso le permitía administrar con eficacia su caudal de poder.


Durante varios días había resistido…

Durante ese tiempo hizo su trabajo y se limitó a olvidar lo que sentía. Pero aun con toda su disciplina. Aun con el respeto hacia los Kage, los rangos, e incluso su maestra, las sensaciones contradictorias se mesclaban en su interior. Se acumulaban. Más pronto logró curar el hombro de Kiba, cuando tuvo que pasar por una carpa para asistir a Shino en su recuperación. Sasuke no tenía grandes dificultades físicas. En cuanto a Sai, había salido bien librado de la larga misión en búsqueda de la base enemiga.

Sakura supo absorber mucha carga de trabajo en poco tiempo. Acomodó la estructura general del hospital. Pero no se sentía satisfecha. Y Tsunade lo sabía. Sin embargo, poco importaba lo que Sakura sintiera, pensara, o le conviniera. Simplemente no podía ser. No era legal. ¿Eso era suficiente para rendirse? Mordió uno de sus dedos, y tomando algo de sangre inició:

-haciendo sellos…-¡JUTSU DE INVOCACION!

Una babosa de pequeño tamaño, surgió sobre la mesa cercana. En medio de una leve explosión.

-Sakura-san…-dijo la pequeña criaturilla- estoy a su servicio.

-Katsuyi…-sonrió la Kunoichi apenas- necesito pedirte un favor especial.


Minutos después, la pequeña babosa regresó a su hogar en bosque sagrado. Tenía un encargo difícil de cumplir, pero el contrato con su invocadora era firme. Sakura jamás había deshonrado la firma de sangre, que alguna vez asentó en el gigantesco pergamino antiguo. Mientras tanto Sakura retomaba sus actividades, aun fuera de los horarios establecidos para el trabajo, tenía la secreta determinación de salirse con la suya. Desgraciadamente, un par de serpientes siempre la estaban siguiendo. Adonde fuera, no importando lo que hiciera. Esas serpientes color tierra, tenían la misión de vigilar cada paso que la pelirosa daba. Orochimaru no la perdía de vista, ya había enterrado la espina de la rebeldía en la estudiante de Tsunade. Sería cuestión de tiempo, para que la última pieza de su plan general se acomodara a sus designios. Solo era cuestión de tiempo. Ya que la joven Kunoichi, tenía un destino mucho más grande que ser médico en una carpa militar. Orochimaru, el Hebi Sannin, estaba seguro de ello.


************************************************************


Se sentó junto a una fogata en silencio. Un grupo de al menos 20 Shinobi rodeaban el mismo fuego tratando de cenar y descansar de sus obligaciones personales. Sasuke Uchiha no decía mucho. Era casi un mudo dentro del campamento. Su rango y poder personal eran suficientes para intimidar a cualquiera que estuviera dispuesto a dirigirle la palabra. Sin embargo, era inevitable también que sus hazañas en los distintos combates le grajearan respeto y admiración entre sus pares. Con la mujer-serpiente muerta, ya se contaban seis líderes enemigos asesinados por el guerrero del sharingan.

Sasuke afilaba su nueva Chokuto, con paciencia y en completo mutismo. Escuchaba algunas de las conversaciones triviales de sus ocasionales compañeros mientras tanto, aunque nada realmente le llamaba la atención. Este nuevo filo, esta hoja oscurecida por el trabajo de los forjadores era fantástica. Chokuto nunca se había fortalecido tanto. Sasuke recordaba que desde su pelea con el Glabrezu, su espada preferida estaba casi desecha. Le costaba mucho hacer daño con ese filo, aun imbuido con Raiton. Sin embargo, la llegada del hierro negro a las forjas de la alianza había cambiado todo. Chokuto fue a parar a manos de Kankuro, que dedicó su mejor esfuerzo para mesclar el hierro negro con metal natural. El resultado fue bastante inestable.

Flash back:

La planta que escupió espinas desapareció apenas hubo completado su ataque. Sasuke desplegó parcialmente Sunsanoo para cubrir su cuerpo. Shino intentó dispersarse entre sus insectos, pero algunas espinas le dieron en un brazo y pierna. No sería mortal, si era tratado a tiempo. Pero le envenenaría poco a poco. En cuanto a Sai que parecía haber recibido mucho daño, solo fue un clon de tinta el que opuso el cuerpo. El original había rodeado por detrás de la posición de Sasuke cubriéndose, y abrió uno de sus pergaminos para dibujar un pájaro de tinta. Salió volando tomando distancia de otro posible ataque. Pero en cuanto la demonio fijó su atención en el despliegue del espíritu guerrero, Sai creó algunos leones de tinta para dejarlos caer sobre la posición del enemigo.

-aléjense de aquí….-definió Sasuke de brazos cruzados, mientras veía a la Márilith destrozar con sus espadas los leones de Sai- llévate a Kiba y Shino. Ahora….

Sai no tuvo dudas, los ojos de Sasuke Uchiha destilaban un enojo contenido. Estaba a punto de desplegar todo su poder oculto, y era mejor tomar distancia para no quedar en el fuego cruzado. Su rival ocasional no obstante, parecía todo menos intimidada. Era como si lo esperara, como si…lo deseara.

-Veamos si puedes con esto…-susurro el Uchiha formando el torso del espíritu, y la ballesta se preparó para atacar. –empecemos con…

Hizo tres disparos. Todos del centro a la derecha de la Márilith. Ella se movió rápido, evitando los ataques y al mismo tiempo alejándose de la posición de Kiba. Ese movimiento, si bien no causo daño en el demonio enemigo, logro lo que Sasuke se proponía. Alejó a la mujer serpiente de Kiba y Akamaru. Dando oportunidad a Sai y sus aves de tinta. En pocos segundos, el ex –ninja de Raíz tenia a Shino, Kiba y Akamaru a salvo. Todos sobrevolando la zona, lejos de la influencia rival.

Los siguientes minutos fueron de furioso combate. Sasuke utilizó los brazos de Sunsanoo en forma de garras para atacar. La serpiente se movía ágil, usando con violencia controlada sus espadas para golpear la armadura de Sasuke. El moreno evaluó, mientras resistía desde adentro. Cada golpe, tenía una habilidad en particular. Las espadas altas, quemaban al contacto. Las más bajas, producían un efecto de congelación. Mientras que a los filos del medio, no se pudieron comprobar un efecto. La criatura siseaba como una serpiente. Se movía alrededor del Sunsanoo arrastrándose y aprovechando la ventaja del tamaño, ahora en su favor:

-Eres hábil…-señaló Sasuke que notaba como no podía alejarse de su enemiga para ser más efectivo con Sunsanoo- provocas un combate de corto alcance para evitar mi mayor rango.


La Márilith parecía tener vasta experiencia luchando contra gigantes. Sasuke evaluaba por el tamaño de otros rivales enfrentados en el pasado, que ella había luchado tanto con seres más pequeños. (Los humanos por ejemplo) como con diablo o demonios mucho más grandes. (Los Bálor o el mismo Azazel para tener referencias) además, sus espadas golpeaban muy duro al torso y las costillas del espíritu, Sasuke comenzaba a tener problemas para sostener la técnica. Finalmente, cuatro estocadas simultaneas al “vientre” del guerrero Sunsanoo, desarmaron la defensa y atravesaron el cuerpo de Sasuke en un solo y furioso ataque.

La serpiente no se confío de su éxito, enseguida el cuerpo de humano se trasformó en un tronco destrozado y ella pudo notar que a sus espaldas estaba el Uchiha, habiendo usado un rápido sunshin. Sasuke que había desenvainado su katana Chokuto, estuvo a punto de apuñalarla pero tuvo que retroceder de su posición ventajosa. Los dos brazos con espadas que no habían atacado a Sunsanoo al inicio, se girando hacia abajo desde la zona costal para lanzar un ataque hacia atrás. Protegiendo de un golpe en su retaguardia.

-maldita sea…-pensó Sasuke mientras sus pies se arrastraban en el terreno afirmándose a lo lejos- sus brazos son tan flexibles que puede girarlos completamente hacia atrás. –Miro el filo de sus nuevo Chokuto levemente- este nuevo hierro no conduce bien el rayo. Las noticias no dejan de mejorar.

La demonio dio un giro poniéndose de frente a Sasuke. Al parecer, estaba enterada de que el resto de los humanos ya no la combatirían. O al menos no demostraba interesarle perseguirlos. Su sonrisa denotaba que le agradaba combatir. Su postura firme, imponía respeto. Las cuatro espadas (las más bajas y altas) estaban dispuestas a cubrir los lados y ángulos. Mientras que una espada central estaba colocada de manera horizontal frente al rostro de la mujer. La otra se mantenía bien al centro en forma de punta.

-entiendo ahora….-observó Sasuke gracias a sus conocimientos del Kinjutsu- la espada en forma horizontal le permite mirar por el reflejo del filo a su espalda. Así pudo verme antes. Mientras que el otro estoque del centro, mide la distancia con el enemigo. No puedo acercarme demasiado, sus brazos tienen ventaja en la distancia. Y ella controla esa distancia.

De pronto, el brazo central que mantenía el estoque alargado, decidió cambiar de rumbo. Viendo que Sasuke no la atacaba, guardó esa espada en su vaina y comenzó a hacer movimientos con esa mano en dirección al enemigo. Siseó en su lenguaje extraño, y la tierra a los pies del Uchiha comenzó a estremecerse.

-ni lo pienses criatura….-pensó Sasuke clavando su katana en el suelo, para luego saltar alto y evitar el ataque.

Donde supo estar parado Sasuke, surgieron unas especies de enredaderas que seguro tenían por objeto inmovilizarlo. Desde el aire, vio a la serpiente arrastrarse rápidamente y ponerse por debajo de su posición, seguramente esperando que cayera para atacarlo.

-buen intento….-haciendo sellos- ¡KATON, JUTSU BOLA DE FUEGO!

Sasuke sopló fuerte mientras caía, y la llamarada le dio en la cabeza a la Márilith que no atinó a esquivarlo. Sasuke descendía sobre la zona incendiada, el cuerpo de la criatura parecía estar consumiéndose por las acciones de las llamas. Lo cual ni por instante engañó al sharingan. Había mudado de piel como cualquier serpiente. Una técnicas conocida por el guerrero Uchiha, atraves de Orochimaru.

Sasuke creó un brazo de Sunsanoo a pocos metros de caer al suelo, el cual usó para catapultarse lejos del fuego. Mientras volaba cabeza abajo, veía surgir a la rival en medio del fuego y atacar al brazo en donde debió estar el humano al caer. Ella era más que hábil con espadas. Y resistente al fuego. Era además una estratega de combate. Pero no era la única que planeaba.

-admito que eres fuerte…-dijo Sasuke aunque sabía que ella probablemente no entendería- pero tu caída es inevitable.

La Márilith avanzó algunos metros, detrás quedaba el fuego apagándose y el Chokuto enterrado en donde Sasuke lo dejó a sus espaldas. El Uchiha había planeado terminar rápido el combate luego de ver los heridos en su equipo, pero a veces simplemente el rival se resistía a morir deprisa. Aunque no lo suficiente.

-usaría mi Amateratsu en tu cuerpo…-añadió con confianza el Uchiha- pero lo quitarías mudando la piel. Así que….

La mujer serpiente, volvió a su posición de defensa con todas sus armas. Y Sasuke concentró el poder de su ojo con Magenkyo para terminar la batalla.

-AMATERATSU….-gruñó Sasuke de repente.

El fuego negro se manifestó, pero únicamente sobre el filo de la espada en postura horizontal. Solamente en ese lugar, para probar su propia estrategia en funcionamiento. La mujer se sorprendió, pero el fuego negro solo adornaba su espada, sin causarle ningún daño. Incluso estaría pensando en usarlo. Cuando la muerte le llegó sin esperarlo. El filo de Chokuto le atravesó por la espalda, asesinándola en el acto. La Márilith abrió grandes sus ojos, y no tuvo más reacción que dejarse caer desvanecida. En el último respiro de su vida, seguramente comprendió la estrategia del humano vencedor. Cubrir de fuego la única de sus espadas que le permitía mirar hacia atrás. Cubrir el reflejo, para que no pudiera vislumbrar aquel clon que surgió del terreno y utilizó la espada supuestamente perdida para matarla.

Perfecto….

Un movimiento digno de un espadachín…

Un espadachín Shinobi…

Un guerrero Elite…

Fin del flash back:



Chokuto no era una katana cualquiera. Tenía una alta capacidad de conductividad para el rayo, y aun cuando la nueva forja con hierro negro le quitó buena parte de esa virtud, añadió otras características aún más productivas. A saber, el color de la hoja afilada era ahora negruzco. Cuando Sasuke imbuía de chakra puro el filo, aumentaba a niveles mortales su capacidad de corte. Era un arma dura y confiable. Ideal para acabar con diablos o demonios. Tal como su usuario. El último de los Uchiha. Ideal para acabar con diablos o demonios. Ideal para ganar la guerra.

Tal como su usuario…. Aquel conocido como Sasuke Uchiha.


Fin del capítulo.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por el santo pegaso el Dom Ene 18, 2015 9:03 am

Tuvieron una dura batalla kiba, shino, sai y el uchiha contra la chica demonio, aun que la pero herida se la llevo kiba, suerte que en la aldea tiene buenos médicos.

Sakura sigue impresionando a todos con su gran capacidad de medico, cosa que hacen que sea acechada por cierta serpiente con no muy clara intenciones, esperemos que tsunade se avive un poco, por que a este paso terminara perdiendo a mucha gente importante.

Vemos que ino esta desarrollando algún tipo de habilidad demoníaca, o descontrol en su propio poder, esperemos que esto no sea una mala señal.

Esperemos que naruto pueda encontrar su cordura pronto, por que con esos pensamientos pesimista con respeto a su soledad y pasado no son muy bueno para su estado y mas en donde esta ahora.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Mat, el Miér Ene 28, 2015 1:07 am

Un capitulo entretenido como siempre pero nos dejaste picados la mitad de este XD

Me gusto lo de Sakura, cada vez esta pasándose mas del limite y espiada por Orochimaru parece que es la que esta mas en peligro de todo el manga aunque irónicamente ni este combatiendo ni se la tenga que ver con un demonio.
La parte de Ino, pobre chica a ver que tanto sacan de ella primero la convierten en súcubo y ahora esta aumentándose su poder aunque mas que este en peligro me parece que simplemente se despertó un poder dormido debido a la sangre demoniaca que tenia y es todo
Me dio risa lo de la chica serpiente, en serio, crei que no nos diría como fue la pelea, me recordó al episodio de los Simpson donde van a atrapar al monstruo de loch Ness, todos son derrotados y el señor burns dice: “Yo me hare cargo” mientras camina al monstruo quitándose la corbata, siguiente escena el monstruo ya esta capturado y todos: “ESO FUE INCREIBLE!” Y el: “Si, me preocupe un poco cuando me trago pero… bueno, ya saben que paso” y no se dan mas explicaciones

Menos mal que tu si las diste pero por un momento crei que no lo harias XD

Un buen capitulo como siempre, con acción, intriga y al menos para mi un poco de diversión con ese punto que te menciono, espero el siguiente.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por arminius el Vie Ene 30, 2015 10:13 am

gracias por los dos comentarios. alientan a seguir. algunas cosillas que ambos coincidieron.

es cierto, que te siga un sujeto como orochimaru huele peor que un caño de desague. ya veremos como sale eso, pero les aseguro que no esperan lo que orochimaru en realidad quiere.

P/D: amo los simpsons....me rei de tu solo pensamiento Mat.

P/D: estuve a punto de no hacer el combate y dejarlo todo a la imaginacion. pero en una revision mas precisa, me dije que seria una perdida grande, no presentar una batalla con diablos poderosos que aportan habilidades diferentes. arman batallas muy interesantes.



CAPITULO 19: MOVIMIENTOS SILENCIOSOS


Durante los dos meses siguientes a la batalla ganada ante la costa-frontera con país del agua, la alianza Shinobi dividió esfuerzos en dos misiones generales. La primera fue fortalecer la zona de los astilleros en la ciudad recientemente conquistada. Era vital tener una base a la cual acceder tanto por agua como por tierra. Konoha proveía alimentos y plantas medicinales. El hospital general de la aldea comandado por la capitana Shizune, trabajaba tiempo completo para volver a llenar los almacenes con todo tipo de provisiones. Muy necesarias para la campaña de guerra larga que se venía.

La última guerra mundial Shinobi, tuvo una mortandad muy grande en los ninjas. Pero como todas las anteriores guerras entre ninjas, tuvo una duración o intensidad acotada. Fue la más breve en tiempo trascurrido. Y recordando algunas de las anteriores guerras, en tiempos de los antiguos Hokage, tampoco había trascurrido tanto tiempo desde el inicio hasta la finalización. En resumen, esta guerra de 3 años había sido la más larga e intensa. No habían tenido periodos de paz, no habían tenido momentos de tregua. Sin embargo, un factor parecía haberse modificado, cambiando el matiz inicial de la guerra.

Desde la misión que Sasuke Uchiha y su equipo elite habían concluido en territorios de país del demonio, las tropas de enemigos que rondaban como carroñeros en los caminos entre países, desaparecieron. Los Kage no caerían en la trampa de pensar que habían ganado. Bien podían estar los diablos y demonios reagrupándose. Creando un número amplio, a sabiendas que los humanos no se dispersaban. Pero si las suposiciones de los espías eran correctas, el portal que proveía de refuerzos constantes al enemigo, se había cerrado dejándolos sin más que los ya presentes enemigos en el mundo humano.

Como fuera, la división de estrategias planificaba a futuro. Luego de muchas horas en análisis y discusión, Shikamaru Nara y Temari Sabaku habían concordado en establecer un modelo defensivo estructurado. El problema era elección. Embarcar las mejores tropas hacia el país del agua, hacer base en esa isla y tener el mejor sistema defensivo. Considerando en la ecuación estar rodeando de agua, como la primera defensa. Pero el aspecto negativo, como bien indicó Temari astutamente, era no contar con las garantías de que ese territorio cubierto de neblina y a otrora sub-poblado, pudiera soportar las necesidades habitacionales y alimenticias de toda la alianza.

-tenemos un ejército móvil de 50.000 Shinobi de combate, -les dijo Shikamaru a los Kage- nuestro poder de fuego es importante, contando la división de artillería. La información recaudada por los rastreadores, nos indica que en los alrededores del país del fuego existen muchos miles de enemigos todavía.

-Pero nuestra mejor arma, -añadió Temari con equilibrio- es también nuestra mayor debilidad.

-explícate muchacha…-consultó el Raikage serio.

-Nuestra división de artillería es poderosa. Es la clave para emparejar nuestros números contra los de sus tropas de choque. Podemos causar mucho daño. Pero para conseguir condiciones de victoria estándar, debemos contar con un terreno amplio de batalla. Un gran rango para disparos limpios.

-En campo abierto….-indicó Tsunade resumiendo- somos menos, pero golpeamos más duro.

-Es correcto Hokage-sama…-asintió Temari- lo cual nos lleva a pensar que el enemigo se reagrupará en los bosques o montañas. No volverán a darnos la ventaja del terreno. No sería lógico de su parte hacerlo.

Había sido duro para los enemigos. Muchísimos muertos, la mayoría exterminados por las balistas y catapultas. Kankuro se había lucido diseñando las armas en los planos. Eran efectivas, más ligeras que las antiguas y fáciles de recargar. Los demonios y diablos habían sufrido un duro revés en la guerra. ¿Pero cuánto era el alcance de su fuerza militar? Algunos rastreadores, habían detallado grandes grupos de tropas desplazándose por caminos externos al país del fuego. Otros, especulaban que los demonios ya habían asaltado Kirigakure. Que no quedaba nada de los antiguos ninjas de la niebla, y que viajar a la isla era una pérdida de tiempo. En resumen, viajar allí iba a devenir en trampa.

Durante días, las constantes reuniones de la alta cúpula de líderes, tendían a no encontrar soluciones específicas para asegurar la estabilidad de todas las naciones. La situación se dividía en dos bandos. El Raikage, y los capitanes de Kumo, auguraban que lo mejor era seguir atacando. Perseguir al enemigo hasta exterminarlo. Sacrificar tropas en posibles trampas, pero evitando al enemigo reagruparse o estructurarse. Sasuke Uchiha, estaba de acuerdo con este lado. El punto clave, era evitar a los demonios fijar su mirada a las capitales civiles de cada país.

Tsunade Senju presentaba otra teoría. Esta guerra, no era como la última contra Madara y Obito Uchiha. Requería de tiempo de preparación. Protección sobre civiles y reunión de alimentos. Los medicamentos, la ropa y las armas, también eran puntos a considerar. Konoha era la única villa Shinobi que aún se mantenía en pie. En su interior, no solo se resguardaban civiles. Sino que entrenaban los ninjas jóvenes para elevar su nivel, y se recuperaban los heridos para volver a la actividad. Konoha proveía una protección en el centro del mapa. Muros fuertes, armas de largo alcance ahora reforzadas por el hierro negro. En resumen, la Godaime suponía que la victoria de la alianza ninja, se daría más por su capacidad de reabastecerse y resistir las penurias, que por simple y llano ataque abierto. Gaara de la arena, no podía estar más de acuerdo.

-Si logramos endurecer nuestra defensa, -apunto fríamente- negaremos al rival, la posibilidad de alimentarse con nuestros despojos. No veo a esas criaturas, sembrando en un prado. Ni pescando en un rio. Tampoco pueden movilizarse hacia las ciudades civiles. Atacar las capitales, serian meses y meses de asedio. Nos daría la oportunidad de tomarlos por la retaguardia.


Aunque las dos posiciones tenían su lógica, la división estratégica seguía trabajando para utilizar lo mejor de ambos conceptos. Shikamaru propuso un plan provisorio. Algo diagramado y consultado con más de 20 estrategas de las tres aldeas aliadas. Todas las posibilidades habían sido atacadas en su lógica, y esta estrategia había salido bastante bien librada. Teniendo en consideración que aun desconocían la fuerza total del enemigo, así como su plan general en este mundo.

Shikamaru habló con calma. Temari complementó las explicaciones, y presentó informes de rastreadores y espías de varios territorios. Finalmente, ambos detallaron con minuciosidad un atractivo plan de recambio. En pocas palabras, zanjar la guerra y asegurar el territorio conquistado era el movimiento inicial. Recuperar heridos, entrenar mejor a los Gennin y Chunnin, darle un descanso a los agotados Jounnin. Reunir provisiones y medicamentos para una larga campaña. Asegurar y fortificar tanto Konoha como el puerto hacia el país del agua. Mantener la posición del campamento general en el centro del bosque. Tres puntales de este ejército. Konoha en reserva, el campamento de la alianza al frente, y el puerto para trasladar grupos de ataque en buscar de explorar territorios de Kiri.

-la isla del país del agua puede ser una gran trampa….-dijo Sasuke en su única participación oral en la reunión.

-también es nuestra mejor posibilidad de recuperar otra aldea ninja. –Añadió Temari neutral- no olvidemos que Kirigakure es famosa por ser mala anfitriona, de quienes han intentado conquistarla. Me niego a creer que una mujer tan peligrosa como la Mizukage, haya sido derrotada tan fácilmente.

-Temari tiene un punto, -señalo Shikamaru- además, contar con los mejores ninjas manipuladores de Suiton, nos darán otra poderosa arma contra rivales que evidentemente, son débiles contra el agua.


Finalmente se decidió por el plan de los estrategas. Aunque la versión de Tsunade se acercaba bastante. El Raikage tuvo que ceder, aunque de muy mala gana. Él hubiera preferido pasar a la acción. Y ciertamente era bueno en ello, aunque a poco de avanzar sobre tierras extrañas, se encontraría sin comida o medicina para sus tropas. Gracias a Kami que existían los Kage más cautos, como Gaara o Tsunade.


***********************************************


-Sakura-sama…. ¿dónde debemos colocar los nuevos envíos de medicamentos?

-Sakura-sama… ¿es correcto mover al paciente de la cama 25?

-¡Sakura-sama! ¡LA NECESITAMOS URGENTE!


Ino se dedicaba a su trabajo como todos. Pero al mismo tiempo observaba a esa mujer ir y venir, tal como si fuera un dínamo humano. Estaba tan activa que ni siquiera lo notaba. Sakura Haruno se multiplicaba tal si fuera Naruto y sus clones. Tenía tal precisión, exquisita memoria, practicidad completa, que todos acudían a ella antes que ponerse a pensar personalmente sobre cómo actuar ante ciertas situaciones.

Y Sakura siempre respondía. Estaba bastante más seria que de que costumbre. Se la veía algo pálida, a veces se escondía en algún rincón para sentarse a tomar un respiro; pero por Kami que a todos ayudaba a conducir el hospital general. Ino no dejaba de admirarse por ello. No había dejado nunca de observarla. Tal vez porque Tsunade-sama siempre le hacía preguntas sobre la pelirosa. La Godaime no podía evitar sentir preocupación por su estudiante. Y era a Ino, a quien colocaba en la incómoda posición de ser amiga y punto de control al mismo tiempo.

En esos dos meses que pasaron, la situación se fue aligerando. Dejaban de llegar mareas de Shinobi heridos del frente. Había tranquilidad, turnos más livianos y una organización más aceitada. Sakura, así como tantos otros médicos de alto nivel, se vieron con más tiempo libre en recompensa a sus esfuerzos de años previos. En esos momentos, ella desaparecía del campamento. Ino fue la única que pudo notarlo. Conocía a la perfección los horarios de su amiga y también notaba que sus tiempos de descanso, generalmente no le hacían todo el bien que debía lograr. Sakura se mostraba normal, pero gastaba mucho de su chakra en mantenerse estable y de no ser por el sello de reserva en su frente, mínimo hubiera requerido varios días seguidos de descanso.

-deberías tomar un descanso más largo frentona…-le dijo una tarde Ino, mientras organizaban documentos- últimamente no te recuperas demasiado.

-todos necesitamos más descanso. –Definió la rosa sin inmutarse- pero soy necesaria aquí.


Era cierto. Sakura era muy necesaria al frente del hospital militar. El campamento en el centro del país del fuego era el nexo entre el puerto hacia Kiri, y los caminos de Konoha. Todos los Shinobi en ese campamento, era la primera célula de respuesta ante cualquier incidente. Sin embargo, la rubia Yamanaka no podía evitar presentir que algo estaba mal con su mejor amiga. Tsunade-sama sospechaba algo parecido.

-deberías dormir un poco más. –Insistió Ino, no logrando ganarse la atención de Sakura- no quiero que caigas enferma. Te ves pálida.

-estoy bien cerda…-reaccionó un poco brusca la rosa- tengo mucho trabajo y me cuesta dormir. Aprovecho poco el descanso, porque tardo mucho en relajarme. Tal vez si terminamos con todo esto, pueda intentar dormir un poco.


Eran como las 12 de la noche. Todavía bajo las lámparas de fuego seguían tratando de organizar los tratamientos pertinentes y las ordenes de alta para los recuperados. Había muchos que necesitaban seguir un régimen especial y otros requerían seguir ingiriendo algún contraveneno específico para conservarse activos. Era mucho para dos chicas. Aunque fueran Kunoichi.

-Pediré a Kotoko-san y Mako-san que venga a ayudarme. –añadió Ino parándose y tomando a Sakura de los hombros- tu turno hace rato ha terminado. No quiero tener que decirle a Tsunade-sama que estas enferma. Así que busca que comer, y luego trata de dormir. Ve….-le insistió cuando había logrado ponerla de pie y casi echarla de la carpa- prometo que cuando amanezca te iré a despertar. Ahora ve….vete de una vez.

Sakura obedeció. Agradecida en cierta forma de haber hallado tan conveniente excusa para salir de ahí. Ino la notaba cansada, y no estaba ni cerca de suponer cuánto. Realmente se sentía en las últimas. Y no era por el trabajo del hospital solamente. Sakura, no solo conducía los destinos del plantel ninja medico en ese campamento. Cada pequeño tiempo libre, lo dividía en dos partes. Un mínimo de horas para comer o dormir. Y la otra parte….

Ingresó a su carpa personal. Si en algo tenían ventaja los Shinobi específicamente importantes en funciones, era la privacidad. Los capitanes tenían su carpa, también los Kage, y por supuesto un grupo reducido de los Shinobi más destacados en cada rama necesaria. Sakura acomodaba sus cosas para partir. Como siempre lo había hecho en esos últimos dos meses, invocaría una babosa especial. La cual tendría la función de transformarse en un clon de Sakura, y recostarse en la cama para fingir que continuaba allí. Durmiendo. Mientras tanto, la verdadera Kunoichi seria invocada de manera inversa al bosque sagrado de las babosas. Donde le esperaba su destino. Dos meses de duro entrenamiento. En el tiempo acotado de descanso que tenía y con las dificultades inherentes que Tsunade había planteado, y lamentablemente para Sakura, no había exagerado en nada.

El objetivo era volverse más fuerte. El objetivo era dominar el arte de los Sennin.

Sakura preparó su ropa de entrenamiento. Siempre que terminaba, se daba un baño reconstituyente en un rio cercano al bosque sagrado, antes de regresar al campamento. Las babosas no le advertirían a Tsunade lo que sucedía, simplemente porque nadie estaba rompiendo una regla, al entrenar una pactante legal. El riesgo era mortal. ¿Pero una guerra mundial, tenía otro tipo de riesgo? ¿Una batalla a muerte permitía un respiro? Desde el punto de vista de Sakura Haruno, arriesgar la vida en un entrenamiento para ser más fuerte, era tan aceptable como los que la arriesgaban para rastrear o espiar. Como los que luchaban en el frente. Como los que se rompían la cabeza pensando estrategias de victoria. Todos arriesgaban a su modo. ¿Por qué debía ser ella menos que nadie?

Había acabado de invocar a la babosa de reemplazo. La criatura creció y adoptó la forma de una Sakura durmiendo de lado, tranquilamente sobre el pequeño catre. Su señuelo estaba listo, había cerrado la entrada a la carpa para evitar ojos curiosos. Y se marchaba al bosque sagrado por medio de una invocación. Sin embargo, un sonido extraño interrumpió sus movimientos de manos. Algo pequeño se deslizaba por debajo de la tierra, un agujero no mayor a un puño cerrado. Desde allí, la cabeza de una serpiente surgió lentamente, tal vez para no alarmar a la única integrante de esa habitación.

Sakura estuvo a punto de pisarla. Las serpientes no le agradaban para nada. Pero el ofidio no venía para quedarse. Simplemente abrió sus fauces bien amplias, y un pergamino alargado surgió presentándose ante la Kunoichi. El animalejo no se movía, en su boca estaba el rollo esperando que la mujer lo tomara. Sakura finalmente accedió, permitiendo a la criatura retirarse por donde había venido. El agujero en el suelo desapareció, segundos después que la serpiente regresara a su madriguera.

-Tienes puntos por sigilo….-pensó Sakura abriendo el pergamino sobre una pequeña mesa lateral- pero es desagradable, como pocos.


El pergamino era enviado por Orochimaru. Había una serie de jeroglíficos extraños, señalados por dibujos venidos de varios lugares. Datos y más datos. Al parecer, el Hebi-Sannin había encontrado lenguaje escrito de los demonios. Dicha escritura no tenía traducción. Orochimaru tenía una extraña fijación con esta forma de lenguaje. La dicción de los demonios, y también la de los diablos, que era ligeramente diferente. Y ambas que traen más misterio. Fascinando al domador de serpientes.

Sakura sin embargo, estaba enfocada en otras cosas. No entendía porque razón ese sujeto compartía la información con ella. Ya le había dejado en claro, que no le interesaba formar parte de su equipo. Y las serpientes no habían dejado de seguirla a lo largo del campamento. ¿Cuáles eran las verdaderas intenciones de Orochimaru?

Otra buena razón para volverse más fuerte. El Hebi Sannin no era famoso por tener paciencia ante las negativas cerradas.

La pelirosa se preparó para la invocación. Guardó el pergamino enrollado en un sello de contención. Ya tenía 4, todos enviados por el mismo sujeto. En ellos había información general sobre anatomía, habilidades y símbolos de cultura demoniaca. Había mucha más información, pero estaba codificada en la lengua de ellos. Un dialecto que Sakura no comprendía, y que Orochimaru con todo su estudio apenas podía traducir rústicamente.

-No importa….-se dijo la pelirosa- mi objetivo es otro.

Y lo era realmente. Ya tenía bastantes dificultades lidiando con sus recuerdos, como para ponerse a evaluar costumbres y lenguajes de otra raza, que solo parecía tener la misión de destruirlo todo. Cada viaje al bosque sagrado, era una prueba de fortaleza y equilibrio para Sakura Haruno. Empezó con lo básico, cuando la reina de las babosas aceptó entrenarla. Durante las primeras semanas de prácticas, tuvo que trabajar duramente para elevar sus niveles de chakra. Nunca tuvo tanta cantidad como Sasuke o Naruto, (que fácilmente contaban con 100 y 300 veces la capacidad normal) pero tampoco lo necesitaba. El arte de las babosas, poco tenia de relación con el incremento brutal en lo espiritual de los sapos, o las trasformaciones físicas de las serpientes. El modo Sennin que Sakura intentaba dominar, era el completo control de la mente.


Control. El problema era control. El cerebro era una maquina extraordinaria. Tenía tanto resto en capacidad, que era capaz de actuar en funciones del cuerpo sin que su usuario, lo notara para nada.


“-las puertas del chakra pueden ser abiertas…-señaló la reina de las babosas, en la primera tarde de entrenamiento- hasta el límite de 7, quedando la numero 8, como el final.

-Gai-san y rock lee pueden hacerlo –respondió Sakura, sentada de piernas cruzadas ante la reina- pero la última puerta, produce la muerte luego del combate.

-Porque los humanos logran la apertura, forzándola. –indicó la reina, siempre hablando pausadamente- la energía natural, poco tiene que ver con violencia. La clave, es control. Equilibrio.

-¿Entonces….debo entrenar para abrir las puertas del chakra?

-Incorrecto, -proseguía la babosa- tu primer entrenamiento, será incrementar tu resistencia.”



Lejos de ser lo que Sakura pensaba, los entrenamientos iniciales poco tuvieron que ver con el físico. Durante muchas horas, estuvo sentada meditando en medio de los mágicos bosques sagrados. Los animales la rodeaban, las pequeñas babositas de muchos colores le visitaban. Sakura no se movía, no debía hacerlo. Su entrenamiento estaba apuntado a ejercitar de una manera poco convencional.


“-existe una técnica, que pueden usar solo los que controlar de manera absoluta el chakra. –le señaló Katsuyu, cuyo pequeño clon vigilaba en entrenamiento- cuando intentas usar tu memoria, para recordar detalles de tu pasado. Información útil, algo que no tienes fresco, por el paso del tiempo.

-Tengo que usar chakra, en mi cerebro. –le dijo Sakura que ya lo había usado para estudiar- pequeñas y controladas dosis, para estimular mis neuronas.

-Intenta recordar detalles, -le indicaba otra babosa, de las más antiguas- como si lo estuvieras viviendo justo ahora.”




Parecía sencillo. Incluso si alguien que no comprendiera el peligro escuchara, podría figurar este entrenamiento como una pérdida de tiempo. Pero no había riesgo más grande que irrigar chakra al cerebro. Era el órgano más vulnerable a las descargas espirituales. Era por eso, que los Genjutsu eran un arma más que efectiva contra la mayoría de los ninjas. ¿Imaginan dosis altas de chakra sobrecargando el cerebro? Podían destruirlo completamente.

Sakura en su carpa personal, reunió sus pertenencias para partir. La babosa clon, ya había tomado su lugar en la cama, fingiendo dormir. Incluso sabia como responder, si acaso alguien la llamaba. En caso que sucediera, (en dos ocasiones ya había ocurrido) la babosa contestaría un “iré enseguida”, y rápidamente se trasportaría al bosque en busca de la Sakura original. Esta entre otras tretas, habían cubierto la espalda de la Kunoichi durante esos dos meses.

La pelirosa sabía que no podía dejar sus obligaciones como médico. Pero desde que supo lo que le había ocurrido a Naruto, tampoco podía dejar de pensar en el modo de ir a rescatarlo. Era su decisión. Era su camino como Kunoichi. No sería una espectadora de la guerra. No podía hacerlo, ya no podía ver como las personas que apreciaba, respetaba y quería, se alejaban de su vida. Estaba entrenando, estaba dispuesta a luchar por su destino.

Sakura desapareció de la carpa. Una nueva noche de entrenamiento en alto riesgo comenzaría.


****************************************************


Cielo rojo y paisaje desértico. Algunas colinas a los lados de una solitaria gruta. Los diablos del dolor, un grupo de más de 300. Tenían el trabajo de trasportar prisioneros directamente a la ejecución. Eran una legión de tropas especiales, bajo las órdenes directas de los 9 señores infernales de cada capa en Baator. Altos, de casi 4 metros, con cuerpos de tipo humanoide, con brazos y piernas. Tenían una cabeza grande, parecida a los escarabajos. Sus pieles eran totalmente blancas, con características de resistencia a cualquier elemento. Portaban largas lanzas, terminadas en puntas de acero negro. Eran tropas de elite, entre las miles que rondaban todo Baator. Pero cuando no combatían al mando de los señores Archidiablos, tenían la tarea asignada de crear nuevos “reclutas”, para futuras guerras.

Por ejemplo, justo en ese momento, estaban rodeando y guiando a casi 2000 prisioneros que caminaban en filas de a 20. Esas largas columnas tenían toda clase de diablos o demonios esclavizados. Sus características eran variadas, pero basta decir por caso, que entre los prisioneros había un buen número de Erinias. Todos estaban condenados. Iban a ser lanzados al foso de los gusanos, uno de los lugares más tenebrosos y horribles de todos los infiernos.

Este foso en medio del desierto de Avernus y con más 500 metros de diámetro, era la instalación más famosa de Baator para convertir las almas de los condenados en criaturas infernales. Estaba lleno de retorcidos y cenagosos gusanos blancos, este colosal cráter irradiaba una más que palpable sensación de mal y corrupción.

Una legión de diablos del dolor, tenían la tarea de lanzar las cáscaras de almas temblorosas e insensatas en carros y vagones, los cuales empujaban y llevaban hacia arriba hasta ponerlos al borde del cráter; desde dónde lanzaban las almas al interior del agujero para que aterrizaran en el foso con un sonoro estruendo, dónde eran devoradas por los gusanos. Después, los gusanos excretaban formas gelatinosas (resultado de haber comido las almas) las cuales eran atrapadas por los diablos del dolor en redes, y sacadas del foso par que terminaran de solidificarse nuevamente. Así, se convertían en servidores infernales del menor rango.

El sistema además, también funcionaba con los prisioneros vivos. Prisioneros de guerra, esclavos descartados por sus amos, soldados desertores de las guerras de sangre, o comerciantes que habían tratado de estafar al diablo equivocado. Había muchísimas razones por las cuales eran condenados al foso de los gusanos blancos. La crueldad era el pan de cada día en territorios de Baator.

Luego de muchos días de marcha forzada, por medio de desiertos y lugares terribles aun para la imaginación común. La comitiva casi había llegado a las zonas del foso. Los gusanos blancos estaban ansiosos por ser alimentados. Los prisioneros habían perdido toda esperanza. Pronto tendrían una muerte horrible. El mundo de los diablos era así. El fuerte sometía al débil. Se usaba y abusaba de quien no tenía poder suficiente para evitarlo. Jamás cambiaria. ¿Por qué tendría que cambiar? ¿Quién podría desafiar esa ley de Asmodeus? Cada prisionero se resignaba a su suerte. Cuando tres figuras humanoides encapuchadas, les cortaron el paso a la comitiva, cuando llegaban al lugar:

-¿Quién osa interrumpir nuestro camino? –gritó con fuerza el diablo del dolor, que lideraba las tropas esclavistas.

-Dentro de 15 minutos… –respondió una dulce voz ronrroneante de mujer- nuestros nombres no significaran nada para ustedes. Así que harían bien en liberar a los prisioneros.


El diablo sonrió sádicamente, la voz provenía de una fémina. Era seguro que sería una Erinia y sus hermanas, que intentaban rescatar a las prisioneras de caer en el foso de los gusanos. Era una de las pocas razas de diablos, con la estúpida fidelidad a su clan como para intentar tan insensato rescate. Sin embargo, la voz del encapuchado en medio, les advirtió que no todos los visitantes eran mujeres:


-la señorita les ha dado una orden…-reafirmó ante la suave sonrisa de su compañera- sino quieren ser triturados, les sugiero obedecer.

Los diablos se miraron con sorpresa, eran como 2 metros más altos que esas tres figuras. Eran más fuertes y por supuesto más numerosos. Uno de los diablos olfateó el aire, y no pudo captar el aroma de los enemigos a pesar que el viento les favorecía. Los tres sujetos, casi mecánicamente subieron sus manos a la cabeza y se retiraron hacia atrás las capuchas dejando ver sus rostros al enemigo.


El hombre del centro tenía cabellos rubios y espinados. Ojos azules, marcas en las mejillas que parecían bigotes. Tenía aspecto de ser humano. La mujer del grupo estaba a su izquierda. Igual de alta que el humano. Cabello lacio hasta la cintura y color dorado, amarrado con una fina coleta. Rostro perfecto, y unos profundos ojos celestes sin pupilas visibles. Su sonrisa felina y perversa le hizo suponer a los diablos del dolor que ella era de raza infernal, al igual que su otro compañero, el más bajo de los tres. Un hombre de cabello rojo y corto, ojos color arena sin pupilas.

Dos infernales de aspecto humanoide, y un ser humano de cuerpo y alma. Realmente se podía encontrar cualquier ser en el Avernus:

-¡el amo Dispater! –Anunció uno de los carceleros- ¡Archidiablo y rey del segundo infierno a condenado a estos prisioneros! Caerán al foso de los gusanos blancos donde serán tragados y convertidos en lémures.

-Buena idea… -respondió con tono de burla el hombre del centro- pero tengo una mejor. Liberen a los prisioneros y no los mataremos. Podrán irse con su amo con la cola entre las piernas, y decirle que existen seres libres en estas tierras del infierno. No obedecemos a nadie.


Ya no hubo más palabras, los diablos del dolor se abrieron en formación de ataque y avanzaron chillando con sus enormes lazas empuñadas con firmeza. La respuesta a ese movimiento llegó por parte del pelirrojo, que tan solo estiró un brazo y con la palma extendida comenzó a manipular el terreno alrededor. La tierra parecía tener vida propia, el suelo temblaba y brazos de arena surgieron para cortándole el paso a los enemigos. Las colinas a los lados se estremecieron, látigos y brazos de tierra o arena inmovilizaron a la oleada de rivales sin que ninguno pudiera llegar a los tres sujetos para luchar cuerpo a cuerpo.

La mujer sonrió perversa, mientras su hermano el pelirrojo aplastaba a sus parciales y desafortunados enemigos, con la frialdad que lo caracterizaba. El rubio parado entre los hermanos, observaba el combate frente a sus ojos con gesto adusto. Finalmente, casi un minuto después, decidió detener la masacre que su compañero estaba oficiando:

-Es suficiente Gaara….-susurró el joven humano- estos cretinos ya sirvieron de ejemplo para los demás.

El pelirrojo aflojó su control sobre la arena y los diablos atrapados se desplomaron muertos frente a sus camaradas, que ya no avanzaron para intentar escarmentar a los tres sujetos misteriosos. La sangre y las vísceras se esparcieron por todo el frente. En cuestión de minutos, esos tres misteriosos sujetos, parecían mucho más que los 250 que aun sobrevivían al combate.

-¿Qué clase de magia es esta? –preguntó acobardado un diablo que lideraba a los guardias que quedaban.

-la que va a acabar con todos ustedes, sino liberan a los prisioneros ahora. –sentenció la mujer divertida.


Los cuerpos de los diablos ya muertos, comenzaron a brillar en un tenue color azul. Animados, por esa extraña fuerza surgida de los brillantes ojos de la mujer infernal, se erigieron obedeciendo como marionetas. Al parecer, ella podía controlar a los muertos.

-cada uno de sus muertos…-dijo perversa la mujer- se convierte en un soldado mío. ¿Quieren probar suerte?

-no…-señalo el diablo del dolor que era teniente en su tropa- si prometen que nos dejaran ir a mí y mis hombres, liberaremos a todos.


Naruto asintió apenas, también lo hicieron Ichibi Y Nibi. Los guardias por su parte, obedecieron a su líder. Pero más habían accedido ante la amenaza de la joven con el aspecto idéntico a Yugito Nii, una ex-Kunoichi originaria de la nube. Mientras los diablos liberaban de sus grilletes a cada prisionero. Nibi dejo de manipular a los cadáveres, que cayeron exánimes nuevamente al suelo.


-Naruto-kun…-¿Qué vamos a hacer con los guardias? –preguntó la mujer entre susurros a su compañero. –acabamos de prometer no atacarlos.

-no hace falta intervenir contra ellos, -ambos Biju lo miraron sin entender ya que era clave para ellos tres no dejar testigos, para mantenerse ocultos de los grandes gobernantes en el infierno.- dejemos que los hasta ahora “prisioneros”, se encarguen como les parezca.


Rato después, Naruto observó cómo los prisioneros liberados de sus grilletes, (la gran mayoría diablos pequeños de clases diversas) les arrebataban las armas a sus carceleros y los sometían bajo el amparo de los tres poderosos “salvadores”. Media hora trascurrió luego del cambio de mando. Y para entonces los antes prisioneros, lanzaron por el foso de los gusanos a los antes carceleros. Que fueron devorados entre gritos y pedidos de clemencia no satisfechos. Nibi se había separado un poco de su hermano y de Naruto, para interactuar con los demonios recientemente liberados. La información era valiosa y la gata de dos colas era muy hábil para obtenerla.

Naruto miró de reojo a Ichibi, le agradaba mucho su aspecto por ser idéntico a su viejo amigo Gaara. Le daba confianza, le daba alivio ver un rostro conocido luego de tanto tiempo lejos de casa. Esos dos meses habían sido duros. Sobrevivir en el primer infierno no era tarea fácil. Pero al menos, habían logrado recuperar a Nibi. Sumándose a Ichibi y Gobi, que ya acompañaban a Naruto desde su ingreso atraves del portal extinto.

-Debemos movernos…-dijo Ichibi serio y cortante como siempre, logrando sacar del recuerdo a Naruto.

-Deja que tu hermana consiga información primero –indicó Naruto a su silencioso compañero- los infiernos son demasiados grandes como para seguir nuestra misión sin un mapa.

Como una hora después, caminando de manera sensual y felina, Nibi se acercó sus compañeros y colgándose del cuello de Naruto con ambos brazos le sonrió diciendo:

-ya tengo lo necesario Naruto-kun. –Susurro sensual- ¿me darás un premio?

-Yugito…-gruñó el pelirrojo por la melosidad de su hermana

-Yugito-san…-se rascaba detrás del cuello Naruto incomodo- no te me pegues tanto.

-Que aguafiestas eres…-sonrió a su hermano la gata- como bien dije, se muy bien hacia dónde ir. ¿Por qué no te adelantas hermano? Naruto-kun y yo tenemos cosas que platicar y…

En ese momento, un grupo de diablesas se acercaron a pocos metros de ellos tres. Eran todas Erinias, mujeres voluptuosas de piel casi plateada y con una belleza tan deslumbrante que volverían loco, a cualquier hombre común. Alas grandes de plumas negras en sus espaldas y ojos sin pupilas con fuertes colores variados.

-Amos….-se arrodilló una de las diablesas ante los tres- estamos a su servicio hasta la muerte.


Naruto negó con un gesto algo apenado. Ya varias veces habían experimentado esta situación en el pasado. Los diablos en general, tenían un concepto de la ley muy fuertemente arraigado. Salvar la vida de un diablo, era equivalente a convertirse en su amo. Al menos eso sucedía con la raza de las bellísimas Erinias. Guerreras de gran tenacidad que eran despreciadas en combate a menudo, por su delicado aspecto. Y frecuentemente usadas como esclavas o concubinas.

-¿Cuál es tu nombre? –preguntó Naruto a la líder del grupo

-Mi nombre es Saara, amo….-respondió apenas- ustedes tres nos salvaron la vida y ahora estamos…

-No Saara…-le interrumpió acercándose el rubio y tomándola suavemente del mentón la impulso a que se pusiera de pie frente a el- ustedes no están sometidas, sino a nuestro cuidado. Las conduciremos a su nuevo hogar, un lugar donde sus hermanas de raza pueden cobijarse y ser libres. Nadie las lastimará, nadie les castigará, nadie les pondrá un solo dedo encima; porque los mataré si lo hacen.

Las diablesas se miraron extrañadas. Todas se esperaban que estos tres nuevos amos no fueran tan salvajes como el anterior. Posiblemente serian esclavas sexuales de los dos hombres, y sirvientas de la mujer. ¿Pero libres? ¿Ellos iban a protegerlas y liberarlas? Jamás habían escuchado o visto la generosidad, ni siquiera tenían una palabra definida que la describiera en el lenguaje de los infiernos.

-Cual…. ¿cuál es el truco? –Dijo cautelosa otra de las mujeres- ¿Qué quieren de nosotras?

-No alargaré la historia…-declaró Naruto serio- pero una Erinia salvó mi vida y en pago de esa deuda, hice un acuerdo con la familia de ella. Ahora somos aliados y solo estoy rescatándolas a ustedes para llevarlas con el resto de sus hermanas.


“un pacto” “un acuerdo” los diablos en general eran sanguinarios y perversos. Pero cuando daban su palabra la cumplían. Las mujeres se miraron y con algo más de alivio se dispusieron a seguir el camino de esos tres “salvadores”, que iniciaron su marcha entre las colinas rumbo a su nuevo destino. Marcharon por un camino de colinas y desiertos durante todo el primer día. Los Biju seguían a Naruto y las erinias caminaban tras ellos con una combinación de incertidumbre y desconfianza. Casi finalizando la jornada, la luz del cielo rojo se hacía más débil. Eso representaba “la noche” en ese lugar.

Naruto y el Ichibi se alejaron del grupo apenas llegaron a la zona de un siniestro bosque. Arboles sin mucho follaje, parecían chamuscados por el paso reciente de un incendio. Pero simplemente eran así desde siempre. Nibi y las diablesas establecieron el rudimentario campamento. Una de las mujeres, de profundos ojos rojos como la sangre, se acercó a Nibi que preparaba la leña para una fogata:


-ama…eso no es prudente, -le dijo- pueden estar siguiéndonos.

-No te preocupes, -le sonrió la rubia- si existen diablos enviados a por los esclavos, seguro perseguirán al resto de los liberados que tomaron el camino hacia el rio Stigio. Si acaso vienen atravesando el desierto por nosotros, aún tienen que pasar por las madrigueras de los diablos astados. Para recién tomar la ruta de nuestras huellas por la arena.

-Una ruta que será borrada por el viento del desierto…-sonrió comprendiendo la Erinia- pero aun así… el fuego aún puede darles la pista de…

-Si vienen….solo encontraran la muerte. –Anunció Nibi tranquilamente- el desierto es territorio de mi hermano Gaara, y los bosques de Naruto-kun. Además…-miró de reojo al resto de las mujeres- ustedes necesitan comer. Llevamos todo el día de marcha y varias de ustedes tienen el aspecto de hace tiempo no probar bocado.


La diablesa bajó la cabeza aceptando el comentario. Contando el día de “libertad”, ya llevaban tres sin ingerir absolutamente nada. Las diablesas más jóvenes estaban casi desfalleciendo. Las más experimentadas les ayudaban a seguir. Pero no durarían mucho en esas condiciones. Saara, la mujer que hablaba con Nibi, pensaba pedir permiso para salir a cazar alimento. Al menos para recolectar algunas raíces, intentando dar sustento a sus hermanas. Aunque sin armas y en un bosque desconocido, seguramente ella le daría sustento con su cadáver a alguna bestia salvaje.

-ya no te preocupes más…-le sonrió la gata- Naruto-kun es un excelente cazador. Veras como en poco tiempo el….-miro detrás de la Erinia a lo lejos y sonriendo grito- ¡lo dicho! Allí viene…

Todas la mujeres sentadas al reparo de los arboles veían con los ojos lánguidos como Naruto, y tres clones suyos acarreaban un enorme, jugoso y suculento Nuba-Nuba. Dicho animal tenía el tamaño y aspecto de un búfalo, tenía además pelaje amarillento y largo. Cuernos largos y afilados. Fuerza descomunal característica. Era muy difícil de cazar, las flechas casi no atravesaban su cuero y fuerte cual avalancha, embestía salvaje a quien osara atacarlo. Sin embargo el llamado Naruto, no parecía haber sudado demasiado para capturar y matar a este. Las Erinias soltaban risitas perversas y miraban al humano con ojos deseosos. Si era tan poderoso, seguramente sería también un extraordinario semental.


Detrás del grupo de rubios con el animal cazado, llegaba también el pelirrojo Ichibi. En sus brazos cargaba una buena provisión de frutas variadas y detrás de su caminar, una enorme cola de arena brillante. Chata como una gigantesca pala, cargaba una montaña de raíces comestibles, frutas, nueces y bayas. Tal vez no fuera tan impresionante como atrapar a un Nuba-Nuba, pero Ichibi parecía tener una sobrenatural intuición sobre donde y cuando encontrar lo comestible. Cosa sencilla para él, muy capaz de detectar cualquier cosas aferrada a la tierra circundante.


Unos 20 de minutos después, Nibi y algunas diablesas se ocuparon de la cena. Los dos hombres se apartaron a un lado y bajo la escasa sombra de los árboles, observaban todo el asunto. Ichibi se cruzó de brazos y la mitad de su cuerpo de la cintura para abajo, se cubrió de tierra como una vasija. No hablaba casi nunca, era silencioso y muy apegado a su elemento. Gran diferencia con la extrovertida Nibi que siempre hablaba hasta por los codos. Naruto sentado cerca de Ichibi cerró sus ojos y entró al modo ermitaño para descansar un poco. Recordaba que los primeros días de su estadía en el infierno, tuvo que estar casi todo el tiempo con el modo ermitaño activado. Era la única forma de soportar el envenenado aire de la capa “Avernus”. El primero de los nueve infiernos. El odio, la desesperación, el dolor. Con el paso del tiempo, Naruto terminó por acostumbrarse. Y el forzado exceso con la energía natural, lo hicieron mucho más fuerte a largo plazo.

Por supuesto hubo consecuencias. Naruto ya no era aquel niño inocente, sonriente y despreocupado. Había bebido el odio, la venganza y la sangre de Avernus. Ahora era cruel, serio mayormente y carente de piedad con el enemigo. Intentaba conservar su humanidad con todas sus fuerzas, pero absorber energía del entorno, lo hacía casi un diablo más. Era la única forma de sobrevivir, la única de ser fuerte en un mundo de maldad.

-Amo….-susurró una Erinia de cabello negro y ojos amarillos como el oro- aquí tiene su alimento.

Naruto le sonrió levemente sorprendiéndola, recibiendo un jugoso filete de carne y nueces con raíces para acompañarlo. No evitar admirar el formidable físico de la diablesa cercana, cuyo traje era un conjunto de correas que apenas cubrían sus partes íntimas. Todas estaban ataviadas igual, casi desnudas. Sus cuerpos voluptuosos y sus escasas ropas eran ideales para cualquier fantasía masculina.

-Amo… yo quiero…-Naruto al escucharla, levanto su mano cortándole el parlamento.

-No….-le dijo firme- desde ahora, nada de “Amo”. Mi nombre es Naruto, el amargado junto a mi es Gaara, y la belleza que ha cocinado para todos es Yugito –le sonrió suavemente- aliméntense bien y descansen. Mañana atravesaremos el bosque y tenemos un par de días más, hasta el castillo de las tentaciones.

La mujer asintió suavemente. Estaba a punto de ofrecerse personalmente para cualquier perversión que los hombres quisieran. Quiso evitar con esto, que ellos eligieran a alguna de sus hermanas más jóvenes y débiles. Si alguien tenía que sufrir y ser torturada o violada, no serían las más pequeñas. En ese momento, otra diablesa acercó la comida al silencioso Ichibi el cual mirándola sin emoción aparente, creó un brazo de arena que recibió el plato con los alimentos. El demonio con aspecto de Gaara, no le agradaba para nada que lo tocaran. Tenía una especie de fobia al contacto físico.

Naruto observó a la otra mujer, más joven, más bonita porque parecía una niña inocente con su cuerpito pequeño y su sonrisa tímida. Sin embargo, esas “niñas inocentes”, podían matar con la facilidad que un guerrero curtido, encuentra en la batalla. Había que tener cuidado con ellas.


*****************************************************


La gran torre de huesos, se erigía imponente entre las ruinas de la abandonada Iwagakure. Su función era meramente acumulativa. Las ondas de energía negativa se reunían en la estructura dando a sus constructores, mayores capacidades de manipulación en artes de nigromancia.

El gran nigromante Nergal, vigilaba de cerca a los cadáveres podridos, que recorrían caminantes las ruinas, limpiando y erigiendo nuevas casas para sus amos oscuros. Los muertos no tenían voluntad, no tenían recuerdos o siquiera sensaciones. Eran los esclavos perfectos para reconstruir una fuente de poder para el líder del culto a Orcus. Así como sus dos discípulos, en la manipulación de la muerte.

Nergal aumentaba su poder paulatinamente. La torre de huesos le otorgaba ese incremento. Podía sumar más y más criaturas de la oscuridad bajo su mando. Pronto, reuniría suficientes tropas para asaltar los territorios de los vivos. Era cuestión de tiempo.


Su estudiante de nombre Vladimir había sido enviado a rastrear otras zonas prosperas para obtener cadáveres. Debía haber más cementerios en los países limítrofes. También servían los campos de batalla antiguos. Allí, donde muchos hubieran perdido la vida, donde el dolor quedara instalado regando la tierra, en ese lugar estaba el poder oculto para los nigromantes.

Alrededor del rustico campamento, docenas de espíritus encadenados, sobrevolaban y sufrían el tormento eterno de su esclavitud. Forzados a despertar, arrancados de sus sitios de paz. Todos poco a poco caían bajo la influencia de Nergal. Mientras humanos y diablos o demonios se masacraban en territorios lejanos, el nigromante hacia crecer sus influencias en las tierras limítrofes de la guerra.

Nergal caminó hacia el interior del taller de su otro estudiante. Amon casi nunca hablaba. Pero su trabajo era diligente. Ingresó a la estructura erigida con piedra y troncos de madera, donde el discípulo rodeado por velas encendidas, trabajaba tranquilo operando un cadáver recién arrancado de su tumba. Sobre una mesa de piedra, con sus herramientas de precisión y con la asistencia de un esqueleto animado que le oficiaba de ayudante, Amon continuaba creado los soldados para su maestro.

-¿Cómo va el trabajo?

El discípulo no respondió. Casi nunca lo hacía. No era falta de respeto, simplemente era su forma de aceptar la muerte. Se escondía en su propio silencio. Para acumular poder oscuro meditando con él. Nergal solo podía ver las manos pálidas y desnutridas de Amon. Su habilidad con los cadáveres no obstante, no dejaban dudas sobre su utilidad para el maestro. Mientras Nergal echaba un vistazo rápido a la zona aledaña a la mesa de operaciones, el cadáver manipulado se “despertó”, siendo la magia de Amon, la causa principal de su movimiento. El zombi tenía pocas llamas verdes en las cuencas de sus ojos. Gruñó molesto, pero incapaz de no hacer otra cosa que obedecer. Amon, con sumo cuidado, tomó una pequeña varita con forma de hueso, y la introdujo en costado del cráneo del recién animado cuerpo. Luego de ello, la criatura revivida se sentó en la mesada de piedra, para con lentitud ponerse de pie a un costado de su anterior lecho.

-Ve a juntar escombros…-le ordenó al cadáver Nergal, señalando la puerta de salida- quiero las calles despejadas.

Con dificultad, arrastrando el pie derecho que parecía tan muerto como cuando estaba enterrado, la criatura salió del taller a cumplir esa orden. Tenían el mínimo de inteligencia para obedecer a sus amos. Más que eso, era un desperdicio según los nigromantes.

-¿Cuántos más puedes crear? –consultó el maestro a su estudiante que colocaba un nuevo cadáver sobre la mesa, para empezar a prepararlo. –necesito al menos 10.000 para que sirvan de guardia personal.

-necesito tiempo….maestro.

-pronto tendrás más “material” Amon…-le señaló el líder- mis plagas de enfermedades llegaran a las ciudades más pobladas en pocas semanas. El mundo se volverá el dominio de la muerte.

-En pocos días…..-indicó Amon sin descuidar su trabajo- podre entregarle sus primeros Liches, confié en mi… maestro.

Esas palabras, hicieron sonreír al líder. Tener Liches entre sus tropas, era contar un tipo de no-muerto capaz de comandar a otros no-muertos. Eran como los capitanes de los ejércitos de la muerte. Más inteligentes, más hábiles, y con poderes especiales que los hacían temibles en combate.

-No es mi confianza la que debe preocuparte discípulo mío, -le indicó Nergal retirándose del lugar, para no interrumpir su labor- recuerda que es al gran dios muerto Orcus, a quien debemos rendir tributo. Él quiere un nuevo mundo para su reino. El la capa del Abismo que ahora controla, ya no es suficiente.

Y lo sabía, todos lo sabían. Los tres provenían de un mundo donde no había lugar para vida, ni para la piedad. Mientras que en los nueve infiernos de Baator regían los nueve señores Archidiablos. En el abismo, de donde provenían los nigromantes, reinaban una serie de demonios que se autoproclamaban dioses. Las capas infinitas del abismo, no eran otra cosa que la antítesis del Baator. No había bien allí, pero tampoco ley. Un demonio no respetaba a su líder, simplemente le temía o esperaba hacerse más fuerte para destronarlo. No había juramento que a un demonio pudiera atar. No había causa que lo inclinara a dejar de lado sus ansias de poder. Para un demonio, como lo eran los tres nigromantes que se colaron al mundo humano en fragor de las tropas hace años, no había otra misión en sus vidas que someter o destruir a toda forma de existencia que se encontraran.

Mientras otros diablos o demonios usaban poderes elementales. Mientras miles y miles de tropas eran conducidas por “genios” de la estrategia en batalla. Los adoradores de Orcus, manipulaban la energía oscura para crear no-muertos. Poseían habilidades sobre las enfermedades más mortales que hubiesen existido. Tenían las virtudes de robar la vida al simple contacto. Tal vez no fueran tan fuertes físicamente como sus “colegas” del infierno. Pero sin lugar a dudas, pocos eran los seres con capacidades para eliminarlos completamente. Ser un nigromante, era tener un control estricto sobre los límites de la muerte. Era como estar muerto, y al mismo tiempo no estarlo.

Nergal caminaba sobre las ruinas de Iwa tranquilamente. Los zombis bajo su mando limpiaban el lugar, y construían el comienzo de un campamento general. Había perturbaciones en la energía oscura que sorprendían al nigromante. Podía sentirlo. Alguien estaba tratando de jugar con la muerte. Aunque no tenía éxito.

-Interesante…-se dijo mirando a la distancia- parece que tenemos un manipulador de almas en este mundo. Puedo sentir como fracasan sus intentos….tal vez pueda convertirte en mi discípulo.

No tenía forma de saber quién era. Pero fuera quien fuera, mientras los nigromantes estuvieran en la tierra, nunca más podría usar el poder de controlar a los muertos. No podría usarlos para combatir, no podía manipularlos porque la energía necesaria estaba siendo captada por la gran torre de huesos.

Sin embargo, había algo más. Un poder que contrario a la muerte, se oponía totalmente a las artes de la nigromancia. Nergal podía ver a la mujer humana, que manipulaba la luz, tal como ellos lo hacían con las sombras. Esa mujer estaba en este mundo. Esa mujer seria la rival por vencer. Podía verla en sus sueños cadavéricos.

-Nos enfrentaremos algún día, princesa de luz…-desafío al horizonte con sonrisa siniestra- y el abrazo de la muerte será tu camino final. Por la gloria del gran dios muerto….te lo prometo.


Fin del capítulo.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por el santo pegaso el Vie Ene 30, 2015 2:40 pm

Vemos que tsunade y el raikage tiene sus propias ideas con respecto a la batalla, peor igualmente son bastantes confiables, mas teniendo a personas como temari y shikamaru para elaborar buenos planes y principalmente llevar esas ideas por el buen camino.

Sakura se esta esforzando al máximo tanto como medica y en su entrenamiento con las babosas, esperemos que logre superar su entrenamiento y poder deleitarnos con su poder.

Y orochimaru aun la sigue buscando y mandandole información, sera mejor que sakura le de la importancia que alguien como el debe tener mas que nada por su lado oscuro.

Vemos que naruto a pesar de todo lo que paso y esta pasando, aun sigue siendo el, esperemos que puedan llegar a su destino a salvo, y ver que mas les esperara a todos en aquellos territorios.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por maykel24 el Vie Ene 30, 2015 3:35 pm

Genial tienes un nuevo lector, 3 dias me tomó para actualizarme al ultimo capitulo y no me arrepiento de tomarme el tiempo de leer tu historia.

Primero pensaba que Naruto se iba a convertir en algún tipo de dios, pero después el espíritu se desprende de su cuerpo.

Son cambios que me causan intriga y a la vez me atraen más a continuar leyendo tu historia.

Ya vemos que Sakura esta tratando de dominar el Arte Sennin.

Naruto como decía Gobi aprendió del Dios Neutral a Manipular la energía del ambiente de una manera que da Miedo. Aunque en los infiernos le esta corrompiendo el alma.

A Shion se le viene una batalla, que al parecer no será muy fácil.

Los shinobi del mundo ya no se tendrán que preocupar por los demonios ni por el dios neutral por lo menos durante un tiempo. Ahora su preocupación se tiene que dirigir a esos 3 Nigromantes y su "esperanza" parece ser Shion con su capacidad de manejar la luz

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Eva2.0 el Jue Feb 05, 2015 12:25 am

no sé si es porque eres aficionado a los juegos de estrategia, a los documentales de historia bélica o que fuiste general en otra vida XD lo que está claro es que se te puede dejar organizar una guerra... tendrías cualquier asunto relativo a suministros, personal, evacuación de heridos, negociación y estrategia ofensiva controlado sin despeinarte XDD  realmente haces que disfrutemos esos aspectos de la historia.
en cuanto al capitulo
me da mala espina la isla... la mizukage podría haber caído ya y estar todo plagadito de demonios. aunque esté rodeada de agua, los bichos estos también vuelan...  yo votaría por no ir XD pero solo es mi opinión.  soy más bien de quedarme en casita XDD

me gustó mucho la determinación de Sakura. ya la quisiera yo para mí XD no se desvía ni un milímetro de su objetivo (salvar a naruto en última instancia). admirable. eso le da muchas posibilidades de salir ilesa del entrenamiento, aunque tenga que enfrentarse a sus miedos. veremos si la mente controla al corazón. (concepto con el que no estoy totalmente de acuerdo, por cierto)

jeje, ya tenía yo ganas de ver a naruto rodeado de erinias ^^ por lo menos se alegrará la vista XDD en un sitio así poco más hay para contemplar .  Pero me da pena que tenga que volverse tan frío para sobrevivir. A ver si Sakura lo recompone, auque supongo que queda muuuuucho para eso.

y qué mas, qué más...
ah, los nigromantes.  vale, se han dado cuenta de la existencia de Shion. pero quien es el otro al que han detectado? mmm... tengo un sospechoso en mente. ya veremos.
Muy buen cap ^^
contiiii

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Mat, el Jue Feb 05, 2015 4:46 pm

Otro buen capitulo y vimos mas de ese mundo y una situación totalmente nueva, como un time skip

Tienen razón das muchos detalles sobre como son las tropas y estrategias militares pero para nada es malo al contrario nos da una buena descripción de la situación, aunque me sorprendió que Sasuke estuviera de acuerdo con el raikage sobre una taque tan tonto que seria solo un suicidio…

Me gusta lo que pones de la guerra pero una pequeña critica que espero que no … no te diría un comentario así si te creyera un autor descuidado o que no piensa en sus historias pero… si hay un enorme error que no comprendo en como es la estrategia y espero que pronto explicaras por que, es esta… por que los ninja no se portan como ninjas?
Lo de las granadas de hierro negro se entendió perfectamente en la batalla anterior pero ahora que dicen que no pueden usarlas cuando están en el bosque que están en desventaja y solo pensé… ninjas de la aldea escondida entre las hojas en desventaja en el bosque? Pero… ellos tienen hierro negro no?
Como dijiste atrás, el hierro normal no afecta mucho a los demonios pero el hierro negro los corta como mantequilla… entonces por que no reemplazan sus armas como kunai y shuriken con hierro negro?
Cuando salieron con ese dato pensé, en unos segundos ya se gano la guerra, harán las armas que saben usar de hierro que si les hace daño a los demonios pero no lo han hecho, cuando con hacer armas así agujas, kunai, shuriken, es la especialidad de los ninjas y hay si serian imparables, si usando esas armas de hierro normal ganan
Es una pequeña critica pero es que no se están portando como ninjas, cuando con ese hierro y esas armas podrían aplastar a los refugiados del bosque fácilmente.

Sobre lo de Sakura, se esta poniendo interesante como lleva todo pero cada vez parece haber mas peligro de que no sobreviva a la guerra, esta abusando demasiado de si misma y creo que acabara como medio demonio o algo así para salvarla, no se, me da la impresión.

Naruto diga lo que diga acabara comandando a un ejercito de voluptuosas mujeres cachondas y aladas que quieren estar con el… si, a Sakura le hará mucha gracia eso.

Un buen capitulo como siempre y parece que entramos a una nueva etapa de la historia pero tan prometedora como siempre, espero con ansias el siguiente capitulo

Nos vemos

Mat,
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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por arminius el Miér Feb 18, 2015 11:58 am

estoy realmente encantado que les atraiga tanto la parte de la guerra entre ninjas y demonios. sinceramente, tenia miedo que esa parte les aburriera. al contrario de lo pensado, les ha gustado mis plateos estrategicos y le dan valor al trabajo realizado.

sobre la consulta de mat.....lo tuve en cuenta. creo que empezaras a encontrar respuestas a ese porque de las armas en este capitulo.

sakura sera importante, y si me estoy tomando el tiempo con su entrenamiento, se basa en que no quiero que se vuelva fuerte por arte de magia. no quiero un "deus ex machina". estoy luchando con todo lo que tengo para evitarlo.

la historia de naruto, la de sakura y por supuesto el enfrentamiento de los humanos contra demonios y nigromantes seran tres historias que pienso hacer caminar en paralelo. tengo muchas ganas de darles un fic epico, de hacerlos disfrutar del detalle y finalmente de la lucha de cada personaje por cumplir su destino.

ojala lo pueda lograr...ojala pueda contar con su amable atencion durante el resto del camino.

saludos amigos.

P/D: eva...tengo la ventaja de que la guerra cannon fue tan horrible...que arruinandolo todo aun me sale mejor.

P/D: gracias a cada mensaje, dan fuerzas y me hacen ingresar en detalles que por ahi en lo global no he notado. ante cada pregunta, tratare de darles explicaciones en los argumentos.



CAPITULO 20: OTRA FUERZA DE LA NATURALEZA



El bosque muerto en Avernus era famoso por su desolación. Aunque no se extendía en demasiados tramos. En cambio, los desiertos dominaban en cantidad todo el mapa. El rio Stigio sin embargo, era la única arteria liquida que cortaba un monótono paisaje. El calor en toda la capa primera, era capaz de ajar la piel más curtida. El sol rojo mantenía con su constante poder la temperatura, no menor a los 35 grados. Ese calor angustiante era para las llamadas “noches”. Pero los periodos de más luz, donde las grandes bolas de fuego cruzaban los cielos continuamente, podía sostenerse una temperatura superior a los 50 grados con facilidad.

Naruto hubiera muerto al instante. Sin contar su debilidad por la extracción del dios, o la falta de chakra producto de una batalla cruenta con el diablo Moloch. El Uzumaki podría haber muerto tranquilamente solo por la rudeza del ambiente. Calor insoportable. Sol rojo abrazador. Falta casi total de fuentes necesarias de agua. Incluso había un nivel algo más bajo de oxígeno en el aire, de lo que normalmente se encontraba en la tierra. Tal vez podía resistir algo más con respecto a la comida. Pero el resto definitivamente lo hubiera acabado rápido.

El modo ermitaño, era en si su mayor bendición.

Mientras tuvo su primer viaje junto a Biara y los Biju, aun el odio y las sensaciones negativas producidas por el entorno, le permitían reflexionar. En un rapto inicial de locura, había barrido a una tropa de enemigos con pasmoso poder. No saciado de aquella sed de sangre, también atacó el pilar que sostenía la estabilidad del portal a la tierra. Cerrándolo, tal vez para siempre.

Le había sido particularmente fácil destruir esa estructura. Contando con ese brazo donde el martillo del caos había tomado forma. Y era lo que más le preocupaba.

Mucha de la información sobre esos primeros momentos en Baator, fueron provistas por Gobi y Biara e Ichibi. Trasmitiéndoselo algunos días después que Naruto despertara de su desmayo. En esos primeros días, en medio del ambiente más hostil que pudieran imaginar. Tanto los Biju como Naruto Uzumaki, se preguntaban sobre cómo sobrevivir el tiempo necesario para rescatar al Kurama y al resto de los hermanos perdidos.

-¿Dónde se encuentra tu clan niña? –preguntó Gobi evidentemente molesto por el viaje atraves de llanuras áridas.

-hace algunas décadas, -anunció la erinia con un extraño acento melancólico- mi clan vivía en la gran ciudadela de bronce. Éramos las guerreras de confianza para lady-Zariel. La Archiduquesa del Avernus. Pero la líder fue traicionada. Y nosotras pasamos a ser carne para alimentar demonios.

-Renegadas….-añadió de manera fría y cortante Ichibi.

Biara solo asintió. Su familia había huido al desierto. Donde el hambre, las guerrillas, y las caravanas de esclavos daban cuenta de los desafortunados que allí rondaban. En las grandes ciudades, la ley del más fuerte imperaba. En los terrenos alejados de las urbes, ni siquiera había una ley a la cual rendir tributo.

Caminaron durante días. Hasta hallar en un lugar montañoso donde algunos lagos de lava destacaban en los alrededores. En un sendero interno entre esas colinas sin embargo, Biara captaba el llamado de su madre. Hasta allí pudo guiar a Naruto, que se introdujo siguiéndola en la oscuridad de un sendero interno.

De pronto, los ojos se Naruto se acostumbraron a la oscuridad. Las penumbras le hacían notar solamente el espacio entre las rocas que estaba atravesando y a la niña diablo que le servía de guía. Biara logró ingresar a un lugar más amplio, totalmente cerrado. Allí, un grupo de al menos 40 hembras espectaculares la estaban aguardando.

-Biara-chan…-dijo una mujer imponiéndose entre todas- creí…..que te había perdido hija.

La niña corrió a su madre y abrazándola. Estaba notablemente feliz. No lo disimulaba. Estaba en con sus hermanas. Estaba en “casa”, aunque solo fuera una horrenda cueva en medio de la nada. El lugar a pesar de su aspecto, era un sueño para cualquier hombre. Ese tipo de fantasía obscena donde se podía morir sin culpa alguna, porque básicamente se había viajado al cielo.

-Biara querida niña…-dijo la madre, mientras el grupo de erinias notaba el ingreso de Naruto al lugar- tus poderes de seducción deben ser muy elevados… –sonrió lascivamente y soltándola, se acercó a Naruto, colocando una mano en su pecho con suavidad- si has logrado obsequiarnos este poderoso semental.

-las manos quietas…-indicó serio el rubio a esa erinia que parecía la líder- será mejor que le expliques la situación… “Biara-chan”.

-uuuuyyyy….-sonrió la líder apartando su mano delicada- el gatito tiene garras….eso solo lo hace más atractivo.

-madre no…-chilló haciendo puchero la niña- Naruto-nii no es un juguete.

-He cumplido mi promesa Biara-chan…-le señaló Naruto girándose lentamente para retirarse- ahora estas con tu familia y…

-Eres un interesante espécimen. –Prosiguió la mujer que lideraba al grupo de féminas en profundo estado de excitación. Ella se movió ágilmente y le cortó la salida rodeándolo- un semi-diablo no es algo común.

-¿Un semi-diablo?- Se preguntó internamente Naruto- ¿De que hablaban?

Ese grupo de mujeres le estaba rodeado, y sus miradas denotaban la extraña mescla de quien piensa en violarte, y quien se disputara tus entrañas en los siguientes segundos a tu muerte. Naruto sin embargo, emitió un sentimiento de ferocidad terrible. Le surgió de adentro, como un aura que marca el territorio. Ellas, todas ellas retrocedieron alarmadas. La porción del diablo estaba despertando, y no era amable. Pero Biara, solo sonrió. A ella no le había afectado esa aura. Incluso su madre de nombre Quara, la erinia más poderosa de ese clan, tuvo que retroceder.


Pero la niña seguía parada junto a Naruto, sonriendo. Sin que nada la expulse de ese lugar. Desde entonces, habían pasado un par de meses desde el primer encuentro con el clan de erinias. Y aunque el comienzo no fue prometedor, poco a poco las cosas mejoraron.

Un par de días después del rescate en los pozos de gusanos blancos. Naruto, los Biju, y el grupo de erinias recuperadas llegaron a un castillo en lo alto de una colina, rodeada de un lago con lava ardiendo en el fondo. En lo más alto del escarpado camino a la cima, desde donde se podía apreciar toda la región circundante, la estructura de roca sólida y puertas metálicas se erigía imponente. El lugar era muy grande y espacioso, reparado hace pocas semanas por sus nuevas dueñas, y fortificado para su correcta defensa.

Muchos clanes de diablos diversos en los años anteriores quisieron conquistarlo, para sentar allí la base de su guarida. Pero hacia un mes y medio, sorpresivamente un pequeño grupo de guerreras erinias, con el apoyo de misteriosos guerreros ajenos a esa dimensión, habían tomado posesión de la zona. Entre esos guerreros en alianza con las diablesas, estaba Naruto Uzumaki. Esa fue la razón, que el clan de las erinias donde la madre de Biara era líder, formaran un vínculo de alianza con los Biju y el humano venidos del otro mundo. Alianza, que era muy necesaria por cierto. En un Baator donde los Biju eran poco más que el blanco principal de los inmensos ejércitos dominantes en cada infierno.

Cuando el grupo de Naruto y los dos Biju fueron subiendo por el camino despejado hacia las puertas del castillo, las guerreras que oficiaban de vigías en los más altos muros, avisaron del arribo en el interior de la estructura.

-¡Naruto-sama ha regresado!

************

Como una hora después, en el enorme salón de la planta baja. La líder del clan recibió a las hermanas de raza liberadas y a tres de sus cuatro aliados con alegría.

-mi nombre es Quara…del clan Sol rojo. –Declaró la mujer parándose de su trono en el altar del salón contra el muro principal- les doy la bienvenida queridas hermanas.

Las erinias que venían con Naruto se inclinaron con respeto. Tal vez Quara no fuera la líder de su grupo, pero ciertamente era de la más edad entre todas las presentes y eso la hacía candidata a liderar todos los clanes. Las erinias más jóvenes siempre tendían a seguir a una más grande y experimentada, como si fuera una reina.

-Aquí en el castillo de las tentaciones tendrán refugio seguro. Tenemos forjas para crear armas si son amantes de la guerra. Tenemos cómodas habitaciones, donde ofrecemos placer a los viajeros a cambio de dinero, poder o información. Si acaso decidieran no formar parte de nuestro clan, -anuncio solemne- se les otorgara armas, comida y ropa para su viaje al lugar donde deseen partir.

La oferta era tan sorprendente como inútil. Generalmente una reina de clan, recibiría el desafío de la líder del otro clan a fusionar. O al revés, buscando eliminar posibles rivales. Se batirían a duelo y con la muerte de una, surgiría la reina del nuevo clan combinado. Tan bien ofrecerles armas, comida y salida libre era sorprendente, porque las viajeras no tenían nada para intercambiar. Entre diablos estos favores eran inexistentes. Pero viendo la forma de conducirse de Naruto y los Biju. Saara y su familia comprendieron que habían influenciado bastante en la cordialidad de la reina Quara.

-Mi señora…-se arrodilló Saara liderando a sus hermanas- estamos a su servicio. Guíanos… y permite a mi familia ser parte de la suya. Quara-sama.

La reina caminó hacia la arrodillada líder de clan y cuando se puso de pie, se miraron con seriedad. Para sellar el pacto de sangre, ambas cortaron con sus afiladas uñas la palma de la otra mujer y unieron su mano por la zona herida. Mesclada la sangre, hecha la promesa. Los dos clanes se unían para siempre. Saara puso su orgullo a un lado por la seguridad de su familia. Ambas mujeres, ante la algarabía y las sonrisas de todos los presentes. Sellaron el arreglo con un profundo y apasionado beso en la boca. Todo lo referido a las erinias siempre estaba cargado de sexualidad, aun los pactos de sangre como el que Naruto y los Biju acababan de presenciar.

-Ero-Sennin estaría encantado de sellar pactos como estos…-pensó Naruto divertido recordando brevemente a su maestro.


*************************************************


Sabaku no Kankuro tenía grandes responsabilidades de pronto. En el pasado como Jounnin de Suna, como líder de un equipo Gennin. O también al mando de la división de emboscadas en la anterior guerra. Pero nunca había sentido tanta presión como en los compases medios de este conflicto actual.

La profesión del marionetista no era fácil. Se necesitaba ser una extraña mescla de artista, arquitecto y asesino. Las marionetas eran fáciles de soñar, incluso sencillas en su armado. Pero concebir su función, para lograr un tipo de ataque sorpresivo y mortífero, era harto complicado entendiendo que se cuenta con un bajo poder de fuego. En comparación con otro tipo de técnicas.

La llegada del demonio, como enemigo principal en el nuevo conflicto, inutilizó a varios centenares de ninjas con capacidades específicas. Los Hyuuga de Konoha por ejemplo, mortales combatientes de corto alcance. Vieron anuladas sus virtudes por la incapacidad manifiesta del rival, en usar chakra. Sin poseer canales de chakra, los demonios eran inmunes a las técnicas de palma suave. Aunque se decía que en Konoha habían encontrado una nueva manera de luchar. Pronto volverían al reforzar a la alianza por fortuna.

Kankuro reflexionaba, mientras sus dedos creaban un par de hilos de chakra para juguetear con mini marionetas en el escritorio de trabajo, que los expertos en las marionetas ninja no tuvieron buenos resultados tampoco. Las agujas no atravesaban el cuero del enemigo, los kunai apenas con mucho chakra podían hacer algún daño. Los mejores venenos, líquidos o gaseosos, eran completamente inútiles ante enemigos de constitución aparentemente irrompible. Las mejores armas de un manipulador de títeres, no servían para nada.

Los reveses de los primeros años sin embargo, no bastaron para derrotar completamente a las aldeas ninjas. Konoha si bien sintió disminuir su fuerza de ataque principal (los usuarios de Katon) Obtuvo de sus ninjas médicos, caminos parar salvar a toda la alianza de una caída entre las heridas y enfermedades. Kumo tuvo problemas con el Kinjutsu. La mayoría de las técnicas que se familiarizan con las katana, se vieron reducidas. Las armas ninjas eran ineficaces. Pero los usuarios del Raiton tenían sus propios y mortales trucos, para penetrar hasta en las defensas más duras.

-Armas….-susurró Kankuro que bebía un vaso con té, mientras su mano izquierda conducía a tres pequeños títeres con las formas de sus marionetas principales en miniatura- nuestro hierro no es fuerte. No podemos enviar a nuestros ninjas de campo, tan solo con su chakra.

La provisión de hierro negro estaba casi agotada. Kankuro había diseñado toda una escuela de artillería moderna, madre de la mejor victoria de campo en toda la guerra. Las catapultas lanzaban piedras cubiertas de sellos explosivos, en su interior esquirlas de hierro negro causaba estragos en los demonios. Balistas con puntas especiales. Buenas armas, pero solo para batallas amplias en campo abierto. En los territorios de bosques, los combates cuerpo a cuerpo decidían cada lucha.

Entonces… ¿qué ocurría con los ninjas de combate?

Kankuro recibió la orden de proveer a la alianza, con kunai, shuriken, katana y agujas. Todas de hierro negro. La teoría era buena, ese hierro era muy eficaz en la piel de los demonios o diablos. Pero en cuanto a las provisiones de ese metal especifico….

-Casi se ha terminado –se dijo molesto- se han provisto a los escuadrones que viajan al país del agua. Tenemos municiones para toda la artillería. Tenemos armas para defender Konoha y las dos bases avanzadas. Pero ya no queda hierro para las armas ninjas.

Se había hecho hasta lo imposible. Aleaciones al 25% para mesclar ambos tipos de hierro, aleaciones al 30 y 50%. Todos fracasos. Eran muy incompatibles ambos hierros para forjarse combinados. Kankuro había obrado un milagro al reconstruir la katana Chokuto, perteneciente a Sasuke Uchiha. Pero le llevo tiempo, y se desperdició mucha impureza de hierro negro. Había dos temperaturas diferentes para cada componente, también las técnicas de enfriamiento no concordaban en su maleabilidad. En resumen, era un trabajo de prueba y error que costaba mucha materia prima. Justo lo que se estaba terminando.

Kankuro se lo advirtió en su informe a los Kage. Tenía metal para armar a unos 2.500 Shinobi de combate. Era eso, o desproveer a la división de artillería de sus municiones especiales. Para colocar una figura poética, era fundir el metal que servía para el “escudo”. Conformando así, un tipo de “espada”. Sujetos como el Raikage hubieran inclinado por esta opción. Aunque claro, habría que considerar sobre los métodos para defender las bases ninjas, sin el apoyo de la artillería en cuestión.

-¿Qué puedo hacer? –Se preguntó el marionetista en su carpa de descanso- piensa Kankuro….piensa.

Tenía una gran responsabilidad. Lo sabía y trataba de asumirlo. Kankuro sabía que era vital encontrar una solución al problema de sus armas. Las sembon eran sencillas de crear. Podía usar todo el resto del metal negro para darle a cada ninja una buena provisión de ellas. Pero era una herramienta muy especial. La mayoría de la alianza no usaban agujas como armas principales. Casi todos se inclinaban por los kunai y shuriken. Incluso un Gennin, armado con filos de hierro negro, tenía posibilidades de defenderse del demonio.

Su hermana apareció por el lugar. Abrió el cierre de la carpa y se dispuso a ingresar seguida por ese gran abanico que era su arma, ubicado en la espalda. Mientras que Sabaku no Temari nunca dejaba su arma favorita no importando donde fuera, Kankuro hacía mucho tiempo que había olvidado los pergaminos con sus marionetas a un costado. Eran inútiles. Madera y metal inservible. Él sabía que actualmente era más útil en los diseños de armas y las forjas, que rompiendo marionetas contra los enemigos.

La Kunoichi estratega le miró concentrado. Conocía a su hermano y cuando jugaba estúpidamente con sus mini marionetas, estaba pensando profundamente. Era su forma de hacerlo. Shikamaru tenía esa extraña posición de manos en forma de cubo. Kankuro fingía juguetear con esos títeres sobre una mesa. Temari sabía que su hermano no era un genio o estratega. Pero en contrapartida de pensarlo un tonto, era más bien un artista. Y el arte implica imaginación.

-no quiero molestar… –admitió la rubia- pero necesito una respuesta. ¿Es posible o no, que las forjas produzcan armas negras para todo el ejército?

La respuesta era no. Ambos lo sabían. Todos lo sabían y no culpaban a nadie por ello. Simplemente el hierro era un recurso escaso. No se podía sacar de entre las piedras como cualquier otro. Cuando un recurso valioso escaseaba, su valor incrementaba y generalmente había que reemplazarlo por otro. El punto principal, era que no había ningún otro que sirviera para esta guerra.

-solo piensa Kankuro….-se decía mientras su hermana rondaba por detrás de él- algo se puede hacer. Cuando los ataques de mis marionetas no sirven….siempre hay algo.

-al menos no estamos como bajo la cueva en país del viento, -sonrió Temari apenas, mirando las marioneta de Sasori sentada en una silla, como si vigilara junto a la cama del Jounnin- antes nos preocupaba morir de hambre, ahora solo es una cuestión de metales.

-¿una cuestión….de metales? –preguntó Kankuro en voz alta, mientras sus ojos se abrían a una idea.

-si claro….-añadió Temari- lo que quise decir es que estamos mucho….

El Shinobi se puso de pie. Rápidamente liberó sus mini títeres en la mesa y comenzó a juntar sus pertenencias. Temari le veía extrañada, nunca era tan activo ni parecía un neurótico en cualquier ámbito de la vida. ¿Qué estaba pasando por su mente?

-Kankuro…. –le llamó ella- Kankuro…….-él tomaba la marioneta de Sasori y la guardaba en un pergamino- ¡Nii-san!


Por fin el Shinobi se detuvo a mirarla. Como si Temari recién ahora se hubiese materializado allí en su carpa. Ella podía perder la cabeza cuando no entendía una situación ante sus ojos. Pero el hombre se la pasaba tan bien con su idea, que no podía figurarse nada más. Incluso era extraño escuchar a Temari llamarlo “nii-san”. Generalmente utilizaba los nombres propios, aunque no olvidaba que tanto Gaara como Kankuro eran sus hermanos.

-es una cuestión de metales Temari….-sonrió divertido el marionetista- cuando no tienes oro para realizar tu arte…..generalmente buscas como reemplazarlo. Y cuando no tienes suficiente material precioso….lo haces rustico y luego le das un baño de belleza.

Y se fue. Directo a las carpas donde lord Orochimaru y la división científica continuaban con sus estudios. Allí había lo que Kankuro necesitaba. Información. Allí se gestaban los nuevos venenos orgánicos que servirían contra el enemigo. Allí, también estaban los informes de experimentos que el Hebi-Sannin había realizó en su trabajo desde Konoha. ¡La respuesta estaba ahí! porque a veces el artista no crea arte de la nada.

Simplemente se combinan los colores ya concebidos….para lograr algo nuevo y maravilloso.


***************************************************


El despliegue de las unidades de combate estaba perfectamente contrapesado. Luego de una serie de extensas reuniones entre los Kage y la división de estrategia. Se conformaron dos centenares de escuadrones fuertemente armados y con capacidad de rastreo. Había dudas entre algunos elementos de alta responsabilidad. Sujetos como Kakashi, Darui y Sasuke pensaban que era una mala idea viajar al país del agua y posiblemente meterse en una gran trampa entre la neblina. Sin embargo, con dos de los tres líderes votaron a favor del plan de rastreo, (el Raikage no estuvo de acuerdo) así que la situación si o si debía investigarse hasta el final.

Al mando general de las tropas viajando hacia Kiri, fue designado Hatake Kakashi. Sasuke y Karui comandaban otros escuadrones generales y en una fuerza total de 200 elementos, que debían desembarcar en la isla. No tenía como objetivo combatir a las fuerzas allí asentadas. El asunto era investigar desde el camuflaje, el grado de peligro que implicaba realizar un desembarco más general de tropas mayores.

Los demonios podían tener un ejército asentado en el país. Tal vez más, si acaso se tomaban la cantidad de barcos en el puerto capturado que estaban vacíos. La misión general de los Shinobi, eran averiguar con certeza por la situación de ese país. En un segundo término, pero no menos importante estaba el tratar de establecer contacto con Kiri. ¿Podrían los temibles ninjas de la niebla, haber sobrevivido a un asedio? ¿Acaso estaban encerrados en su isla? ¿Estaban todos muertos y ahora la villa oculta pertenecía al enemigo?

Preguntas que merecían una respuesta cierta. Kakashi tuvo varias reuniones con sus capitanes de escuadrón en las cabinas de los barcos. Tenían que camuflarse en las tormentas de niebla, y entrar tan sigilosamente como se pretendía salir.

-Esta no es una misión de combate. –Anuncio el comandante, a Sasuke y los demás allí presentes- tampoco es de rescate. No contamos con las fuerzas para realizar un apoyo efectivo a Kirigakure. Nuestro objetivo, es sondear la situación. Y luego informaremos a los Kage de todo lo que ocurre en país del agua.

-Hai….-respondieron todos, aunque algunos no estaban de acuerdo en posiblemente ver masacres sin hacer nada.

-entiendo el sentimiento general. –Proseguía el ninja copia- pero cada escuadrón que viene con nosotros, es vital que regrese sano y salvo. Cada ninja es necesario. No podemos perder a más tropas. Los números no están a nuestro favor. ¿He sido claro?

-¡Hai! –asintieron los capitanes, comprendiendo que Kakashi no era un cobarde, simplemente seguía órdenes.

-Karui-san….-finalmente dijo el peliplata- tus escuadrones irán por el sur. Cuidado en donde deciden desembarcar.-la joven pelirroja asintió- Sasuke, tu sector será por el norte. Según tenemos entendido por los mapas….-revisó un cuaderno sobre la mesa del camarote- Kiri contaba con una base de observación en las costas del noroeste…

-el primer lugar que sería atacado….-añadió el Uchiha de brazos cruzado- en caso que esas criaturas hayan tomado el país.

-si el enemigo tiene el terreno dominado, simplemente continua navegando y observa sin arriesgar a tus hombres.


Sasuke asintió. En todo caso el tomaría a media docena de los mejores ninja para correr sobre el agua, y así tocar tierra. No necesitaba mucho apoyo. Simplemente que no se metieran su camino cuando Sunsanoo surgiera para destruirlo todo. A Kakashi podría haberle preocupado este aspecto de su ex-estudiante. Pero conocía perfectamente sus capacidades. Y eso conllevaba que tal vez debiera preocuparse por los demonios, o quienes osaran querer acercarse al guerrero del sharingan. Bastante insensatos serian al intentarlo.

-En una semana exacta….-apuntó Kakashi a todos- debemos reunirnos a 30 kilómetros de la costa. Justo en el centro, donde yo mismo desembarcaré. Reúnan toda la información posible. Con cuidado….


Todos salieron de ese camarote a continuación. Kakashi se quedó mirando los mapas y repasando la estrategia general. Era muy consiente que no podían cometerse errores. Las provisiones de agua y comida eran buenas. No así el personal competente en la guerra. Así pues….esta misión debía ser limpia y sin contratiempos.


***********************************************************


Pasaron una semana en el castillo de las erinias. Tanto Naruto como los Biju lo necesitaban. Era agotador viajar por los desiertos, las montañas, los bosques pétreos y todo lugar del Avernus. Tan extenso parecía, como los 5 países elementales unidos. Y por supuesto siempre plagado de peligros de toda índole. Guaridas de demonios salvajes, patrullas de soldados diablos surcando los terrenos. Desiertos cubiertos de arenas movedizas y criaturas ocultas en la arena. Y para complementar el horror, ejércitos de demonios que invadían el territorio de Avernus, en los eternos combates de las “guerras de sangre”. Las dos razas combatiendo desde que toda la vida inició. Y al parecer…hasta el final de los tiempos.

Había tiraderos de armas abandonadas, torres de asedio destruidas, cadáveres y demás desperdicios de cientos de batallas antiguas. Pero quien pensara en recolectar lo que tuviera valor, se enfrentaba a grupos numerosos de “cazadores de recompensas” cuya labor era capturar renegados y convertirlos en esclavos para la venta en la gran ciudad que dominaba todo Avernus. La llamada… “ciudadela de bronce”. Una urbe de extensión impresionante, donde fluía el comercio y los ejércitos de cada lord en las diferentes capas más profundas.


Esa semana de descanso les sirvió para recuperar fuerzas y obtener información. Muchos viajeros que cazaban o comerciaban se quedaban en las habitaciones del castillo. Como un refugio, donde obtenían provisiones, descanso y placer. Las erinias tenían una parte de su clan como guardias regulares. Las mejores guerreras custodiaban los muros y las puertas. Guardando también la seguridad de los huéspedes. Obtenían recursos valiosos (monedas de oro, gemas u otras piedras preciosas), también información sobre lo ocurrido en otras partes de Baator y sobre todo…poder.

Hablando más precisamente, una erinia era mucho más que un cuerpo de ensueño. Eran máquinas de matar, frías y peligrosas en combate. Tenían como rivales a muerte, a los clanes de Súcubos originarias de la dimensión del Abismo. Se odiaban con una ferocidad legendaria. Tal vez era con la única raza con que jamás tendrían un pacto de ninguna clase.

Cierto día en el supuesto horario nocturno, Naruto avistaba desde su cuarto en una de las torres más altas del lugar, como el tumulto de una batalla levantaba el polvo del desierto hacia el oeste.

-¿Sensei que está viendo? –se acercó a su lado la joven Biara.

-Allí….-señaló el rubio- una batalla a gran escala al parecer.

La joven erinia se inclinó más sobre la ventana, elevando más su pequeño y bien formado trasero, poniéndose en puntillas de pie. Lo hacía a propósito, eran los movimientos que aprendía de sus hermanas. Biara se había quedado en el castillo en la última misión. Y ahora pretendía no despegarse de Naruto fuera a donde fuera. Hacia todo para estar cerca del Uzumaki.

-Biara-chan…-dijo el rubio serio- deja de provocarme…

Ella se giró haciéndole puchero, le molestaba que cualquier intento de seducción fuera totalmente inútil en ese humano. Pero enseguida retomaba su intensión pecaminosa, y luego con dos deditos de su mano, le jugaba en el pecho del hombre acercándose mucho:

-Sensei no sea malo…-susurró sonriendo apenas- sabe que lo deseo intensamente. Solo usted debe tomarme, para que mi poder aumente.

-Eres muy joven aun….-le sonrió el, pero apartándola un poco.

-¡No soy muy joven! –Estalló ella ofuscada, con una venita en su frente- ¡tengo 115 años!

-tu madre dice que eso… para una erinia es ser muy joven….

-¡pero mi madre solo lo quiere para ella! ¡Por eso le dio esta habitación en lo más alto del castillo! Del otro lado de este nivel…solo hay otra habitación. La de ella… ¡eso no es justo! –chillo inflando los mofletes.

-Biara….-le advirtió regañándola levemente.

-Lo….lo siento sensei…-señaló bajando la cabeza – solo es que….-se miró a si misma frustrada- tengo este cuerpo de Loli, cuando con un poco de esencia poderosa podría madurar.

-no sé cuál es tu apuro por ser más grande…-le dijo el rubio recostándose en el marco del gran ventanal, abajo había un enorme abismo, y la caída libre hasta el foso de lava era profunda- desde que nos conocimos, te has hecho más fuerte con mi entrenamiento. ¿Ese fue el nuevo trato no? Te entrenaría para ser guerrera. No tienes necesidad de sexo.

No tenía que ver con poder desde luego, pero Biara se sentía morir de celos cuando alguna de sus hermanas de raza, con cuerpos de mujeres adultas, se le insinuaba a Naruto para lograr una noche apasionada. Sin embargo, tal como su madre se lo advirtió muchas veces, Biara no tenía la edad suficiente para soportar la pérdida de su virginidad.

Si una erinia lo hacía antes de tiempo, su cuerpo maduraría como las otras, pero su mente perdería el control y se trasformaría en una ninfómana. Una criatura con inapagable sed de sangre, cuyo único deseo seria violar a todo ser vivo y descuartizarlo a continuación. De ese estado, de ese descontrol, su madre le había advertido que una erinia nunca se recuperaba. Solo la muerte podía darle fin a su miseria.

-¿acaso quieres matarme Biara-chan? –Le interrogó divertido el rubio- ¿quieres perder el control y matarme?

-¡sensei yo nunca le podría hacer daño! –Soltaba lagrimitas compradoras- yo lo amo mucho…

-ni siquiera habías escuchado esa palabra hasta que te lo he explicado. –Se reía el Uzumaki haciéndola enojar- ya tranquilízate, y mejor enfócate en el entrenamiento.

Naruto le colocó su mano sobre la cabeza y sacudió su negro cabello como a una niña caprichosa. La despeinó levemente y gracias al puchero que realizó la erinia, le pareció una adorable hermanita diabólica. Ella agitó sus alas emplumadas con molestia, y se alejó un poco para ir a la mesita junto a la puerta, todo para preparar una bebida que daría a Naruto. El rubio la veía actuar tan descarada, y no podía culparla. Lo llevaba en la sangre, todas sus hermanas eran justo así. Muy avispadas y orgullosas guerreras. Seductoras, traviesas. Las erinias eran justo de esa forma.

-¿le sirvo un trago, Naruto-sensei? –sonrió la chica dándole la espalda y preparando la copa.

-No gracias…-respondió el, abortándole el plan de emborracharlo.

Ella volvió agitar las alitas, como cuando se enfadaba y Naruto bien la podía comparar con el vago recuerdo que tenia de Ino Yamanaka. Como cuando la rubia tenía 15 años. Cabello largo y lacio hasta la baja espalda. Color negro en lugar de rubio. Ojos puramente azules, idéntica figura fina y atractiva. Solo las alas negras, y los pequeños colmillitos en sus rojos labios la distinguían de una chica humana.

-¿y quién cree que estén batallando en el desierto, Naruto-sensei? –quiso saber Biara, que se acercó con una copa llena de bebida roja, la cual ofreció al hombre.

-mnn….-se mostró reflexivo el Shinobi, y recibió la copa de cristal neutralmente- diría que los cazarrecompensas encontraron algún enemigo que tiene precio sobre cabeza. –de pronto, lanzó la copa por la ventana bien lejos, haciéndola caer al foso de lava que rodeaba la fortaleza –como sea…si buscan alojamiento más tarde, ya lo sabremos a su tiempo. Y si buscan problemas…

-¡Por que tiró la bebida que le preparé! –chillo la chica viéndolo alejarse de la ventana y recostarse en la gran cama del cuarto.

-Porque no me apetece tomar una copa con somnífero en la bebida –sonrió el rubio- ahora duplicare el entrenamiento de mañana. Solo para que se te vayan las ganas de engañarme…

-¡doble entrenamiento! –Lloraba cómicamente Biara- ¡noooo!


*******************************************************


Había sido muy duro Sakura. Mucho más de lo calculado. Mientras su físico y chakra se desgastaban continuamente por las funciones del hospital en el campamento militar. Su mente sufría un sobreesfuerzo enorme. Los ejercicios de memorización y conducción del chakra, provocaban mucho agotamiento en la Kunoichi.

Pasado el primero de los dos meses que llevaba en la tarea, las babosas consideraron que Sakura había logrado suficiente control sobre la irrigación de chakra al cerebro. Podía recordar con amplitud y facilidad los detalles más ocultos. Un solo golpe de vista le bastaba, para obtener detalles muy precisos de casi todo. Eran los primeros pasos. Las funciones primarias de lo que luego se desarrollaría en profundidad.

Para el segundo mes de trabajo en el bosque sagrado. Sakura tuvo la tarea de encontrar cierto lago de agua especial. La reina de las babosas le dio la premisa de encontrarlo por sí misma. Sakura al principio no entendía la situación. Le estaban haciendo perder tiempo. Tiempo que no tenía. Si quería ser más fuerte, debía a como diera lugar dominar el arte Sennin de las babosas. Cada día, cuando escapaba del campamento en sus “descansos”, Sakura se exponía a que cualquiera persona descubriera su maniobra. Si tan solo una persona lo averiguaba, Tsunade-sama podía enterarse de todo. Eso sería terrible.

-el lago especial….-le dijo la reina- está en algún lugar del bosque sagrado. Sakura-san tiene tres días para encontrarlo.

Le dieron solo tres días. Apenas 72 horas de las cuales Sakura podía disponer de solo 12, o hasta 18 cuando mucho. ¿Cómo podía encontrar un lago especial, en medio de kilómetros y kilómetros de interminable e impenetrable bosque? ofuscarse no le serviría de nada. Las babosas la dejaron sola en medio de los arboles sin decirle más. Si utilizaba la invocación inversa, era trasportada exactamente al lugar donde dejaba la búsqueda el día anterior. Como mucho de lo que había hecho, todo constituía un ejercicio mental. El lago debía tener un tipo de energía que Sakura debía sentir. Tenía que encontrarlo de alguna manera.

-¿pero cómo lo voy a conseguir? –Se decía Sakura preocupada- aun no domino la energía natural. No soy rastreadora, y dudo mucho que un experto en rastreo pudiera tener mayor suerte aquí.

El bosque sagrado tenía una extensión indefinida. Sakura había estado muchas veces en él, y siempre en un sitio distinto. Las babosas nunca le habían hecho meditar en la misma zona dos veces. Multiplicado por la cantidad de entrenamientos diversos, y las horas cortadas por cualquier asunto, más los días trascurrido. Eran un jeroglífico de máxima expresión.

-un buen momento para tener el sharingan o los clones de sombras. –se dijo ofuscada.

Recordar a sus compañeros le hacía sentir bien. Aunque en ciertos casos, era una especie de “regalo envenenado”. Sakura había pasado muchas horas recordando el pasado, y cierta parte de esas memorias, eran amargas cuando se veía a si misma totalmente inferior a sus compañeros. Sasuke inmensamente talentoso, con una herencia de sangre que lo ponía por encima del promedio. Y Naruto, cuyo valor, voluntad y tesón lo habían convertido en uno de los Shinobi más poderosos de la historia. Ambos, seguramente con mil recursos más que ella, podrían encontrar ese maldito lago en un abrir y cerrar de ojos. ¿Y ella iba a fracasar? ¿Iba a quedar atrás nuevamente?

-concentración Sakura….-se dijo tratando de retomar el control de su ánimo- el pasado solo sirve para aprender, no para lamentar.

“aprender” ¿Qué había aprendido exactamente? primero y principal, repasando sus actitudes del pasado sobre todo en su relación con Naruto, se hubiera dado una patada a su versión de 12 años de tener oportunidad. Había sido patética. Y había actuado de manera imperdonable con personas que quería mucho. Recordar era una tortura. Sus peleas con Ino, las cosas feas que le dijo en varias ocasiones. Los desprecios a Naruto. Que siempre le había regalado una sonrisa y su total protección. El dolor que le había provocado Sasuke, cuando metido en su nube de problemas personales respondía de manera cruel a los intentos de una niña pelirosa por ganarse su cariño.

-¿Qué has aprendido? –Se dijo caminando por el bosque lentamente- ¿Qué aprendiste de esa mala película que fue tu etapa como Gennin?

Detalles que valen oro. Recordar como Naruto se erigió desde la nada misma, en un gran guerrero. Encontrar que Sasuke pese a su talento y poder, tuvo muchos errores y pagó por ellos. Que la mente domina al cuerpo. Que el dolor puede no doler cuando el cerebro así lo ordena. Que las respuestas de los músculos y todo el sistema circulatorio en general, apenas si podían seguir a las órdenes neurales básicas. Que los sentidos, la manera de captar el ambiente circundante, eran senderos que podían transformarse en carreteras rápidas. Provocando respuestas mayores y mejores.

-¿Dónde estás? –preguntó la pelirosa caminando cada vez más lento, sumida en sus cavilaciones.


Instintivamente, comenzó a usar chakra en su centro nervioso. Tenía que tener ideas frescas y dejar a su desesperación guardar silencio. Según detalles que recordaba de conversaciones con Tsunade-sama, Naruto y las babosas, la energía natural era tan poderosa que allí mismo radicaba su máxima dificultad de dominio. Pocos en la historia lo habían conseguido, muy pocos tenían el suficiente talento para lograr ese control. El aire del bosque se volvía pesado. El sentido la orientación en la joven, se veía afectado increíblemente. Pronto no supo hacia donde iba, o de donde había venido.

Pasaron las horas, trascurrieron los días y Sakura no encontraba la solución. Ese lago podía estar en cualquier dirección. Al norte, al sur. Todo era bosque. No había diferencias en los troncos ni en las ramas. Todo verde y hermoso. Pero monótono, cuando alguien buscaba un camino en donde no había tal. Le dolía la cabeza, le costaba respirar. Su cuerpo entero reclamaba descanso con urgencia. Pero tenía poco tiempo. Pensó que iba a fallar. Pero en su momento de mayor desesperanza. Llegó a una idea. Una teoría, pero era mejor que no tener nada y estar perdida para siempre en el bosque sagrado.

-la energía natural amplia los niveles de poder en el usuario. –Analizó la pelirosa- actúa en el cuerpo, de la misma forma que el chakra actúa sobre el cerebro. La acumulación de poder puede dañar, o incentivar. Sin embargo…. ¿qué ocurre con los animales que la usan continuamente desde pequeños? Las respuestas eran dos. Incrementaban su poder o su tamaño. O las dos cosas, al mismo tiempo.

De pronto tuvo una idea. Dio un par de saltos sobre los troncos de árboles y corrió de manera vertical hasta llegar a la copa del más alto que pudo ver en esa zona. Desde allí, subiendo entre las ramas se erigió parada en la parte de mayor altura. Para ver copas y copas del frondoso bosque a su alrededor. A lo lejos, mirando contra el sol abrazador que dominaba el cielo azul, Sakura pudo notar una formación del bosque notable.

-en esa zona….-se dijo- los arboles crecen más altos y grandes.


Sobre las ramas, saltando ágilmente y disfrutando la brillante luz solar, Sakura sintió su corazón rebozar de alegría. Respiraba mejor, su cuerpo le pesaba menos de pronto. Los arboles enormes, estaban en forma de media luna ante sus ojos. Pero podía figurarse que si lo viera desde el cielo, seguramente esos árboles gigantes formarían una circunferencia.

-el agua de ese lago, debe concentrar energía natural como ninguno. –Pensaba Sakura corriendo y saltando, acercándose al lugar- los arboles cercanos….crecen demasiado por su causa.

Efectivamente, tuvo razón. Al traspasar aquellos mastodontes de madera, encontró un claro amplio, una cascada surgida de entre las piedras, y el lago donde las babosas esperaban para que Sakura Haruno, continuara a la siguiente etapa de su entrenamiento. La prueba de búsqueda tenía más que una cuestión de lógica. El bosque sagrado, tenía en su encerrado aire una ilusión. Si la mente no estaba preparada para tal cantidad de chakra, simplemente perdería la noción de dirección. Perdiéndose para siempre entre los árboles.

-bienvenida Sakura-san….-le dijo la reina sentada en una piedra que sobresalía de la cascada- este será….tu último lugar de entrenamiento.

-estoy lista…

-todas esperamos que así sea. –Admitió la criaturilla- porque este lago, te bendecirá como un Sennin. O te absorberá totalmente, pasando tu cuerpo a ser parte del gran ciclo de la vida.

Los minutos posteriores, fueron de silencio y espera. Sakura se preparó para comenzar su entrenamiento final. Se quitó la ropa, dejando sus armas y prendas a un costado del lago. Las babosas rodearon la zona, y cuando la joven metió su fino cuerpo desnudo en las aguas brillantes y azules, todas las criaturas que habitaban el bosque sagrado se prepararon para el final. Donde la Kunoichi emergería como la primera en dominar el arte Sennin de las babosas. O se trasformaría, en el camino de su muerte física, en la energía que alimentaria a los grandes árboles de los alrededores.

Como resultara o fuera….

Sakura Haruno pasaría a ser sin lugar a dudas….

Una fuerza más de la naturaleza.


Fin del capítulo.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Ryukaru el Miér Feb 18, 2015 1:58 pm

wow arminius genial ya quiero la continuacion por favor

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por sabbath666 el Jue Feb 19, 2015 5:11 am

Es una gran historia, ciertamente la he seguido desde hace un tiempo, sin embargo me daba flojera Hacer todo el procedimiento de conectarme a mi cuenta,. Para poder comentar.

Agradezco el trabajo realizado y espero puedas continuarlo pronto.
saludos.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por el santo pegaso el Lun Feb 23, 2015 3:09 pm

Vemos que naruto pudo cumplir su promesa con biara y regresarla con su madre, aun que pobre por decirlo así, junto a tantas diablitas sexy debe ser difícil, pero conociéndolo a naruto. XD Y mas con lo picara que es biara jajaja, a toda costa quiere conquistar a su sensei jajaja, aun que con 115 años diría que biara es la que quiere convertirse en asalta cuna XD.

Kakuro, al fin pudo encontrar algo mas con lo que hacer frente a sus enemigos, esperemos que les de resultado.

Y que bueno que sakura ya esta casi en el final de su entrenamiento, ya veremos de lo que sera capas con dicho poder.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Mat, el Lun Feb 23, 2015 4:46 pm

Buen capitulo que nos dice que han estado haciendo todo este tiempo y si… a veces si que se necesitan estos capítulos de transición XD

Buena respuesta a la pregunta que te dije…

Naruto en una fortaleza, solo, rodeado de sensuales demonios que quieren estar con el a como de lugar… si, sin duda es el infierno XD (Sigo diciendo cuando Sakura se entere…)

Que se las lleve a Konoha… apuesto a que así no solo le dirán que es el salvador… LE HACEN UNA ESTATUA!

Pobre Biara, que no pueda aun hacer travesuras con su sensei… y pobre mama de Biara que ha de estar diciendo: YO SI PUEDO Y NO AFLOJA T.T

Y Sakura aumentando ya el poder del modo senin… esperemos que le des buen uso no como el modo senin que le toco tener en el manga los últimos capítulos que aunque fue bueno no lo lucio como debería, así que a ver que poderes le inventas para darle el trato que se merece el personaje

Espero el siguiente capitulo no tardes (aunque no soy nadie para decirlo XD)
Nos vemos




Mat,
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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Eva2.0 el Jue Feb 26, 2015 9:08 am

Buen capítulo...
sin desmerecer tu trabajo, es cierto que la guerra canon fue horrible.  Como puede ser que un examen de chunin en el bosque fuera mil veces más emocionante?  Kishimoto iba ya cuesta abajo y sin frenos. .. en fin, casi mejor no recordarlo.  

Volviendo al fic,
jo! yo quiero la memoria que ha desarrollado sakura >. < No se me resistiría ningún examen xDD    tengo curiosidad por lo que va a pasar dentro de esa cabecita durante el proceso.  Quizás los problemas de concentración le vengan por esa especie de complejo de inferioridad que siente frente a sus ex compañeros, o por ser demasiado exigente consigo misma.  Igual me equivoco. Ya se verá.  

Muy interesante el papel de kankuro.  en las crisis es más importante la imaginación que la inteligencia. Pueden surgir mil mezclas mortíferas de los baños de hierro negro. Me gustó mucho la idea.

Ay, las erinias. ... Biara es una autentica Lolita gótica XD (genial libro, por cierto, la Lolita de Navokov). Pero es curioso. Naruto poseído por un dios neutral, se acuesta con Ino ( o a cualquiera que hubiese pasado por alli) apelando a la necesidad animal , o algo asi según creo recordar que explicaste. Y ahora poseído por el ambiente demoníaco,  cuando deberia ser mucho más débil al instinto... es totalmente dueño de sí mismo y aunque tenga una legión de viciosas a su alrededor al muchacho no le da ni frio ni calor xD que sentido tiene guardar fidelidad a sakura cuando ya se acostó con la mejor amiga de ella? No es una crítica,  solo me intriga el motivo.... en cualquier caso cuidado con Biara. En algún momento pillará al rubio con la guardia baja. .. el que la sigue la consigue...
Saludos!

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por arminius el Lun Mar 02, 2015 5:23 am

muchas gracias por los comentarios. algunos de los eventos que suceden en estos capitulos, que podrian parecer de "transicion" sirven para entender en un futuro cuestiones importantes. la alianza shinobi, sakura, naruto y en su momento la historia de sasuke iran en caminos diferentes. y todos aportaran al argumento general.

que mucho por ver, pero les puedo prometer que sakura tendra algo fantastico en su camino.

sobre la relacion narusaku, esta gravemente lesionada. naruto ha pasado de simbiosis en simbiosis y todas le dejan daño. sakura en cambio, tendra problemas durante, y en la finalizacion de su entrenamiento. pero bueno....tienen la ventaja como lectores de saber cuales son mis gustos sobre la pareja ideal de naruto, asi que....algun dia...XD.

saludos.


CAPITULO 21: GUERRA PLATEADA


Cuando ingresó al lago de aguas cristalinas, nunca pensó que todo su mundo cambiaría de una forma completa. Su cuerpo vibraba, sentía un hormigueo molesto que le simulaba calofríos. El agua tenia temperatura dispar. En algunos sectores era cálida, en otros demasiado fría. Sakura Haruno no comprendía como esto era posible. Además, había otros detalles que comenzaron a preocuparle. Comenzó a sentir el agua pesada, como si en lugar de caminar o nadar en un lago normal, lo hiciera en algo parecido a la gelatina. Podía ver no obstante, que nada a su alrededor había cambiado ni un ápice. ¿Entonces qué ocurría?

-Lo que Sakura-san está experimentando, es una liberación de sus sentidos. –Apuntó la reina sobre la piedra- su piel es más sensible, puede notar con mayor precisión la densidad del agua. Mi voz la escucha más profunda y potente, pero en realidad no ha cambiado. ¿Cierto?

-Tiene razón…-pensó la rosa- es como si mis oídos se hubieran destapado. Como si hasta el momento no hubiera tenido plena capacidad de oír….o de…..ver….

Sus ojos le indicaban detalles en la lejanía. Podía ver a más distancia, pájaros que volaban a muchos metros en lo alto, y Sakura notaba los detalles de sus plumas o picos. También podía notar los minúsculos caminos de hormigas, caminando en los alrededores del lago. Todos sus sentidos se habían amplificado.

-Atiende el llamado de tu cuerpo…-le dijo la babosa líder- conforme te internas en las aguas, tu recepción se vuelve un problema.

Notaba con profundidad su propia respiración. Los pequeños vellos en zonas íntimas. La forma en sus sensaciones se mesclaba con el ambiente. Podía sentir como sus pulmones receptaban el oxígeno necesario, repartiéndose célula por célula de manera vital. Su sangre caliente, recorriendo las venas y arterias. El corazón, bombeando, absorbiendo, distribuyendo. Sakura cerró sus bellos ojos y sonrió. ¡Que maravillosa maquina era el cuerpo humano! Incluso para ella, una médico que había estudiado a conciencia de los libros de anatomía. Jamás hubiera parado a pensar todo lo fantástico que sucedía segundo a segundo en interior de cada ser humano del mundo.

Aun con todos los detalles que se acumulaban incesantemente en su cerebro, sentía expandir el chakra impuesto justo ahí. Se suponía, que cada ser humano solo utiliza un bajo porcentaje de su capacidad real. Entre el 5 y el 10%. ¿Qué pasaría si el chakra se expandiera? ¿Si alimentara a la mente con una incontenible fuerza eterna e inagotable?

¿Qué pasaría si la mente se abre al……25%?

De pronto, Sakura ya no podía ver nada. Sus ojos tan solo rememoraban imágenes del pasado. Su propio pasado. Su mente estaba siendo desbordada por aquellas imágenes. Ella simplemente no las podía controlar. Recordaba el aroma de su madre. Casi podía verla, mientras estaba amamantándola hace muchos años. Las canciones que le cantaba, Sakura veía desde su cunita todo un mundo nuevo.

Le dolía un raspón en la rodilla. Se lo hizo a los tres años, cuando corría por el parque. Estaba jugando con su muñeca preferida y le provocó un susto de muerte una sombra en los columpios. Un niño, ese niño que su madre le había indicado que no debía frecuentar.

Su corazón bombeaba intensamente. Como cuando a los 8 años, recibió un hermoso arreglo de flores de parte de su nueva amiga Ino Yamanaka. ¡Era tan bonita esa niña! ¡Ojala pudiera ser como ella! ¡Sin esta frente horrible!

¡Qué frustrante! Tenía 12 años, y no podía completar un solo jutsu decente. Había visto el espectáculo de clones montado por el Baka de Naruto en la prueba de cascabeles. También Sasuke-kun, que dominaba técnicas de Katon. ¡Sasuke-kun era genial! Y ella solo había desmayado ante un estúpido Genjutsu.

¡El dolor! Sus dos compañeros heridos y esos ninjas del sonido golpeándola en el bosque de la muerte. Podía sentir el dolor. Ese dolor de la humillante impotencia. Ese dolor del alma. Se cortó a si misma su sedoso cabello. Ese que había cuidado con tanto esmero. Ese que trataba de ser perfecto para agradarle a….


-“concéntrate Sakura-san… –escuchó una voz en medio de las sensaciones y las memorias ante sus ojos- no te pierdas en las ilusiones de la mente”

¡Tsunade-sama era tan hermosa! Sin dudas era una Kunoichi totalmente admirable. Aunque era de temer incluso entrenándola. A Sakura todavía le dolían los pelotazos que había recibido en los entrenamientos para esquivar ataques. Sus dedos le escocían, de tanto esforzarse en las prácticas para revivir los peces. Sus manos se entumecían, de tanto gastar chakra en perfeccionar la técnica de acumulación y explosión de fuerza.

Por un momento, aunque se veía recibiendo entrenamientos de Tsunade-sensei cuando niña, también podía simultáneamente darse cuenta que estaba desnuda y a los 19 años, en un lago rodeado de babosas. ¿Cómo podía tenía dos visiones de su propia realidad, al mismo tiempo?

Pudo notar que la reina de las babosas le hablaba, pero sus palabras no llegaban al oído. Tal vez sería por el veneno, que la había debilitado mucho. Sentía un sabor metálico en la boca. Las cuchillas surgidas de las marionetas de Sasori, eran lo más peligroso que había tenido que enfrentar. Chiyo-baa-sama era talentosa, podía manejar con hilos de chakra el cuerpo de Sakura y acercarla a una victoria. Una costosa victoria entre cuerpos envenenados y heridas profundas.

“¡Sakura-san despierta!”

Recibió un duro golpe en la cabeza. Luego su cuerpo se hundió en el agua y algo la mantenía por debajo, impidiéndole respirar. Tuvo que despertar, la sensación de ahogo la sacó del estado de ensoñamiento. Comenzó a luchar, tratando de captar el oxígeno que se le negaba. Le costaba tanto recordar usar sus piernas para elevarse por sobre el agua, como dejar de tragar liquido en el afán intenso de intentar respirar. Finalmente, con una fuerza de voluntad titánica, se pudo escapar de esa prisión que le proponía su propia impotencia.

-aaaggggggg COOOFF COF COFF!!!!!!-tosió al surgir sobre el agua, tratando de soltar lo que le ahogaba.


Durante minutos, estuvo mareada y tratando de mantenerse a flote a pesar de estar parada en una zona donde pisaba cómodamente. Su cuerpo no le respondía, a pesar de los grandes esfuerzos que hacía por mantener el control. Parecía estar ebria, lo cual era en cierto punto correcto. Su estado de embriaguez estaba supeditado por el chakra. Su cerebro estaba desbordado por la acumulación en su interior.

-Sakura-san….-le dijo la  babosa reina desde la piedra alta- debes salir del lago… por favor.

-¡No! –Gritó tambaleándose apenas- ¡Estoy bien! ¡Tengo que lograrlo!


Ni siquiera sabía en donde estaba. Gritaba incoherencias tan solo porque había mantenido por puro instinto, la idea de superar determinado entrenamiento. En realidad no recordaba que hacía, ni porque razón no podía enfocar la vista, tal como si hubiera bebido 20 botellas de sake. Sentía muchísimo calor interno, pero su piel estaba helada. Intentaba avanzar por el lago para internarse más, pero terminaba por desorientación yendo hacia la orilla. Finalmente, casi sin casi darse cuenta se desplomó en el límite de la tierra y el agua. Jadeando agotada y tratando con máxima dificultad, recuperar ritmo de respiración normal.

-no pude….-fue lo último que dijo antes de quedarse inconsciente junto a la orilla. –no pude…lograrlo.

Las babosas se reunieron a su alrededor. La colocaron en el lomo de una de ellas, trasportándola al reparo de unos árboles. Tenía heridas en todo el cuerpo. Moretones de los pelotazos, el raspón en la rodilla. Las heridas y la sensación de debilidad por veneno, que aportaron las marionetas de Sasori.

Katsuyu con unos de sus clones pequeños, se acercó a la joven y la cubrió con algunas de las prendas que la chica había dejado antes de entrar al lago. Dormiría algunas horas, las babosas cuidarían de ella y la curarían. Las manifestaciones físicas, eran una de las nocivas consecuencias de este entrenamiento. Pero si lo lograba, si Sakura Haruno conseguía controlar el arte Sennin del bosque sagrado. Sería la mujer más poderosa de la tierra. Mucho más que Tsunade, mucho más que cualquier Kunoichi del mundo.

Ese era el objetivo, aunque el riesgo según las babosas…podía considerarse excesivo.


                                  ***************************************************

Sabaku no Kankuro había obtenido una amplia concurrencia para su prueba. Inicialmente, tal vez temiendo no acertar totalmente en su idea, prefería que solo los Kage y tal vez la división de inteligencia militar estuviera presente. Pero claro, algunos eventos estuvieron en contra de la privacidad para dicha prueba.

Primeramente, Kankuro fue al cuantioso “Archivo” que los equipos científicos conducidos por Orochimaru habían estado provisionando, con experimentos y trabajos arduos. De ahí, extrajo el dato que creía recordar, en busca de un reemplazo efectivo al hierro negro que tanto daño causaba en los demonios. Mientras el hombre revolvía la zona, en una mescla de ansiedad y nerviosismo entusiasta, Temari le había seguido los pasos bastante más confusa que cuando lo vio salir de la carpa personal tan emocionado. ¿Qué se traía entre manos?

Luego, Kankuro sin perder el tiempo envió a su hermana para reuniera a los Kage. Inteligencia militar sería necesaria también. Su siguiente paso, mientras Temari concertaba la reunión de urgencia, fue ir hacia las zonas de forja. Necesitaba de ciertos elementos para realizar una prueba en vivo.

Todos esos movimientos tomaron aproximadamente dos horas. Era casi de noche, los centinelas tenían que ser desplegados y cada equipo ya conocía su asignación horaria para cubrir el perímetro del campamento. Mientras los Kage tomaban su lugar a un costado de un campo de entrenamiento, también llegaban los equipos de Konoha que habían sido enviados a buscar hace casi 14 horas.

Los Hyuuga llegaron al lugar. Unos 70 miembros del clan del Byakugan. Entre ellos, la hija mayor de Hiashi Hyuuga. Nada menos que Hinata. Algunos, los que más la conocían de tiempos atrás, se sorprendieron por el cambio que se operaba en sus movimientos. Hinata nunca se hubiera parado por decisión propia al frente de un grupo tan numeroso. Tampoco, habría estado tan seria y tranquila, cuando tanto sus familiares como otros equipos que tenían funciones de trasporte en provisiones, lanzaron encadenados y medio muertos, a una veintena de demonios diversos frente a todos los presentes.

-atacaron nuestra línea de abastecimiento Hokage-sama….-aseguró la mujer, cuyo aspecto no denotaba siquiera haber combatido- fueron….ineficientes.

Algunos hombres detrás de la princesa, no pudieron evitar una leve sonrisa al recordar el combate pasado. 5 horas atrás, se vieron atacados por al menos unos 200 enemigos. Aparecieron de la nada, prácticamente parecían haberse materializado en los alrededores. Los rastreadores que acompañaban habían detectado 15 presencias, pero rápidamente el número aumento a 200 en cuestión de minutos. Los Hyuuga sin embargo, formaron un perímetro alrededor de los que no combatían. Ellos tenían la función de proteger los cargamentos mientras se trasladaban al frente de batalla para ponerse a las órdenes de los Kage.

Los ataques lejanos, fueron repelidos con la dureza del Kaiten. Y en el combate de cuerpo a cuerpo, los integrantes del clan Hyuuga apalizaron a sus rivales como no se había visto en muchos años. A nivel reactivo, el ojo blanco era muy útil. Y sumado esto, a la nueva técnica de infusión de chakra elemental, sumaron para Hinata y los suyos una victoria contundente. La princesa por caso, se debatió con gracia y agilidad. Implantó en todos los que se atrevieron a atacarla, pequeñas y densas descargas de chakra Doton. Y los cuerpos de sus enemigos se volvieron pesados como si cargaran hierro. Entonces, los demonios caían al suelo por el propio peso de sus cuerpos. Sin acaso heridas externas. Otros guerreros del Byakugan, usaban ataques con Suiton, directo a la zona pulmonar y en la garganta. Ahogándolos.  Algunos más, usaban el Futon. Cortando tendones, inutilizando brazos enemigas.

En resumen, mataron a muchos luego de bloquearlos, simplemente les cortaban el cuello teniéndolos tendidos en el suelo. Apenas hubo un par de heridos leves entre el clan de Konoha, y capturaron a varios “prisioneros”, para presentar a las divisiones científicas y de torturas. Un buen trabajo. Una buena carta de presentación para la nueva tropa de combate proveniente del clan Hyuuga.

-Lleven a esas bestias a por la salas de interrogatorios…-ordenó el Raikage duramente- averigüen como burlaron nuestras defensas de la líneas de abastecimiento.

-luego los necesito….-apuntó Orochimaru sonriendo filoso, que también se había sumado a la demostración de Kankuro, a lo que Tsunade asintió a los guardias para que el Hebi Sannin estuviera autorizado a posteriori. –ku ku ku….tengo experimentos que tratar.

Se los iban a llevar a todos, pero Kankuro les pidió a uno solo para la demostración. Eligieron a un demonio astado. Fuerte, grande y de cuerpo duro. Los kunai normales apenas le raspaban la piel roja. Seria por eso una opción ideal de prueba. Lo ataron a un tronco bajo. Estaba inmóvil de cualquier forma. Hinata Hyuuga le había inyectado chakra de tierra en brazos, vientre y piernas. Su cuerpo seguramente le pesaría unos 200 kilos de más. Una sensación aplastante que lo mantenía inmóvil. Un ninja, podía limpiar chakra extraño de su cuerpo. Pero las criaturas no podían. No sabían cómo hacerlo. Era un buen descubrimiento del clan Hyuuga.

-Damas y caballeros….-sonrió el marionetista mientras dos ayudantes preparaban en una olla de hierro la mescla asignada- el hierro negro es escaso, y además no tenemos posibilidad de mezclarlo con el nuestro.

-Eso lo sabemos niño….-apuntó Tsunade seria- ve directo al punto, todos tenemos trabajo.

La dureza de la Hokage no era contra Kankuro. Sino que estaba molesta porque había mandado a buscar a Sakura. Para que estuviera presente y aportara a la reunión. Pero quienes la buscaban no parecían encontrarla. Y eso molestaba a la líder. Esa chica cada vez estaba más dispersa. Cumplía con el hospital, pero se la veía aislada y deprimida. Era preocupante para la Hokage.

-El cuerpo de estas criaturas es vulnerable al hierro negro….-lanzó una aguja creada con ese metal y le atravesó un brazo, haciendo chillar a la criatura- pero resistentes a nuestras armas…-esta vez le atacó con un kunai normal, consiguiendo que el arma rebotara en el pecho de la criatura, al no haber usado chakra.

-¿Y cuál es tu solución? –Consultó Gaara fríamente- ¿Usaremos solo agujas de hierro negro?

-Solo agujas si….-asintió el marionetista, mientras usaba otro kunai normal, pero estaba metiéndolo en la batea de hierro candente, que los herreros habían atizado durante minutos a su lado- pero en cuanto a Katanas, Kunais y shuriken….

Hizo un tercer lanzamiento, el arma tenía un aspecto brillante y humeante. La vieron volar hacia esa criatura, y atravesarla de lado a lado a la altura del corazón. El kunai, sin casi chakra, había perforado limpiamente al demonio. Matándolo en el acto.

-¿Cómo…….como hiciste eso?-estalló Temari mientras todos, estaban evidentemente sorprendidos.

-No podemos combinar metales….-sonrió satisfecho Kankuro- pero si podemos…..-hundió la punta de otro kunai en la batea y luego lo sacó para ser observado por todos- darles un baño de plata.

¿Plata? ¿Kankuro de la arena había asesinado a un demonio con un kunai bañado en plata? La mirada aprobadora general fue todo lo que Kankuro necesito para ser feliz. Todos habían captado la verdadera estrategia a diagramar en el futuro.

-¡PLATA! –gritó entusiasmado el Raikage, y dio un pisotón tan fuerte al suelo, que todo pareció moverse alrededor- ¡La plata los aniquila!

Tsunade no lo podía creer. Observó a Orochimaru, y no pudo evitar recordar el informe de la división científica que cayó en sus manos hace meses:

“según las autopsias y demás experimentos del caso, puedo afirmar con cierta certeza que son poderosamente alérgicos al metal plata. Además, puedo afirmar que su mayor fobia está relacionada directamente con el agua.”

El desgraciado de Orochimaru había descubierto las dos grandes debilidades del enemigo. Esa mente fría, cruel y carente de moral, había dado una mano imposible de igualar a la alianza. Mientras Kankuro explicaba los detalles de la forja y la provisión, Tsunade reflexionaba profundamente, sobre las graves implicancias de tener cerca un sujeto tan terrible como su ex-compañero. En pocos meses, había desgranado a un misterioso enemigo. Le había expuesto ante la alianza ninja. Incluso había creado directa a indirectamente, las armas que lo llevarían al demonio al borde de su derrota. ¿Cómo podía ignorarse que su corazón oscuro no estuviera analizando las debilidades de la alianza Shinobi? ¿Qué pasaría, cuando considerara que ya no tenía utilidad científica estar del lado de los ninjas?

La mirada de la serpiente se sentía perversa. Estaba extasiado con un descubrimiento propio, usado con detalles técnicos de una forma más efectiva y letal. Hacer armas de plata pura era carísimo. E incluso si encontraran provisiones de una mina en teoría, el metal plata no era buen conductor del chakra. ¿Cómo podía pensarse que Kankuro solucionaría los detalles?

-Lo que debemos hacer es simple. –Añadió el marionetista con todos los líderes alrededor- armas comunes, y usaremos un baño de plata en los filos. Dejando la estructura interna de metal normal. Así no perderemos conductividad de chakra, y abarataremos el costo. ¡Al fin encontramos las armas! ¡Agujas negras, armas con plata! Los marionetistas volveremos a combatir. ¡Todos podemos combatir con armas fuertes!

Era cierto. Ahora tenían venenos de plantas y setas, efectivos contra el diablo o demonio. Tenían agujas negras, y armas con plata. Tenían uso de cuchillas y katanas, tenían todo lo que necesitaban para dañar al enemigo. Lo siguiente fue marchar a la carpa de la división estratégica. Tenían que revisar en mapas y cartas náuticas todo lo referido a conseguir plata. Además, conformar una nueva estrategia de ataque, basados ahora si, en tener recursos tanto para defender como para tomar la ofensiva. El Raikage estaba exultante. ¡Por fin podría vengar a su pueblo! Era el momento del contragolpe. Sin exponer la defensiva, el brillo de las armas plateadas abriría el camino de una victoria inapelable.

Era el comienzo de una nueva etapa en el conflicto….

Una guerra plateada.


                                        *****************************************************  


El castillo de las tentaciones era un lugar de descanso ideal. Las erinias no solo lo había trasformado en su lugar de residencia, sino también un sitio donde hasta los diablos no pertenecientes a la raza, podían tomar un descanso reparador. Las primeras semanas entre los Biju y las diablesas fueron complicadas. Naruto tuvo que interceder bastante porque Ichibi y Gobi tenían un mal genio mundial. Afortunadamente, poco a poco entraron en confianza. Primeramente, los Biju y Naruto le hicieron jurar a Biara que nunca revelaría los nombres reales de las criaturas. Ni siquiera la forma del nombre por las cuales eran identificadas en la tierra de los humanos. Así fue, como Gobi y el Ichibi, pasaron a llamarse “Han” y “Gaara” respectivamente. Un mes después, cuando encontraron a Nibi encerrada en una catacumba horrenda del primer infierno, también pasó además de estar libre, a llamarse “Yugito”.

Gobi siempre había tenido aversión porque alguien fuera de los hermanos conociera los nombres de los Biju. Nunca supo explicarse porque, pero prefería que nadie supiera realmente como se los podía nombrar. Entre otras cosas, porque existían poderes en Baator, que podían afectar a la víctima demoniaca, con el solo uso de su nombre.

-¿Cómo sabes eso? –le preguntó Nibi interesada.

-No lo sé…..-solamente agrego el Gobi- pero estoy seguro que así es.

Ahí mismo quedo sajada la cuestión. Ya que la machaconería tenia desagradables efectos en el ánimo del Biju de cinco colas. Aun así, todas las criaturas podían notar que conocían mucho más de este mundo extraño, de lo que ellos mismos se hubieran atrevido a considerar en un inicio. Un dato tan útil, como preocupante.

Además “Han”, que había iniciado con el pie izquierdo su relación con las Erinias, pronto se hizo muy popular entre ellas con dos simples conceptos. Primero, era un amante voraz cuando estaba de humor, (pocas veces en general, pero iba mejorando) y segundo, su dominio excelso del elemento vapor, le valió una función en la fortaleza por la cual esas diablesas le amaron con más  fuerza.

-baños termales….-dijo Naruto una noche.

-¿baños termales? –repitieron a coro las mujeres que parecían desconocer el concepto.

-si….baños termales….-volvió a insistir Naruto- me resisto a estar sin bañarme durante meses.

“no soy un maldito surtidor” dijo primeramente Gobi. Luego, descendieron a un subsuelo del castillo, donde algunas celdas vacías que no tenían más función que atraer alimañas, fueron trasformadas en una zona cómoda para el baño. Ichibi proveyó de la construcción. Había espiado todo lo que necesitaba del interior del Kazekage hace tiempo. Mientras que Gobi, podía generar tanto agua, como su similar en caliente. Logrando así, una provisión cuantiosa para los primeros baños termales que se conocieran en Avernus.

Fue de risa las primeras reacciones de las diablesas. La reina, y 20 de las más poderosas miraban desde afuera de las escaleras, como Gobi, Ichibi y Naruto se bañaron por primera vez en ese subsuelo reformado. Los tres se la pasaron relativamente bien. El agua estaba perfecta y por más caliente que estuviera, esto no afectaba a dos Biju y un humano ya habituados al rudo ambiente externo. Luego de casi dos horas, viéndolos bañarse y estar en calma a los visitantes. La líder Quara tomó ciertas responsabilidades del asunto…

-Ah….Naruto-san….-le dijo ganándose la atención de rubio- esta…cosa….-señalando el agua humeante. ¿No le roba los recuerdos?

Han y Gaara se miraron sin comprender. Naruto se ocupaba de verter suavemente sobre su brazo diabólico, cantidades del líquido. Frotándolo y tratándolo como si fuera una herida, cicatrizando lentamente. Observó a la Erinia con cierta confusión. Para finalmente, decirle que solo era agua caliente, cuya única función era asear el cuerpo y relajar. Y que estando más fría…también se utilizaba para calmar la sed.

Las erinias nunca explicaron porque consideraron que un pequeño lago de agua podía ser perjudicial. Pero días después, luego de que Biara con su típica inconsciencia probara el baño personalmente, todas se la pasaban disfrutando de ese increíble lujo sin preocuparse por nada más. Aprendieron rápidamente a amar el “baño termal”, incluso fue un artículo de lujo que muchos visitantes disfrutaron por primera vez en sus largas vidas. Fue la causa, entre los placeres carnales y la comida obtenida de las cazadoras, que el oro y otros artículos preciosos comenzaran a inundar las arcas del clan.

El agua, era un artículo de lujo en Avernus. Los diablos generalmente se hidrataban de la misma forma que se alimentaban. Con sangre del enemigo. Pero el agua, si bien no a nivel alimenticio, proveía una saciedad considerable y reducía las ansias de desgarras gargantas de aliados, reduciendo por tanto, la búsqueda de problemas.

A Gobi le habría puesto de mala leche que le reclamaran llenar tanques hechos de roca para dejar provistas a las féminas, pero ellas tenían un método infalible para liberar al Biju de “tensiones”. Eran amantes voraces, que no encontraban saciedad por más que el macho en cuestión necesitara de ellas las 24 horas de la jornada. En resumen, Gobi tuvo atenciones especiales con las Erinias, en pago de ciertos tratos venéreos muy satisfactorios.

Precisamente en la ocasión donde rescataron al grupo de Erinias que estaban por caer a los fosos de gusanos. Gobi había preferido no salir del castillo dejando a Naruto y los dos Biju restantes, la responsabilidad de esa misión. Cuando Naruto y los demás regresaron, Gobi aún estaba disfrutando de los placeres del castillo, mientras aguardaba información de sus hermanos perdidos.

Con respecto a Naruto, no había vuelto a tener ataques de furia parecidos al que le afectó apenas cruzaron el portal hace meses. Su relación con las erinias era bastante buena. Sim embargo, las hembras trataban por todos los medios de tener “buenas relaciones sexuales” con Naruto. ¿La razón? No era solamente lujuria primitiva. Las erinias consideraban que lograr una conexión sexual con el humano, les garantizaría un grado de control sobre él. Y para que se entienda perfectamente. “tener control” era buscar el trato que les permitiera mantenerse vivas, delante de un posible arranque de furia. Nunca se sabía cuándo un semidiablo podía perder el control de su instinto asesino.

¿Sobre la personalidad de Naruto? Combinaba momentos de normalidad humana, con días de silenciosa y mortal seriedad. Los Biju sospechaban que el martillo adherido a su cuerpo tenía algo de ver con eso. Pero en resumen, la energía que Naruto absorbía del ambiente, también podía estarlo trasformando en uno más. De tantos diablos psicóticos que rondaban por Avernus. El tiempo como siempre, les comprobaría si ese poder demoniaco serviría para cumplir la misión de rescatar a los nueve hermanos Biju. O los destruiría a todos. Era cuestión de tiempo.

                                      *************************************

Algunos días después, del lado de afuera de los fosos que limitaban el castillo de las tentaciones, Naruto estaba sentado en una piedra grande. Observaba como tres de sus clones evitaban en combate los tiros de arco que Biara del clan sol rojo intentaba. La muchacha estaba casi al borde del agotamiento. Las copias se movían y la golpeaban con bastante fuerza mientras eludían las flechas sin problemas.

Nibi que venia del interior de la fortaleza, fue a sentarse junto a Naruto y le acercó una especie de infusión de hierbas. La gata solía ser muy pegada del rubio, ya que no olvidaba que gracias a él, estaba a salvo. Ichibi en cambio, nunca salía del castillo hasta que Naruto no decidía a partir lejos. Se la pasaba en el oscuro subsuelo. Allí donde la tierra era cálida y no podía verse absolutamente nada por el encierro.

Biara en tanto, gruñó cuando desviando su atención del combate vio a Nibi entregar el vaso con té a Naruto, y el rubio rozar la mano de la Biju sin pretenderlo. Ella le sonrió coquetamente, a pesar no recibir cumplido gesto de respuesta por parte del humano. Entonces Biara una vez más, perdió de vista a dos de los clones que eran sus rivales.

Una patada por el lateral, a la altura de la cintura. Que apenas pudo esquivar volando. Y en el aire otro clon la golpeó en la cabeza haciéndola caer al suelo, en una humareda de polvo. El original Naruto, le reprendió a la distancia:

-¡Muy mal Biara! –le dijo serio, luego de beber un sorbo de té- ¡Deja de distraerte en lo que no te incumbe y ocúpate del enemigo!

De un salto ella se puso de pie y apareció en una nubecita de polvo junto a Nibi inflando las mejillas, ofuscada:

-¡Yugito-sama! ¡NO SEA ATREVIDA! ¡NO SEA IGUALADA! –chillaba ante la sonrisita de la gata que por poco le surgían las orejas- ¡DEJE DE COQUETEARLE A NARUTO-SENSEI!-le lanzaba golpecitos girando sus bracitos como un molinete.

Nibi no le respondió. Solo se reía del gesto imperturbable de Naruto. Que estaba como siempre más atento a otras cuestiones:

-Biara….-señaló Naruto con un dedo, justo detrás de la Erinia.

La joven se giró con gesto de miedo, y pudo ver como los tres clones de Naruto la miraban con los ojos destilando luces brillantes de la furia:

-Nos ignoras…..-indicó una de las copias, con evidente molestia.

-Parece que no la hemos…. ¡AZOTADO LO SUFICIENTE! –gruñó muy cabreado el segundo clon, tronando los puños.

-Odio profundamente al mundo y me voy a vengar….-aseguró el tercero con evidente mala leche.

-¡PAF! ¡TUM! ¡PAF! ¡CRACK! –comenzaron a protagonizar la paliza del campeonato.

-¡NARUTO-SENSEEEEEEIIIII!

-te dije que no te descuidaras Biara….


        **************************************************************************


-¡¿Cómo que desapareció?! –Estalló furiosa Tsunade, logrando que los otros 4 integrantes de la carpa temblaran ligeramente- ¡¿Cómo pudieron dejar que escape?!

Ino no sabía que decir. Había tenido bajo discreta vigilancia a Sakura prácticamente todo el tiempo. Los tres guardias, destinados originalmente a la defensa interna del campamento, siempre se habían turnado para tener controlada la zona en donde la estudiante de Tsunade estuviera. Durante meses, nunca la habían descuidado según ellos, ni un minuto. Y tampoco podían estar demasiado cerca, porque la joven Kunoichi no era tonta y lo notaria. ¿Entonces como pudo escapar?

Ino tenía entre sus manos, a la pequeña babosa que por órdenes de la pelirosa había tomado forma física para fingirla durmiendo. Cuestión que había funcionado perfectamente, cuando la Kunoichi regresaba a horario. Usando la invocación inversa, Sakura aparecía para recupera el lugar cubierto por la babosa, y nadie lo había notado hasta hace algunas horas.

Resulto que Ino, con su típico desenfado, ingresó a la carpa de la pelirosa y la intentó despertar sorprendiéndola. Cuestión que fue para su propio impacto, encontró que bajo la manta esta Sakura, era bastante más “liquida” que de costumbre.

La babosita tuvo que confesarlo todo, y la rubia Yamanaka intentó perder el máximo tiempo para esperar que Sakura regresara a horario. Pero no tenía modo de saber, que su mejor amiga yacía durmiendo en el bosque sagrado, agotada por el entrenamiento pasado. Durmió tan profundamente, que no pudo regresar al alba, para reinsertarse a la actividad.

Entonces, finalmente Ino tuvo que reportarlo a Tsunade. Básicamente no conocía lo que su amiga podía estar haciendo. En teoría, llevándose una mochila con una muda de ropa, pudo haber elegido escapar del campamento. Aunque la criaturilla aseguró que su invocadora siempre regresaba, nada pudieron hacer para ocultar a la Hokage, esta nueva información.

-Ustedes tres….-les dijo a los guardias que parados firmes esperaban algo parecido a la muerte- ¡fuera de mi vista! –Prácticamente se evaporaron, de lo rápido que salieron del lugar- y tu….-añadió mirando a la criaturilla- dime donde esta Sakura Haruno……ahora…

El tono nada amistoso, la vehemencia con la cual infundio su orden final, hizo a la babosa entender que era inútil explicar lo que fuera. Tendría que hablar, y dejar que sus invocadores humanos arreglaran sus diferencias frente a frente. Minutos después, Tsunade había invocado a Katsuyu, quien envió un pequeño clon de tamaño mediano, para ingresar a la carpa de la líder. La babosa más experimentada, recibía otro trato y respeto de parte de la rubia líder. Y cuando Ino fue invitada a retirarse, hubo preguntas más precisas y profundas, aunque las respuestas no fueron las esperadas.

-¿Cómo se ha ocurrido a la reina, entrenar a ese arte a mi estudiante? –Preguntaba mosqueada la rubia- ¡se lo he prohibido a Sakura! ¡Me ha desobedecido otra vez!

-lo que Tsunade-hime censure o no….-respondía con esa voz apaciguada Katsuyu- es asunto que no incluye las decisiones de mi clan.

-Ese infernal entrenamiento me hizo pedazos….-reclamó molesta Tsunade- ¿acaso no lo recuerdas?

-Las consecuencias físicas fueron terribles Tsunade-hime…-asintió la criatura- pero usted ha tomado la decisión en su tiempo. Así como anteriores pactantes. Sakura-san ha tomado la responsabilidad sobre su destino.

Tsunade se quedó de piedra. La voz tranquilizadora de Katsuyu le hacía tanto bien como mal. Le serenaba e irritaba por partes iguales. Suspiró con cansancio, de brazos cruzados caminó lentamente por los alrededores de su escritorio. Pensaba. Aquella época oscura donde decidió someterse al entrenamiento imposible. Lo hizo porque lo necesitaba. No para ser más fuerte, no para ser superior a nadie. Simplemente para olvidar ese dolor inmenso que la muerte de Dan y Nawaki había dejado en todo su ser. No había sido la primera humana en intentarlo. Dos invocadores más, tuvieron similares niveles de fracaso.

-Nadie lo ha conseguido Katsuyu….-apuntó la líder mirando a esa babosa con resignación- no quiero que a mi Sakura le ocurra algo terrible.

-lo feo o terrible….lejos puede estar de una derrota notable….-dijo la criatura con solemnidad- si logramos aprender de nuestras caídas. Algo muy personal….Tsunade-hime.


Tsunade no lo soportó más. Simplemente le hizo señas con una mano para que Katsuyu se retirara. La explosión que prosiguió a su partida, fue el único sonido que se pudo escuchar durante los siguientes 20 minutos. Fueron momentos de dolorosa reflexión para Tsunade Senju. Recordaba, como su cuerpo fue destrozado por el fallo del entrenamiento. Tuvo que diseñar un jutsu de aspecto juvenil. Y hubo dos antecedentes que tampoco tuvieron buen final. El primer Shinobi que lo intentó, fue su abuelo, Hashirama Senju. Obtuvo beneficios increíbles por un control medio del chakra natural. Pero el costo fue un pronunciado acortamiento de sus años de vida. Como integrante de los Senju, dueño de una vitalidad imponente, debió vivir muchísimo más. Tsunade sospechaba que el entrenamiento del bosque sagrado, había cobrado un precio altísimo. Aunque más secreto que el aspecto avejentado de la Hokage.

Y la segunda persona que lo intentó, una estudiante de Hashirama, condenó con su fallo a todo su  clan. Obtuvo un sensacional poder sobre el Genjutsu, aunque también trasmitió un mal legendario a sus hijos y nietos. Fue el principio del fin, para el clan Kurama de Konoha.

-¿y ahora que puedo hacer? –Se preguntó la Hokage- Sakura puede regresar, con un poder increíble….o tal vez….simplemente nunca….

No podía ni decirlo. No podía pensar en que jamás volvería a verla. Una joven tan bonita, tan inteligente. Dulce, amable, atenta con los enfermos. Tenía sentimientos encontrados en su corazón. Amor…por dos personas que al mismo tiempo la unían, como la dividían. Tsunade no estaba segura de los sentimientos románticos de su estudiante, pero lo que si sabía, que no era razón de peso para arriesgar su vida tan tontamente, en un entrenamiento prácticamente imposible. ¿Quién podía controlar todos los sueños, recuerdos, traumas y pesadillas de la mente? ¿Quién podía hacer eso, y además evitar que su cuerpo se desmorone por falta de control? ¿Cómo combatir, con todas esas complejidades inherentes actuando aleatorias y al mismo tiempo?

Según había aprendido Tsunade, lo mejor que se podía obtener del arte Sennin, es un poco de conocimiento de alto nivel. Aprovechar esos escasos momentos de control, para diseñar una técnica capaz de hacer la diferencia. El lago proporcionaba eso, un tiempo escaso para crear algo impensable.

Tsunade no lo soportó más. Se mordió un dedo, para crear algo de sangre y así trasportarse al bosque sagrado. ¡Iría a buscar a esa inconsciente! ¡Tenía que evitar que hiciera una locura! ¡No podía perder a Sakura! ¡No podía permitirse perder a otro ser querido! Tsunade estaba dispuesta hasta a romper el contrato con las babosas. Todo por recuperar a Sakura. No podía dejarla morir.

Pero no funcionó….

La invocación inversa estaba bloqueada. Las babosas no le permitirían intervenir. Sakura estaba sola en el bosque sagrado. Sola con su decisión de muerte. Si acaso volvía, seria por poco tiempo. Si acaso lograba salvar la vida, su técnica nueva podía ser un arma letal. Pero a la Hokage eso no le importaba demasiado. Solo que regresara, solo volverla a ver.

-Vuelve a casa hija…..-dijo como si esa niña pudiera escucharla desde la distancia- no me hagas llorar tu muerte. No tengo que enterrarte Sakura….tu, dentro de unos años, me tienes que enterrar a mí. No me dejes aquí sola….


                                *******************************************************
                         
El rey recibió un reporte no esperado…

Su maravilloso castillo había sido atacado desde el interior. Hubo derrumbes, muros y cuarteles destruidos. Se perdieron muchos batallones de diablos en la explosión que había orquestado el mesías de nueve colas. Además, de alguna forma extraña, parecía que se lo hubiese tragado el infierno. Asmodeus disponía de 100.000 diablos de elite, y nadie había podido hallar el paradero del Kyuubi.

Los tres generales en la sala principal del castillo Malsheem, se encontraban firmes a la espera de más órdenes. Asmodeus acariciaba cada tanto a su cancerbero privado. Una criatura que tenía tres cabezas en lugar de una, de aspecto imponente, y carácter salvaje. Solo por el rey se dejaba tocar, los demás eran fuentes de alimento para ese can.


-tengo un castillo….-suspiró de manera cansina el rey, y eso helaba la sangre de los generales- que es invulnerable. Existe un rio de aguas heladas y profundas que lo rodea….corríjanme si estoy en un error señores…-nadie se atrevería a tanto, y hasta el perro lo sabía- ¿acabo de escuchar en sus reportes, que no encuentran a mi invitado especial?

Los tres generales gruñeron, atemorizados como solo podía suceder frente al rey. Sus cuerpos temblaban de una manera difícil de detener. Ellos, conductores de miles de batallas contra los demonios, comandantes de legiones infernales, parecían diablillos de poca monta ante un leve disgusto de Asmodeus. El diablo rey se puso de pie. Su can se echó al suelo junto al trono y evitó seguir a su amo, quien con un simple pensamiento le daba órdenes precisas. Caminó por la sala, pensativo y silencioso. Sus ojos estaban perdidos en ese pensar, en realidad estaba usando su poder de videncia para encontrar al Kyuubi. Él podía, por encima de todo diablo que pisara los nueve infiernos, conocer los detalles íntimos de las conspiraciones y demás artilugios que se formaban. Era por tanto, ridículo que cualquier diablo quisiera iniciar una revolución para destituirlo.

La mayoría de los grandes señores de otras capas, lo creían muy poderoso pero de alguna forma vulnerable. Nadie tenía idea, que en realidad se trataba de un Avatar para el dios que había creado todo a su alrededor. ¿Cómo podían desafiar a un dios? Era divertido para Asmodeus, que aun así lo intentaran. Niños luchando contra un gigante invencible. Alimentando su poder, con cada guerra fallida.

Sus ojos como carbones incandescentes, ganaron un brillo más potente, su vista atravesaba distancia, nubes, hielo, fuego y carne. Esos ojos lo podían ver todo. Eran cuestión de tiempo para encontrar a su presa.

-no pudo ir demasiado lejos….-añadió Asmodeus sonriendo levemente- mi paciencia tiene un límite. Saben perfectamente señores….-se giró con elegancia mirando fijamente a sus generales- que no tolero los errores. Nessus es un páramo desolado totalmente. Solo el rio Lethe, mi castillo de residencia y….

-las escaleras al octavo infierno….-se animó a completarlo el general que menos miedo había tenido- mi rey…


Los tres generales hicieron una reverencia y marcharon casi corriendo. Este era uno de los trucos más antiguos de Asmodeus. Nunca revelaba su capacidad de usar el ambiente para mirar en todos lados. Simplemente, hacia parecer su videncia, el fruto de un gran intelecto. Eso permitía que fuera admirado por su astucia, y darle la confianza a futuros conspiradores que de que podían ganar. ¡Que divertido era verlos reunir ejércitos! ¡Que extraordinario observarlos fracasar una y otra, y otra vez en sus “planes infalibles”!

Eran juguetes para el rey. Los hundía en la desesperación con la exquisita factura de un destino inevitable. Y cuando más luchaban por razones estúpidas, mas cumplían los deseos de poder que su señor tenia. Asmodeus sabía, que cuando cayó desde la eternidad hace demasiado tiempo, su poder se fue expandiendo por el plano. “los nueve infiernos de Baator” y “el abismo” fueron creaciones de surgidas de su poder y sangre. Por tanto, diablos y demonios que habitaban ambos mundos en eterna guerra, no eran otra cosa que sus hijos.

Para siempre atrapados en guerras, mal y luchas de poder. Para siempre atrapados en sus propios vicios y excesos. Prisioneros sin cárcel. Marionetas que danzaban al ritmo de un gran manipulador.  Se mataban unos a otros, se sometían unos a otros para que todos estuvieran muertos por dentro y sometidos para siempre.

Llegaría el tiempo, en el cual todo ese poder trasformado en vidas inútiles, volvería al rey para revivir al dios verdadero. Podría salir de esa prisión que era esta dimensión. Podría asaltar otros mundos donde sus hermanos por falta de valor o principios morales errados, habrían dejado a sus pobres creaciones a su suerte. Y sería el rey de todos los mundos. El dios de todo el universo. El único sobreviviente del círculo de los tres.

Pero para ello, necesitaba a los nueve mesías…

Cada uno en su sitio, abrirían un portal grande que esta vez no se podría cerrar. Cada mesías en su plataforma, alimentaria una puerta estable entre la tierra de humanos y el Baator. Masas y masas de diablos, surcarían cada capa del infierno para tomar por asalto la tierra del dios neutral. Y con la muerte o esclavitud de la raza humana, sería el comienzo del fin para el equilibrio. Los ángeles caerían de los cielos, los humanos serian esclavos o cadáveres, los diablos y demonios gobernarían todos los planos. Y sobre ellos….

Un solo rey……

El único….

Aquel que todos conocen y temen, con el nombre de Asmodeus…

El padre del futuro Apocalipsis.


Fin del capítulo.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Ryukaru el Lun Mar 02, 2015 6:12 am

increible la conti arminius sigue asi ya quiero saber como sigue increible fic

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Mat, el Mar Mar 03, 2015 5:02 pm

Gobi mira el lugar… hace calor… hay aguas termales… sol… tesoros… no tiene que ocultarse… está rodeado de voluptuosas y sensuales mujeres hambrientas de sexo con el las 24 horas…
Gobi: Oye autor, seguro que es el infierno?...


Un buen capítulo pero cada vez lo del infierno me da mas risa y comparado a como es el mundo de Naruto… no esta tan mal XD
Muy buena la parte de Sakura, fue lo mas interesante del capitulo sobre todo por la dureza del entrenamiento, que suerte que no revivió la herida donde Sasori la atravesó de lado a lado en un punto vital o ahí quedaba, pero si se nota que cuando complete el entrenamiento será muy poderosa

Buen detalle lo de la plata, con eso y suiton ya la hicieron ahora a ver como sigue la guerra ya que están mejor armados

Espero el próximo capitulo y a ver como avanzas mas las 3 historias aunque sigo diciendo, la de Naruto es la mas entretenida y la de Sakura la mas interesante, que continúen así XD


Mat,
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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Eva2.0 el Jue Mar 12, 2015 9:40 am

Muy entretenido este capítulo.
Tsunade se resiste a aceptar que su estudiante es una persona adulta dueña de su destino. Lo que le pasaría a cualquier madre xD Me pareció muy interesante, incluso angustiante el entrenamiento en algunos aspectos. Estoy deseando ver qué habilidades tendrá sakura cuando lo complete.
Por cierto me dio penita la pobre babosa xD solo cumplía ordenes y se tuvo que comer la ira de Tsunade con patatas xD

Sigo pensando que Naruto podría pasarlo mucho mejor entre tanta erinia xD mira los demás como sí saben aprovechar sus "dones" jijiji

Saludos!

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por el santo pegaso el Jue Mar 12, 2015 1:32 pm

Vemos que sakura está tan cerca de lograrlo, como de terminar muy mal, esperemos ver si puede pasar es delgada linea y sorprender a todos, inclusive a tsunade con un gran poder.

Al parecer los bijuu no la están pasando tan mal juntos a las erinias, ya que ambos se benefician de su mutua compañía jejeje. Y la pequeña biara como siempre tan alegre.

El único que aburre es naruto y su actitud o su mal copia de sasuke, es que verlo y notar su mal humor, me hacen saltar sus diálogos, es que incluso ver a orochimaru es mas divertido, al igual que a los enemigos.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por arminius el Mar Mar 17, 2015 3:11 am

En homenaje a Eva....(increible que seas tu precisamente quien haya estado impulsando el lemon) un detalle en este capitulo para distender.

sobre el comentario de santo, naruto se encuentra en un mundo donde el mal esta en el aire. ademas, tiene un martillo con personalidad y un genio bastante cabreado. es cierto que naruto es un poco borde como personaje, pero tengo que respetar lo que pienso de su psiquis actual. veras, como poco a poco ira mutando. aunque no te aseguro un naruto bueno, eso es lo unico que no te puedo asegurar. asi mismo, cuanto mas tiempo pasa absorviendo la energia de ese ambiente, mayor sera su sadismo, su malicia y demas deseos negativos. aun asi, te garantizo que no le faltara algo de humor de tanto en tanto. solo dale tiempo a acostumbrarse al lugar.

saludos. estoy ansioso que conosca a la mujer que naruto pronto ira a conocer. ella sera muy importante, lo puedo asegurar.




CAPITULO 22: CLARIDAD


El oleaje cercano a la costa era demasiado violento. El barco se zarandeaba mucho, haciendo que algunos Shinobi usaran parcialmente chakra para mantenerse estables al caminar. En la proa del buque, el capitán Sasuke Uchiha observaba hacia la isla del país del agua de brazos cruzados. Durante muchas horas había estado ahí parado. Sin moverse, observando todo con su sharingan. Nadie se atrevía a molestarlo. Cuando tenía esa postura de invulnerabilidad, causaba tanto temor entre sus enemigos, como en sus subalternos.

El moreno no despegaba la mirada de la costa. Árboles y arboles cubrían su intento de observar más al interior. Era un buen sitio para plantear emboscadas. Apenas cualquier nave tocara tierra, tendrían pocas posibilidades de volver a la mar bajo ataque. La misión de exploración era imposible de realizar sin tocar tierra en algún punto. ¿Pero cómo hacerlo, si cada sector de la costa parecía una invitación a caer en trampa?

-Decisiones decisiones…-pensaba Sasuke, y mirando de reojo a los ninjas que movían por la cubierta se dijo- estorbos…y más estorbos….

El problema no era desembarcar para el Uchiha. El verdadero dilema, era llevar un grupo que posiblemente no tendría forma de defender bajo un ataque. No importaba el número que tuviera en fuerzas, seguramente en territorio desconocido había muchos más demonios. Se verían superados tarde o temprano.

-Capitán…-al fin un teniente proveniente de Suna, que se animó a llamarle la atención- ¿Seguiremos por la costa?

Era la opción lógica. Bordeando por agua, se podía tener una idea media de la frontera. No se vería ni de casualidad el interior del país. Tampoco se contemplaría el destino de Kiri. Pero era la forma de exploración más segura que tenían a la mano. Kakashi Hatake, había instado a todos a mantenerse prudentes. Pero esa no era una palabra conocida para el Uchiha.

-Al carajo…-pensó Sasuke molesto- no vine a este asqueroso lugar para mojarme desde un barco.

Al instante decidió que hacer. Sasuke se había vuelvo más pensativo, pero no menos combativo. Si algo positivo había obtenido de esta nueva guerra, era la posibilidad de mejorar como guerrero. De luchar al máximo nivel contra criaturas peligrosas. De ninjas, podía esperar poco como enemigos. Sasuke era consiente que solo algunos contados, tenían el nivel para un combate decente. Pero en el caso de los demonios o diablos, allí había esperanzas de encontrar fieros enemigos en la batalla a muerte. La esencia del Magenkyo Sharingan, era encontrar alguien digno para utilizarlo. Alguien que le obligara lo suficiente, para tener la excusa de destruirlo.

-Necesitamos información teniente…-le ordenó sin mirarlo siquiera- te dejo al mando de las fuerzas en este buque. Continua explorando sin desembarcar, vuelve por esta ruta en dos días.

-No estará pensando en….ir solo a tierra firme… ¿verdad? –preguntó aturdido el teniente.

Sasuke le miró fríamente. Era una pena que no tuviera un teniente que lo conociera de otra misión. Esos sujetos ya no le cuestionaban sus órdenes. Habían visto en acción a Sasuke, y comprendían que podía cuidarse solo. Sin embargo, su mirada se desvió a una joven Kunoichi en mitad de la cubierta. Era una rastreadora Inuzuka seguramente. El perro que la seguía a todos lados, y las marcas características en sus mejillas le distinguían entre mil.

-Solo la necesito a ella….-dijo Sasuke señalándola- su olfato me va a ayudar.

Mientras la joven se vio aludida y acercó a sus superiores, el teniente le cuestionaba la idea apuntando que Sasuke no conocía el país del agua como para irse solo en una misión cercano a lo suicida. Puede que no tuviera miedo a los demonios. ¿Pero que le garantizaba no perderse en la neblina y los bosques nevados del territorio enemigo?

-fui asignada a esta misión por mi experiencia…-dijo la joven Inuzuka interrumpiéndoles.

-¿de qué está hablando? –consultó el teniente.

-mi nombre es Kana Inuzuka, rango Chunnin superior. –continuo la chica- he realizado 9 misiones rango A, en territorio de este país. Akuma y yo, -refiriéndose a su perro compañero- conocemos perfectamente este terreno. Señor…-finalizó con respeto al rango.

Sasuke observó a la muchacha, y estaba muy seria. No parecía estar alardeando, y lo último que un cobarde haría, sería decirse experto en un terreno peligroso justo cuando se hablaba de explorarlo. Tenía valor. Y no le importaba arriesgar la vida por dibujar nuevos mapas en favor de la alianza.

-Ella y yo….-asintió Sasuke al teniente- correremos sobre el agua ocultos en la neblina. Si alguien nos tiene vigilados desde la isla, morderán el anzuelo de nuestra exploración externa.

El teniente dio muestras claras de no estar de acuerdo. Pensaba, y varios de los que estaban entre las tropas también, que Sasuke Uchiha era un demente. ¿Lanzarse solo contra una, altamente posible, emboscada mortal? Podía ser muy poderoso, pero hasta un Kage tenía pocas chances de sobrevivir a esa insania. ¡Mucho menos hacerlo durante dos días!

-Allí…..capitán…-señaló la joven rastreadora a un punto en la costa- detrás de esas arboledas esta la gran torre de vigilancia Anokio.

Sasuke y el teniente fijaron su atención a la costa. La fila interminable de árboles no parecía disentir de los últimos 40 kilómetros. ¿Qué había visto la joven Inuzuka para distinguir la zona?

-No miren el bosque, tampoco la nieve….-advirtió ella agachada y acariciando su perro- el comienzo de la montaña, allí donde la neblina supera en altura a las copas de los árboles.

Aun así, seguían sin ver la torre. Pero Sasuke razonaba que esa estructura debía estar encallada al costado de la montaña que empezaba a notarse mientras seguían avanzando hacia el norte. Con ese simple comentario, la Kunoichi había demostrado que conocía la geografía con los ojos cerrados. Era suficiente para el Uchiha.

Como una hora después, ayudados por la neblina que impedía cualquier visión clara del barco a quienes estuvieran vigilando desde la costa, Sasuke y la Kunoichi rastreadora con su perro, comenzaron a correr rápidamente sobre el agua. Manipulando el chakra en sus pies, avanzaron a velocidad estable hasta pisar la costa. Desde allí, se internaron bajo las ramas de algunos árboles perdiéndose de la vista. El teniente suspiró confundido. El capitán Uchiha era atemorizante. Pero al menos era un tipo de suicida con carácter muy personal. En resumen, si fallaba en sus cálculos, solo él iba a morir. Estaba arriesgando la propia vida, y la de una sola Kunoichi de todo el batallón. Era un riesgo lógico para encontrar la información pedida por los Kage.

Tocaba al teniente y el resto de las tropas, seguir navegando y sobre todo regresar a tiempo. Dos días después. Para recuperar al capitán y los posibles datos extraídos. Que si todo salía bien, serian un valioso aporte para una futura operación a gran escala en el país de agua.


***********************************************


Kurama estaba tomando demasiado tiempo para ascender en el noveno infierno. De un desierto oscuro, donde la tierra devoraba la vida de quien estuviera parado tan solo algunas horas ahí, pasó a una estructura colosal en proporciones. Cuando se hablaba de las “escaleras hacia Cania” jamás mortal alguno podía calcular una concatenación de torres con no menos de 2 kilómetro de altura.

En realidad, el zorro nunca pudo calcular la verdadera distancia en altura del lugar, ya que la inmensa escalera era un complejo de cuarteles, torres de guardias paralelas a la subida, y cientos de miles en soldados diabólicos de toda índole.

Tuvo que pasar, al menos 10 puestos de control para solo adentrarse a la zona interna, donde interminables escalones marcaban un ascenso pesado y monótono. Todo el sector, estaba al descubierto por grandes ventanales para la vista desde el exterior. ¿Para qué? Para que desde las torres laterales, fuera muy sencillo meterle una flecha certera a cualquier sujeto no autorizado que utilizara las escaleras para descender. En resumen, cualquier enemigo seria debilitado enormemente en su descenso. Sus tropas cosidas a flechazos, sus fuerzas masacradas para solo poner un pie solido en Nessus.

Desde allí, estaba un poco la clave para el paulatino éxito del Kyuubi.

Nadie tenía como intensión subir, hablando prácticamente. Cuanto más arriba, menos era la categoría o el rango del diablo en cuestión. Subiendo y subiendo, el poder de los soldados bajaba en nivel. Era un verdadero honor, y una muestra de creciente poder personal ser asignado a un piso inferior en esas escaleras entre mundos. Entonces, nadie de los guardias que podían observar y/o cuestionar al zorro disfrazado, ponían demasiadas pegas cuando el buscaba subir. Kurama, se aprovechó de todo detalle que aprendía con el tiempo. Además, su uso del lenguaje infernal era impecable, impidiendo a los diablos averiguar que se trataba de un impostor.

Durante días, subió y subió pasando por subsuelos internos en las escaleras y también grandes cuarteles donde los soldados tomaban sus escasos descansos. Había visto guerra de humanos, y Kyuubi notaba que los diablos eran brutalmente rígidos en su disciplina militar. Apenas unas pocas horas fuera de servicio cada dos días, era el “premio” a tanto trabajo de vigilancia o entrenamiento. También en su subida presenció asesinatos, violaciones, sadomasoquismo y castigos físicos solo comparables con una sala de tortura privada. Entre las supuestas “leyes” de Baator, nadie parecía contemplar el homicidio, como algo digno de ser penado.

Cuanto más ascendió, comenzó a notar en los gestos de guardias custodios de escaleras, una sonrisa sádica de disfrute personal. Al parecer, Kurama estaba representando el papel de un soldado degradado y castigado. De ahí su obligación de subir para purgar la pena. Al mismo tiempo, el zorro reflexionaba con cierta cautela, que las escaleras aun grandes, no impedirían a criaturas voladoras subir o bajar sin el paso obligado por allí. Seria cierto que las torres de los alrededores podrían atacar al sujeto con alas, pero no sería nada que no pudiera evitarse con buena maniobrabilidad aérea.

Sobre eso…tuvo una amarga muestra de cuanto estaba equivocado.

Habían pasado casi 4 días, desde que comenzó a infiltrarse en las escaleras. Le faltaban pocos metros para la cima, cuando una pelea entre pequeños diablillos, finalizó con dos criaturas empujadas al vacío desde una enorme altura. Kurama había notado que podían volar, pero en ese caso, cayeron como piedras y se estrellaron seguramente en el fondo de Nessus dejando solo tripas y una mancha sobre el suelo negro.

Kyuubi, estaba disfrazado como un diablo Óseo, conocidos por ser al menos tenientes entre las tropas. Así que hablando con violencia y firmeza, aterrorizó a los diablillos que habían empujado a sus semejantes hacia el fondo. Ellos, respondieron que solo fue una discusión. Riendo con un chillido molesto y asegurando que la distancia entre Nessus (el noveno infierno) y Cania (el octavo) era ideal para evitar que cualquier intente usar sus alas para evitar la muerte.

-¿Por qué no lo harían? –les gritó enseñando un arma que había tomado de una armería, muchos pisos abajo- ¡responde o te lanzaré al fondo para comprobarlo yo mismo!

Las criaturillas nerviosas y tontas, no pensaron con claridad que ese sujeto no podía ser un soldado del lugar. Nadie ignoraba por ese sitio, que una maldición establecida por Asmodeus hace eones, aumentaba bruscamente la gravedad en los alrededores de las escaleras, haciendo que un sujeto volador sufriera imposibilidad de siquiera planear. Cayendo directo a su muerte.

-200 veces dicen….hihihihi….-chillaron riendo los pequeños diablillos- 200 veces su peso.

Todos en coro repitieron alrededor de Kurama. “200 veceesss, hihihihi” y el zorro pudo suponer que la gravedad aumentaba en ese número cuando alguien intentaba evitar las escaleras para el descenso. 200 veces más pesado, en general las criaturas voladoras no eran fuertes, sino agiles. Un aumento de peso tan enorme, desplomaba a cualquiera hacia abajo sin control. Y sumado a las constantes torres paralelas de arqueros, eran blanco fácil de los guardias defensores.

-vaya escollo…-pensó el zorro- este lugar sería un verdadero problema para conquistar con un ejército.

Kurama cambio de disfraz a poco de arribar a la cima de las escaleras. Un diablo óseo sería muy extraño que fuera degradado al punto de subir al octavo infierno como explorador. Además, había escuchado poco sobre “Cania” entre los soldados. No se le ocurría que decir exactamente para que le dejaran pasar en la zona más alta del control de las escaleras entre infiernos. ¿Qué podía ser enviado a hacer más arriba? ¿Qué órdenes le darían a un diablo inferior? Siguió pensando y pensando mientras subía. Estaba agotado luego de tanto tiempo sin tomarse un largo descanso. Por fortuna, a diferencia de lo que ocurría en la tierra, no parecía necesitar dormir seguido. En el tiempo que llevaba de escape, solo había necesitado unas 5 horas de sueño. El Henge jutsu le había permitido descansar en un cuartel de los tantos que recorrió mientras subía. Los enemigos no parecían tener manera de detectarlo.

La zona más alta de la escalera, era un puesto pequeño de guardias. Había una especie de valla débil, que los soldados bajaban o subían de tanto en tanto oficiando como puesto de control en una frontera. La zona de salida, era una ancha y larga escalera de piedra que finalizaba en lo que parecía la salida de una cueva gigante. Kurama pudo notar, que los diablos allí encallados, se encontraban ataviados con abrigos pesados por encima de sus armaduras. Una corriente helada, venía desde la zona de acceso a Cania.

-¡Criatura estúpida! –Vio como uno de los guardias pateaba a un diablillo castigándolo- ¡te he ordenado que traigas hielo de Cania para mi bebida! ¡Probare tu propia sangre si no obedeces!

Kurama fingió ocuparse de apartar algunos escombros en esa zona cercana. Cientos de soldados hacían lo mismo porque desde arriba, había derrumbes cada tanto tiempo dejando piedras sobre la parte alta de la escalera. Tomó una especie de “pala”, mientras acercándose a la caseta de guardia, escuchaba toda la conversación. Al parecer, los sujetos querían obligar al diablillo a que subiera a Cania por hielo. ¡Increíble! Al parecer, había hielo en el infierno. La criaturilla, reclamaba algo conocido como “protección”. Decía constantemente “protegido, protegido”. Y se negaba a salir hacia Cania sin obtener eso.

Kurama notaba que los guardias se divertían con el terror que generaban en ese pequeño diablo. Que en realidad el hielo era una excusa. Deseaban verlo salir y por supuesto encontrar una muerte horripilante. Los guardias tenían aspecto humanoide, con colas y pequeños cuernos denotando su sangre diabólica. Se les conocía como “Tiflin”, mitad diablo, mitad otra cosa. Despreciaban a los diablillos era claro, y se divertían a costa de ellos además de obligarlos a trabajar en la zona de derrumbes.

La paciencia es una virtud. Al menos eso pensaba Kurama que había tomado mucho tiempo para mantenerse oculto de tantos enemigos. Para “camuflarse” entre ellos. El zorro era consciente de su propio poder. Día con día se recuperaba, desde aquella explosión que causó en la fortaleza. Pero también notaba, que había demasiada cantidad de rivales como para iniciar una batalla que perdería tarde o temprano, por agotamiento. Por eso se mantenía oculto. Por esa razón aprendía todo lo que podía de sus enemigos.


Aparto piedra con piedra, y fingió pertenecer a los “trabajadores” de por ahí. Siempre cerca del puesto de guardia, sin mirar a los Tiflin para no atraer su atención. Como tres horas después, atestiguó lo que estaba buscando desde el inicio. Una tropa de soldados escoltaba a tipo de diablo con más categoría. El sujeto hablaba pausado y educado. Sin la jerga de los soldados. Parecía un símil de diplomático. Era de mediana altura, tenía aspecto humanoide pero ojos como mosca y cuerpo alto y delgado, oculto por una especie de manto negro. Dijo ser mensajero del Archiduque “Baalzebul”, señor del séptimo infierno. Luego de unos segundos lo dejaron pasar hacia el interior, no sin exigirles a los soldados de su escolta, que dejaran sus “medallones” de protección. Los sujetos obedecieron, descolgando de sus cuellos dichos objetos y partiendo en el descenso de las largas escaleras para seguir al mensajero.

El diablillo volvió a reclamar… “protegido, protegido” señalando esos medallones que los guardias obtuvieron de esos soldados. Y Kurama comprendió, que su puerta de salida estaba abierta en ese lugar. Pronto, conocería el infierno conocido como “Cania”. El octavo subsuelo. Solo necesitaba obtener un medallón de esos.

Siempre era buena idea estar… “protegido”.


******************************

Se llamaba Mia….

Era una Erinia que tenía pasión por la guerra. Era una forjadora de armas. En una de las tantas salas del castillo de las tentaciones, instalaron una armería que era provista por el trabajo de varias diablesas. Pero Mia del clan Sol rojo, era quien más trabajaba para complacer clientes o a sus hermanas de raza. La forja era bastante grande. Un salón de al menos 20 metros cuadrados, donde calderas con lava recolectada del foso, y hierro fundido recuperado de diversas zonas, servían para que Mia creara una buena cantidad de las armas necesarias. Mesas de trabajo, panoplias de armas, estantes con pócimas y reactivos necesarios para la tarea.

Naruto la había visto como a todas las demás en general, aunque tenía su propio atractivo. Boca roja, piel grisácea, ojos verdes intensos. Cabello rojo y largo hasta la cintura, como si fuera flamas de fuego. Físicamente apetecible. Aunque su cuerpo tenía un desarrollo muscular ligeramente superior. Su sensualidad no era sutil. No tenía cuerpo de apariencia suave. Además, tenía una risa leve, que ocultaba en sus manos educadamente. Frente a sus hermanas, incluso en los breves momentos que los Biju estuvieron en la forja, ella se comportó silenciosa y sumisa. La líder Quara, le trataba como a todas, aunque a ojo observador, tenía mayor predilección por las hermanas decididas a usar sus “encantos”, antes que sus habilidades en la guerra. Aun así, Quara entendía que su clan se equilibraba de mujeres para seducir, y otras que eran guerreras. Protectoras de toda la familia.

Mia en su lugar de trabajo, fue una visita recurrente para Naruto en el castillo. Le gustaba al rubio esa forja. Era silenciosa de voces, casi siempre estaba solo con la erinia, y ella jamás se le lanzaba encima como sucedía con Biara y el resto de su clan. Mia era callada, y trabajadora. Puso lo mejor de sí misma para crear las réplicas de Kunai, Shuriken y hasta ofreció sus servicios para forjarle una espada especial. Naruto agradeció el gesto, pero le dijo que no tenía una réplica de katana para que ella pudiera comparar. Además, nunca fue hábil en el Kinjutsu como para necesitar una espada con urgencia.

-Naruto-sama…-dijo ella sonriendo con esos colmillos apenas visibles- si me cuenta sobre su… “katana” yo podría preparar una para usted.

En realidad Naruto no lo necesitaba. Pero le pareció que Mia tenia especial interés por las armas exóticas. Por ejemplo, se había sentido maravillada y feliz, cuando tuvo entre sus manos algunos kunai y shuriken. Ante la pregunta sobre tanta emoción, ella respondió con sinceridad, y una hermosa sonrisa sonrojada:

-Naruto-sama…-dijo apenas- la calidad de una forjadora, no solo se mide por la factura de sus productos. Sino también…por el conocimiento y la variedad de armas que puede fabricar con su experiencia. Jamás he visto en Baator….armas como estas.

Esa diablesa, sexi, fuerte, algo tosca y con un aire recatado en comparación con sus hermanas, le recordaba a una mujer. Una Kunoichi, alguien que conoció de Konoha. Naruto se sentó a un costado, y la observó trabajar en los kunai. Forjar un molde, para luego tener referencia perfecta para nuevas provisiones. Luego la observó tomar un kunai y un shuriken, los contrapesó con sus manos, los miró con atención como si analizara sus estructuras, y finalmente los lanzó con una precisión increíble contra los blancos ubicados en la pared lejana del lugar. Evidentemente le recordaba a una mujer humana. Naruto no recordaba con exactitud su nombre, pero estaba seguro que podía compararla perfectamente con ella.

-¿Tenten? –Pensó de pronto- ¿se llamaba Tenten?

¿Cómo podía estar dudando tanto de sus recuerdos? ¿Sería consecuencia de la energía absorbida de Baator? Naruto podía recordar como el dios de lo neutral, había ido tomando parte de sus recuerdos para lograr control sobre él. ¿Por qué razón la memoria le fallaba también en Baator? Se suponía que aquí no tenía la influencia de nadie. ¿Sería el martillo del caos? Ese brazo suplementario apenas si se notaba en los movimientos diarios. No parecía emitir ninguna influencia en Naruto, salvo en determinados momentos. Mientras tanto, Mia tuvo un descuido cierto día, cuando estaban solos.

Su mazo de herrería se resbaló y tuvo que inclinarse a recuperarlo del suelo. Eso le proveyó a Naruto, de una estupenda visión de su trasero. Hermoso, apetecible como todo de ella. Esa erinia no intentaba seducirlo como otras, pero aun así, le estaba calentado la sangre. Finalmente se tuvo que ir. Naruto no quería intimar con esas mujeres. No por asco, ni por algún resquicio de moral. Simplemente porque no sabía si podría contener la sed de sangre que generaba su cuerpo cuando elevaba la temperatura. ¿Cómo evitar asesinar a cualquiera de esas mujeres en un arrebato de pasión homicida? Naruto sabía que ese escondrijo en el castillo con las erinias, era el mejor para preparar su ataque a otros infiernos. No podía darse el lujo de pelearse con las únicas aliadas que tenía en el Avernus.

Sin embargo, la forja se trasformó en un lugar recurrente para “esconderse” de las otras mujeres. Las que intentaban seducirlo y violarlo con trampas diversas, casi nunca recorrían la zona donde Mia trabajaba. Además, como excusa por el asunto de la katana y esperar por el resto de sus armas, Naruto podía quedarse durante horas meditando. Solo escuchando el sonido metálico del martillo golpear contra un yunque.

Y llegó una noche de descontrol. Donde Naruto había bebido de más en la cena del clan hace horas, y tenía el deseo de su piel tan inflamado que no le importó el riesgo de matar. Había estado practicando control. Y cada vez la sensación de perderse en la vorágine se sentía más lejana. Allí estaba Mia, hablándole sobre una espada que moldeó con las especificaciones de las katanas ninja. Y todo se volvió confuso.

Ella ni siquiera pudo notar, que el humano estaba parado de pronto, detrás suyo. La tomó de la cintura, tenía un traje de cintas a base de cuero negro, que formaba perfectamente su cuerpo. La abrazó por detrás, y las alas de la mujer se extendieron por la sorpresa. Él la tomó firme de ambas alas, abriéndolas y acariciándolas en su unión a la espalda, para que no le impidiera el contacto íntimo con el cuerpo.

-Naru…to-sama!!!....-dijo ella sorprendida soltando la katana que estaba midiendo- ¿Qué hace?

-ssshhhh….-le calló el al oído- ahora mismo, quiero recompensarte por tu estupendo trabajo.

-No es…-jadeó ella cuando las manos de hombre se instalaron en sus generosos pechos- necesario Naruto-sama. Yo solo…ah…-el rubio la frotaba por detrás rudamente- Quara-sama se enojará…

A él no le importaba. Esa mujer entre sus manos, era la única que no había reclamado nada para ella. No le había pedido ningún precio por las armas. Tampoco por la compañía o el silencio. Sin presiones ni tretas sexuales. A Naruto no le agradaba tener que exponer sus intimidades frente a un gran grupo de erinias. En cierta forma, esta era una de las primeras veces que tenía sexo. Y Mia, parecía tener el mismo dilema que él. ¿Qué mejor para ganar experiencia?

-Mi cuerpo no…-susurraba ella que no se resistía al manoseo- mi cuerpo solo sirve para la guerra.

Ella era una guerrera, no una amante. Su función en el clan no era esa. Sin embargo, también tenía necesidades. Tal vez no era una ardiente ninfómana como alguna de sus hermanas más poderosas, pero aun así tenía su propio deseo. El de ser tomada por un hombre poderoso. Ese humano la había elegido, la había observado aun por sobre todas. ¿Cómo escapar al placer de sus caricias?

Como una hora después, sentada sobre la mesada de trabajo estaba la erinia. Naruto le había arrebatado sus prendas de cuero, la tenía desnuda y montada contra la mesa. Al rubio, le parecía muy sexi el estado de excitación que ella demostraba. Sus alas negras, desplegadas completamente en su espalda, se estremecían ante cada embestida dura en su interior. Los muslos de Mia, lo aprisionaban fuerte de las caderas asegurando la imposibilidad de retirada. Ella se comportaba dócil, pero tenía toda la ansiedad en los movimientos pélvicos.

-Naruto-sama!!!-Chillaba ahogada entre quejidos- está tomándome!! Está eligiendo a Mia!!!

Él se sentía muy caliente. Por alguna razón, la suciedad del lugar, la ropa y los modos más toscos de esa mujer le había despertado un estado de locura. Iba a saciarse con ella, iba a tomarla en todas las posiciones que se le ocurrieran. Había tomado el trabajo de sellar la puerta de salida, con una gran barra de metal. Nadie podría verlos, nadie entraría a interrumpirlos.

Ella se aferró a los hombros del humano con firmeza. Estiró el cuello hacia atrás, extasiada por la rudeza de quien la estaba follando. Hacía muchos años, que no tenía este placer. Ella no merecía este placer, no creía haber hecho nada para merecerlo.

Naruto la tumbó sobre la mesada de trabajo. Ella aflojó la presa de los hombros y estiró su cuerpo para relajar su posición. El humano la tomaba de las caderas, hundiéndose en ella con prestancia. En el suelo habían quedado muchas de las armas y herramientas de trabajo. Aun así, ella no dudó en tomar una fina hoja de daga, la cual usó para recorrer el pecho del rubio cortándolo levemente.

Naruto no sabía que pensar, solo continuaba tomándola mientras veía como Mia, comenzó a lamer sensualmente la sangre en el filo metálico. Lo lamia con deleite, gimiendo apasionada por la ferocidad del amante, a ese corte le siguieron otros. Todas heridas muy finas para considerarlas peligro. En la espalda, el cuello, el pecho y el brazo humano. La garra roja no le atraía a esa mujer, solo hacerle cortes finos en el resto del cuerpo y lamer su sangre. Parecía una especie de afrodisiaco para ella.

Llegó el momento de la explosión. Naruto estaba a punto de dejarlo todo en ella. La mujer cada vez gemía más fuerte y los dedos perdieron sensibilidad para seguir sosteniendo la daga, que cayó al suelo haciendo ruido. El rubio la acercó rudamente. Obligándola a sentarse firme sobre el en una silla.

-así… así….-susurraba el concentrado en subirla y bajarla sobre si mismo- ¿te agrada mi recompensa Mia-chan?

-Siiiiii!!!! –chilló infernal la mujer que estalló en un poderoso orgasmo.

Lo último que sucedió, fue lo más extraño para ella. Cuando su cuerpo y mente no podían encontrar el equilibrio aun, fue obligada a bajar la cabeza y besar a ese humano de la forma las caliente y perversa que jamás había conocido. Intercambiando mordidas a los labios, y un combate de lenguas que la puso en órbita. Era la primera vez que una erinia recibía un beso en el acto amatorio. Los besos eran un acto de pacto para esas mujeres, no de sexo. Y Mia se derretía en brazos de aquel semental. Serian horas y horas de intensidad esa noche.

Obviamente no estaban haciendo un trato. ¿O tal vez si? Como fuera, era la primera fémina que recibía atenciones del humano en el castillo. ¿Así se sentían los besos? ¿Por qué los machos de Baator no besaban así? La mujer sentía que estaba obteniendo un precioso tesoro. Todo por haber hecho lo que más le agradaba. Solo por forjar armas exóticas. Pero aunque las demás hermanas sintieran envidia. Mia disfrutaría de este trofeo todo lo que pudiera. Y si Naruto controlaba su ira interna, no sería la última vez que lo harían.


**************************************


Abrió sus ojos tranquilamente. Pudo notar la copa de los árboles, la suave brisa matutina, y la frescura proveniente del lago cercano. No se incorporó deprisa, parecía tener todo el tiempo del mundo. Sentía a las babosas de todos tamaños en los alrededores, la mullida hierba verde que le servía de cama. Sakura Haruno despertaba de una manera, que sentía era la primera vez en su vida.

-Sakura-hime….-le susurró una babosita que actuaba de custodia- que bueno verla despertar de nuevo.

La pelirosa se apoyó con ayuda de sus codos. Luego, tomando con su mano derecha la manta que tenía sobre su cuerpo, terminó sentándose y obteniendo una vista mejor de su entorno. Katsuyu y la reina se acercaban a su posición. Seguramente para hablarle sobre el entrenamiento, o para preguntarle sobre cómo se sentía. La muchacha también podía esgrimir algunos cuestionarios. Pero pensándolo con claridad, pocas de las primeras preguntas que se le venían a la mente tenían alguna respuesta misteriosa. Por ejemplo….

-¿Dónde estoy?

Sabía perfectamente en donde estaba. El bosque sagrado.

-¿Qué ocurrió?

Falló en el control del arte Sennin. Casi se ahoga por su imposibilidad de controlar los movimientos del cuerpo.

-¿Cómo llegue hasta aquí?

Realmente no importaba. O había salido arrastrándose del agua, o las babosas la cargaron para colocarla bajo los árboles. ¿Qué diferencia había en una u otra opción? Irrelevante.

-¿Cuántas horas llevo inconsciente?

Estaba casi de noche cuando comenzó a entrenar, y ahora era de mañana. Tenía un apetito voraz, y también tenía sed. La mejor conjetura que podía esgrimir, era que había pasado un día entero durmiendo. La falta de heridas, atribuía al cuidado de las babosas. El apetito y la sed, tranquilamente calculable en día y medio sin alimentarse. Entre el campamento y el entrenamiento.

-¿Tsunade-sensei estaría enterada de su escape?

Otra respuesta obvia. Podía ver allí cerca, a la babosa que siempre la reemplazó en el campamento. Y que estuviera en ese bosque, daba por resultado de lógica, que ya no tenía razón para estar en su carpa de la alianza. El secreto se había descubierto, y Sakura tenía problemas hasta el cuello por eso. O los tendría… a su debido tiempo.

Claridad total…

Sakura Haruno tenía eso en sus pensamientos. Cada pregunta que podía venirle a la mente, rápidamente encontraba una cumplida respuesta. Su estructura mental, prevenía a la desesperación, confusión o una falta de sentido de tiempo. Sakura podía entender entonces, que en ciertos elementos específicos, el entrenamiento no había sido un total fracaso. Prueba de ello, estaba viva y no lloraba como una niña confundida.

-Sakura-hime….-le dijo la reina ya cerca- es un gusto verla regresar con nosotras.

“Sakura-hime”. ¿La reina estaba hablándole con ese nivel de respeto? Las babosas solo le hablaban así a Tsunade. La pelirosa siempre había pensado que era un simbolismo referido a la sangre Senju. Tsunade, era considerada una especie de “princesa” en Konoha. Según Sakura había entendido, las babosas la trataban igual por los mismos motivos. Pero al parecer, había otra razón.

-probablemente las preguntas básicas, -le advirtió la reina- estarán siendo contestadas por su propio intelecto. Pasaremos entonces a las aclaraciones que pueden ser pertinentes para continuar nuestro camino.

Sakura asintió levemente. Se puso de pie mientras la reina seguía hablando, y dejó caer la manta deslizándola por su cuerpo desnudo. No tenía frio alguno, ni razón para cubrirse en ese lugar. Además, se sentía bien así. La piel libre al sol, la frescura del pasto bajo sus pies. ¿Alguna vez se había podido sentir tan libre y tranquila? Podría evocar ciertos momentos de la infancia. Pero ninguno tan reciente en el tiempo.

-lo que Sakura-hime está experimentado, es la primera fase del arte Sennin. –proseguía la criatura- durante el proceso de acumulación de energía, usted ha logrado expandir su mente hasta el primer limite. Si bien no está, actualmente en el modo Sennin, parte de esa energía generada entre su mente y el ambiente, aún se conserva dentro.

-Pero no durará…-admitió Sakura entendiendo el proceso- paulatinamente mi cuerpo ira depurando ese poder, y mi cerebro ira disminuyendo su actividad neuronal, hasta cánones…más normales. Así parece funcionar.

-este tiempo sin embargo, le ha servido a los anteriores pactantes para hacer la diferencia.


Era cierto. Sakura recordaba las palabras de Tsunade-sensei sobre como obtuvo la técnica de restauración divina y otras varias. Sus habilidades en medicina ninja se incrementaron demasiado. Al punto de hacer escuela en la materia. ¿Otros pactantes? Mientras las babosas seguían hablando, Sakura caminó por los alrededores del lago, y casi descuidadamente posó una mano sobre la gruesa corteza de uno de los inmensos árboles que rodeaban la zona. Eran impresionantemente alto, colosalmente anchos y más verdes que ninguno de otras zonas. Sakura había supuesto al verlos por primera vez, que el lago les había alimentado para tener ese aspecto actual. Pero un estudio táctil de la corteza, le revelaba que no eran estructuras nuevas. Estos mastodontes de madera tenían muchos años de vida. Aunque no los suficientes para explicar su crecimiento como algo natural.

-¿Quiénes fueron los otros pactantes? –se preguntó en voz alta más para confirmar la sospecha que por ignorancia- estos árboles… fueron creados por uno de ellos… ¿cierto?

-Es correcto… -dijo la reina solamente.

-el primer Hokage…-pensó Sakura- estos árboles son mucho más que manipulación del chakra. Tiene parte de su fuerza vital, en el interior.

-Hashirama-san….-prosiguió la babosa entendiendo las cavilaciones- utilizó lo aprendido aquí. Los arboles crecieron tomando no solo su chakra. Sino su vida. Cuando este entrenamiento avanza, usted puede obtener los secretos del mundo. Su conocimiento, es poder.

En la siguiente hora la dejaron sola. Sakura tenía que pensar. En todo el sentido de la palabra. Era un profundo análisis de lo que su mente podía hacer en ese tiempo. Evaluando su cuerpo, restructurando las zonas de daño. Las babosas habían curado los golpes externos, generados por el intercambio de chakra y la trasferencia mental. Lo primero que la mujer pudo aprender de sus heridas, fue que su cerebro podía hacer posible casi todo. Incluso la muerte.

-Veamos…-se dijo ella caminando por el borde del lago, dio una leve pasada con el pie por la superficie.

Un poco de agua se elevó por el chapoteo, y Sakura elevó la palma de su mano derecha, logrando mantener levitando algunas gotas de agua. Se suspendieron como si nada pesara, como si la gravedad hubiera dejado de actuar para ese pequeño cumulo de agua. La mujer las acercó a la altura de su rostro, siempre sostenidas en el aire.

-interesante…-susurró sonriendo al pequeño milagro- el control de un elemento es algo interesante.

Las moléculas del agua, podía sentirlas una por una, y en un conjunto. Podía estirar cada gota y afinarla tanto que podría competir con la densidad del aire. Podía doblarlas, podía unirlas, podía separarlas. Cada pequeña fracción de un elemento, poseía una cantidad de energía. No podía definirla como chakra. Incluso el chakra mismo se componía en parte de esa energía. Ahora que lo entendía bien. Si podía manipular esa energía primaria, prácticamente podía reformular la composición del chakra mismo. Eso era la madre del control.

Mientras hacia esos experimentos, parte de su conciencia terminó de curar internamente su cuerpo. Había tenido daños en varios órganos, producto de perder el control durante su estadía en el lago. Sakura comprendía, que esa agua actuaba como catalizador. Era especial, tal vez emulando el aceite sagrado de los sapos, que según recordaba Naruto le había indicado como inicio de sus prácticas.

La pelirosa de pronto, había trascurrido dos horas y media entre pruebas o teorías. Se preocupó por el control sobre todo. Ya fuera la conducción del chakra, su manipulación o trasformación. Como desarrollarlo, regenerarlo y purificarlo. Cuanto más conciencia adquiría sobre esas cuestiones, mayor seria la posibilidad de realizar su siguiente intento en las aguas de ese lago sagrado.

Luego de algunas horas, mientras seguía moviéndose por la zona sin prisa ni rumbo, sucedió que al mirar un florecido árbol con manzanas, recordó que había despertado con apetito. ¡Diablos, y que sed tenia! ¿Cómo pudo olvidarlo? ¿Por qué su cuerpo no respondía por instinto? Era como si tuviera que enfocarse en sentir hambre, para efectivamente comprobar que la tenía. Era molesto. Así que tuvo que ocuparse de ello. En su mochila, había una muda de ropa extra, armas y provisiones. Decidió comer, y apagar su necesidad de agua limpia. También se vistió nuevamente. No sentía frio ni calor estando desnuda. Pero no sabía si era por imposibilidad de interpretarlo, o realmente no había sufrido un cambio en su temperatura. Así que mejor prevenir, a tener que gastar chakra en curar.

En los siguientes días, fue intentando cada tantas horas ingresar al lago y entrar al modo ermitaño. Técnicamente realizaba los mismos pasos. Ingreso al agua, redirigir su propio chakra al cerebro, expandirlo lentamente hasta el límite del 25%. Manipular el chakra que reside en el ambiente ingresarlo atraves del agua, directo por su piel. Sus recuerdos empezaban a generar alucinaciones. Pesadillas, sueños, miedos, traumas. Cada fibra oculta de su ser. Y mientras tanto ella intentaba soportarlo, su cuerpo iba por el rumbo de la autodestrucción. En resumen, era mirar a la izquierda, y al mismo tiempo hacia la derecha. Era pensar en dos direcciones. En cien direcciones.

La tercera vez que lo intentó, sus heridas y agotamiento fueron más notorios. Se estaba esforzando mucho, y sus avances eran pocos. Las babosas veían, un proceso que anteriores pactantes repitieron sistemáticamente. Era como si la mente de todos, se expandiera para concluir lo mismo. Tuviera el control que tuviera, no se podía completar el dominio del entrenamiento.

Al amanecer del sexto día, Sakura Haruno había comprendido los temores de Tsunade. La piel en su brazo izquierdo parecía haber “envejecido” se la veía descolorida y carente de vida. Rugosa, como la corteza de un árbol. La pelirosa solo había visto a su maestra una vez, en su aspecto real. Comprendió que no fue la edad de Tsunade, la culpable de tener que usar ese jutsu de aspecto oculto. Nunca se había puesto a pensarlo con detenimiento. Pero Tsunade Senju no era el tipo de mujer vanidosa de su figura. Más bien, su jutsu de aspecto juvenil era una forma de esconder el fracaso. No la falta de belleza externa.

-Hashirama-san…-le aclaró la reina- decidió finalizar sus intentos en el lago durante el trascurso del séptimo día. Luego, utilizó la energía acumulada luego de las prácticas en el agua, para crear su afinidad natural al elemento madera. Sabía manipular agua, y también tierra. Simplemente desarrollo una combinación de ambas.

-eso significa que el Mokuton no es un kekengeikai natural…-dijo Sakura- el primer Hokage lo creó aquí. Como si fuera una técnica. Eso explica porque razón, ninguno de sus descendientes lo heredaron.

-una barrera de sangre imperfecta…-señaló la reina- no solo no pudo ser trasmitida a otra generación. Sino que paulatinamente iba tomando fuerza vital de su usuario. Hashirama-san, perdía minutos de su existencia ante cada manipulación del Mokuton.

-¿y qué hay de los demás que intentaron esto? –Consultó Sakura, pensando que tal vez hallaría métodos de trabajo en las experiencias fallidas de otros- ¿alguien más desarrolló el Mokuton? O tal vez…alguna otra habilidad.

-Matsumi Kurama…-indicó la babosa, mientras Sakura se acomodaba bajo un árbol para escuchar- su talento era el Genjutsu. Aumentó exponencialmente su desarrollo mental. Materializando ilusiones prácticamente. Ella podía usar el canal de su rival, devolviendo el Genjutsu al origen. Así, quien usaba ataques mentales contra ella, se encontraba con que había caído en su propia ilusión.

Sakura analizó la información con calma. Según la babosa, un sujeto como por ejemplo los Uchiha y su sharingan, podían sufrir un ataque aun tomando la ofensiva en el Genjutsu. Los ojos caleidoscopio eran la forma de trasmitir el Genjutsu de un Uchiha. Simplemente dirigían chakra hacia ellos, y enviaban la información que era receptada por la víctima. Matsumi simplemente manipulaba esa “información” y devolvía el ataque penetrando atraves de ese caso, los ojos del rival. Aterrador. Considerando que un control mental alto, proporcionaba al cerebro de la víctima la impresión de que realmente estaba siendo herido, o muerto. En resumen, terminaba haciendo realidad la ficción creada por su rival. Como Sakura pudo comprobar en sí misma, durante los entrenamientos en el lago.

-Pero tampoco completó su técnica. –Dijo la babosa- para controlar su flujo de memorias y recuerdos, ella creó un alter ego. Para que se ocupara de su cuerpo, mientras ella luchaba con las técnicas creadas. Al no perfeccionar su entrenamiento…

-las generaciones siguientes de los Kurama, -completó Sakura que conocía la historia del clan- tuvieron que lidiar con sus alter ego personales, y también con los daños generados al cuerpo que no sabían cómo controlar con la mente. La familia Kurama no eran débiles físicamente por naturaleza, su sangre fue trasmitida con el mal creado aquí. Eso no aparece en los libros.

-Nadie sabe del entrenamiento. Nadie sabe del sudor, del dolor y la agonía. –fraseaba la reina- Sakura-hime ha visto a grandes guerreros seguramente. ¿Pero ha podido presenciar cómo se convirtieron en tales? El entrenamiento duro, el dolor y sangre vertida para llegar a ser grandes ninjas. Nadie lo dice. Les avergüenza haber sido débiles. Como sentir pena de adulto, porque alguna vez ha tocado ser un infante.

Sakura comprendía mejor la situación. “un ninja debe ver a atraves de las decepciones”. Esa frase de Kakashi siempre le había resultado aplicable a nada más que una misión. Pero ahora, comprendía que era un tipo de filosofía del Nindo (camino ninja). Suponía la rosa, que tanto el primer Hokage, como la mujer del clan Kurama, llegaron a idéntica conclusión. Incluso su maestra Tsunade lo hizo. Debían resignarse a sufrir una decepción, para adquirir el poder. ¿Pero era el camino real? ¿Era correcto condenarse a sí mismo, o a nuevas generaciones por un poco de poder? Por qué Hashirama Senju no solo cambio su vida con el Mokuton. Fue la base de generaciones y generaciones de sujetos obsesionados con sus células, donde residía el poder. Hombres como Orochimaru, Danzou, Madara y tantos otros.

La conclusión final, no podía de ninguna manera ser aquella. No era posible que consumiera el poder parcial, en crear un par de técnicas que terminaran por absorber su vida. Aunque hiciera la diferencia contra los demonios. ¿Qué podía garantizarle a Sakura, que no dejaba en el mundo un conocimiento terrible? ¿Qué podía garantizarle a la pelirosa, que sus células no serían la siguiente obsesión del mal, en años venideros?

Cuando finalmente decidió sobre su destino, Sakura había acumulado el suficiente conocimiento para tener éxito o morir. Entendía, que no podía fallar, aunque fuera parcialmente. Si no lograba completar el entrenamiento sobre el arte Sennin, no tendría la suficiente inteligencia para controlar las consecuencias de sus habilidades. Era completar el entrenamiento o morir intentando. No podía tomar el camino ya tres veces recorrido. Tenía que encontrar otro.

-mirar a la derecha, y al mismo tiempo a la izquierda. –Recordó Sakura- si pudiera usar clones de sombras…

Una solución al mejor estilo Naruto. Entrar al lago siendo ella y un clon. Mientras Sakura intentaba entrar al modo ermitaño, su clon curaría las heridas y estabilizaría su cuerpo para evitar un colapso. La idea en teoría era buena, pero esa copia, no podría ayudarla con las necesidades biológicas que Sakura tenía en el proceso. Un supuesto, podía curar sus heridas, pero no ayudarla a recordar que debía respirar mientras estaba en el “transe” de la mente. O recordarle que no debía doblar las rodillas, para no caer bajo el agua y así ahogarse. Parecía estúpido que el mayor riesgo de la mente, era no poder respirar en beneficio del cuerpo.

En sus ratos de descanso, incluso cuando intentaba conciliar el sueño, Sakura pensaba en Naruto. Se preguntaba en dónde estaría. Se preguntaba si el pensaría en ella. También era razón Naruto, para completar ese entrenamiento. Tenía sentimientos encontrados sobre su recuerdo. Sabía, que no quería nunca más estar junto al rubio Uzumaki, y sentirse incapaz de ayudarlo. Ese sensación, esa… “impotencia”, no quería tener que sufrirla nunca jamás.

Finalmente, un pensamiento condujo a otro. Sakura se sentía sola. Sabía que tenía que estarlo pero aun así extrañaba a sus seres queridos. Extrañaba a Ino, cuyas conversaciones sobre habilidades mentales de los Yamanaka le dio un elemento útil de trabajo. Extrañaba a Naruto, que le instó a nunca rendirse, ni aun ante la muerte próxima. Extrañaba a Tsunade-sensei, que había sido dura como maestra, pero en cuanto entraron en confianza le había contado cosas maravillosas que pudo observar en su vida. Como por ejemplo, el modo Sennin que su fallecido compañero Jirayja supo dominar. El otro modo Sennin, el de los sapos. Y existía uno más, según informes de Sasuke a los Kage. Un arte que supo domina Kabuto, para luchar contra los dos hermanos Uchiha en la pasada guerra.

-Sapos…Jirayja-sama siempre combatía con…sus…sapos…-pensó Sakura recostada en la hierba con sus brazos tras el cuello- ¿Por qué debería ser…solo para luchar? –Sonrió de pronto- eso puede ser….-se levantó entusiasmada- después de todo… ¿Por qué no intentarlo?

Aun con el intelecto aumentado, había probado demasiados métodos y nada le funcionó. Su cuerpo estaba debilitado, después de días solo comiendo frutas y bebiendo agua cuando se acordaba de ello. Finalmente, apeló a otro experimento más. Para tratar de conseguir el objetivo. Reunió a las babosas para hablarles. Lo que tenía pensado era peligroso, y no podía hacerlo sola.

-Necesito…-les dijo tanto a la reina como a Katsuyu que era importante en la toma de decisiones- que una babosa, se una a mí en el entrenamiento.

-¿Cómo ha dicho Sakura-hime? –consultó sorprendida Katsuyu, en un tamaño perro.

-Necesito que una de ustedes, se fusione a mi cuerpo para controlarlo. No solo para curarme, sino para conducir mi cuerpo mientras yo me encargo de entrenar la mente.

-Es imposible Sakura-hime…-le dijo la reina- mientras usted está en el lago, su cuerpo se hace más receptivo a la energía del ambiente. Si acaso una criatura estuviera en contacto con su cuerpo….podría….tener….graves consecuencias.

-lo sé….-añadió la pelirosa- podría convertirme a mí misma en una babosa. O simplemente mi cuerpo desaparecerá. Si fallo aquí….-dijo tocándose la sien- todo habrá terminado. Por eso se los pido. Y espero una voluntaria entre ustedes. Porque quien se una a mi cuerpo, pone a riesgo también su vida.

Justo en ese momento, la tarde del noveno día caía sobre el bosque sagrado. No existiría una décima jornada de dudas. Sería la gloria, o la muerte. Sakura Haruno había decidido. Solo faltaba una babosa, y una teoría correcta, para conocer cuál sería su verdadero destino.


Fin del capítulo.

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Ryukaru el Mar Mar 17, 2015 7:22 am

genial arminius me encanto el capitulo espero pronto la conti sigue asi

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Mat, el Mar Mar 17, 2015 9:10 am

Jajajaja pues se agradece a Eva por haberte impulsado a este lemon que fue bastante entretenido, sobre todo por que ya era hora de que tuviera una pareja real y un amigo o amiga en ese lugar en vez de solo vasallas o mascotas y era claro que la niña no podía ser por lo que explicaste antes de que podría dañarla, aunque sin duda se enojara cuando sepa lo de ella y Mia.
Mia tan bien me gusto mucho como personaje al menos es algo interesante comparada a las demás Erinias y me gustaría ver algo de ella después ya que siempre sueles hacer personajes femeninos interesantes.

Con lo de Sasuke… bueno la verdad suena un poco suicida lo que hace y mas que nada por que lo hace, básicamente va a buscar pleito y nada mas y pobre de la chica Inuzuka que lo acompaña que no sabe a donde la están metiendo.

Sobre Sakura es una buena explicación de como es el poder de los senin, es buena ya que hasta ahora no había jamas leído una explicación sobre los poderes de Tsunade o como y por que los obtuvo y esta es muy buena, esperemos a ver que tanto poder obtiene Sakura de eso.

Gran capitulo, aunque siguiendo el mismo ritmo que los otros, Sasuke y Cia parte estrategia muy necesaria pero algo aburrida, parte de Naruto siempre la mas divertida y entretenida de leer y parte de Sakura la mas interesante.

Sigue así y espero el siguiente capitulo (Pd. Me dio risa lo del capitán Sasuke me lo imagine en la punta del barco con parche en el ojo perico y espada XD)

HASTA EL PROXIMO CAPITULO!!

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por arminius el Mar Mar 17, 2015 10:36 am

@Mat, escribió:

Sigue así y espero el siguiente capitulo (Pd. Me dio risa lo del capitán Sasuke me lo imagine en la punta del barco con parche en el ojo perico y espada  XD)

YO TAMBIEN LO IMAGINÉ IGUAL.....(estuve por cambiarle a "Taicho" o "sempai" que era signo de respeto o respeto por rango) sin embargo, sasuke estaba al frente de esa tropa y su rango era mas o menos lo de un capitan....y buen....(tu conoces mi lado oscuro mat)


P/D: es tu culpa por leer tus fic.

P/D: Mia es una creacion expontanea, tal vez la haga participar algo mas. pero habra una mujer mas poderosa al frente de la historia. (y mas...loca por llamarla liviano) XD saludos

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

Mensaje por Eva2.0 el Miér Mar 18, 2015 10:43 am

Increíble que yo impulse un lemmon?   Increíble por qué?  Soy tan pervertida como el que más xDDD (  son efectos secundarios de acostarse más de 10 años con la misma persona....acabas echándole mucha  imaginación jajajajajaaaa xDDD )
Pero en realidad no lo planteé por perversión,   simplemente me parecía lógico que en un ambiente así  Naruto acabara cediendo al instinto.  
Me gustó el personaje de Mia. Pero nunca falla: La mujer que más os ignora es la que más os excita. ..hombres xDD
en cualquier caso muchas gracias por el lemmon ^^

de resto del capi también me hizo gracia lo de  " al frente del buque,  el capitán Sasuke"  xD parece el principio de un poema infantil de piratas xD    la rastreadora también me pareció interesante.  Creo que congenia con el uChiha

Oh dios mio.... himawari puede ver el futuro! !!  Sakura se va a transformar realmente en la mujer gusano!!!!! D:  xDD

fuera de broma, me pareció muy elaborada toda la explicación del arte sennnin.   Siempre prestas mucha atención en cuanto a respetar y desarrollar las técnicas ninja y hasta las subes de nivel con respecto al manga. Un detalle técnico de alta calidad que se agradece.  (lo admiro porque yo soy incapaz de hacerlo xD )
En fin,  buena Conti.  
Chaooo ^^

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Re: FUERZAS DE LA NATURALEZA [+18] Capitulo 31 26/03/16

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