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"MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12 5511

"MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

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"MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por arminius el Vie Dic 14, 2012 3:09 pm

"Te ame desde el inicio, como un hombre ama a una mujer."


MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA:



CAPITULO 1: VOY A PERDERTE



Spoiler:
Lavando la cocina de su casa hermosa, sintiendo el tibio sol golpeando el rostro por la ventana. Kushina Namikase Uzumaki pensaba con lujo de detalle, todos los pequeños eventos de sus últimos años de vida conyugal. Su esposo Minato había sido un marido cariñoso y devoto en sus primeros tiempos, la cuido, la protegió y velo por ella. Al quedar embarazada de su único hijo, todo parecía anunciar que se vendrían años de muchas dichas.

Ni siquiera pasaron 3 años desde el nacimiento de Naruto que la relación se enfrió. Minato trabajaba en una empresa de publicidad y generalmente viajaba. Kushina aprendió a quedarse sola. Minato comenzó a faltar una y otra vez a las cosas especiales de la vida. Cumpleaños de Naruto, fiestas familiares, reuniones con amigos. Kushina no podía reprocharle la parte económica a su marido, ganaba bastante y vivían bien, pero la parte conyugal era otra cuestión.

Repasando un poco de su vida los últimos años, Naruto había sido el único motivo de sus alegrías. Un niño tan cariñoso y devoto de su madre como jamás había visto en otras familias. Pasaron juntos, todos los primeros años del niño unidos y felices.

Kushina termino de lavar los platos y la cocina quedo limpia. Fue a darse un baño y cambiarse por que pronto Naruto y Minato llegarían del aeropuerto. Tenía un par de horas para terminar el almuerzo por que los rubios tardarían algo más, en pasar por la oficina de Minato y retirar unos documentos.

Kushina entro a su baño, se quito el vestido de entrecasa y en ropa interior, toda sudada por los quehaceres de la casa hechos, se dispuso a preparar todo. Lleno la bañera, coloco el líquido suave que generaba la espuma en el agua. Desnudo su cuerpo delgado, a sus 35 años conservaba una línea natural fantástica. Evaluó su figura frente al espejo. Formas suaves, nada muy voluptuoso que observar, sus pechos eran medianos, ni muy grandes y ni muy pequeños. No podía notar ningún signo de flacidez o deterioro en su piel. ¿Por qué Minato no era el hombre de antes? ¿Acaso ella era tan diferente a cuando la conoció hace 19 años?

Entro a la bañera, apoyo su cuerpo en el borde dejándose inundar por el calor del agua. Un suspiro largo, la sensación de soledad que la persigue hace 3 años. Los mismos, que pasaron desde que se alejo de su hijo. Kushina lo podía ver aun, sentadito su querido niño cuando tenía 3 años en la bañera con ella. Tallarle la espalda, oírlo hablar de animales o dibujos que le gustaban. De algún programa de TV, de algún niño que conoció en la plaza.

-Naruto –susurro Kushina enjabonándose los hombros- ¿Por qué?


Naruto había sido todo su mundo desde que nació, año tras año fue el único motivo de que Kushina no se deprimiera. Pero algunas cosas con el tiempo comenzaban a cambiar, cosas extrañas los rondaban y el mundo particular que construyeron como madre e hijo se fue trasformando.


-te amo mama,- decía el pequeño rubio en la bañera con una enorme sonrisa- cuando sea más grande, me voy a casar contigo.

-¿en serio cariño? –Decía divertida la pelirroja- ¿y que pasara con tu padre, si tú quieres casarte conmigo?

-el no te quiere tanto como yo mamita, -respondió sonriendo el niño- por eso nunca está en casa con nosotros.

Kushina se entristeció con ese recuerdo. Nunca pudo replicar ese sencillo argumento en su pequeño hijo por que tenía razón. Minato, su padre nunca estaba para él, nunca estaba tampoco para ella.

Los recuerdos de Kushina volaron a los 5 años de Naruto. Ambos desayunaban en el parque trasero de la casa, y el niño estaba muy pensativo. Kushina se sorprendió y preocupo, Naruto no era un niño triste y melancólico, era un dinamo de alegría y sonrisas. Eso era lo que tanto amaba ella de su hijo.

-¿Qué ocurre cariño? –Acariciándole la cabeza- ¿no comerás tu cereal esta mañana?

-Ah….eh…si –respondió muy dubitativo- estaba pensando… ¿papa no se queda en casa por mi culpa? –bajando la vista triste- porque me portare bien, lo juro ttebayo.

-cariño….-susurro Kushina triste- ¿por qué piensas en eso? -acariciándole la rubia cabellera- eres un niño muy bueno y cariñoso.

-anoche escuche como papa gritaba, -dijo Naruto dolido- y tu siempre estas triste cuando él está aquí.

Kushina lo agarro del brazo y lo atrajo para abrazarlo cálidamente. No podía explicarle que los asuntos del matrimonio eran los reales problemas, no podía y no quería. Por ciertamente Naruto no tenía la culpa.

-mamita, -sollozando en su pecho- yo te amo. No quiero verte triste nunca, no quiero escucharte llorar en el baño. –Kushina se sorprendió- hare lo que sea. Por favor…


Ambos lloraron, las razones no tenían que ver con ellos. Pero las sufrían juntos era un hecho, aunque Kushina se reconfortaba al saber que su hijo la amaba con todo el corazón.


/////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Los años pasaron, recordó un Naruto de 8 años volviendo algo enojado de la escuela primaria. Kushina se sintió confundida por que su hijo era muy alegre y rara vez se enojaba por cualquier cosa. Le sirvió el almuerzo, siempre comían solos ellos dos, así que podían hablar de todas las cosas. Pero Naruto comenzó a evitarla, indico cosas de su día que nada hacían suponer a Kushina de su enojo, algo no estaba bien definitivamente.

Una llamada de teléfono, Kushina atendió y la directora del colegio la convocaba a una reunión por problemas de disciplina de su hijo. La pelirroja no dijo nada, colgó y almorzó en silencio atenta a las reacciones de Naruto. Su niño era muy bueno, si realmente había hecho algo malo lo confesaría libremente. Pero en este caso Naruto, luego del almuerzo de fue a su cuarto sin hablar.

Las cosas comenzaron a cambiar entre Kushina y Naruto, ella podía recordar bien que más o menos en los 9 años, Naruto no volvió a ser trasparente para ella. Ocultaba cosas, lloraba a escondidas y evitaba decirle lo que le estaba pasando.

Los años pasaron, y el vínculo madre e hijo se debilito día tras día. Kushina lo sufría en silencio, como su relación cada vez más fría y distante con Minato. Pero una noche, en el cumpleaños 15 de Naruto, sucedió algo que cambio todo el panorama de la familia. Una pequeña fiesta con pocos amigos en la casa Namikase, Sakura, Sasuke y varios otros compañeros comieron y bebieron para luego salir junto a Naruto a un conocido Pub a finalizar entre jóvenes la noche del festejo.

Kushina y Minato quedaron solos en la casa y el hombre, bastante ebrio decidió poseer a su esposa como hacía meses no ocurría. Todo iba bien para la pareja, fueron al cuarto, y Kushina pensó que sería una buena noche al fin, después de tanto esperar.


El horror, así lo describiría Kushina. Estaba desnuda sobre su esposo sentada sobre él teniendo sexo. Gimiendo, y chillando con la satisfacción de por fin sentirse mujer. Entonces, la puerta del cuarto entre abierta hizo a la pelirroja observar a su hijo parado en el pasillo. Su gesto de dolor, de pena y tristeza fue mortal. Se fue rápidamente y con esto logro que Kushina acelerara su trabajo tan solo para terminar con su esposo, para finalizar ese desastre y tratar de arreglar lo que no sabía por qué se había roto.

Horas después, intento entrar a la habitación de su hijo. Estaba con llave, señal inequívoca de que no había salido con sus amigos luego de ver la escena de sus padres. Kushina golpeo, y volvió a golpear la puerta llamándolo. Tratando de hablar con él para explicarle la situación y tratar de comprender la reacción de Naruto. ¡Después de todo eran sus padres! No debía ser tan traumático ni cosa parecida, el muchacho ya tenía 15 años debía comprender.

No hubo respuestas desde la habitación, ni nunca para Kushina. Porque al día siguiente Naruto hablo muy temprano con su padre. Y ambos decidieron que sería mejor para el joven, terminar la escuela preparatoria en Amagakure, al cuidado de su tío Nagato.



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3 años, desde la partida de su hijo. 3 años donde Kushina apenas si lo vio algunos meses en vacaciones. Donde el joven casi siempre la evito, se porto frio y distante con ella casi todo el tiempo. Hoy en día, Naruto Namikase es un muchacho de 18 años. 1,80 de altura y porte musculoso. Es un joven emprendedor que seguirá la universidad una carrera referida a “técnico en computación”.

Su tío Nagato jamás se quejo del sobrino en 3 años. “un joven responsable y estudioso –dijo alguna vez en una reunión- muy amable y de gran éxito con las chicas”

Kushina recordó que ese comentario no le había gustado en lo más mínimo. “éxito con las chicas” ¿con que clase de golfas estaría metido? ¿Cómo lo tratarían? ¿Alguna siquiera le interesaría más que solo sexo? La pelirroja sentía mucho temor de jamás recuperar el cariño de Naruto. Lo echaba tanto de menos, añoraba esa complicidad tan hermosa que antaño habían tenido. Ojala pudiera convencerlo de que estudiara en la universidad de Konoha. Ojala pudiera convencerlo de que regresara junto a ella para siempre.


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Cerca de la 1, el auto de Minato aparco frente a su casa. Kushina miraba por la ventana como descendieron los dos hombres., y le costó a la mujer distinguir cual era el padre y cual el hijo. Misma altura, mismo cabellos dorados. Solo las marcas definidas en las mejillas del rubio más joven los distinguen. Naruto cargaba en su hombro una gran maleta y vestía de jean azul y camiseta negra. Minato, portaba un traje gris y corbata roja haciendo su conjunto elegante de oficina.
Kushina casi lo volteo, del violento abrazo que le dio a su hijo…

-¡Naruto! –Gimió la mujer tan feliz- ¡al fin!, al fin estas aquí. –casi llorando de la emoción

-ya Kushina, -dijo Minato bromeando- que mujer escandalosa por Kami-sama.

Naruto se quedo estático disfrutando del abrazo de su madre. De su calor, de su olor, de sus recuerdos. Finalmente, dejo las maletas a los lados y la separo dándole una suave sonrisa.

-te extrañe –declaro Kushina

-no tanto como yo –contesto Naruto sonriente

Mientras Naruto subía a su cuarto a bañarse y cambiarse antes del almuerzo, Minato y Kushina discutían en la cocina. El hombre le advirtió a su mujer que luego de la comida, saldría de viaje por negocios. Kushina enfureció, ni siquiera se detenía en la casa por la vuelta de su hijo. Era increíble.

-Naruto ya es un hombre, -declaro Minato justificándose- no me necesita. Estos meses antes de la universidad, se la pasara en Konoha para decidir si estudia aquí, o si vuelve a la capital junto a su tío Nagato.

-no quiero que se aleje, -susurro Kushina nerviosa- estos años sin él, fueron lo peor para mí.

-será su decisión, -finalizo Minato- tal vez se encuentre una noviecita en estas semanas y se quede en Konoha.

-¿No…..viecita?

-Si, una mujer……una hembra…-reafirmo Minato- es bien parecido así que no tendrá problemas para eso. Y en cuanto a ti….-señalándola sonriente- deja de fastidiarle a toda “amiga”, cuando lo visitan aquí en casa. El ya no es un niño.

El hombre se fue al comedor y se sentó encendiendo la TV. Kushina lo espiaba por la ventana de la cocina haciendo puchero:

-yo solo quiero a la chica perfecta para mi Naruto.- tratando de excusarse- no es mi culpa que todas tengan defectos insalvables.

-si es por eso….-respondió Minato sin mirarla- ninguna nunca dará la talla para ti. El está en edad que necesita una mujer…..no a su madre gruñona.


Kushina sentía hervir la sangre cuando él la llamaba “gruñona”. ¿Cómo no estarlo? Siempre estaba prácticamente sola. Y su único hijo le huía como la peste desde hace años. Se enredaba con vaya a saber que chicas sin medir las consecuencias. ¡Era desesperante! Tenerlo cerca, y al mismo tiempo demasiado lejos.

Kushina intento tranquilizarse, respiro profundo, y se fue junto a su esposo para hablar con calma. “gruñona”, había una buena razón para ello.

-Minato –susurro la mujer cerca de él- hace meses que nosotros….no estamos juntos. Sé que tienes trabajo, se que vuelves cansado pero yo lo necesito. Por eso ando medio alterada y….

-sirve la comida, -le corto el hombre- yo no tengo la culpa de los horarios de mi trabajo. (Ni de no sentir la motivación necesaria…cuando duermo contigo)


Kushina se encerró en la cocina triste. Casi podía presentir que su esposo Minato no la encontraba atractiva hace tiempo. Hacía años que el fuego se había consumido en ese matrimonio.


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Rato después Naruto, Minato y Kushina almorzaban en la mesa del comedor. El joven vestía con un pantalón y camisa blancos de fina tela. Un conjunto acorde al caluroso que sufría Konoha.

Kushina lo miraba sorprendida, los años pasados le habían desarrollado el físico formidablemente. Abdomen plano y bien marcado. Piel dorada y jovial sonrisa. Ojos azules, bellos y profundos. Incluso su voz era más grave. Minato tenía razón, Naruto era un hombre ahora. Su hijo ya no la necesitaba, nadie más la necesitaba, eso la deprimió enormemente.

Naruto en tanto, se mantenía relajado en apariencia. Pero en su interior, era fuego y oscuridad. 3 años se había alejado lo más posible, tratando de apagar el deseo visceral por su madre. Pareció tener éxito, volvía a
Konoha para quedarse, para estudiar y reencontrarse con los viejos amigos. Pero al verla de nuevo, al sentir en el abrazo su calor, la presión deliciosa de los senos en su propio pecho. Todo el maldito mundo de resistencias se desmoronó. 3 años buscando en toda mujer pelirroja lo que no podía obtener de su madre. En burdeles, en la calle, en la escuela preparatoria, en donde fuera. Aprendió mucho de sexo, pero nunca encontró el amor.

Casi al final del almuerzo, Minato soltó “la bomba”. Se iría de viaje esa tarde y no regresaría hasta la semana siguiente. Naruto se quedo pasmado, como si todas las piezas de un rompecabezas se unieran formando un todo. El gesto contrariado de su madre frente a él. Le advirtió lo que ya suponía de antes. Ese matrimonio, no era feliz.


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Era ya de noche en la casa Namikase. Naruto salió al traspatio y llenando de arena su bolsa de entrenamiento la colgó de una firme rama del árbol que dominaba el centro del jardín. Estaba de pantalón azul de ejercicio y sin remera. Se coloco sus guantes negros con dedos descubiertos y comenzó a boxear frente al saco. Al buscar su ritmo de combate, trataba de no pensar, trataba de no imaginar a su madre bañándose o en poca ropa. Era y había sido una tortura mental. Desde la fatídica noche que Kushina le anuncio que ya no se bañarían juntos. Todo cambio para siempre. Los deseos y sentimientos se mesclaron en un horrible tornado.

“Te amo”, unas simples palabras que ahora tendrían más rechazo que aceptación. Pensando y pensando, dos horas de golpear frenético la pesada bolsa de arena se escurrieron. Quería destruirla, desgarrarla con sus puñetazos para ver escapar el contenido arenoso. Era lo único que le concentraba lo suficiente para no pensar en el rojo y largo cabello de Kushina. Ese aroma, ese que busco en otras, el olor que jamás pudo encontrar en nadie más. No importando lo jóvenes o bellas que habían sido algunas.

Hundido en su mundo, no la escucho acercarse….

-¿Estas bien Naruto?

Kushina estaba a su lado con una bandeja entre sus manos. Limonada y algunas galletas dulces.

-Si, -respondió como ausente- estoy bien. ¿Por qué?

-parece que me evitas….-susurro la mujer- a mi…..que soy tu madre.

Naruto la miro de reojo, traía un vestido color crema de una pieza con tiras en los hombros. Cuando hacia un movimiento (como el de agacharse levemente para dejar la bandeja en una mesita ratona del jardín) toda la pieza de tela se marcaba en su cuerpo.
Naruto le dio la espalda a esa sexi escena y siguió golpeando el saco de arena para evitar mirarla.

-solo estas imaginando cosas, -declaro el joven ocultando su frustración

Kushina se sentó en una silla del jardín y se quedo observando a Naruto boxear. El rubio se veía incomodo con la mirada de su madre tan cerca, y eso frustro a Kushina.

-¿Por qué te fuiste de casa hace años?- soltó tratando de contener la angustia- ¿fue algo que dije? ¿Algo que….hice?

La respuesta tardo mucho en llegar, Naruto contesto un:

-No –frio y distante

Kushina se puso de pie y fue hacia él, lo abrazo por la espalda nerviosa y confundida.

-¿Por qué me separas de ti…mi niño? ¿Qué puedo hacer para hacerte sonreír?

-suéltame mama, -apartándose- ya no soy un niño (por favor aléjate)

Naruto hizo el intento de entrar a la casa, pero Kushina lo detuvo con unas palabras:

-no me dejes, -triste- yo te extraño tanto Naruto. Te prometo que lo arreglaremos todo. Lo que sea que se haya roto. ¿Por qué estas tan enojado?

-por qué no puedo dejar de sufrir, -girando levemente y viéndola de costado- me duele todo el cuerpo por este sentimiento que tengo aquí –golpeándose el pecho- creí…que sería diferente, creí que había quedado atrás… (Pero solo de verte mama…)

-¿De qué hablas? –Confundida- confía en mí por favor.

Naruto suspiro profundamente, era una locura decir la verdad. Así que solo “disfrazaría” el problema. Debía decirle…..y así comprendería el motivo de sus tormentos.

-estoy enamorado de una mujer casada.

-¿eh…..pero que….quien? –totalmente descolocada

-tiene 36 años, es hermosa y la amo desde que la vi por primera vez. Al principio creí que era un capricho, por eso me fui de Konoha. Pero no puedo olvidarla, no puedo dejar de amarla.

Kushina no sabía que creer, ¿una mujer casada, y de 36 años? ¡Maldita sea, podía ser su madre! ¿Quién sería? Repaso en su mente las mujeres que Naruto conoció en Konoha, amigas de Kushina con su misma edad que su hijo hubiera tratado alguna vez. Profesoras de preparatoria, alguna dueña de un negocio al que Naruto fuera. Nunca se imagino algo como esto.

-¿Quién es? –Nerviosa- ¿la conozco? ¿Qué te hizo esa pervertida?

-No…..-sentándose en una silla junto a la pelirroja- ella nunca me haría daño. Pero no me ve como yo lo deseo.

Naruto veía a su madre buscando en su mente una respuesta al interrogante. Ella no lo notaba, no se daba cuenta que Naruto se refería a su propia madre. Esta situación, podía ponerse peligrosa tan solo si…

-voy a perderte mamá –pensó el rubio derrotado- no puedo evitar desearte. Aunque este mal, aunque luego me odies. No puedo dejar de amarte, así que voy a perderte.


Fin del capítulo.


Última edición por arminius el Vie Dic 28, 2012 3:43 pm, editado 3 veces

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por arminius el Vie Dic 14, 2012 3:10 pm

CAPITULO 2: UN SUEÑO HERMOSO



Spoiler:
Pasaron algunas semanas, la relación entre Naruto y Kushina no mejoro. El joven se la pasaba con sus amigos de reunión en reunión, evitando en lo posible estar en la casa con su madre. Kushina trataba desesperadamente ganar su atención, se ponía nerviosa al verlo salir y se ofuscaba al verlo llegar de madrugada.

Hablaban poco, Naruto no respondía sino con monosílabos. Los almuerzos eran frustrantes para la mujer que no encontraba la manera de mantener una charla larga para recuperar la complicidad de antaño.

Una noche, Mikoto Uchiha (la mejor amiga de Kushina) llego de visita. La morocha tenia esplendida figura y como madre de dos hijos la suficiente experiencia para ayudar a su amiga. Kushina le confesó sus angustias, la posibilidad de lograr que Naruto se quedara en Konoha, o se largara para siempre de no hacer algo pronto. Le dijo, que ella no podía seguir sin su hijo. La situación con Minato no era buena y su sostén emocional era su pequeño sochi.

Mikoto era mujer divorciada, su ex-marido y sus hijos apenas recordaban que existía. Porque ella era casi una soltera que se dedicaba a recorrer tiendas y gastar el dinero de su ex-esposo millonario. Por eso Kushina, como antigua amiga de su infancia era el lazo afectivo que a Mikoto le interesaba mantener. Quería ayudarla, y lo haría de una forma u otra.

-me quedare esta noche es tu casa amiga –dijo Mikoto sonriendo- observare a tu hijo y veremos cuál es el problema que tiene contigo.

-Mikoto-chan ayúdame, -rogo la pelirroja muy triste- yo lo quiero tanto, y el….ya no me necesita. Se ira de Konoha y no volverá jamás, me moriré sin verlo.

Mikoto accedió, se quedaría a cenar y a dormir, era lo menos que podía hacer por Kushina.



////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////



En la cena, Naruto se comporto jovialmente. Tenía hermosos recuerdos de Mikoto y se noto que su presencia lo alegraba. Cuando era un niño, solía jugar con su mejor amigo Sasuke en la casa Uchiha. Su mama Mikoto les preparaba la merienda para que pasaran la tarde viendo caricaturas en la TV. Era por tanto Mikoto, un bonito recuerdo de la infancia en Naruto Namikase.

Kushina fingió sonrisas toda la cena, pero la paso muy mal realmente. Aun recordaba las palabras de su hijo el primer día que volvió: “enamorado de una mujer casada”, “tiene 36 años”
Mikoto los tenia, y ahora estaba divorciada desde hacía un año. ¿Seria ella? ¿Acaso la posibilidad de que su amiga y su hijo…..ellos? Kushina cabeceo furiosa, estaba lavando los enseres en la cocina y los escuchaba reír en el comedor.

-¿Por qué a ella le sonríes? –Pensaba iracunda- ¡¿Por qué no a mí?!

Mientras tanto en el comedor:

-Mikoto-sama, -sonrió el rubio- debo felicitarla por la bella que esta.

Mikoto estaba vestida con jean ajustado y blusa color crema de escote en V. miro traviesa al muchacho halagador y grito:

-¡Kushina! –Divertida- tu apuesto retoño está tratando de seducirme.

La pelirroja estaba tan tensionada que no entendió la broma, y de los nervios rompió un plato contra el fregadero.

-soy mucha mujer para ti niñito –le respondió la morocha perversa- búscate una chiquilla para joder.

-si quiero aprender, –le guiño un ojo divertido- debo buscar mujeres con experiencia, ¿no cree?

Mikoto se acerco por sobre la mesa y le susurro para que Kushina no escuchara:

-si no fueras hijo de Kushina…..tal vez…..tendrías suerte. –sonriendo
traviesa

-oh entiendo –respondió Naruto perverso- le tiene miedo a mi madre. Es una lástima. -fingiendo pena

Mikoto se le quedo mirando sorprendida. ¿La estaba desafiando? ¿El niño era un hombre? Interesante de saberlo, y de comprobarlo.

-no te atreverías, -susurro Mikoto- iras llorando con mama cuando termine contigo.

-la puerta de mi habitación estará abierta esta noche, -respondió Naruto despreocupado- si acaso esta noche no pudiera dormir……-perverso

-ya veremos niñato, -finalizo Mikoto cuando Kushina traía el café del postre- ya veremos.


Bebieron café, licor y todo se sumo al vino de la cena ya ocurrida. Los 3 se relajaron mucho, pero Kushina detectaba miradas muy extrañas entre su hijo y su amiga. Miradas que no le gustaban para nada. Naruto se volvió mucho más alegre y atrevido, Mikoto comenzó a pensar en bajar el calentón que llevaba en el cuerpo desde su divorcio y Kushina estaba en medio, sumida en furia y celos por que su hijo tenía toda su atención puesta en Mikoto.

Una hora después, término el programa de TV que los había entretenido y Naruto, bastante bebido, se dejo vencer por el sueño. Así que dio un beso en la mejilla de ambas mujeres y se retiro a su cuarto.
No había acabado de irse cuando Kushina agarro del codo a Mikoto furiosa y exclamo:

-te le estas insinuando a mi hijo, -entre dientes- ¿Qué rayos te pasa?

-¿Qué qué me pasa? –Sonrió divertida- hace un año de mi divorcio y dos desde que tuve sexo. Tu hijo me comió con la mirada, no soy de hierro amiga –traviesa

-que ni se te ocurra, -le advirtió la pelirroja- demasiados problemas tengo con Naruto como para que tu lo termines jodiendo.

-no seas malita –le siguió Mikoto- te lo dejare manso luego de esta noche si me permites….

-¡Te mato! –le aseguro furiosa- lo juro…..yo te mato.

Mikoto no respondió, seria y pensativa quedo mientras ayudaba a levantar las tazas y copas de la mesa. Llegaron a la cocina, Kushina dejo las copas en el fregadero cuando unas manos se apoyaron en sus pechos. Mikoto la acariciaba desde atrás.

-cariño, no seas brusca – dijo la morocha susurrándole en el oído-
¿recuerdas esa noche de diversión y bebidas cuando éramos unas crías?

-¿Qué haces? –Nerviosa- suéltame.

-¿ya lo has olvidado? –masajeándole los senos

Kushina gimió levemente, y eso hizo a Mikoto sonreír.

-parece que tu cuerpo no olvida –mordiéndole una oreja- ese idiota de Minato ya no te hace el amor ¿verdad?

-no…. –respondió dubitativa- pero eso no significa que…


Mikoto la giro quedando cara a cara y le dio un suave beso en los labios a Kushina. No fue cargado de sexualidad como se suponía. Sino como si se lo hubiese dado a su hermana.

-tranquila linda –le dijo Mikoto- yo nunca hare nada para lastimarte. Tu hijo Naruto es tan importante para mí, como lo sea para ti –sonriendo- pero tal vez, esta algo tensionado por su masculinidad ¿entiendes? Necesita sexo y por lo tanto, eres una mujer con la que él, no puede hacer lo que desea. Por eso te evita creo yo.

-¿y entonces? –dudo la pelirroja-

-déjamelo es mis manos, -dijo la morocha- esta noche le hare una visita a su habitación y mañana tendrás a un hijo bueno y cariñoso como esperas.

-pero podría ser como tu hijo –le reclamo Kushina separándose- ¿Cómo….

-es un joven muy apuesto, -sonriendo y siguiéndola por el lugar- yo tengo mis necesidades y ayudara a que deje de alejarse de ti. ¿Qué dices?

Kushina le dio la espalda, fue hasta el fregadero y se lavo la cara con abúndate agua fresca. Como si intentara despertar de una pesadilla. Una que hace años la atormentaba.

-no lo harás Mikoto, –le dijo seria- no con mi Naruto. El está confundido por un amor imposible y tú lo pondrás peor. Ya te he contado que esta encaprichado por una mujer casada y bastante más grande.

-averiguare de quien se trata –sugirió la morocha- así podrás romperle los dientes como seguro estas deseando hacer, desde que supiste los sentimiento de Naruto por esa misteriosa mujer.

-te lo prohíbo Mikoto y hablo enserio. –Definió la pelirroja- es mi última palabra.

La morocha sonrió complacida. Comenzaba a comprender el problema desde otro Angulo en pocas horas de estar entre ellos. Kushina no podía admitir que moría por descubrir a la mujer que le arrebataba el cariño de su Naruto. Y el joven no se acercaba a su madre porque estaba en ebullición por sus hormonas y necesitaba descargar su angustia. Mikoto pensó en la inconveniencia de desobedecer la negativa de Kushina, al fin y al cabo, luego de dormirse la dueña de casa, Mikoto podía visitar furtivamente al muchacho, para darle una probada.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Eran las 3 de la madrugada, Mikoto abrió la puerta de su cuarto con sigilo. Definitivo que necesitaba sexo. Y hacerlo con Naruto era opción si Kushina no se enteraba de nada. Además, el muchacho estaba algo borracho y fácilmente podría negar todo al día siguiente de ser necesario.
Paso por el oscuro comedor y una luz se encendió de pronto:

-¿ibas a alguna parte? –Pregunto Kushina vestida de camisón blanco fino de seda – “amiga”.

Mikoto solo tenía una braga y una larga camiseta negra cubriéndola.

-etto….iba al baño –rascándose la cabeza

-el baño esta….-señalando con la cabeza- para el otro lado.

-ah….si….ji ji –rio nerviosa la morocha- me olvide, ¿padeces de insomnio?
–para cambiar de tema

-See….-parándose de la silla- hace semanas que lo tengo. Duermo muy poco realmente.

-ah….bueno –yéndose a su cuarto- mejor me voy a dormir AAAHHH –bostezo- estoy cansada

-Sip, -tronando los puños- será lo mejor para todos.

Mikoto se retiro y Kushina estaba furiosa. Casi había sucedido una tragedia, casi Mikoto y Naruto….ellos…..no quería ni imaginarlo siguiera.

-tendré que pasarme de vigilia toda la noche –gruño Kushina
Mientras Mikoto en su cuarto planeaba:

-será mucho más difícil ahora –pensaba la morocha- pero no imposible ciertamente.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


En el cuarto de Naruto, el rubio se acostó vestido tan solo con un bóxer naranja. Había sido divertido flirtear con Mikoto, aunque fuera improbable que ella viniera esa noche a su habitación, la sensación de que la mujer había quedado interesada ya de por si era satisfactoria. Naruto se prontamente dormido boca arriba, y el oscuro cuarto fue solo silencio por algunas horas.

Una caricia…..un roce suave acaricio su pecho, exploro su abdomen marcado y le produjo escalofríos.

Se sentó como resorte atrapando a la intrusa entre sus manos, besando sus labios apasionadamente. Hubo algo de resistencia en la mujer, seguramente sorprendida por la emoción. Naruto bajo sus manos a la espalda de ella y la obligo a montarse sobre él, largo a largo en el colchón. No escaparía, Naruto necesitaba mucho que esto sucediera, lo requería…..lo…deseaba.

-lo siento Mikoto-sama- pensó Naruto excitado- serás mi madre en esta oscuridad. No lo mereces, pero lo necesito como nunca y tu….hueles a ella.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Eran las 9 de mañana, Naruto despertó enredado en su sabana. Su cuerpo tenía claros signos de haberlo pasado en grande la noche anterior. Fue al sanitario, en el baño del fondo, y al intentar orinar se encontró una saludable erección mañanera.

-gracias por la visita Mikoto-sama –pensó perverso- quédate en casa cuando quieras.

Se coloco una bermuda naranja y remera azul, luego de tomarse unos minutos para “tranquilizarse” en el baño, bajo al comedor como si nada hubiera ocurrido. Solo recordaba una cosa de la noche anterior, al principio sintió dudas en esa mujer. Pero luego fue un concierto de follar duro y sin pausa. Habían quemado 4 condones y ni podía calcular cuantas veces se había corrido Mikoto. Esa mujer era una verdadera fiera en la cama.

-¡buen día hijo! –Le asalto su madre ni bien entro al comedor- ¿Cómo dormiste anoche? -sonriendo

-bien mama….-le devolvió la sonrisa el rubio- muy bien de hecho, veo que superaste el insomnio anoche eh? –notándola muy animada

-eh si….-dándole la espalda al recordar la reunión en su comedor- algo así.

Charlaron animadamente algunos minutos hasta que Mikoto se presento en el comedor algo malhumorada con Kushina. Naruto comenzó a sospechar algo raro entre las mujeres frente a él, pero no podía precisar el que.

-Mikoto-sama…-dijo el joven en el desayuno- la noto molesta, ¿acaso no durmió bien anoche?

- en realidad no, -respondió la morocha natural- ese colchón de la habitación de huéspedes….es muy blando.

Kushina comenzó a sudar frio, veía con terror los gestos confusos en Naruto y no sabía qué hacer. Intento cambiar de tema, pero el muchacho insistió:

-es extraño, -serio- ¿y por qué no nos aviso si no podía dormir?

-oh bueno….-despreocupada- me levante al baño y me encontré con tu madre en el comedor. Charlamos y me venció el sueño, -mirando a una pálida Kushina- debe ser una pesadilla padecer insomnio no?


La sangre le hervía a Naruto, bebió su café y guardo silencio. Kushina, al principio intranquila, luego pensó que su hijo creía que había sido un sueño. Una hora más paso, y Mikoto se despidió de los Namikase yéndose a su departamento del otro lado de la ciudad.
Cuando la puerta se cerró tras Mikoto, Kushina sintió el aire muy pesado en esa casa. Se giro hacia la sala y Naruto la miraba de arriba hacia abajo, devorándola sin piedad:

-bueno mama, -señalo caminando hacia ella amenazante- creo que tenemos que charlar…..sobre cierto asunto sucedido anoche….en mi cuarto.


Kushina se puso de espaldas a una pared, Naruto apoyo ambas palmas en el muro dejándola prisionera. El aliento del rubio estaba adornando el cuello de la pelirroja…



Flash back: la noche anterior


Kushina dejo la cocina luego de espantar a Mikoto que tenia la intensión de acostarse con su hijo. Había bebido realmente mucho. Estaba muy enojada por la situación que casi sucedió con Mikoto y además ella no podía solucionar el problema hormonal de su hijo. ¿Qué mujer no desearía estar con su muchacho? Era fuerte, guapo y cálido. Tenía un aura tan positiva que parecía curar a las personas a su alrededor. Aun así, Kushina no podía disfrutar de su hijo por el joven la evitaba constantemente. Sin casi darse cuenta de lo que hacía, entro con sigilo al cuarto de Naruto. El joven rubio dormía boca arriba con tan solo un bóxer naranja como prenda. Kushina se sentó en la cama junto a el, y le acaricio el rostro suavemente.

El cuarto estaba muy oscuro, la ventana abierta no ayudaba por ser noche sin luna. Kushina se lamento gravemente no tener la posibilidad de ayudar a su hijo. Mikoto era mujer divorciada, y muy libertina por cierto. Si Naruto estaba enamorado de ella, y si llegaban a tener sexo, ya nunca más la olvidaría. Sería hacerlo sufrir permitir esa unión.

-Tal vez debería cerrar con llave la habitación –pensó la mujer- Mikoto no podrá entrar y mañana le abriré la puerta antes que mi hijo despierte.

La mano de Kushina recorrió con dos dedos el pecho y abdomen del muchacho. Los músculos, y la dureza del trabajado torso parecían emparentar con una armadura antigua.

-mi niño….-pensó la mujer- ¿Quién diría lo guapo que eres ahora, cuando eras un pequeñín que se bañaba con mama.

Kushina estaba demasiado concentrada en sus pensamientos, demasiada inmersa en la oscuridad para notar que Naruto estaba despierto desde que le acaricio el rostro. El rubio no lo pensó demasiado, era indudable que Mikoto había aceptado la invitación nocturna.

Se sentó aferrándose al cuello de la mujer y le beso los labios apasionadamente. Kushina estaba paralizada, la sorpresa y el horror, la placentera sensación que extrañaba hace tiempo se hizo presente. Naruto siguió besándola y fantaseando con su madre. Le haría el amor justo como deseaba hacérselo a Kushina. La oscuridad les permitía apreciar tan solo la silueta de la persona frente a ellos, los envolvía como manto de complicidad.

Kushina quiso separarse, pero al intentar pararse Naruto había bajado las manos del cuello a la espalda y la obligo a subirse sobre él. En su entrepierna estaba la prueba cabal de la excitación dominante en el joven. ¿Qué estaba pasando? ¿Estaba siendo poseída por su hijo? ¿Por qué no gritaba y salía de ese cuarto a toda prisa? ¿Y qué pasaría con la autoestima de Naruto si ella huía?

Kushina utilizo el escaso equilibrio mental que la unión de labios le permitía para recordar que en teoría, era Mikoto y no ella quien debería estar allí. Naruto necesitaba tener sexo, eso lo alejaba de su madre y ponía en riesgo que se quedara en Konoha. Sus labios eran fuego y miel, sus manos deslizaron las tiras del camisón de seda blanca y cuando Kushina se sentó, (alejándose de los besos de Naruto) toda la prenda se le bajo hasta la cintura.

Naruto no la dejo reaccionar, se incorporo obligándola a montarlo bien firme entre sus brazos y comenzó a lamerle los pechos con ternura, desesperación y salvajismo combinados. Kushina se aferro al cuello de su hijo y la mente rogaba detenerse:

-¡¿Qué estoy haciendo?! ¿Qué hago? ¿Qué me…pasa?

Su cuerpo no obedecía las órdenes mentales de huir. Estaba atado al deseo retrasado, a las ansias reprimidas, al fuego que su esposo ya no ocupaba en apagar. No podía hablar, ¿Qué pasaría si Naruto se enteraba que estaba por hacerle el amor a su propia madre? ¿Qué pensaría de ella? Seguro se iría, seguro lo perdería para siempre. Tal vez el alcohol no era un mal motivo para esta locura. Una noche de sexo, solo una noche y después Naruto volveria a ser de nuevo ese hijo amable y cariñoso. Nadie se enteraría, nadie tenia por que saberlo.

En tanto Naruto lamia los pechos manoseando todo el cuerpo de la mujer sobre él. No era un niño inexperto, no era un principiante. Tenía muchas ganas de follar, lo ansiaba hace días por que tuvo la desgracia de ver a su madre en camisón una madrugada. Tenía la desgracia de desear arrancar esa prenda y amar a Kushina sobre la mesa del comedor. Bien duro y largo, deseaba hacerla gritar y correrse como loca, pero no la tenía, nunca la tendría. Y Mikoto Uchiha llego esa noche como llovida del cielo.

-lo siento Mikoto-sama –pensó el rubio muy excitado- serás mi madre en esta oscuridad. No lo mereces, pero lo necesito como nunca y tu….hueles…a ella.


Naruto se la quito de encima acostándola a los pies de la cama. Tenía el camisón hasta la cintura y una braga blanca debajo solamente. El joven le arrebato ambas prendas deslizándolas por las piernas y el monte de Venus femenino quedo al descubierto.

Kushina intento huir en ese instante de miedo….era demasiado…..demasiado. una locura pensar en concretar ese pecado. La
cabeza le fallaba a causa de la bebida seguramente.

Pero Naruto la tomo de la cintura con firmeza y se acerco sobre el fino cuerpo debajo suyo. Kushina quedo boca arriba acostada y su cadera quedo elevada por los brazos del hombre a disposición de….

Lengua….

Al sentir la succión en su zona intima, Kushina gimió aferrándose a las sabanas desesperada por no gritar. Intento no gemir pero le era imposible, el lo hacía fantástico. El clítoris se sintió invadido minuto después y a la mujer le temblaba todo. Estaba indefensa ante su hijo, su Naruto la iba a follar y ella no podía detenerlo, no podía….porque gracias a las caricias….deseaba que sucediera.

-oh…..Naruto…-pensaba Kushina entre suspiros- sigue comiéndome así….no pares querido….

El rubio en tanto estaba muy sorprendido de la excitación que le generaba este encuentro. Algunas veces había fantaseado con hacerle el amor a su madre, pero esta vez, parecía casi real, era fantástico.
Pronto Kushina no soporto la tortura y se corrió. Había manoteado una remera del muchacho cercana a la cama, la mordía evitando el grito. Naruto noto que mujer debajo suyo estiro el cuello hacia atrás gruño y se convulsionó inequívocamente. La estaba pasando en grande, no había dudas.

Naruto metió dos dedos en ella arrancándole gemidos variados. La mordaza no se liberaba de la boca de la mujer, porque Kushina tenía ansias de descontrolarse y gritar a viva voz: “Jodeme Naruto”, “Jodeme que lo necesito…..solo hazlo y ya”

-ah Kami, –susurro el rubio atacándole el cuello a besos- estas tan caliente. Me vuelves loco completamente.

Al oír esto, algo en Kushina se rompió, se entrego al deseo definitivamente. La oscuridad seria su amante esa noche, y Mikoto Uchiha, la excusa perfecta a la cual aferrarse al día siguiente.


Fin del flash back:



El esa sala junto a la entrada, no volaba una mosca. El tiempo mismo se había detenido en los demandantes ojos de Naruto buscando respuestas:

-mama….-susurro como hechizado- dímelo….quiero oírlo de tus labios….

-no….se dé que me hablas hijo –desviando la vista sonrojada- en serio…que no entiendo…

-anoche tuve un sueño tan hermoso –dijo serio el rubio- pero aun hoy quiero entenderlo.

-¿sueño? –Susurro la pelirroja- ¿Qué sueño?

-la mujer de mi vida, me visitaba en mi cuarto y por fin estábamos juntos…-dijo roncamente sexi- fue tan real que….

El ruido de la puerta de entrada fue como salvación para Kushina. Minato volvía a casa luego de varios días y no podía llegar en mejor momento. Se agacho escapando de entre los brazos de su hijo y fue corriendo hacía su esposo abrazándolo fuertemente del vientre.

-ey….-dijo sorprendido Minato- ni que nunca me hubieras visto. –Sonriendo y mirando a Naruto- ¿Qué tal hijo?

El joven solo cabeceo de brazos cruzados, aunque sus ojos casi perforaban el abrazo entre Kushina y Minato, aun así se mantuvo en silencio y calmado. El padre sintió mucha hostilidad en Naruto, hacia casi unas tres semanas que había vuelto y no habían pasado ni 3 días juntos.

-lo siento hijo –exclamo el hombre- se que no estoy muy seguido y seguro quieres que hagamos cosas juntos.

-parece como si no vivieras aquí papa, -le respondió Naruto tratando de disimular su verdadero enojo- me sorprende que aun recuerdes la dirección.

-Minato dime que te quedaras mucho –rogo Kushina entre susurros- por favor.

El hombre no entendió el desesperado mensaje pero dijo con naturalidad:

-termine mi trabajo para las compañías de Suna –apartándola y dándole un corto beso- estaré en casa algunas semanas.

Naruto se giro dándole la espalda y apretó los dientes. Esto no se quedaría de ese tamaño, y antes que el asunto se esfumara….el tenía que hacer algo en los asuntos con su madre.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////



La mañana fue normal, también lo fue el almuerzo. Naruto se dio una ducha y acto seguido se encerró en su cuarto con la Notebock. Navego toda la tarde, y casi a las 10 de la noche se apareció por el comedor frente a sus padres.

-Vaya…hasta que apareciste hijo…-señalo Minato frente a la TV. Ya decía a tu madre que debíamos buscarte con la policía –sonriendo

-estoy trabajando en un proyecto –indico despreocupado- casi lo termino y por eso utilizo las vacaciones.

-¿ya pensaste en lo que estudiaras?

-si, voy a especializarme en sistemas de computadoras.

-ah que bien, -sonrió el hombre- ¿oíste eso Kushina?

La mujer contesto un “si” apagado desde la cocina. Minato observo a su hijo y llamándolo con un gesto le susurro cercano:

-tu madre está muy extraña, -serio- suele estar nerviosa y bastante gruñona. Pero ahora se la ve Tranquila y solo pide que me quede en casa, aun cuando ya le advertí que me quedaría. ¿Qué le ocurrió mientras no estuve?

Naruto se sintió muy mal en ese momento. Ni por un segundo se había detenido a pensar que lo que hacía y deseaba….podía dañar a su padre. Y aunque nunca tuvieran una gran relación “padre e hijo”, eso no justificaba en nada herirlo.

-papa….-serio- me gustaría que salieron a beber un trago y hablar tú y yo. Ya sabes….cosas de hombre a hombre.

Minato solo asintió, su hijo se veía maduro y esa charla seria justa y necesaria. Además, podría caber la posibilidad de divertirse junto a él, como familia unida.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Pasaron algunos días desde la llegada de Minato. Ambos rubio salieron una noche de paseo por la cuidad. Y en el centro se detuvieron en un bar por cervezas. Hablaron mucho, y Naruto intentaba disimuladamente descubrir en qué punto estaba la relación de sus padres. Por fortuna, Minato era bastante suelto de lengua luego de algunas copas.

-y dime ¿acaso aun eres virgen muchacho?

-¿papa que dices? –Rio el joven bebiendo- el abuelo Jirayja paso hace tiempo por casa del tío Nagato.

-ah –entendió el mensaje sonriendo- ¿y qué tal son los burdeles en Amagakure?

-en su mayoría buenos –respondió Naruto sin dudar- el abuelo siempre dice que esa cuidad tiene buen comercio y muchos viajantes. Obviamente la putas siempre tendrán trabajo por ahí, Ja ja ja.

Siguieron hablando un poco mas….y Naruto llevo el asunto al terreno indicado:

-papa…. ¿que lugar me recomiendas para que me divierta? –guiñándole el ojo

-¿me estas pidiendo que te lleve de putas? –le devolvió la sonrisa

-no, -respondió el joven- soy el único de los dos que no está casado –respondió filoso- solo indícame el camino y llegare solito.

Minato guardo silencio, como si lo pensara demasiado y finalmente:

-no puedo recomendarte lugares de mala muerte que son conocidos. Todos los niños idiotas suelen ir allí. En cambio….lugares VIP……solo los hombres de verdad y con dinero pueden llegar.

-lo suponía, -pensó Naruto- seguro va a algún lugar viene escondido el maldito. Teniendo lo mejor en su casa….se la vive jodiendo afuera. Ya decía yo que tenía demasiado “trabajo”.

- el problema es…..que tus ahorros del domingo no te alcanzaran para una copa en ese lugar.-bromeando

-que tacaño eres con tu único hijo –respondió perverso Naruto- seguro te la vives ahí y a mi nisiquiera me dejarían entrar sin asistir con alguien….”conocido”

Minato rio y respondió complacido:

-tu abuelo te enseño bien –asintiendo- sabes llegarle a un compañero para que te invite de fiesta. –Levantándose del asiento- vamos…..veremos de que estas hecho muchacho.

Naruto apretó los dientes, sabía que la frialdad de su padre en casa era porque el sexo lo obtenía en otro lugar. Ahora comprobaría hasta donde llegaba la porquería. Si su madre no estaba dispuesta a separarse de su esposo, Naruto debía darle motivos para el rompimiento, simple y llanamente, era el objetivo de esta salida con su padre.


////////////////////////////////////////////////////


Las 7 de la madrugada, Minato y Naruto se encontraron en la playa de estacionamiento luego de salir del lugar que los había ocupado toda la noche. Subieron al auto y en silencio volvían a la casa Namikase.

-¿vaya noche eh? –consulto Minato

-buena si, -serio- aunque me preocupa como queda mama en todo este asunto.

-¿Qué quieres decir?

- no me jodas papa, -espeto molesto Naruto- admite que te la vives en este lugar, por eso te dicen Yondaime aquí. Y no te molestes en parecer el padre modelo, sabía desde hace años que engañas a mi madre.

Nuevo silencio en el auto.

-¿le dirás en donde estuvimos?

-¿importa? –Reclamo Naruto- solo déjame tranquilo en lo mío, y te recomiendo que consideres divorciarte.

-¿Por qué? ¿Es una amenaza?

-ni me gasto, solo no entiendo porque sigues casado si vives a gusto como soltero. Tu trabajo y ese lugar pervertido son tu vida. ¿Por qué no dejas libre a mama?

-por que se llevaría la mitad de todos mis bienes. –admitió sin culpa Minato

-¿solo por dinero? Típico de ti. –como si tuviera una idea- ¿y si ella te dejara?

Minato reflexionaba, si Kushina pedía el divorcio el contrato prematrimonial sería nulo. El no perdería nada de sus bienes y seria libre al fin.

-¿y qué puedo hacer para que me deje?

-tu nada más de lo que hasta ahora haces –aseguro Naruto- pero tal vez…..pueda ayudarte sin levantar sospechas.

-dime como y lo haremos.

-necesito tiempo y soledad. Si estas cerca de ella no será fácil. –Señalo Naruto- pero si continuas con tu trabajo…..y tardas en volver a casa de tus viajes. Ella se sentirá dispuesta a separarse.

-no estoy seguro de esto, -serio- pero confiare en ti. No quiero lastimarla más, algún día sentí amor por ella aunque ya no suceda. Así que me iré de viaje y te lo dejo en tus manos. Convéncela que lo mejor es el divorcio, es lo mejor para todos en esta familia.


Ambos rubios tenían sus propios intereses, y extrañamente ambos tenían por delante igual objetivo. Minato salvar su dinero, Naruto intentar lo imposible con su madre. Esa noche, ese pacto, fue el comienzo del fin para el matrimonio Namikase en la ciudad de Konoha.


Fin del capítulo.

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por kaiser_nwo el Vie Dic 14, 2012 9:12 pm

bien me gusta que empezaras a traer estos fics Onion kuku Onion**
debo decir que este es uno de mis favoritos jeje y luego el de tsunade y naruto Onion kuku y bueno ya veremos que mas traes

debo decir que jamas me termino de reir con los celos que le provoca naruto a kushina mientras "seduce" a mikoto Onion muahaha

me gusto espero ver los demas capi y ya comentare los otros fics Onion ok Onion bye

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por Ezra Namikaze Dragneel el Vie Dic 14, 2012 9:32 pm

este fic(aunque un poquito perver) es muy bueno
a mi me gusto mucho, y me gusto que trajeras tus trabajos del
anterior foro, espero ver los otros capis...

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por X-Predator el Dom Dic 16, 2012 6:19 am

me alegra de volver a leer esta historia de otra pareja muy poca vista, Naruto se enamora de su madre pero ella no quiere corresponderle, ahora el y Minato planean una forma de buscar el divorcio y asi Naruto este con su madre, buen trabajo bro, ya quiero ver que pasara en el siguiente cap Cool

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por Hawk el Dom Dic 16, 2012 3:28 pm

LOOOOOOL

no lo avia visto que lo recolagaste yaaaa
simplemente me ecnanta este fic uno de los que mas me gusta posiblemente

quiero contiiii :3

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por arminius el Lun Dic 17, 2012 3:29 pm

CAPITULO 3: TENTACION Y CAIDA


Spoiler:
Algunos días después, en los horarios donde Minato salía por diversas excusas. Naruto persiguió a su madre activamente. Sus acciones eran indirectas, intentaba seducirla con pequeñas cosas. Había quedado en el tintero lo sucedido esa noche donde Mikoto los había visitado. Naruto no hablo del tema nunca, pero con gestos y miradas le enseñaba a la nerviosa Kushina que no olvidaría.

Estaban esa mañana en la cocina, Kushina fingía tener su atención en la tabla donde cortaba verduras. Naruto bebía jugo de naranjas junto a la heladera a su lado. Sin camisa, su cuerpo marcado y sensual, su cabello dorado rebelde, tan solo domado por una bandana de tela negra con el símbolo de una hoja.

Kushina no podía evitar rememorar esa noche, la noche donde cometió el peor pecado. La culpa la acribillaba, pero su cuerpo necesitaba de él. Su cuerpo reclamaba las atenciones de un hombre con urgencia. Minato la eludía, pese a que ella intentara constantemente consumar. Y allí estaba Naruto, fresco y joven, a su entera disposición, a su entero capri….

Se corto…..con la cuchilla se produjo un corte en su mano izquierda. Por descuidada, por tonta. Kushina nunca supo por que se había desconcentrado tanto.

-mama…. te lastimaste tu mano –acercándose y tomándole la mano herida- deja que te ayudo.

Naruto le clavo los ojos azules fijamente, de una manera lenta y sensual lamio el corte en la mano de Kushina causándole escalofríos. Los calores de la pelirroja eran terribles, esa lengua…..su cuerpo la recordaba perfectamente.

Le chupaba el dedo tan delicioso, tan…..tierno.

-Gra…cias…-dijo apartándose y dándole la espalda- ya….estoy bien.


Naruto se pego a ella por detrás, Kushina podía sentir el duro paquete en su trasero. Contuvo la respiración para no gemir. Se sentía horrible, atrapada por su hijo, prisionera de ese deseo insano. Naruto la rodeo con sus musculosos brazos, respiraba muy pesado en el cuello de Kushina, apenas podía contenerse. Con sus dos manos atrapo los delicados dedos de la pelirroja y envolvió la mano herida con una servilleta que estaba sobre la mesada.

-quiero cuidar de ti –susurro el rubio roncamente- protegerte…..quererte….

-Na…ruto –dijo muy avergonzada- aléjate por favor.

-¿Eso deseas en realidad? –Pregunto y una de sus manos se elevo tomando del cuello a Kushina- ¿quieres alejarme de ti mama?

-no Naruto –comenzó a girarse lento para enfrentarlo- soy…..yo….soy…

-eres….-acercándose a escasos centímetros de los labios de su madre- lo más hermoso de mi vida.


Un beso, chispas luminosas en un madero seco, fuego….


Los labios se unieron y fue salvaje. Correspondió por un segundo la mujer, y aparto la cara horrorizada. Naruto se quedo pasmado por el beso. Tocándose los labios como si acabara de probar el cielo. Esto ayudo a Kushina para huir de la cocina como venado. Corrió, con el corazón en la boca directo a su cuarto.

Naruto saboreo sus labios relamiéndose y recordó esa noche con Mikoto.

-no……Mikoto-sama no era.-sonriendo- dos mujeres tan diferentes no pueden besar igual.- aclaro fascinado

Naruto subió al segundo piso siguiéndola y comenzó a golpear la puerta del cuarto de su madre:

-se que estas ahí –probando el picaporte cerrado- ábreme mama, no me temas. Yo te quiero…yo…

-¡No hables! –Se escucho fuerte desde adentro- ¡no digas eso!

-¿Por qué? –Pregunto Naruto serio- a nadie le importa nuestro asunto. Solo a ti y a mi mama. Ábreme por favor.

-¡Vete! –Desesperada- ¡aléjate de mí!

Naruto siguió rogando y hablando, pero Kushina no le respondió. La oía llorar dentro del cuarto, y eso le rompía el corazón.

-mama ábreme, -rogo triste- no quise herirte, nunca lo haría. Entiende que eres todo para mi, mi vida entera. Por favor, no respiro sin ti, por favor….

Casi dos horas separados por una puerta cerrada, separados por la sangre, por prejuicios y reglas sociales. Separados…..aunque desearan lo opuesto con todas sus fuerzas.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Era de noche en Konoha, Minato llego a la casa y encontró la cena en la mesa. Ni Naruto, ni Kushina estaban en el comedor. Comió solo y algo sorprendido. Kushina jamás se había ido a dormir sin acompañarlo a la cena. Era costumbre de ella ser la última en acostarse y la primera en levantarse en las mañanas. Pero contrario al disgusto por la “no compañía” de su esposa, Minato se sintió bien. Cada vez le costaba más mirarla a los ojos después de una noche de guarradas fuera de casa. El matrimonio estaba acabado, solo era que Kushina no quería darse cuenta.

Naruto había prometido interceder, pero Minato no confiaba en que su hijo lograra el divorcio. Si acaso Kushina se enterara de las andanzas de su esposo, nunca se iría de él sin llevarse sus propiedades en una jugosa demanda. Por rencor, Kushina lo haría papilla sin pensarlo dos veces.

Se fue a dormir el hombre, y encontró a su esposa en la cama dormida. En la trasluz, se notaba en sus ojos rojos de haber estado llorando. Kushina mordía una esquina de su almohada con tanto fervor que casi parecía rabia. Minato sospecho que Naruto había estado actuando, sin decirle lo evidente a su madre, la estaba convenciendo del divorcio, era el motivo que Minato atribuyo a esas lagrimas en su esposa.

En la mañana podría ver los efectos del problema, era al fin y al cabo lo mejor a futuro.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


En la mañana Minato y Kushina desayunaron bien temprano. La mujer parecía feliz y trataba de mimar a su esposo en todo momento. Pero era forzado, fingido y sobreactuado. Minato lo podía notar. Tendría que aguantarse este teatro si quería deshacer el compromiso, era su parte del asunto por cumplir.

Naruto apareció por el comedor justo en el momento que su padre se alistaba par salir al trabajo. Saludo normalmente, tomo una manzana de la cesta en la mesa y anunciando que saldría se desapareció por la puerta sin decir ni adiós. Volvió muy tarde, casi en la noche, se dio una ducha en el pequeño baño del fondo de la casa y luego de tomar algunas cosas de la heladera se encerraba en su habitación hasta el otro día.

3 días de lo mismo y Kushina cada vez se sentía peor. Su esposo la ignoraba, su hijo la amaba insanamente y sufría como loco. Ella sola y sin poder romper las barreras con esos dos hombres, los hombres de su vida.

Cierta noche, Naruto no volvió, lo hizo al día siguiente y se lo veía “relajado”. Repitió en los días siguientes el proceso y Kushina sintió un irresistible ataque de celos. ¿Qué mujer estaría aprovechando la debilidad de su hijo? ¿Qué golfa le arrebataba la atención de Naruto? A este paso jamás podría recuperarlo. Jamás podría hablar con él, y volver todo como al comienzo, como debía ser, como “madre e hijo”.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Casi una semana había pasado desde el beso en la cocina, una semana terrible y sin precedentes. Naruto volvió a las 3 de la madrugada borracho y triste. Minato había salido de la cuidad por negocios (o al menos eso dijo el) y Kushina espió a su hijo desde la ventana de su cuarto.

Naruto se entro a bañar, pero la ducha del fondo estaba descompuesta. Tras varios minutos de dudar, se adentro en el baño principal de la casa, a dos puertas de la habitación de sus padres. Naruto contra sus ganas, lleno la bañera y se hundió en el agua caliente frustrado al extremo. Había evitado desde su regreso ese baño, porque era el escenario de su destrucción.


Cuando cumplió 8 años, su madre le anuncio que ya no se bañarían juntos. Eso lo destruyo, su madre le negaba esa intimidad que tanto amaba Naruto. Ver su bello cuerpo desnudo, su rojo cabellos hechizante de belleza. Poder tocarla como una preciada gema solo para él. Hacerla reír, con cosquillas que deseaban ser caricias, pero por la inexperiencia eran trasformadas en un juego inofensivo, y no en una señal de amor.

Naruto después de esa noticia, comenzó a pelear en la escuela. Nunca volvió a contarle todo a su madre, nunca más. Tendría que alejarse pensó en su infantil mente, ya no mas abrirle el corazón por completo a esa mujer que nunca lo amaría del mismo modo.


En la bañera Naruto comenzó a llorar, no lo hacía desde la noche que vio a sus padres tener sexo. Cuando cumplió 15 años, y lloro en su cuarto en lugar de salir de fiesta con sus amigos. Hablo con su padre y se fue de Konoha. No podía tenerla, no podía dejar de quererla, así que tenía que alejarse. El tiempo paso, y aunque volvió más maduro y frio. Fue todo como antes.

-tengo que irme –susurro Naruto para sí- nunca más volver a Konoha, nunca más verla de nuevo. Que los años me alejen, es definitivo…….tiene que ser así.


Kushina en tanto, pego su oído a la puerta del baño, lo escucho llorar, como cuando era un pequeño. No podía soportarlo, oírlo llorar era devastador para ella, era peor que morir.

-mi niño –gimió confundida la pelirroja- no quiero oírte llorar. No por mí, ni por nadie.

Naruto lloraba, su pesar era tan grande que debía descargarse de este modo. Un abrazo, unas manos le llegaron por la espalda y un aliento se instalo en su cuello:

-no llores mi querido –le susurro dolorida Kushina- no es tu culpa, es la mía. Esa noche cometí un grave….

-te amo desde que nací, -respondió Naruto sin moverse del abrazo- te he amado como un hombre a una mujer desde siempre. Esa no es tu culpa.

Kushina se paralizo, dejo de pensar, dejo de planear como animar a su hijo y recién noto que abrazaba a un hombre desnudo en una bañera. Un joven apuesto y fuerte, que moría por ella.

-perdóname…-susurro apenas Naruto girándose y mirándola de reojo suplicante

-¿Por qué? –pregunto Kushina confundida

-te pido perdón….-levantándose de la bañera serio- porque esta noche, en este baño, te voy a hacer el amor Kushina.

La impresión fue demasiada, cayo sentada y apoyo sus brazos en el suelo, por detrás de la espalda. Intento pararse, pero sus ojos se quedaron en la escultura de firmes músculos frente a ella. Saliendo de la bañera chorreando. Sexi, exudando hombría y motivado por la tarea en su parte más noble.

-no….es correcto, -retrocedió arrastrándose por el suelo- no se…lo que…

-te amo, -avanzando hacia ella- entenderé si me echas de casa después de esta noche. Pero quiero llevarme un último recuerdo de ti. Mi amor imposible, la mujer de mi vida.


Kushina se paro y dando la espalda a Naruto intento abrir la puerta. Pero la firme mano de Naruto la cerro de un golpe. Ambos se quedaron paralizados, ella luego de recuperar algo de valor se giro para mirarlo a los ojos. Un poco más alto que ella (casi una cabeza de diferencia), esos ojos azules como océanos de deseos contenidos que la devoraban.

Kushina negó con un gesto asustada, aunque el cuerpo no le respondía. Naruto, sin tocarla con sus manos, le dio un suave beso en los labios. Kushina ni pestañeaba de la impresión. Otro más, que duro un poco más de tiempo. Y otro que se quedo en sus labios bailando como pareja perfecta. Naruto seguía con mano derecha afirmado en la puerta, y con la izquierda, jugaba con la tira del camisón en el hombro de mujer.

Kushina con los brazos a los lados inmóviles, no tenía reacción más que recibir esos besos y dejarse embrujar cada vez más por el calor del joven frente a ella. Naruto bajo se mano izquierda y tomando el camisón blanco de su madre por la zona de la cintura, comenzó a subírselo por los muslos sin dejar de mirarla a los ojos.

Apenas reacciono la mujer, encantada como ratón frente a los ojos de una serpiente. Solo balbuceo por última vez…. “esto está mal”

Su vestido estaba ya a la altura de sus caderas, revelando la braga color rosa pastel, y todo el esplendor de sus piernas firmes. Kushina no pudo mas con la tortura, puso ambas manos en el pecho de Naruto para detener los besos. Pero el rubio uso ambas manos para agarrarla firme de las piernas y la obligo a un pequeño salto, quedando montada sobre la cadera de Naruto.

El comenzó a girar lento teniendo a Kushina en su poder. Ella por reflejo entrecruzo sus piernas para no caer y afirmo sus manos en los hombros de su captor. Naruto le sonrió con suavidad y retrocedió con su madre cautiva directo a la bañera.


Se metió en el agua desbordándola un poco y se sentó con Kushina sobre él, totalmente hipnotizada por los besos que recibía. Kushina estaba como en transe, no se movía, no hacía gestos ni nada, estaba mesclando en su organismo un coctel mortífero de morbo, excitación y horror. Naruto la atrajo aferrando una de sus manos al cuello. Volvieron a unir sus labios y con lenguas jugaron hasta acabarse el oxigeno. Era un manjar prohibido a su máxima expresión.

Naruto le quito las prendas, entre beso y beso le quito todo en movimientos lentos, pero firmes. Dispuesto a llevar la situación al final deseado. Kushina se abrazo a su hijo y hundió su boca en el cuello masculino, estaba nublada de excitación, una sensación que no recordaba desde años.

Naruto introdujo un par de dedos en ella, logrando hacerla gemir. Suave, dulce, delicado, como si estuviera por desvirgarla. Kushina se dejo guiar por los instintos de su cuerpo, su hombro estaba recibiendo los labios de Naruto y uno de sus senos era prisionero de la mano de su hijo. No pensaba en nada, no quería pensar, esa bañera seria testigo de un nuevo crimen. Ya nada podía detenerlo.

Naruto estaba tan duro que le dolía, su miembro clamaba participar y el rubio estaba de acuerdo con esa idea. Un tercer dedo, rozándola maravillosamente y Kushina comenzó a mover sus caderas buscando la sensación más intensamente. Chillando encantada de su cuerpo explotando. No pudo evitarlo mas, Naruto la estaba haciendo volar, al fin podía experimentar su renacimiento como mujer:

-¡AAAHHH! –fue el grito ahogado, acallado por la vergüenza.

Su hijo, su niño la había lanzado al orgasmo sin penetrarla siquiera. Estaba débil y respiraba agitada, saboreando el éxtasis en brazos de un joven. De su hijo, de su amado Naruto.

-oh…cariño……-gimió Kushina jadeando- miel… ¿Qué estamos haciendo?

El no respondió, tan solo la elevo y Kushina comenzó a sentir debajo del agua, el poderoso miembro en intento de invadirla. Una parte de ella quería parar, quería evitarlo porque la penetración rompería con todo. Seria rebelarse a la luz de la evidencia que estaría unidos más allá del vínculo familiar. A través de él, a pesar de él.

Quería parar sí, pero sus dos manos se aferraron a los costados de la tina y ayudo a su cuerpo guiándolo adonde el muchacho la llevaba.

-ah…..oh…..Kami que es grande! –se quejo con tan solo sentir entrar el glande- es…..grande…ah!

-es todo tuyo, -señalo Naruto aferrado a las caderas de la pelirroja y lamiéndole los senos- pero ve con cuidado…

Ella sonrió apenas, Naruto tenía aun ese carácter protector tan de él, cualquier mujer respondía favorable a eso. Luego de algunos segundos Kushina estaba hundida hasta la mitad y comenzó a moverse buscando ritmo para generar fuego. Lento al comienzo, pero conforme se acostumbro aceleraron en un mágico frenesí.

Naruto lamia los pechos de su madre y se sentó mejor para comerlos sin pausa. Para afirmarse a ese cuerpo con ambos brazos y acompañar la fricción con todo su espíritu. Ella se deleito con la lengua en sus pezones y lo abrazo por el cuello con su derecha negándole separarse.

-ah...ah…ah…Na…ruto……AH…..AH……OH...Sii….

-mama…..si….gue…..ah…..ah….AH….

Fuego y miel, amor y pecado. Combinaciones y explosiones al por mayor en esa solitaria noche en el baño de la casa Namikase.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Dos horas después, Naruto sentado en la bañera tenía a su madre delante de él dándole la espalda. El rubio paseaba sus brazos por toda la mujer y aspiraba la fragancia del cabello rojo extasiado. Una esponja de redecillas recorría a Kushina eróticamente arrancándole gemidos por doquier. Estaba entregada, puta de su hijo, ramera de su retoño que la había arrojado por un tobogán de sensaciones, por 3 espléndidas corridas.

Kushina apoyaba la cabeza en el hombro izquierdo de Naruto. Su cuerpo era como flan bajo el dominio de esas manos tan masculinas enjabonándola. Suaves palabras llenas de dulzura y apego, le danzaban en el oído sometiéndola aun más.

-amo este baño, -susurro la mujer de pronto- porque aquí me bañaba con mi querido niño cuando eras muy pequeño. –llena de culpa

-amo este baño –respondió el suave- porque aquí me bañaba con la mujer de mi vida desde que tengo memoria. Lo amo tanto como lo odie, el día que dejamos de bañarnos juntos.

-oh…..Naruto…-gimió apenada- deja de tocarme….estoy exhausta.

-mentirosa, -susurro el- tu cuerpo responde como perro fiel a mis caricias. –Sonrió satisfecho- si estuvieras realmente cansada….no te causaría efecto que yo hiciera esto…

Naruto soltó la esponja y agarrándola de la cintura la puso un poco de lado. Se agacho y degusto de los pechos capturándolos con sus manos y boca. Ella gimió, fue imposible contenerse. Sus pechos recibían descargas eléctricas cada vez que el la tocaba y se endurecían tanto que le dolían como prueba cabal de excitación.

-oh….Kami…-echando el cuello para atrás- vas a matarme Naruto. No mas….

El joven no considero ni por un instante detenerse. Sabía que solo esta vez tendría la total disposición de Kushina para el sexo. Luego, recuperando la cordura, su madre volvería a creer que esto habría sido un error. Y resistiría a intimar en un futuro. Por eso Naruto debía hacerle el amor como nunca, dejarla rendida de placer. Solo de esta manera podría tener una chance de convencerla sobre la posibilidad de ser felices juntos, en un lugar lejano.

-no mas Naruto –rogo, tratando de no gemir- hace mu….cho….que estamos en el agua…no más.

Era cierto, ambos tenían algunas partes de su piel con arrugas por la absorción excesiva del agua. Naruto la miro a los ojos serio, tratando de controlarse para detener su ataque algunos minutos. Finalmente asintió al ruego callado de su madre. Salieron de la tina y se secaron con toallas dándose la espalda. Silencio y reflexión.

Kushina se rozo los senos con la toalla y estaban como piedra. El maldito de su hijo los había trabajado a conciencia, ahora ella tenía que….ella necesitaba algo más. Pensó en huir brevemente, pero notaba que Naruto se encontraba como animal en celo. La perseguiría por toda la casa hasta someterla de ser necesario. Era inútil intentar escapar esa noche.

-terminemos con esto –dijo la pelirroja dándose vuelta y enfrentándolo- siéntate allí.

Naruto seriamente obedeció, por alguna razón no le convencía el asunto. Pero al sentarse en el esquinero al lado de la bañera, las acciones de Kushina lo dijeron todo.

-necesitamos ponerte a punto, -dijo seria arrodillándose frente a él- no quiero correrme de nuevo sin que tu lo hagas también. Esto se debe terminar de una vez.

Tomo el miembro por el tronco con su derecha y luego de una lamida comenzó a chuparlo con decisión. Naruto echo la cabeza hacia atrás y las sensaciones lo inundaron como estampida. Su fantasía, su anhelo al fin se realizaba. Luego de años de esperar y desesperar. Su amor imposible estaba frente a él y haciéndole la mamada del siglo.

-carajo que es buena…..-pensó Naruto mordiéndose el labio inferior- por Kami que será mía para siempre. Lo juro.

-esto no se volverá a repetir –dijo Kushina manoseándole el pene- esto se termina esta noche –entre lamidas- no podemos volver a hacerlo. –intento calmar su conciencia

Naruto no la escucho, solo se aferro con ambas manos del cabello rojo y la incito a que acelerara el proceso. Su lujuria era tal, que quería acabar sobre ella y verla toda manchada de él. Unos minutos gloriosos, unos segundos de dudas, y Kushina se separo bruscamente desesperándolo. Ella no quería hacerlo llegar, quería tenerlo en su interior nuevamente.

En el suelo, al estilo “perrito” le enseño el trasero dispuesta a bajarse el calentón definitivamente. Naruto estaba en mismas condiciones de excitación, así que no tardo en arrodillarse detrás de ella y aferrándose a las caderas entro sin contemplación. Kushina emitió un quejido por la invasión y las embestidas la obligaron a gemir sin tapujos. Duro y largo, bien afirmado a su madre la follo sin pausa, era tan sexi oírla chillar, era tan erótico aferrarse al largo cabello rojo y montarla sin dilaciones.

Cambio de Angulo elevándose un poco y quedando en cuclillas recibió como premio un grito y un “justo ahí” alentándolo a continuar. Así la pasaron en grande, ninguno de los dos quería que el momento terminara, pero los cuerpos exhaustos tenían otra opinión.

-¡Ah Naruto! –agachando la cabeza y quedando con la frente pegada al suelo- casi….estoy…casi….

-yo también, -afirmándose mas a al cuerpo de Kushina- yo te llevare…..a…….

No pudo acabar la frase que emitió un gruñido y se corrió en el interior de su madre por primera vez desde que empezó la noche. Kushina grito desaforada al sentir el rio caliente invadirla hasta la matriz, llenándola toda y haciéndola estallar en un fantástico orgasmo, el mejor de toda su vida. Aquella descarga, que la dejo inconsciente en el suelo de su baño.

Naruto se sentó junto a la dormida mujer y respiraba como podía. Había tenido sesiones de sexo más largas en ocasiones anteriores. Pero nunca había estado tan terriblemente excitado como esa noche. No era la situación del baño, ni la belleza de su pareja. Era ella, era Kushina, la mujer que amo desde siempre. Su madre.


////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Kushina abrió los ojos de repente, su cuarto, su propia cama. Intento mover su cuerpo y se sintió desnuda bajo las sabanas. Le dolía el vientre y la mente le reprendía su ligereza de la noche anterior. Era una puta, se lo había montado con su hijo, lo había gozado como hembra en celo y su cuerpo le agradecía. ¡Su hijo!, Su bebe, su niño. En la bañera hasta hartarse, en el piso del baño entregada al depravado instinto.

-¿Qué hice? –Se flageló- ¿en qué momento….perdí la cabeza?

Kushina se levanto, vistiéndose con rapidez, pensando que hacer y cómo seguir. Frente al espejo del tocador en su cuarto. Se vestía mirándose con asco al espejo.

-se parece mucho a su padre eso es….-pensó- me confundí por eso seguramente.

Se arreglaba el cabello peinándolo con un cepillo y frente al espejo de su habitación brillaba como chica de 15.

-¿Se parece a Minato? –Se dijo de pronto- Salvo en el detalle del tamaño de su…. “cosa” –dijo lascivamente- y que me follo como nunca en mi vida. “Pequeños detalles” –concluyo irónica

Bajo al comedor más asustada que otra cosa. No sabía ni como miraría a la cara a su hijo luego de lo ocurrido en la noche y…….

El reloj……

Las 3 de las tarde marcaban las agujas sin trampa alguna. Había dormido nuevamente por demasiadas horas. Su insomnio había sido derrotado. Naruto no estaba, algo que la mujer agradeció para ganar algo de tranquilidad. Almorzó de una comida sobre la mesa, preparada por Naruto especial para ella. Arregló la cocina luego de almorzar y aun se preguntaba qué rayos haría al enfrentarse a su hijo cuando……

-hola amor….-le susurro una voz detrás suyo- dormiste bien por lo que pude ver.

Ella se giro nerviosa, y lo aparto justo cuando Naruto estiraba el cuello para besarla.

-¿Qué haces hijo? –Nerviosa- compórtate.

-deja las tonterías mama, -agarrándola de la cintura- esta noche tengo una idea que…

-¡No! –Se alejo toda roja- dije que solo seria una vez. ¡Eres mi hijo! ¡Mi hijo! No se puede hacer lo que hicimos. ¡Nunca más lo haremos!

Naruto solo le sonrió suavemente, Kushina capto ese gesto como una negativa a aceptar olvidar el asunto. Ella tenía que detenerlo de algún modo, algo debía hacer.

-mama, -sonriendo- esta historia recién comienza- acercándose lentamente- tenemos casi dos meses más para encerrarnos en esta casa y disfrutar. No niegues que anoche gozaste como loca.

¿Negarlo?, de ser Naruto otro hombre ya estaría sobre el haciéndolo de nuevo. Pero la culpa de follar con su hijo era insoportable. No sería nunca más lo mismo.

-no vuelvas acercarte a mí de esa forma. –Señalo seria Kushina- lo de anoche fue una pesadilla y se termino.


-como quieras Kushina, -respondió el serio, pero relajado- en dos meses me largo de Konoha. Estudiare en Kirigakure, y tú te irás conmigo. Es una promesa.

Naruto se fue de la cocina y Kushina se cubrió el rostro echándose a llorar. El se iba, y ella no podía seguirlo, no de la manera que él deseaba.

-¿Qué voy a hacer? –Se pregunto entre lagrimas- Kami….ayúdame.


/////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Dos días después, Minato comentó en la cena que viajaría a Kumogakure en unos días. Una gran campaña de publicidad lo retendría allí durante casi un mes. Kushina rogo desesperada que no se fuera, se fue al cuarto con su marido y casi le suplico que no se marchara. Que lo necesitaba, que no aceptara ese trabajo. Minato respondió que era demasiado dinero como para rechazarlo y que no se preocupara por que luego de esa campaña estaría libre y de vacaciones por 2 meses.

Kushina trago duro, todo un mes sola con su hijo. En esa gran casa, sin nadie que la ayude. Sin sexo marital en el horizonte su cuerpo no colaboraría en resistir. Su Naruto la perseguiría incansable, su hijo iba a poseerla a gusto y disgusto. Eso la enloqueció y estuvo llorando sola en el baño abrazándose a sí misma. El día que Minato se fue para el aeropuerto directo Kumogakure. Kushina sabía que no tenía escapatoria, no tenía….esperanza.

Esa misma noche lo sintió intentar entrar a su cuarto. Había cerrado con llave como precaución y sufrió los minutos que Naruto intento entrar. Finalmente la perilla dejo de girar. El se había rendido por esa noche al menos. Pero no sería así para siempre.

Kushina se levanto a las 4 de la madrugada sin haber dormido. Junto sus ropas en una maleta y dejando una nota sobre la mesa del comedor huyo al departamento de su amiga Mikoto. Tenía que escapar, no resistiría el asedio que Naruto iba a proponerle, tenía que huir y conservar algo de dignidad, era lo único que le quedaba.


/////////////////////////////////////////////////////


Al llegar al departamento de Mikoto Uchiha al otro lado de la ciudad. Kushina la llamo desesperada y la morocha le abrió recibiéndola en un abrazo fraternal. Mikoto no comprendía como una mujer tan fuerte y de personalidad alegre, podía haber cambiado tanto en algunos años de matrimonio. Estaba destrozada, era evidente que cierto rubio tenía que ver en el asunto. Pero Mikoto desconfió de rubio equivocado. En brazos de su amiga, Kushina lloro desconsoladamente. Era horrible sensación la inundaba y no se apartaba de su mente. La noche del pecado en el baño la torturaba con una mescla de reacciones en el cuerpo.

Mikoto no le pregunto nada, tenía la certeza que Minato era el causante de esa lagrimas. Luego al verla dormir, evaluó que el asunto con el hijo no iba bien tampoco. De no ser así, no hubiera huido de su casa.


////////////////////////////////////////////////////////


Al día siguiente, en la casa Namikase. Naruto despertó dispuesto a definir la relación. La puerta cerrada de su madre en la noche anterior no le había enojado, más bien le causaba gracia. ¿Por qué se resistía? ¿Por qué no aceptaba Kushina que eran el uno para el otro?
Había fuego, había química, y tenían casi los mismos gustos. Se amaban desde siempre y solo por el detalle del parentesco que la mujer lo hacía imposible.

-es amor –pensó Naruto sonriendo- solo tienes que aceptarlo mama.

Llego al comedor y vio la nota anunciando la huida de la mujer:


“estaré en casa de una amiga, en algunos días regreso.
Mama.”



Naruto gruño, abollo el papel en un puño y se dijo que esta situación no se la esperaba, ni la quería. Pero también razono que su madre necesitaba tiempo para digerir el asunto. Tal vez las palabras de una amiga y dormir sin la tensión sexual que le imponía estar con él.

-de acuerdo mama –dijo para sí mismo Naruto- “tiempo fuera” para que reacomodes tus prejuicios. Muy lista, -declaro sonriendo- pero cuando regreses, jugaré mi mejor carta para que te reveles a tus sentimientos.


Fin del capítulo.

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por arminius el Lun Dic 17, 2012 3:30 pm

CAPITULO 4: CELOS



Spoiler:
Una semana después, Kushina seguía instalada en el departamento de Mikoto. La morocha sospecho que su amiga no tenía intenciones de irse y eso le divirtió mucho. No le molestaba que se quedara, al fin y al cabo el lugar era amplio para las dos. Pero si Kushina había escapado de un problema, esta situación la estaría esperando al regresar a su hogar. Era lógico que alguien tuviera que dar un paso para resolverlo, y no sería Kushina precisamente.

-bien Kushina –le dijo una tarde que bebían te y miraban la TV – ha pasado tiempo prudente y debes contarme la razón que te trajo a mi casa hecha una tormenta de llanto.

La pelirroja emitió un gesto de tristeza y miedo, era lo que sentía, pero también necesitaba descargarlo de alguna manera.

-engañe a Minato –dijo casi en un susurro- yo….me acosté con un hombre.

-continua…-respondió Mikoto serenamente y bebiendo su té

-es todo….me siento horrible y no sé qué hacer y….

-no es todo…-revelo la morocha seria- tu esposo es un idiota que nunca está en su casa. Si te jodiste a otro hombre no es algo que cualquier mujer no haría en tu situación. Yo más bien diría….que para ti fue más que sexo… ¿cierto?

Kushina asintió bajando la vista, no le había dicho casi nada y su mejor amiga lo sospechaba todo, o casi todo.

-me siento horrible –declaro triste Kushina- es un pecado imperdonable, es imposible que él y yo….

-¿es casado? –Aventuro Mikoto, a lo que Kushina negó- es… ¿alguien más joven que tú? –La pelirroja dijo si, apenas- ¿Quién es? O lo más importante…. ¿que tal fue el sexo?

-el sexo fue brutal, -señalo descargando su angustia- es inagotable….y me desea como a nadie. Anoche soñé con él, y me tuve que bañar a la madrugada por su culpa.

-de acuerdo, -sonrió Mikoto con gesto travieso - oficialmente lo quiero conocer. Y si es soltero me lo prestas un ratito que yo…

-¡Mikoto! –Sonrió por la ocurrencia- ¡No seas cerda!

-Ja ja ja tranquila mujer – le sonrió la morocha- ni que ese amante fuera tu hijo ¡Kami-sama!

Kushina dejo de reír y bajo la vista como golpeada, Mikoto se puso seria pero no entendió el asunto completamente.

-¿y Naruto? ¿Qué ocurre con tu hijo?

-se ira de Konoha, -revelo Kushina evadiendo lo peor- dijo que se irá lejos y jamás volverá. Me pidió que me fuera con él.

-ósea….Naruto te sugirió que te divorciaras.

-si, -admitió con culpa la pelirroja- el dice que Minato no me ama y que seguro me engaña fuera de casa.

-no le falta verdad –señalo Mikoto despreocupada

-¿Qué….por qué?

-¡ah…vamos Kushina! Piénsalo un poco –le indico fastidiada Mikoto- ¿hace cuanto que Minato no te jode decentemente? ¿Años no? ¿Y crees que el dejo de tener sexo y ahora es monje?- Sonrió burlesca- seguro se la pasa en los prostíbulos como su padre.

-¡Eso no es verdad! –Chillo angustiada Kushina- ¡Minato-kun no es así!

Ambas se miraron fijo, ninguna creía en las palabras de Kushina, y la morocha finalizo:

-mi consejo es….divórciate. Pásatelo en grande con ese joven amante y luego lárgate de Konoha junto a tu hijo. El único que te quiere y jamás te abandonara. Tal vez en ese lejano lugar…..este esperándote el hombre de tu vida.


///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Al otro día Kushina regreso a su hogar. Naruto la recibió cálidamente, pero guardando las distancias prudente. Retomaron una rutina normal que no se altero por varios días. Siempre amable, siempre atento, Naruto sin embargo eludió todo contacto innecesario y se limito a mostrarse distante sobre el tema más importante para los dos.

Kushina en tanto sintió alivio al principio, pero el paso de los días empezó a escarbarle el corazón con una duda: ¿había sido solo sexo? ¿Naruto tan solo quiso tener sexo como con una conquista cualquiera? Ella no quería reiniciar el tema, pero al mismo tiempo le molestaba la indefinición del asunto.

En los siguientes días se hizo frecuente las visitas de una chica pelirosa. Haruno Sakura, la mejor amiga de Naruto en la infancia comenzó a quedarse a almorzar seguido y a frecuentar la casa. Al principio Kushina lo tomo bien, al fin y de cuentas Sakura distraía a Naruto y sus pretensiones insanas. Pero con el tiempo, Kushina empezó a molestarle que Naruto la ignorara, que pusiera sus sonrisas y atención en Sakura dejándola de lado.

Una noche, casi a las 5 de la madrugada, Kushina los encontró en el sofá de la sala frente a la TV. Naruto estaba acostado sobre el regazo de Sakura y la pelirosa (vestida con falda rosada y suéter escotado color cereza) jugaba con el cabello dorado de su amigo entre los dedos.

Kushina los espiaba aferrada con rabia al marco del pasillo, a punto de romper el soporte de madera y rechinando los dientes. Naruto era su hijo, pero por alguna razón no podía soportar los venenosos celos que la devoraban. ¿Qué hacia esa chica tan tarde en esta casa? ¿Por qué Naruto se permitía esta intimidad con ella? ¿Acaso eran novios?

-Sakura-chan –susurro el rubio de pronto- vamos a la cama, si?

La rosa sonrió suavemente y Kushina por poco no le salto al cuello:

-arrastrada –pensó furiosa la pelirroja- ni siquiera se contiene por que la madre de Naruto está a pocos cuartos de aquí.

-de acuerdo amigo….-contesto Sakura- pero nada intentes o la pasaras mal –le sonrió traviesa

-¡JA! Mas quisieras –gruño Kushina para sí misma- mi Naruto no te tocaría ni con una rama de árbol.

-vamos amor, -le indico pesadamente el rubio y la llevaba de la mano- tengo sueño. Luego desayunaremos y te acompaño a tu casa.

Kushina al verlos levantarse, huyo a toda marcha hacia la cocina, roja de vergüenza no quería que la descubrieran espiando. Sakura y Naruto se metieron en el cuarto del joven y las risitas le ponían los cabellos erizados a una Kushina que pego su oído a la puerta.

-¡ey!.....no te pases de listo –se escucho desde adentro Sakura- ¿Qué crees que haces?

-nada –respondió travieso Naruto- solo me pongo cómodo para dormir. Por cierto…te prestare una camiseta para que te quites esa ropa- moviendo cosas en el armario- esta es grande y te servirá bien.

-oh….Kami –pensaba Kushina nerviosa- ¿Qué están haciendo? –Sentía ruidos extraños-….no creo que se atrevan…. ¡No lo hagan! –rogaba para si

-ji ji ¡Naruto! –decía divertida la pelirosa- te ves muy bien sin remera eh? ¿No tienes miedo de que pueda abusar de ti mientras duermes?

-siempre me has sorprendido con tus ocurrencias –bromeo Naruto- pero sé que jamás me lastimarías, por eso eres mi mejor amiga.

Kushina suspiro aliviada, -“solo amigos” -se dijo- no pasara nada. –yéndose- solo son amig….

-aunque estas tan sexi desnuda así, -continuo Naruto- que deberías preocuparte tu por dormir conmigo cariño.

-ji ji ¡Naruto! –Kushina estaba de nuevo pegando el oído a la puerta- deja de tocarme ahí….o terminare excitada en serio. Ji ji ji.


Nuevos ruidos extraños, Kushina se moría por entrar y detenerlos. ¿Lo estaban haciendo sobre la cama de Naruto? ¿Bien duro y rico?

-¿Qué hago? –Pensaba Kushina- tengo que detenerlos…. ¿pero cómo?

Entonces se escucho unas palabras que la desesperaron:

-ven aquí bebe- le dijo con voz ronca Naruto- móntate aquí que te necesito.


-¡NARUTOOO! –rugió furiosa Kushina abriendo violentamente- ¡¿qué demonios están haciendo aquí…..que…


Kushina se paralizo, Naruto y Sakura estaban recostados una al lado del otro intentando dormir abrazados. La típica imagen de dos hermanitos pequeños durmiendo juntos por temor a la oscuridad. Naruto se sentó tranquilamente, y las presento como si el asunto fuera una reunión en la puerta de casa:

-Sakura-chan… tal vez te acuerdes de mi madre –dijo serio el joven

Kushina estaba roja de vergüenza al igual que Sakura, Naruto seriamente se levanto y fue al baño saliendo del cuarto.

-Nee….lo siento Kushina-sama –se excuso Sakura incomoda- nos quedamos muy tarde con la TV, y Naruto-kun sugirió dormir algunas horas para luego…

-eres una chica grande para estar durmiendo en la habitación de un hombre. ¿No lo crees?

-tal vez, pero Naruto es como mi hermano y….bueno….-incomoda- solo digamos que no es mi tipo, ji ji ji.

-¿tu tipo? –Pensaba nublada del disgusto Kushina- ¡si claro!.....estas semidesnuda abrazada a él, ¿y no es “tu tipo”?, Golfa. – gruño de brazos cruzados


Naruto volvió del baño, observo que caldeado ambiente que se había generado de la nada y neutral declaro:

-mama, te agradecería que nos dejaras tranquilos –serio y poniéndole una mano en la espalda la guio hasta la puerta- no hemos dormido y pretendemos hacerlo. Así que no grites, ni te pongas histérica. Buen día. –cerrándole la puerta en la cara


Kushina gruño furiosa, corrió al primer piso y rato después volvió al pasillo junto a la habitación de Naruto con trapeador y balde de agua. Repaso el piso con detalle, los muebles y cuadros con franela y con plumero las paredes. Se gasto la mañana allí, para estar pendiente de escuchar todo en la habitación de su hijo. Sabia por experiencia propia que si Naruto le hacía el amor a esa chica, fijo la haría gritar como loca. Pero horas habían pasado y nada escucho.

Cerca del mediodía, los jóvenes se levantaron y almorzaron en el comedor. Kushina no le sirvió casi nada de comida en el plato a Sakura y se mostraba hostil hacia ella en cuanto Naruto no la observaba. El rubio suspiro algo molesto y dio de su propia comida a su amiga. Sakura se divertía mucho con las rabietas de la pelirroja por que había captado el innegable aroma de los celos carcomiéndola. Aunque no era todo como se lo figuraba, y bromeando le susurro a su amigo junto a ella:

-tu madre esta horriblemente celosa Naruto-kun.

El joven sonrió ante la revelación y se dijo que lo intentaría una vez más, en cuanto Sakura se fuera de la casa Namikase. Rato después los jóvenes salían por la puerta de entrada y se encontraron con una muchacha rubia de fino y esbelto cuerpo.

-es policía –pensó Kushina espiándolos desde el pasillo a la visitante- ¿Qué hace aquí?

-hola Ino, –le saludo Naruto dándole la mano- aquí te cuide tu propiedad.

Ante la sorpresa de Kushina, Ino sonrió tomando entre sus brazos a Sakura, y le dio un apasionado beso en la boca.

-hola amor, -le sonrió la rubia- ¿te cuido esta semana el idiota este?

-¡Oye! –fingió enojo el hombre- ¿Cómo que “idiota”? si la cuide tan bien que hasta pensábamos escaparnos con Sakura-chan, no? –guiñándole el ojo

-Oh si, seguro –asintió divertida la pelirosa bromeando- lástima que eres hombre, y yo una ardiente lesbiana. Ji ji ji

Kushina casi se cae para atrás desde su escondite dentro de la casa.

-¡Lesbiana! ¡Le gustan las mujeres! –Pensó llena de felicidad- ¡Oh….si! -puño apretado

-cuídate bombón, -le dijo Sakura a Naruto dándole un tierno beso en los labios- visítanos de vez en cuando en nuestro departamento, ¿De acuerdo?

-claro linda, -le respondió Naruto sonriendo- solo si Ino me lo permite – mirando a rubia

-sabes que desprecio al género masculino –gruño la oficial de policía- pero eres la excepción a la regla grandote.- dándole un puñetazo en el hombro rudamente- Adiós Naruto.

Ambas mujeres se fueron abrazadas caminando por la vereda. Naruto las siguió con la vista sonriente. Eran sus mejores amigas, las personas más confiables de la existencia. Si alguna vez necesitaba algo, si se sentía solo y desgraciado, ellas serian su apoyo incondicional. Así como Naruto lo había sido, desde el día que su mejor amiga Sakura, confeso sus inclinaciones sexuales.

-Lo importante es ser feliz, es no hacer daño a nadie y ser feliz –dijo Naruto para sí mismo- dos bellas maestras me dieron esta magistral lección.

Naruto fue directo a la cocina, donde su madre fingía haber estado todo el tiempo de la charla en la entrada.

-hola mama, -le sonrió el rubio- ¿lista para aceptar tu destino?

-no sé que hablas, -fingió lavar los platos en el fregadero- tu amiga es muy “cariñosa” ¿Verdad?

-sabes que es lesbiana, porque lo escuchaste todo en la entrada, -acercándose- me excita que me vigiles como un objeto valioso. –tomándola de la cadera y girándola para que lo mire

Kushina estaba roja como tomate y sus dos manos enjabonadas a los lados se dejaron caer pesadamente. Esos ojos azules frente a ella la embrujaban.

-¿Qué haces? –dijo asustada de lo que él le producía

-me excita que resistas, -susurro Naruto besándole el cuello- cuando te mueres por mí. –Yendo del cuello a la boca- por mis besos.

-Na….ruto….no… -revolviéndose


El rubio la elevo sentándola en la mesada. Estaba loco por ella y no aceptaría un “no” como respuesta. Kushina por reflejo se aferro a los hombros de su hijo muy débil y casi entregada al placer de las caricias.

-te mueres de celos, -le susurro el manoseando los pechos a través del vestido- te enfermas cuando me ves con otra….-besándola- y yo estoy igual. Odio que te miren por la calle, odio que le sonrías a otro….

Naruto le desanudo el delantal amarillento y ataco las tiras del vestido para bajarlas y descubrirle los senos de una vez. Kushina gemía, completamente confundida y casi sin fuerzas probaba apartarlo. Entonces el teléfono de la sala comenzó a sonar. Naruto siguió en lo suyo sin pestañear. Volvió a timbrar, una y otra vez. Kushina intento apartar al muchacho junto a ella, pero le era muy difícil.

-el teléfono….

-déjalo…

-tengo que….ah……atender…-excitada- ah….puede….ah….ser tu padre…


Esas palabras detuvieron a Naruto, lo congelaron en su sitio y se aparto de una Kushina que salió de la cocina tratando de arreglarse la ropa y de reconstituir la respiración como para hablar y parecer normal.
Era Minato efectivamente, que llamaba para saber como estaban. Naruto se deprimió mucho. Una sola llamada de su padre le arruino todo. Era increíble como ese estúpido tenía una esposa tan sexi y hermosa. Desperdiciando días enteros de su vida, sin hacerle el amor. Kushina se despidió y colgó el tubo. Naruto la miro desde la cocina y pensó con acierto que ella volvería a soltar todas las tonterías de siempre: “esto está mal”, “no debe pasar”, “eres mi hijo”.

Suspiro derrotado y justo cuando Kushina colgaba, paso por el comedor. Ella levanto las manos atajándose de lo que venía. Iba a detenerlo y……
No hizo falta, Naruto subió las escaleras y se hundió en su cuarto sin mediar más palabras. Estaba enfermo de amor por ella, pero Kushina no le correspondería. Solo había sido sexo, ella estaba sin hacer el amor hace mucho y se había aprovechado de él. Pero jamás dejaría de amar a Minato. Por más que ese hombre no la quisiera, ella jamás lo abandonaría. Ese fue el pensamiento que torturo a Naruto toda la tarde, encerrado en su habitación.


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No se vieron hasta la noche, Kushina recibió una invitación para reunirse con ex-compañeros de preparatoria. Normalmente hubiera declinado la oferta pero la tensión con Naruto la hacía querer escapar de su casa con cualquier pretexto. Además, Mikoto Uchiha también asistiría y Kushina pensaba confesarle todo a su mejor amiga. Necesitaba hablar sobre esta situación o explotaría en pedazos. Ese era el sentimiento que la inundaba.

Naruto la vio irse por su ventana con deseo contenido. Hermosa, sexi, con un vestido negro de una pieza que entallaba su figura y resaltaba su largo cabello de fuego. Era un vestido a hombros descubiertos y la mujer se había colocado un fino chal de seda protegiendo su deseable cuello de miradas indiscretas.

Ella se fue, y el bebió. Salió de compras acarreando a su regreso todo tipo de bebidas alcohólicas. Tenía que beber como condenado, frente a la TV, en el patio trasero, en su cuarto o donde carajo fuera. Botella en mano camino por los pasillos tratando de apartar el dolor de su cuerpo. Quería caer exhausto a la cama para no soñar con ella, para dejar por un segundo de desearla. Para no soñar con esa noche en el baño donde pudo poseerla.

Golpes a la puerta……

Naruto llego como pudo y se encontró con Mikoto Uchiha.


//////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


Kushina no se aguanto mucho en la fiesta. Su amiga Mikoto no había asistido y estaba sola sin Minato como pareja. No podía bailar, no quería estar con nadie en esa reunión. Su mente, su corazón estaba con Naruto. ¿Era incorrecto amarlo?, Seguramente. Aunque debía admitir que nunca había gozado tanto como con él. ¿Qué pasaría con ellos si Kushina aceptaba esta locura? Divorcio, vivir lejos donde nadie los conozca. ¿Era tan loco?

Al subirse al taxi para regresar temprano a su casa, Kushina reflexiono que todo el asunto estaba mal. Ella, una mujer madura sometida a los bajos instintos de un crio. El tenía 18 años y la manipulaba a su antojo, a su entero capricho. ¿De qué viviremos si me alejo de Minato? tendrían que trabajar los dos, alquilar un lugar, pedir prestado a los amigos. El ya no podría estudiar, su futuro se iría a drenaje.

-es una locura –pensó Kushina finalmente, mirando por la ventana del taxi- solo está obsesionado conmigo, pero me abandonaría en cuanto pisara otro país.

Kushina sabía que le dolería en el alma no verlo más, le partiría el corazón perderlo. Su matrimonio era una farsa hace años. Naruto se lo había demostrado recientemente. Pero no debía ceder ante la carne, aunque tal vez fuera más que sexo lo vivido con Naruto. No podía arruinarle el resto de su vida atándolo a una vieja. A una mujer que probablemente no le daría hijos y le avergonzaría mostrar por ser demasiado “mayor” para él.

Simplemente era mejor dejarlo ir, que conozca alguien más, que aprenda a amarla y las locuras de estos meses queden enterradas como un borroso recuerdo.

Llego a la casa, las luces encendidas y Naruto no estaba. Botellas de licor por doquier, algunas vacías, otras no tanto. Decidió beber un poco mientras ordenaba el estropicio en toda la sala. Seguro Naruto se emborracho y estaba dormido en su cuarto. Frustrado porque se le negaba lo deseado. Frustrado porque….

Kushina observo un sostén blanco como la nieve tirada en la escalera. Encontró un zapato de tacón fino metros más allá cuando subía al segundo piso. Y el otro, en el pasillo cercano a su cuarto.

-¿Qué ocurre aquí? –pensó la pelirroja

Llego a puerta de su propia habitación, ruidos extraños…..alguien estaba…
Entreabrió la puerta lentamente, apenas para ver que ocurría y allí los vio. La escena era espantosa. Mikoto estaba sentada en su cama, totalmente desnuda y Naruto arrodillado en el suelo frente a ella, tenía su cabeza entre los muslos de la mujer. Ella gemía, gozando de la lengua hábil preparándola, gemía satisfecha y se aferraba a los cabellos de Naruto enterrándolo profundo en su intimidad.

-Oh… dios! –Decía con sus ojos cerrados por el placer- sigue….así papito que lo haces maravilloso. Eres un buen niño….mmmnn...-relamiéndose

Kushina se quedo de piedra, no se podía mover. Quería entrar a matarlos, entrar a ahorcar a su “amiga” porque se lo montaba con su Naruto.

-eso mi macho, -gimió Mikoto abriendo los ojos y notando a Kushina afuera- sigue así…mmnn. Ya casi estoy a punto caramelo.

Naruto le dio un leve mordisco al clítoris le aparto con la lengua y lo succiono violento. Listo, orgasmo bienvenido seas. Mikoto grito como loca casi arrancándole los cabellos al joven del espasmo que la sacudió como terremoto. Se recostó en el colchón, y Naruto se quito el jean y los interiores subiéndose sobre ella.
Kushina ni respiraba de la excitación y el horror combinados. Pero Mikoto tenía otros planes:

-espera campeón espera…-le detuvo- esto lo haremos lento y placentero. No quiero desperdiciarte ni un segundo esta noche. –sonriendo


Mikoto se levanto de la cama apartándolo y lo obligo a sentarse en la orilla. El miembro del muchacho estaba erecto y se lo notaba mareado e impaciente. La mujer tomo una cinta negra y le cubrió los ojos dejándolo ciego y ansioso.

-Mikoto-sama –rogo el inmóvil

-si bebe si, -le tranquilizo ella manoseándole el pene- espérame un minuto y no te descubras los ojos. Se me ocurrió algo especial que te volverá loco.

Naruto trago saliva y sonrió esperando. Mikoto se paro del lugar y agarrando una larga bata azul del armario (propiedad de Minato) salió en busca de la “espía lujuriosa”

-¿Qué haces aquí? –Le chillo Kushina al verla salir por el pasillo- te lo montas con mi Naruto, ¡zorra! –enojada

-esta borracho como cuba el niño –le respondió traviesa Mikoto- me conto todas sus desgracias el pobrecillo.

-¿te….te…conto?- tapándose la boca horrorizada

-shuuu – le hizo callar traviesa- te entiendo, créeme que no es tan loco como todo el mundo piensa.

-¿Qué dices?-confundida

-mira, podría contante una historia que te aclararía las dudas. Pero tengo en ese cuarto a un hombre con el pene más grande que he tenido a la mano. –Perversa- está caliente, y esta noche me quito las ganas si o si.

-no….lárgate de aquí. –le echo Kushina avergonzada

-¿Para qué te lo montes tu sola? –dijo fingiendo enfado- ni loca. Naruto está a punto y créeme que no se contendrá para hacértelo de ser necesario. Así que terminemos con esto, –sonriéndole y agarrándole de una mano- y vamos a darle hasta que ruegue piedad.

-no! ¿Qué haces? –chillo Kushina, susurrando mientras la morocha la arrastraba.

La puerta se abrió y Naruto sintió una correntada de aire.

-¿Qué pasa? –Dijo nervioso- ¿Mikoto-sama?

-si querido aquí estoy –desnudando a Kushina- pronto la pasaras en grande. –aseguro traviesa.


Naruto volvió a tragar duro, tener vendados los ojos no le ayudaba con los mareos producto del licor. Pero al mismo tiempo quería experimentar esas sensaciones que le llegaban a través del aumento en sus otros sentidos. En tanto Mikoto forcejeaba con Kushina que roja como tomate buscaba evitar que la desnudara. Aunque no podía despegar la vista del miembro duro de su hijo sentado en la cama.

Naruto las sentía frente a el, y nervioso intento pararse para tocar algo de lo deseado. Mikoto lo freno con sus manos en los hombros y dejándolo sentado, aparto su lacio cabello negro con una mano tomando el miembro y agachándose junto a Naruto.

-oh…..-gimió Naruto impaciente- al fin.

Mikoto lamia y masturbaba mientras con su mano libre aferro del brazo a Kushina atrayéndola a la zona de placer. La pelirroja se arrodillo débil y con gesto claro de excitación. Comenzó a lamer su lado del miembro asediándolo entre dos lenguas calientes.



Fin del capitulo

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por Ezra Namikaze Dragneel el Lun Dic 17, 2012 5:35 pm

primero buen lemon, segundo cuando lei la primera vez
lo de Sakura e Ino, estubo increible, todo se puede en
el amor no?, excelente los capis, y kushina ya va cendiendo
de poco a poco...

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por Hawk el Sáb Dic 22, 2012 3:13 am

si no fuera porque es bollera xDD
pero igualmente en este fic prefiero a Kushi xD

ya quiero mas contii :3

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por arminius el Sáb Dic 22, 2012 3:33 pm

CAPITULO 5: LOCURA POR AMOR


Spoiler:
El cuarto semi oscuro era todo suspiro e intenciones pecaminosas. El muchacho se mordía los labios sin entender como Mikoto lograba las extrañas sensaciones en su zona más caliente.

-Santo Kami-sama –gimió Naruto echando la cabeza hacia atrás y apoyando sus brazos detrás de la espalda- es…increíble. ¿Cómo lo….

Mikoto estiro un brazo y acaricio un pecho en su amiga frente a ella.

-¡Que sensación! –Pensaba la morocha- es tan…morboso que me está enloqueciendo.

-Oh….Kami…-pensaba Kushina- su olor es delicioso, es mi Naruto, no puedo evitar desearlo adentro mío….estoy enferma.

Continuaron excitándolo implacables, lo chupaban, una frente a la otra y se lo disputaban como una paleta de dulce. Naruto asentó sus manos en las cabelleras de las dos mujeres, acaricio sus cabellos suavemente dejándolas continuar con la tortura sexual que le estaban infligiendo.

-son dos…-pensó el rubio- la forma como…..me chupa….su olor…..oh…..tiene que ser ella…

De pronto, gruño de placer y disparo una fuerte carga a los rostros de las “torturadoras”. Ambas mujeres se apartaron un poco, manchadas por la corrida y se miraron como niñas luego de una travesura.

-mira esto amiga, -dijo Mikoto perversa, mientras manoseaba el pene frente a ella- duro y dispuesto.

Ambas estaban sentadas en el suelo frente a Naruto, reían del calor que les generaban la situación. Naruto se mantuvo quieto, sentado y esperando el siguiente movimiento de sus compañeras. Ambas se miraron un segundo, y casi al instante intentaron pararse rápido para ganar el lugar sobre Naruto primero.

-No...No espera! –se quejaba Mikoto

-¡Ni loca! –pensaba Kushina

Se pararon y luchaban por montarse sobre el rubio hasta que las dos le cayeron encima.

-¡Espera, espera! –Forcejeaba Mikoto- yo primero que estoy a punto.


Kushina no quería hablar, pero ardía por enterrarse el miembro frente a ella. Naruto estaba en llamas por que dos cuerpos calientes se frotaban contra él, y ninguna de ellas calmaba su sed. Ninguna se subía al lugar indicado. Naruto se sentía demasiado excitado para esperar, así que llevo una mano a su venda en los ojos dispuesto a quitársela. Ambos mujeres dejaron de pelear y trataron de frenarlo.


-¡No te lo quites! –Chillo Mikoto- ten paciencia que…

Naruto sonrió y aprovechando la confusión se aferro al cuerpo de la mujer que no hablaba y la guio rápidamente sobre él. Se introdujo en ella haciéndola morderse los labios y gemir.

-AAHH! –gimió ahogándolo con la mano Kushina

-¡No es justo! –Hizo puchero Mikoto- yo había llegado primero…

Kushina le saco la lengua burlesca, siempre competían por tonterías y eso las divertía mucho. Aunque en este asunto en particular no fuera poca cosa.

-¿Elijes a una desconocida antes que a mí? –le susurro Mikoto al rubio besándolo y poniéndose en medio de Kushina que lo cabalgaba.

-la conozco….-entre besos- desde que nací está conmigo –sorprendiendo a las mujeres- su olor, su piel… podría encontrarla en una tormenta de nieve.

Kushina lo cabalgaba con sus ojos cerrados, concentrada en las sensaciones, pero se detuvo al escuchar estas palabras. El corazón se le salía por la boca, le latía descontrolado y el cuerpo perdió el equilibrio. No tuvo mucho que soportar para desatar un orgasmo, un grito que le desgarro el pecho. Ni siquiera había empezado y él, le había producido ese terrible orgasmo. Su cuerpo estaba lleno de él, su cuerpo fino y sudado. Intento apartarse, pero Naruto se sentó y la capturo rodeándola con sus brazos. La obligo a moverse sobre él, no la dejaría escapar nunca más.

Kushina se afirmo posesiva, comenzó a subir y bajar continuando aunque su cuerpo se descontrolaba. No quería compartirlo, no quería que Mikoto lo tocara siquiera. Naruto era suyo, era su propiedad, era su hombre. La morocha, acostada de lado junto a la pareja, emitió una media sonrisa de satisfacción. Kushina se estaba entregando a la mujer al fin, había dejando de luchar contra su corazón. Dejo de preguntarse por que amaba como hombre a su hijo y comenzó aceptarlo. Era un hombre, era su hombre, nada sería igual desde ese instante.

Kushina le quito la venda de los ojos, ambos se miraron serios y concentrados en gozar. Mikoto se arrodillo detrás de Naruto y la daba besos en el cuello abrazándolo por detrás. Los verdes ojos de Kushina se empañaban de placer, era increíble la sensación que la electrizaba. El duro movimiento de la pelvis hacia gemir a Naruto. Se miraban a los ojos profundamente, conectados de una manera casi mística.

Se amaban, Naruto amaba todo de esa mujer por esa razón no había podido encontrar en las de su edad, alguien que lo hiciera olvidarla. Kushina amaba todo de ese hombre, por esa razón había echado a toda jovencita que se le intentara acercar a su hijo. Nunca quiso compartirlo con nadie, lo quería inconscientemente solo para ella. Quería que toda la atención en esos ojos azules fueran para ella y nadie más.

-déjame algo para mi, -susurro Mikoto al verlos tan concentrados- no te consumas todo Kushina.

-búscate tu propio hombre, -le dijo la pelirroja sin dejar de mirar a Naruto- este….aah…es…mío.

Naruto sonrió, abrió la boca para decir algo pero Mikoto le giro el cuello bebiendo de sus labios. Tal vez fuera cierto que Kushina lo era todo para él, pero en esta ocasión, había alguien más en la cama a quien debían complacer.

-no te soltare hasta que te corras dentro mío –le amenazo Kushina moviéndose más rápido- tu lo quisiste así….ahora eres mío. –perversa

-siempre fui tuyo, –pensó Naruto gimiendo- aunque te resistieras a verlo.

Mikoto y Naruto se besaron bien profundo y caliente, eso disgusto a Kushina cuyo carácter celoso resurgió en ese momento. Nunca había celado a Minato, tal vez porque nunca había sentido esta pasión por el. Kushina se acerco a la cara de Naruto y con una mano alejo a Mikoto de su hijo. Espetó un agrio ¡Apártate! Y lo obligo a tenderse en el colchón con ella encima. Mikoto se aparto sorprendida y veía a la pelirroja montarlo con Naruto y besarlo apasionada, tomándolo del rostro.

Kushina acelero sobre él y algunos minutos después le mordisqueo los labios en el momento de:

-¡mas….mas…duro si! –gruñía ella- eres mío…..ah…aahh…..mío….ah….AAAAHHHH!

-¡Aquí lo tienes!!! –grito Naruto súper excitado y con las manos en el trasero de la mujer, la enterró profundo corriéndose.

-AAAAAAAHHH!

Ambos gritaron y Kushina quedo casi desmayada sobre Naruto. Su cabello largo color fuego los ocultaba a los dos, parecían una montaña roja de respiración volcánica.

-no puedo…..creerlo….-susurro Kushina- yo…..mi….corazón….

Casi estallo, eso pensaba Kushina, su corazón casi se hizo añicos por la sensación. Si esto era realmente hacer el amor, se podía decir que era su primera vez. Nunca jamás, había experimentado algo similar.


Mikoto en tanto, se había levantado de la cama y sonreía algo frustrado por que tenía que irse. La pareja no la incluía, estaban tan fieramente unidos y necesitados del otro que poco les importaba que ella estuviera en ese mismo cuarto. Naruto tenía lo que más deseaba, Mikoto ella bella y ardiente, mas no la mujer que el amaba. Kushina estaba por fin amándolo sin culpas, sin pausa y sin códigos. Mikoto se iba, salía del cuarto luego de ponerse algo de ropa cuando:

-¿Adonde crees que vas? –Dijo Kushina aferrándose a la espalda de Mikoto, justo cuando Salía de la habitación- ven aquí cariño.

Mikoto se dio vuelta y Kushina la beso apasionadamente. Con sus brazos la rodeo y se acostó a lo largo en la cama obligando a la morocha a subirse sobre ella.

-mmmnn…-se quejaba entre los besos Mikoto- ¿Qué…haces?

-te obsequiare esta noche,-le sonrió Kushina- tú hiciste esto posible así que gózalo.

Mikoto fue desvestida nuevamente y Kushina la manoseaba jugando con sus pechos. Naruto se masturbaba parado junto a la cama buscando recuperar firmeza, y rato después se situó de rodillas detrás de las mujeres. Comenzó a rozar con su miembro la intimidad de Mikoto que estaba atrapada entre los brazos de Kushina.

-¿Qué esperas Naruto? –Incito la pelirroja muy excitada- mi mejor amiga te necesita –sonriendo- atiéndela como merece.

Una profunda estocada para hacerla gritar, caderas prisioneras por las manos del hombre y el golpeteo de la pelvis masculina contra las nalgas de Mikoto la hizo gruñir, jadear y quejarse como poseída. Los ojos negros de Mikoto estaban nublados de excitación, y Kushina seguía hostigándola debajo suyo:

-¿Te gusta Miko-chan? –Relamiéndose- ¿te agrada como te jode mi niño?
–Besándola- Di que te gusta cariño.

Mikoto quería hablar pero solo gemía y gritaba, era lo único que podía hacer, estaba completamente entregada a las sensaciones.

-Parece que si le gusta –apunto resoplando Naruto- ¿y qué tal así?

Naruto puso sus palmas en la espalda de Mikoto y Kushina entendió la maniobra. La obligo con sus brazos a bajar más, elevando el trasero de la Uchiha dejándolo más expuesto y vulnerable. Con la cadera de la mujer inmóvil, Naruto aprovecho para aferrarse con fuerza a sus nalgas y le dio duro los siguientes segundos:

-AAHH no! Ahh espera! NOO! –Se quejaba Mikoto del gusto- ¡Que rico…ah…ah…. ¡No puedo más! Por….voy a….Corrermeeee!


Tuvo un terrible orgasmo que la dejo desvanecida. Naruto continúo en lo suyo arrancándole otro al minuto de juego. Mikoto ya no era más que un juguete en manos de los Namikase que la cambiaron de postura y siguieron gozando de ella como de un objeto.

3 horas después, Mikoto estaba acostada boca arriba con Naruto entre sus piernas, follandola duro y besándose con Kushina que estaba sentada justo sobre la cara de Mikoto obligándola a usara su boca para satisfacerla. Los tres llegaron al clímax, gritaron y desparramados en la cama quedaron agitados y cansados.

-ah….Kami… -pensaba Mikoto- estoy acabada….no puedo creer…el aguante de este muchacho.

-Naruto…-pensaba Kushina- estas jodiendo a dos mujeres grandes y calientes. No puedo creer…..que puedas seguir así -mirando el semi firme pene en el rubio junto a ella

-no me lo creo, no me creo…-festejaba por dentro Naruto- ni en mi fantasía mas desquiciada hubiera soñado con esto. -Sonriendo- son…unas…fieras en celo.



Naruto se levanto como pudo y en un claro gesto de “ya vuelvo” fue directo al baño. Mikoto se arrastro por la cama hacia la almohada y Kushina se coloco frente a ella mirándola cara a cara. Ambas reían, sin muchas fuerzas, pero complacidas como hacía años no les ocurría. Mikoto no pudo evitar hablar sobre el asunto, al fin y al cabo algo debían decirse:

-te sacaste el premio mayor amiga, -declaro traviesa- es un animal en celo. Cuando estés sola con el….ji ji….tendras que suplicarle piedad.

-Creí que me dirías….que soy una pervertida…..que estoy enferma. -Dijo seria- El es mi hijo, no puedo creer lo que estoy haciendo. –señalo triste y llena de culpa

-¿Sabias que la familia Uchiha casi desapareció hace mas de 200 años?

El comentario la tomo por sorpresa, Kushina guardo silencio y espero mas detalles que relacionaran en algo, con la charla anterior de las mujeres.

-una masacre, por poder en esta misma ciudad. –Seria- cuando la familia comenzó a recuperarse, tuvieron que recurrir al incesto en primeros grados para mantener no solo la pureza de la sangre, sino la fortuna del clan.

-pero….era otra época –susurro Kushina

-tal vez….-admitió la morocha- pero mi punto es, si cometieron incesto por cosas como dinero o sangre pura en el pasado…. ¿crees que es una locura cometerlo por amor?

-¿amor?....todos nos van a repudiar Mikoto….-nervioso- será un escándalo.

-no si continúan su historia en otro país –sugirió la Uchiha- solo asegúrate de enviarme la dirección para visitarte de vez en cuando. – riendo perversa

-sucia…-le acuso Kushina sonriendo- en caso que nos mudáramos nunca se repetirá esta “reunión”. El es mío solamente.

-que egoísta, -le sonrió la morocha- ya quisiera yo, un rubiecito todo sexi y con ese aparato para que me haga feliz.

-lo lamento, -respondió filosa Kushina- pero por esta noche solamente, estará libre. Luego tendremos una charla definitiva él y yo.

-mmmnn ¿solo esta noche? –Sonrió Mikoto- entonces voy a aprovechar -viéndolo venir al rubio del baño- le hare saber lo que es bueno a este crio, antes que tu lo amargues con tus tonterías.

Naruto llego al cuarto desde el pasillo, estaba mojado por su paso bajo la ducha y se secaba con una blanca toalla. Tenía un bóxer solamente como vestimenta y las miraba tranquilo, relajado por la situación que parecía haber terminado. Inocente de lo que le esperaba aun.

-¿cariño? –Le dijo Mikoto llamándolo con la mano- ¿alguna vez has probado sexo anal?



//////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////



Eran casi las 9 de la mañana, Kushina abrió los ojos y se encontraba de lado en la cama. Naruto la abrazaba por detrás y Mikoto hacia lo propio detrás del rubio. Los tres estaban acostados juntos en la cama de Kushina, pegajosos y exhaustos. Las últimas horas de la madrugada, Kushina las rememoró como un gran descontrol.

Se excitaba tan solo de recordar las expresiones de Mikoto cuando Naruto la sometió por detrás. Kushina nunca había intentado el sexo anal, pero a juzgar por cómo lo gozó su amiga, y lo caliente que su hijo se había puesto por ello, no pasaría demasiado tiempo antes de que Naruto terminara jodiendola también por ahí.

Le dolía todo el cuerpo, su interior estaba sumamente irritado, Naruto le había hecho el amor salvajemente, ya nada sería igual. La pelirroja se levanto y fue al baño, bajo la ducha se limpio su cuerpo con paciencia. Extrañamente ya no pensaba en Naruto como en su hijo. ¿Qué sería de ella si Naruto fuera un hombre cualquiera?

-veamos, -reflexiono- mi esposo hace años que no me toca. No le importo más que cualquier extraña en la calle, ni parece importarle lo que sienta. Naruto en cambio, -sonriendo- me desea más que a nada, me hace el amor como nunca y está pendiente de mi, más que de sí mismo. El….me ama…..y yo también.


La cortina se movió y alguien ingreso a la ducha junto a la mujer:


-me alegra saberlo,-dijo Naruto sonriendo y abrazándola por detrás- odiaría tener que secuestrarte y llevarte a Kiri prisionera para siempre.

-Naruto ¿Qué dices? –el la abrazaba por la cintura y le besaba el cuello-
¿y tu padre? ¿Qué haremos cuando…? ¿Cómo viviremos?

-divórciate de él, -besándola suavemente y acariciando sus senos con ternura- nos iremos de Konoha como “madre e hijo”, y llegaremos a Kiri como una pareja normal. –Tomó una esponja y la froto con ella- nos casaremos allí, nadie tiene por que saber nada. Viviremos felices para siempre.

-Naruto es una locura –se dio vuelta y lo abrazo por el cuello- ¿Y el dinero? Tu padre no permitirá que nos llevemos nada –besándolo

-no te preocupes por dinero, -le sonrió él, mientras continuaba acariciándola y besándola- tengo mucho en cuentas de banco.


Ella se detuvo y lo miro seria, ¿mucho dinero? ¿Qué broma era esa? Naruto le sonrió y declaro normalmente:

-hace dos años, -admitió el serenamente- cree dos programas de computadoras muy eficaces. Algunos sectores del gobierno me los compraron, soy un millonario.


Ella se dejo besar el cuello, y su cuerpo aunque exhausto, respondía favorable a las caricias. Kushina no lo podía creer, ¿Acaso siempre seria así? ¿Siempre podrían follar hasta caer destruidos? ¿Acaso su hijo la deseaba tanto que no conocía limites?

-Naruto….-sonrió acalorada- para…por favor….mmnn - abrazándose firme a él- no….ah……soy tan vital. No soy tan joven como tú.

-tienes demasiada energía –dijo perverso- doy fe de ello. Por eso andas con insomnio siempre. Pero yo te curare.

-Ah….ah….Naruto.



//////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////



Las semanas pasaron, casi terminaba el periodo de vacaciones. Kushina y Naruto se encerraron en la casa y follaron como locos. Horas enteras, días completos. Naruto era en efecto un amante insaciable, pero Kushina demostró también un voraz apetito sexual en cuanto tuvo un hombre que pudiera complacerla.

Compartían la habitación matrimonial, durmiendo abrazados, exhaustos de follar largo y duro. Probando mil sistemas, mil posturas y juegos. En el baño, bajo la ducha o en la bañera. En el comedor, sobre los sillones de la sala o en la mesada de la cocina. Incluso cierta ocasión, Naruto la sometió contra una pared en el pasillo y la follo sin piedad. Una mañana, amanecieron en el traspatio luego de haber hecho el amor horas enteras, bajo la luz de la luna.

Fue un paraíso para ambos, donde nada mas importo. Solo conocer hasta la ultima célula en el cuerpo del otro. Hasta el último recoveco de excitación en la pareja. Los amigos de Naruto buscaron en vano sacarlo de su encierro, rara vez lograban convencerlo de salir a bailar o tomar algo. El muchacho presentaba las más diversas excusas y siempre eludía salir. Hablaba por celular desde la bañera, con su amigo Kiba que le recriminaba su ausentismo.

El rubio intentaba mantenerse tranquilo, pero era difícil cuando Kushina se la mamaba debajo del agua, y resurgía su bello rostro cubierto de espuma para verlo traviesamente. Naruto colgaba, generalmente dejando al interlocutor a media frase, y se entregaba a la pasión invencible, incansable e incurable.

Cierta noche, Naruto estaba en la cama de Kushina recostado boca arriba. La mujer se aferraba a él, con la cabeza recostada en el pecho del rubio. Lo oía respirar pacíficamente, tranquilo luego de horas anteriores llenas de fuego.

-¿Naruto? –el solo respondió con un gruñido- mañana….regresa Minato.

El joven abrió los ojos suavemente, trago duro y los nervios le ganaron. ¿Qué pasaría ahora? ¿Su madre volvería a dudar? No, no era posible. Después de esas apasionadas semanas, simplemente no había marcha atrás. ¿O sí?

-Yo…..bueno….-balbuceo la mujer dudando

-no quiero que te toque, –dijo serio- no quiero que duerma mas contigo.

-pero cariño….-elevando la cabeza y mirándolo a los ojos- ¿Entiendes que tendremos que esperar?

Se hizo el silencio, Naruto estaba molesto, no lo podía disimular.

-¿Dormirás con él? –susurro apenas

-Cariño….ya lo hablamos…-susurro la pelirroja- solo una semana más…unos días y pronto nos iremos. Así nadie sospechara nada. –con gesto suplicante

Naruto se levanto sentándose al borde de la cama, estaba furioso, su madre nunca había sabido negarse a su padre en nada. ¿Qué pasaría si de casualidad Minato quería sexo? ¿Acaso ella se lo daría? ¿Lo haría después de todo lo ocurrido? Kushina se levanto, desnuda como estaba y lo abrazo por detrás. No quería verlo triste ni enojado, no por causa de ella.

-cariño, comprende por favor. –susurro a su oído dejándole un beso en la mejilla- si hago algo estúpido antes que termine esta semana….Minato puede sospechar y eso sería terrible. El silencio es nuestro mejor aliado por ahora.

Naruto se dio vuelta y la tomo con ambas manos por el rostro, le aparto los mechones rojizos y declaro:

-eres mía, -serio- tu eres mía ahora. Si se atreve a tocarte, soy capaz de romperle los brazos. Nadie jamás tiene que mirarte, nadie tiene que tocarte por qué me perteneces.

Ella sonrió traviesa y declaro complacida:

-¿Estas…celoso?

-Si….-sin dudar un segundo- ¡loco de celos! El solo hecho de suponer que dormirás con él en esta cama, me vuelve loco. ¿Cómo demonios voy a soportar una semana sin amarte? ¿Dime cómo?

-¿soportaste años no?

-por que solo eras una ilusión, ahora eres real y no le permitiré que te tenga, no te merece, nunca te mereció.

Kushina sentía tanto calor en el rostro que creyó estallaría. El estaba loco por ella, eso era muy lindo y excitante.

-cariño….-le acaricio el rostro- ya lograste lo imposible –besándolo suave- soy tuya, lo seré siempre desde hoy en mas. ¿Una semana es mucho pedir? Luego nos iremos de viaje y me divorciare a la distancia dejándole todas las propiedades.- sonriéndole- a él, nada más le importa de mí.


Naruto se quedo pensativo, “propiedades”, “dinero”, algo malo podía ocurrir. ¿Y si Minato quisiera reconciliarse? ¿Acaso lo perdonarías? Quiso decirle algo más, pero solo la miro preocupado.

-Simplemente no es posible, -señalo la mujer adivinando las preguntas en los azules ojos de Naruto- Hace años que se termino todo, solo no quise darme cuenta.

-Pero….-dudo Naruto- si él quisiera…


Kushina lo interrumpió, no quería hablar más de ese asunto terminado, por eso le había cubierto la boca con sus propios labios. Sonrió alejándose divertida al verlo confuso y abrió bien los muslos sentándose en el centro de la cama en pose más que sugerente:

-si tienes energía para preocuparte –chupándose el dedo como niña pequeña- úsala en algo mas….placentero.

Naruto dejo de pensar en ese instante, se bloqueo al punto de tan solo dirigir sus esfuerzos directo contra Kushina. Se inclino frente a ella y comenzó a darle uso diferente a su boca. En lugar de hablar, decidió chupar y lamer, iniciando una nueva ronda de sexo incontrolable por venir.


Fin del capítulo.

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por arminius el Sáb Dic 22, 2012 3:34 pm

CAPITULO 6: LA ÚLTIMA FRONTERA


Spoiler:
Minato llego al día siguiente, animado, jocoso y con regalos. Trajo tres preciosos vestidos para Kushina y unos aretes de perlas negras. Se mostro extrovertido y cosa rara se acerco a Kushina en claros signos de intimar. Intento besarla en el saludo inicial y la mujer le aparto el rostro. Luego de darle los regalos espero un abrazo, pero la pelirroja le agradeció tibiamente y a la distancia.

A Naruto no le gusto para nada esta actitud tan diferente y sospechosa. Su padre se comportaba como esposo devoto y eso no era normal. Pero además esta situación nueva, sembraba dudas en su futuro junto a Kushina. El joven aun dudaba si su madre no se aferraría a esa nueva propuesta de Minato, o si por fin había decidido vivir su nuevo amor con todo el corazón.

Una semana, una maldita semana antes de viajar en avión a Kiri. Todo por el pasaporte de Kushina que no salió a tiempo de la oficina correspondiente. 7 días en donde, con la presencia de Minato todo podía cambiar. Naruto estaba en peligro, su felicidad estaba en peligro.
Los primeros dos días intento disimular lo mejor posible. Se veían con sus amigos, visitaba a Sakura y almorzaba fuera de la casa. Pero estaba molesto, nervioso y con muchas ganas de tomar el toro por las astas. Su madre le había dicho que se alejaría. Que viajaría con él para divorciarse a la distancia de Minato. Que lo amaba, que lo quería a él solamente.

Una llamada, Naruto recibió en su celular una llamada de su tío Nagato. Hacía tiempo no hablaban y las noticias fueron preocupantes. El pelirrojo había sufrido un accidente y fue internado. La diagnosticaron una enfermedad terminal en los análisis de rutina. Nagato Uzumaki estaba enfermo. Solo era cuestión de tiempo para que su vida terminara abruptamente.

Naruto entristeció con la noticia, pero también su cerebro encontró la solución a los problemas con sus padres. Era cierto, Minato Namikase se había movido la vida entera por puro interés comercial. Minato, había vuelto a Konoha dispuesto a hacer buena letra con su esposa. Porque la fortuna de Nagato Uzumaki, hombre soltero y sin descendencia, quedaría para su hermana Kushina.

Eso enfureció a Naruto, pero también le dio la oportunidad que tanto había esperado. Ahora su madre conocería a ciencia cierta con que hombre se había casado, y con cual debería estar de ahora en más.


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Cuatro días después de que volviera de viaje Minato, él y Naruto estaban en el comedor esperando el almuerzo. El padre estaba muy confundido por las actitudes de su esposa y no sabía que pensar. Era increíble que Kushina, que tantas cosas le había soportado sin quejarse, ahora lo evitara como la peste.

-Naruto…. ¿sucedió algo con tu madre mientras no estuve? La noto muy extraña.

El joven fingió estar despreocupado y siguió atendiendo la TV sin molestarse:

-no mucho, hice lo que acordamos –mirándolo de reojo- supongo que en poco tiempo se alejara de…

-ya no lo hagas mas.

Naruto lo miro serio, se le formó un nudo en la garganta que apenas podía disimular

-¿Qué….quieres decir con eso?

-he definido mis prioridades, –señalo Minato- cambiare por el bien de esta familia.

Se miraron seriamente, Naruto se imagino a si mismo saltando sobre su padre, moliéndolo a puñetazos. Pero uso toda su disciplina para aguantarse.

-Tú nunca hiciste nada por el bien de “la familia” –aclaro Naruto muy cabreado- así que deja las cosas como están.

-No, -contradijo Minato- sé que me porte mal con tu madre y quiero compensarla.

Naruto apretó un puño por debajo de la mesa y la cólera lo invadía. Observo a Minato que seguía con avidez a Kushina que se movía en la cocina cercana. La mujer probó una salsa en su dedo, y elevando la vista le sonrió apenas.

-Vamos al patio, -gruño Naruto – necesito aclarar algunas cosas y mejor que mamá no escuche.


Minato no entendía la molestia de Naruto, pero lo siguió al patio automáticamente. Los rubios se levantaron y fueron al fondo de la propiedad. Al llegar allí, Naruto se paseo de lado a lado mientras Minato se sentó en una de las sillas del jardín tranquilamente.

-¿Dime que esta estupidez de que quieres reconciliarte? –inicio la contienda Naruto, que no cabía del coraje

-pensé mucho en el daño que haría, -dijo Minato bajando la vista- si tú te quedas en Konoha no es correcto que tus padres estén se……

-me mudo a Kiri, -indico de brazos cruzados- ¿alguna otra excusa?

-no seguiré con una vida libertina como hasta ahora, -dijo Minato fingiendo pena- y entonces…

-¿Por qué no dices la verdad? –Señalo ofuscado Naruto- ¿Qué te hizo cambiar de opinión durante el viaje? ¿La salud del tío Nagato?

Minato emitió un claro gesto de contrariedad, pero enseguida se recupero. Tenía que retomar el control de su matrimonio antes que la verdad se supiera y el quedara al descubierto.

-un divorcio generaría muchos problemas en mis asuntos. –Dijo desviando el tema- prefiero no tener que dividir bienes ahora. La relación con tu madre está pasando un mal momento, pero pienso recuperarla y….

-no lo creo, -aseguro Naruto de brazos cruzados- tramas algo y no permitiré que lastimes a…

-¡Escucha!…- se puso de pie enojado- son negocios ¿Comprendes? – Se acerco amenazante- así que cerraras la boca y dejaras a tus padres ser felices –agarrándolo del brazo bruscamente- ¿Fui claro?

-¡Suéltame! –gruño furioso Naruto- no soy un crio para escuchar tus regaños. –Soltándose – y ni te gastes en amenazarme con quitarme el dinero para mis estudios, -despectivo- no lo necesito.

Naruto se retiro al interior de la casa y girándose declaro serio:

-no tengo que ver en tu divorcio, -serio- solo sugerí a mama lo que me parecía mejor para ella. Pero no me tientes a intervenir de lleno, o le contare todo sobre tus “trabajos” y te quitara hasta el aliento con una demanda. Sabes que puede hacerlo, así que mejor déjala ir. Bienvenido a casa… “padre”.



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Minato no se rindió, mas sutilmente, evitando el asunto cuando Naruto estaba presente, intento reanudar su vida conyugal normalmente. En las noches se le insinuaba a Kushina que decía estar cansada del día atareado. Intento entrar en el baño con ella pero encontró la puerta con llave cada vez. Kushina estaba fría y distante. El asunto iba mal realmente. Sin embargo nada le sugería a Minato que su hijo le hubiera dicho lo que ocurría a su madre. Lamentablemente, pronto Kushina recibiría un llamado telefónico confirmando el estado de salud de su hermano. Ese sería el fin, ya que la mujer relacionaría los intentos repentinos de su esposo por reconciliarse.

Mientras tanto Kushina, se mantenía fría con Minato. Las necesidades de su cuerpo y espíritu las saciaba otro hombre. Como la tarde, 4 días después que Minato volviera, que Kushina fue al fondo donde se encontraba el cuarto de lavandería. Naruto estaba practicando box en el árbol del patio, eran las 3 de la tarde y el joven daba de puñetazos a su bolsa para descargar deseos y energía. Frustrado por no poder estar con su madre como quería.

Kushina con el cesto de la ropa le sonrió tímidamente al pasar. Entro al cuarto, coloco la ropa sucia a lavar y activo el aparato que comenzó a vibrar dando inicio a los movimientos del tambor jabonoso. Kushina miraba por una pequeña ventana a la galería que conducía a ese apartado lugar. Minato solía dormir hasta las 5 por lo menos. Nadie podría interrumpir si…

-¿Qué estas pensando? –Se recrimino sonrojada- ¿Enloqueciste al fin? Imagina que Naruto….el….

El lavarropas vibraba, ella no se despego de él. Se coloco en uno de vértices disimuladamente y su cuerpo le pedía saciar deseos. Naruto había despertado a la mujer apasionada en ella durante esos meses. Y justamente esa mujer se sentía desfallecer luego de 4 días sin sexo. Pero nada podía hacer, porque Minato no le inspiraba más que repugnancia por sus actitudes. Y Naruto…….el………….

Lo sintió detrás suyo, respirando como volcán, subiéndole el vestido lento y seguro.

-¿Qué haces? –susurro ella conteniendo la respiración

-apoyándote en el lavarropas, -aclaro Naruto- no calmara tu sed. Déjame ayudarte….

Naruto apoyo su mano derecha en el cuello de Kushina y mientras con suavidad la presionaba para que se inclinara, su mano izquierda terminaba de subirle el vestido por arriba de cintura, para luego mover de su sitio la braga con los dedos, e iniciar las ardientes caricias.

-Na….ruto….para…-rogo débil y sin convicción- tu…..Minato…..esta….en…ah…

- Papá duerme, -anuncio el joven en su oído- pensando en cómo recuperarte, como ganar tu atención. Deseando poner sus garras en ti…… ¿tú lo deseas aun?

-ah…no…. –susurro apenas Kushina concentrada en las caricias que recibía- el ya no….el Ah…nunca….

Naruto no se aguanto más, de oírla gemir que se ponía como toro. Desabrocho su jean y se lo bajo junto a los interiores, sin dejar de estimular con la otra mano a su madre. Estaba rígido su miembro, listo para actuar y sus dedos comprobaron la humedad creciente en Kushina. Así que no lo dilató mas, se afirmo con ambas manos detrás de ella y bajándole la braga empapada que lo estorbaba, la penetro profundamente.

Ella contuvo el grito con dificultad, pero al sentirlo moverse supo que no podría evitar chillar como loca del placer. Así que hizo lo que pudo, tomo una toalla sobre el lavarropas y la mordió entregándose a las sensaciones sin más resistencia.

-oh….mama, -le susurro muy caliente en ese momento- no he podido dormir pensando que estas con él. Que puede hacerte el amor por qué duermes en la misma cama…..mmmnnn –hundiéndose mas en ella- dime que eres mía…..ah…..dime que no te toca. Porque lo matare si lo hizo.


Ella no contestaba, estaba amordazada y su cerebro era puré en esos instantes. La estaba jodiendo tan fuerte que no duraría mucho antes de llegar al nirvana. Naruto estaba en llamas, le arrebato la toalla que tenía en la boca su madre y le giro el cuello besándole profundamente.

-espera! Espera! Aaahh es muy…..voy…..a….

-si mi amor, -le susurraba el besándola- quiero oírte gritar por mi causa. Quiero marcarte, -jadeando- para que….sepan que eres mía. Dime que eres mía.

Naruto la coloco de costado elevándole su muslo izquierdo y siguió hostigándola sin pausa, hasta arrancarle un brutal orgasmo. Kushina minutos después exploto de placer, quedo arrodillada en el suelo jadeando agotada cuando él la soltó. Naruto se afirmo sobre el lavarropas y solo el sonido del aparato se escuchaba en ese cuarto. Él joven también se había corrido, su blanca esencia cayó al suelo junto al aparato y apenas si se sostenía parado.

El vestido de Kushina volvió a deslizarse por su cuerpo cubriéndola, ella miraba a su hijo a escaso metro de distancia y ambos se comían con la mirada.

-ven aquí…-le dijo ella de pronto- recuéstate en el suelo.

El sonrió y obedeció sin dudar, sabía que ninguno de los dos tendría suficiente con solo una vez. Así que se acostó poniendo ambas manos por detrás de la cabeza en señal de relajación. Su miembro estaba erecto aun, esperando por ella.

-cariño…. ¿Que estamos haciendo? –Dijo Kushina manoseando el pene junto a ella- tu padre...se puede dar cuenta. –comenzando a chuparlo

-¿A él le importaba que tu notaras olor a mujer en sus ropas cuando volvía tarde del “trabajo”? –pensó el rubio sonriendo y apartándole los mechones rojos de la cara a su madre.

Kushina se acomodo sobre Naruto dejándole el trasero cerca de su cara. En postura clara de 69 Naruto la obligo a montarse sobre él, y subiéndole el vestido nuevamente comenzó a lamerla en su zona más sensible. Ambos continuaron dándose placer sin importarles nada. Aunque el cuarto no tuviera llave, aunque cualquiera que fuera al fondo de la casa los escuchara. Habían perdido la noción de tiempo y espacio, la noción de miedo y castigo. Solo ellos existían en el universo, ellos dos y nada más.

Casi dos horas después, Kushina casi huyo del lavadero hacia la casa. Se había puesto un vestido viejo que había encontrado en el lavadero por que el que traía anteriormente, estaba impresentable.
Naruto se tardo algo mas, en volver a la casa dando tiempo a su madre para disimular. Miro de lado el lavarropas que funcionaba en una nueva tanda de prendas y declaro divertido:

-gracias compañero, solo contigo la compartiré de ahora en mas, je je je.



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A Minato se le acababa el tiempo, al día siguiente del episodio del
lavadero, Kushina anuncio esa noche que en algunos días viajaría con su hijo a Kirigakure. Quería viajar y visitar algunos lugares nuevos. Porque hacía mucho no salía de casa y lo necesitaba para descansar. Minato dijo que le vendría bien a él también viajar y se apuntaba para el recorrido. Kushina lo miro severamente, y declaro neutral:

-Naruto hijo……-sin mirar al joven- ¿podrías por favor, dejarnos a solas?

Naruto trago saliva al ver el gesto frio, y se dijo que mejor era no estar cuando comenzara la masacre. Se levantó y fue a su cuarto sin rechistar, algo estaba por definirse y aunque moría por saber, era mejor enterarse después.

Al quedar solos los esposos, Kushina conto hasta 10 en su interior para no explotar y soltar toda su furia. Luego….hablo calmadamente:

-Minato….-seria- este viaje que voy a hacer junto a Naruto. Es en realidad una excusa. El tendrá que instalarse en una lugar nuevo y lo asistiré un tiempo.

-bueno me parece bien, lo ayudaremos juntos por qué…

-Además! –Interrumpió la pelirroja- quiero tiempo y soledad para pensar. Nuestro matrimonio está muy desvirtuado. Yo no quiero continuar así.

Minato sospecho que Nagato ya había hablado con su hermana y eso le desespero. Intento decirle que cambiaria, que la amaba y la haría feliz, que tenía la culpa de estos años fríos pero las cosas podían volver a funcionar.

-no te lo estoy pidiendo, -continúo la mujer impasible- te lo comunico. Nuestra relación se termino.

-solo estas frustrada, -anuncio sonriendo con suficiencia- apuesto a que si me dejaras esta noche… mañana amaneceríamos desvelados como cuando éramos jóvenes.

-que maduro, -admitió ella- una noche de sexo….10 años de desprecio. Muy tentadora tu oferta, pero paso.

-me equivoque, ¿de acuerdo? –Ofuscado- ¿me castigaras por un comentario errado? ¿Te crees perfecta?

-no…..soy todo lo imperfecta que puedo ser. –Dijo ella levantándose de la mesa- pero al menos no me acerco a las personas por dinero. Además….mi hermano no esta tan grave como dicen por ahí. Así que no te molesten por mi herencia. Buenas noches Minato, y puedes dormir en la habitación de huéspedes el resto de la semana.

-¿estás loca? –Sorprendido- el colchón es muy blando. Lastima mi espalda.

-entonces cámbiate de cuarto con Naruto.-dijo sin pensar- Porque créeme cuando te digo, que hasta nuestro hijo tiene más oportunidades de dormir conmigo que tu.


Lo dijo sin pensar, como un desafío, como una perversa y sádica travesura. Para empotrarle en la cara que Naruto la follaba maravillosamente. Que la hacía sentir todo lo que él jamás le había producido. “nuestro hijo me folla” “soy su puta y me encanta” “nunca en tu vida serás la mitad del hombre que él ya es”

Muchas cosas quiso decirle, pero en forma de broma le mojo la oreja de su orgullo y se cobro en parte, todo los engaños del pasado. Solo en parte, porque lo demás estaba por venir.



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Naruto se disponía a dormir, era obvio que Kushina estaría discutiendo con Minato así que mejor apartarse y esperar que las bombas las reciba el otro. Al día siguiente podría saber en qué estado había quedado todo el asunto con claridad.

Golpes a la puerta…

-¿Sera mamá para darme las “buenas noches”? –pensó contento el rubio y abrió la puerta

Minato en piyamas de rayas azules y abrazando su almohada lo miro frustrado. Tenía cara de perro abandonado y Naruto tuvo que hacer un gran esfuerzo para no estallar en risas.

-¿Qué miras? –Pregunto Minato- dormiré en tu cuarto y tú en el de huéspedes- avanzando para entrar

-Alto, alto, alto –mano en el pecho para frenarlo- si te echaron de tu cama no es asunto mío. Además ese colchón lastima la…

-espalda lo sé, -completo refunfuñando Minato- tendría que cambiarlo pero me olvide y el trabajo….bueno.

-por el “trabajo” que estas expulsado de tu cuarto. ¿Y quieres quitarme el mío? Muy divertido –sonrió irónico- pero pasó. Aguántate tú el dolor de espalda matutino.

-Mira….-ofuscado- tu madre me dijo que si no querías el cuarto de huéspedes, podías dormir con ella. Después de todo lo hacías cuando eras un crio y yo no estaba ¿no?

Naruto emitió un gesto claro de sorpresa. Minato pensó que ese gesto era algo como: “tengo 18 años y ¿voy a dormir con mi madre?” y Naruto en cambio pensaba:

-no puedo creer que termine durmiendo con ella, en su propia cara.



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Naruto camino por el pasillo y fue directo al cuarto de huéspedes. No se podía repetir algo como lo del lavadero. Era demasiado y su madre estaría en riesgo si se develaba antes de tiempo la situación. Konoha nunca debía saber, Kiri en cambio no le importaría.

Camino y solo tenía un short negro como prenda, y una camiseta de igual color para dormir. Apenas giró la perilla del cuarto libre, cuando la noto cerrada con llave. La puerta estaba clausurada, algo raro porque no tenía mucho sentido. Nunca se había cerrado ese cuarto ni siquiera cuando no había visitas que lo usaran.

Rato después entró con cautela a la habitación de su madre. La vio recostada dándole la espalda a la entrada, del lado más lejano de la gran cama.

-Entra, -susurro la mujer sin darse vuelta- vamos a dormir, cierra la puerta.

Naruto suspiro aliviado, definitivo que lo mejor era dormir. Al fin y al cabo hacia poco habían follado y podían aguantar hasta el dichoso viaje para…
Al abrir la sábana blanca para entrar a la cama pudo ver en la oscuridad como Kushina estaba completamente desnuda. Apenas se acostó de lado y ella se giro perversa.

-dije que íbamos a dormir…..-sonriendo y relamiéndose- pero no será esta noche te lo aseguro.

Ella tenía algo en sus manos, un frasco de plástico trasparente. Kushina se acerco a él y lo beso apasionada. Naruto la abrazó y comenzó a acariciarla.

-prepare algo especial cariño –le susurro la pelirroja- algo que aun no hemos probado.

Naruto se separo un segundo mirándola sorprendido ¿podría ser? ¿Por qué justo esa noche tan peligrosa? “Vaselina” decía el frasco. Sexo anal….la última frontera.

-dijiste que nunca harías eso –respondió el entendiendo el silencioso mensaje.

-¿Eso dije? –Traviesa, montándose sobre Naruto- tal parece que hoy….es “nunca”.


Kushina sonrió perversa al decir esto y moviendo su cadera sobre él, lo excito provocándole una erección. Destapo el frasco sensualmente, y justo cuando metía dos dedos en el contenido para empezar los juegos, Naruto le detuvo las manos. Estaba serio, pensativo y hasta molesto. Algo no cuadraba en la jugosa propuesta.

-¿Dime porque cambiaste de opinión? –pregunto Naruto dudando

-¿Me creerías si te digo que fue una tontería? –señalo ella desviando la vista



Flash back: unas horas después de la discusión en el comedor:


Minato bebía una copa hablando por teléfono con un amigo. Cómodamente sentado en un sillón de la sala de estar exhibía su machismo sin preocuparse mucho de quien pudiera oírlo. Kushina bajo en camisón al primer piso en busca de un vaso con agua, y de pasada escucho la charla:

-¿Qué como estoy? –pregunto Minato- bárbaro. Me quedo claro que seré soltero en poco tiempo. Pero no me interesa, -sonriendo- hace años que dormir con mi esposa era como abrazar una bolsa de hielo. Ja ja ja.

Kushina evaluó con cuidado la inconveniencia de estamparle el florero de un mueble en la cabeza. Pero mejor siguió escuchando y en realidad…..fue aun peor:

-pero si hombre….-siguió el rubio arrogante- casi me he quedado dormido las últimas veces que lo hicimos. Es frígida y aburrida. No me sorprende que haya sido fiel…. ¿que amante encontraría?

Minato estaba demasiado concentrado en la charla por teléfono para notar los gruñidos de Kushina. La mujer dejo la sala antes que sus instintos asesinos fueran incontrolables. Fue directo a un mueble en la cocina y tomo de su interior las llaves del cuarto de huéspedes. Luego saco de un cajón el frasco con vaselina. Necesitaría un buen lubricante, por que demostraría de una vez por todas….que era una mujer con todas las de la ley. Una mujer ardiente.


Fin del flash back:



-¿Y bien? –Consulto Naruto- ¿Por qué hoy, y justo ahora?

-Te amo….-susurro ella- quiero darte lo que nadie tuvo de mi. Y quiero hacerlo ahora, porque del otro lado de la casa, hay un idiota que se atrevió a llamarme “frígida”.

-¿Frígida tu? –Sonrió el muchacho- se nota que nunca se lo montó contigo en el lavadero, o en la bañera, o en el pasillo. –recordó perverso

Kushina se acerco y se besaron bien calientes, él le quito el frasco y lo puso en la mesita de luz. Luego la coloco de lado en la cama y estando a su espalda manoseaba sus senos. Además, comenzaba a tocarla en su lugar más sensible en busca de prender el ambiente.

-estas húmeda –ronroneo el rubio excitado- si esto es ser frígida….

Ella sonrió orgullosa, su Naruto la ponía a mil siempre, con él se sentía joven, con él su cuerpo rompía límite tras límite, hasta la locura. Naruto la acariciaba con avidez pero consiente que no usaría el lubricante. No la forzaría a hacer algo que no le gustaba o que haría por despecho. Ya habría tiempo para estar juntos y solos en un lugar alejado. Experimentar, complacerse mutuamente y romper todos los límites. Ya habría tiempo para llegar al fin el juego. Se besaba con Kushina girando su cuello para atrás, dejándose tomar por el joven sin resistencia. Aunque ambos solían mandar en diferentes etapas del sexo. A ella le encantaba que el tomara el control al inicio.

-ámame Naruto, -gimió la pelirroja en lucha de lenguas- lo necesito, bien fuerte y toda la noche. Demuéstrame que él se equivoco, que no soy de…..hielo.


Naruto solo sonrió entre los labios de su madre y se subió sobre ella poniéndola boca arriba. La sábana blanca cubría los cuerpos, solo el torso del rubio destacaba por encima del colchón. La luna era l única luz filtrándose por la ventana del cuarto. La luna era la única testigo.

-ah…..ooohh….-gimió la mujer al sentirse invadida- mas rápido papi….has que me sienta muy bien. Has que mama se sienta única.


Kushina utilizo sus manos para rodear el cuello de su amante y atraerlo a sus labios ansiosa. Naruto apoyaba su peso en ambos brazos a los lados de la mujer y se movió dentro de ella a buen ritmo. A veces lento, profundas estocadas. A veces rápido, frenético y descontrolado.

-te amo…..Kushina Uzumaki –dijo mirándola serio y fijamente- no tienes nada que demostrar. Te amo y elegí desde siempre. Quiero casarme contigo, quiero que seas mi mujer.


El cuerpo de Kushina recibía cargas eléctricas, los músculos se le tensaban y la respiración se le cortaba. Su corazón iba a explotar en cualquier segundo y no podía contestar con palabras como quería. Solo deseaba llegar al orgasmo, y deseaba salvajemente que él lo hiciera también, y en su interior.

Naruto rato después, la vio echar la cabeza hacia atrás y notó que pronto se correría. Por eso intento salirse de ella a punto de regalarle el orgasmo, pero Kushina entrecruzo las piernas atrapándolo:

-¡Casi estoy cariño! –Jadeaba con los ojos muy abiertos- ¡casi me tienes! ¡No te salgas miel!

El no lo soporto mas, y se acerco al cuello blanco de su madre mordiéndola salvaje y llenándola completa.

-Gaaaa! –exhaló Kushina al sentir el rio caliente en su interior

-grrrrr mmmnn! –se quejo Naruto mordiéndole el cuello fieramente


Ese fue el comienzo, toda la noche, muchas posturas y orgasmos por doquier. Se amaban, estarían juntos y ya nada quedaba de su vida anterior. Nada del clásico “madre e hijo”. Eran amantes, eran novios, eran bestias salvajes hambrientas del otro. Serian en un futuro…..marido y mujer.


///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////


varios dias despues, en el aeropuerto de Konoha:

El avión despego sin contratiempos una semana después, Naruto miro por la ventanilla el paisaje de una Konoha que no extrañaría. A su lado Kushina dormía sobre su hombro con una cálida sonrisa adornándole los labios. Naruto acaricio el rojo cabello, y se dejo inundar por su perfume.

La amaba cada vez más. Amaba su calidez, su cuerpo firme y torneado, amaba el olor de su piel. El espectáculo de nubes afuera del avión no era de interés, Naruto prefería hundir la nariz en los lacios cabellos y cerrar los ojos abrazándola a ella. Su tesoro más preciado.
Como dos horas después, las azafatas servían la cena. Naruto las vio venir y susurro al oído de la mujer:

-Kushina amor……-cariñoso- ahí viene la comida.

Ambos cenaron y frecuentemente se mimaban uno a otro. Incluso dándose a probar las comidas diferentes que eligieron. Sin notarlo, sin ponerse de acuerdo, desaparecieron del vocabulario las palabras “mama” e “hijo”. Eran Kushina y Naruto, solo un hombre y una mujer.

Llegaron a Kirigakure luego de varias horas de viaje. Descenso, taxi y directo a un hotel. Tal vez se podría haber pensado que una noche de gritos y sexo sin tregua les esperaba. Pero sucedió exactamente lo opuesto.


Llenaron la bañera y con mucha espuma de por medio se sentaron juntos en ella. Naruto en el borde, Kushina sobre el dándole la espalda. Se besaron suavemente, compartieron una botella de vino y se enjabonaron mutuamente. Suaves caricias, besos profundos, pero nada demasiado erótico que derivara en el sexo. Como un pacto silencioso, se habían propuesto estar juntos, solos y tranquilos. Tenían todo el tiempo del mundo, tenían todos los días para ellos. Salir a cenar, salir de compras, ver una película en el cine. Ahora eran una pareja, no solo amantes desaforados.

Algunas horas después, ambos se acostaron y durmieron abrazados hasta el día siguiente. El primer día, del resto de sus vidas.


Fin del capítulo.

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por X-Predator el Sáb Dic 22, 2012 8:54 pm

me gusto mucho estos capitulos y mas de que kushina se diera cuenta de lo que siente por Naruto gracias a Mikoto... aun asi Naruto es maldito suertudo por hacerlo con esas dos bellezas Onion hit Onion hit Onion hit ahora el rubio y su hijo dejaron a Minato para comenzar su nueva vida, excelente capitulo Cool

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por orochi el Jue Dic 27, 2012 8:00 pm

Arminus solo puedo decir que eres un genio Genial me e leido todos tus fics y me encantan y quisas sea muy atrevido de mi parte Esto... pero podrias hacer un naruto x tenten desde Mundos Paralelos me quedo la espinita. Y sobre este fic es fabuloso me encanta el NaruKushi Bye

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Re: "MI MADRE, LA MUJER DE MI VIDA (incesto +18) cap FINAL 28/12/12

Mensaje por arminius el Vie Dic 28, 2012 3:42 pm

final de un fic que tuvo mucha aceptacion para el tema tan dificil. gracias a los que leyeron y mas aun a quienes comentaron.


CAPITULO 7 Final: 10 AÑOS DESPUES


Spoiler:
-¡Mamaaaaaa! –fue el grito fulgurante en la casa Namikase.

Un terrible empujón a la puerta, y una niña seguida de cerca por dos niños un poco más grandes entraron al cuarto.

-¡Mira lo que me hizo Reiji! ¡Buaaaaaaaa! –chillo la pequeña rubia

abrazando a la sorprendida Kushina que apenas se sentó en la cama.
La mujer contenía a su hija entre sus brazos consolándola y gruñía amenazante a los dos jóvenes pelirrojos frente a ella.

-ya la hiciste Reiji –susurro nervioso el mayor de los hermanos- la hiciste enojar.

-cierra la boca Nagato –respondió el otro pelirrojo apenas- y disimula.

El largo y lacio cabello dorado de la pequeña Sakura era un enredo de pegamento verdoso. Los niños llevaron por instinto sus manos por detrás de la espalda. Tratando de ocultar los residuos del pegamento mesclado hace poco, de la vista de su madre.

-¡NARUTOOO! –bramo la mujer rabiosa

El hombre durmiendo junto a ella se sentó en la cama soñoliento. Su esposa no sabía despertar a la gente con calma. Era casi un sargento de la marina destilando enojo.

-¿Qué…..que pasa amor? –susurro apenas Naruto

-¡Mira lo que los “hermanos desastre”, le hicieron a tu hija! –gruño Kushina mostrándole el cabello de la pequeña.


Sakura abrió grandes los ojos verdes como esmeraldas. Esperando la sentencia de su padre. Se moriría de angustia si su amado Oto-san se reía de ella. O aun peor, dejaba de quererla por estar fea. Naruto la observo sin gestos al principio. La evaluó de arriba hacia abajo con ojos profundos. Uso dos de sus dedos para elevar algunos mechones verdosos con gesto despectivo. Miro a Kushina y todos esperaban que dijera algo:

-Tenemos un problema –señalo serio al fin

Fue tan frio como nunca en años. Los hermanos bajaron la vista nerviosos. Hacer enojar a su madre era pan de todos los días por las constantes travesuras. Pero ninguno recordaba jamás haber enfurecido a su padre. Generalmente Naruto se divertía con los niños como uno más, cuando sucedían cosas como estas. Así que los niños se dijeron con la mirada entre ellos, que este asunto era muy grave.

-tenemos un gran problema –reafirmo Naruto y estaba aun mas frio en sus palabras.

-¿Por….qué? –pregunto Kushina débilmente que nunca lo había visto así de serio

-bueno…..-serio- es que…. ¡esta niña es hermosa incluso así!–grito escandaloso y la acuno entre sus brazos quitándosela a Kushina- ¡¿Cómo alejare a todos los hombres de Kiri, si mi bebe es tan linda?! ¡¿Cómo la protegeré?!

Los hermanos sonrieron aliviados por la broma. Kushina lo miro cálidamente y hasta se le olvido el enojo. Sakura había dejado de llorar, se abrazo al cuello del hombre y estaba toda sonrojada de vergüenza por las palabras lindas de su padre.

-¿Pero qué dice Oto-san? –Susurro roja de pena apoyando el rostro en el pecho de Naruto- ¡No es cierto! ¡Kiaaa!

-digo la verdad mi princesa –siguió Naruto endulzándole el oído- deja de llorar que el cabello te lo arreglara tía Sakura.


Nagato y Reiji se miraron astutamente, y aprovechando la distracción de las mujeres en su padre. Se giraron y en puntillas se retiraron del cuarto para huir. No había echa más que Salir de la habitación ofreciendo plegarias a su padre por lo oportuno, cuando una mano se asentó pesadamente en el hombro de cada niño. Se giraron de lado petrificados, y era justo lo que menos deseaban:

-¿Adonde creen que van? –Declaro Kushina en largo camisón blanco, y una tormenta negra sobre su cabeza- ¿Por qué la prisa? “hermanos desastre”-tronando el cuello

-íbamos a rezar Kaa-san –gimió Reiji suavemente – encomendarse a los dioses es buena idea.

Nagato trago duro porque la pequeña Sakura había gritado el nombre de su hermano como el culpable, y Nagato hizo lo que siempre, tratar de protegerlo.

-Fue mi culpa Oka-san, -dijo dando un paso delante de su hermano- Reiji no tuvo nada que ver.

Kushina los miro seriamente, pero por dentro sonreía. Reiji miro a su hermano mayor confundido, era él quien tenía la culpa. ¿Por qué Nagato lo protegió?

-De acuerdo…-dijo Kushina- vayan a lavarse las manos y luego hablaremos en el desayuno.


Los niños se fueron y la pelirroja sonrió orgullosa. Siempre se defendían uno al otro. Preferían irse castigados que ver dañado al hermano de alguna forma. Era motivo de orgullo ciertamente, ese nivel de hermandad.


Media hora después Kushina alistaba el desayuno mientras Reiji y Nagato ponían la mesa en el comedor. Llego Naruto desde el exterior con la pequeña Sakura. Se había cruzado a la vereda de enfrente donde las tías Ino y Sakura vivían desde hacía 5 años. La pelirosa tenía una famosa peluquería en el centro de la ciudad, y para la sobrina de igual nombre, atenciones especiales sobre su sedoso cabello dorado.
Entraron al comedor el padre y su hija, Kushina se le quedo mirando embobada. Tenía el cabello corto, exactamente idéntico a la tía pelirosa. Se la veía tan pura, tan bella y esperando ansiosa la aprobación de su familia.

-Sakura…..cariño…-gimió Kushina emocionada- te vez….hermosa.

-hermana…-trago duro Nagato- si….que…..guau –admitió sorprendido

Reiji se atraganto con un trozo de fruta y Nagato tuvo que golpearle la espalda para salvarlo.

-¿lo ves cariño? – Le resalto Naruto- te ves hermosa así. ¡Y ustedes dos!

–bramo fingiendo enojo- cuando su hermana salga de casa, estarán con ella vigilándola. Es demasiado hermosa para andar suelta por ahí.

-¡Oto-san! ¡Kiaaa! –roja, golpeándole el vientre con su manita- ¡No diga esas cosas! –tomándose el rostro con ambas manos

-Si que sabe manipularlas eh? –Susurro Reiji a su hermano dándole un suave codazo- las tiene comiendo de su mano a las dos.

-lo cual nos ha salvado el pellejo muchas veces. –recordó Nagato mirando a su madre- Oka-san es terrible enojada.



/////////////////////////////////////////////////


Luego del desayuno, Nagato y Reiji tuvieron que ayudar en el jardín de
su madre como castigo por echar esa pasta pestilente en la cabeza de su hermana. Se la pasaron toda la mañana del domingo allí, mientras Naruto y Sakura jugaban en un rincón del jardín.

-jaque mate –sonrió la pequeña, llevándose la ficha- ni siquiera te esfuerzas Oto-san.

-¿cariño…donde aprendiste a jugar así? –gruño Naruto rascándose la cabeza y mirando el tablero

-Con tía Ino, –respondió la niña- ella dice que los hombres son una bolsa de basura –sonrió contenta

-¿Eso dice eh? –Gotita en la cara- ¿Y de mi piensa igual?

-Si, -respondió despreocupada mientras acomodaba las fichas nuevamente- pero en tu caso, dice que la bolsa solo esta rellena hasta la mitad.

-que alivio, -resoplo resignado por el feminismo de su amiga- yo creí que me odiaba.

-ah….no...-siguió la rubia- no te odia…..ella dice que no tienes la culpa de llevar el cerebro en tus pantalones. –Rascándose la barbilla- aunque….a decir verdad no entendí mucho esa parte. –confundida


Naruto la miro tiernamente. Sus bellos ojos esmeraldas eran claros y puros como el alma infantil. Su hija de 7 años, y también los dos diablillos pelirrojos de 8 y 9 respectivamente. Eran todo su mundo. Eran su adoración primaria, la razón de toda su alegría. Miro a Kushina de reojo, arrodilla poniendo el abono de los rosales y soplando un mechón de su cabello molestándole el rostro.


Usualmente en años anteriores, los conocidos de la pareja en Kirigakure habían encontrado extraño el casamiento de una mujer que le llevaba unos 18 años de diferencia a su marido. Incluso algunos más avispados, habían considerado los parecidos patentes entre Kushina y Naruto. Pero vinieron los hijos, uno detrás del otro. Y cualquier pensamiento raro fue descartado al verlos tan enamorados.

Kushina miro a su esposo a lo lejos, jugando con su niña. Recordó el pánico que la poseyó cuando se embarazo por primera vez. Oscuros presagios de hijos anormales la asustaron por meses. Pero Naruto no hizo caso, la amo cada día, aun más de lo que las fuerzas le permitían. La acompaño a cada paso, fue entonces cuando Nagato nació fuerte, sano y lleno de vida. Con un sentido de protección tan propio de su padre.

Reiji lo siguió naciendo al año siguiente. Pícaro, vital, ingenioso y muy travieso. Ambos hermanos pelirrojos enseñaban unos cálidos ojos azules a quien quisiera verlos. Ambos eran vivo retrato de su padre. Aunque Nagato tenía el cabello alargado y lacio, similar al difunto tío hermano de Kushina.

A la hora del almuerzo, Sakura y su pareja Ino llegaron para la comida familiar. Una costumbre adquirida hace años que rara vez se alteraba. Las dos mujeres eran las únicas en toda la ciudad que conocían los orígenes de Naruto y Kushina. Hacia 7 años, cuando la pequeña de la familia nació, Naruto y Kushina visitaron Konoha por el asunto de la muerte de Nagato Uzumaki.

En el funeral se encontraron con Ino y Sakura, cenaron, charlaron y cuando Kushina se había retirado con los niños para dormirlos….Sakura y Naruto se quedaron a solas.

-¿lo sabes verdad? –pregunto el rubio sonriendo incomodo

-si, -contesto seria la pelirosa- esa historia que contaste en el funeral sobre tu esposa que no pudo venir, yo no me la creo. Aunque hasta Ino pasó sin sospechar nada.

-¿Y…..que piensas? –Dijo apenado- ¿Te doy….asco?


Sakura le aferro una mano de él sobre la mesa. Le regalo una cálida sonrisa llena de comprensión y hablo:

-¿recuerdas….lo que me dijiste la noche que te confesé que amaba a Ino?




Flash back:


Naruto y Sakura caminaban en una noche de Konoha por el parque central. Tenían 15 años de edad, y como 10 años de ser amigos. Inseparables, incondicionales, pero aun así Sakura ocultaba su angustia de él.

-linda….-susurro Naruto- dime lo que te está molestando. –Parando la caminata y obligándola a mirarlo- dímelo, para que te pueda ayudar.


Ella trago duro, sería terrible el desprecio en el rostro de su mejor amigo, casi su hermano. Seria morir, ver la repugnancia en Naruto Namikase.

-soy….les…..-bajo la vista avergonzada- estoy enamorada.

-¿en serio? –Sorprendido- ¿y quién es el afortunado? –la miro expectante

-estoy enamorada de…..una chica.-susurro casi sin fuerzas

Pasaron algunos minutos en silencio. Naruto se sentó en un banco y Sakura lloro en su regazo como niña pequeña. No se atrevía a mirarlo a la cara para ver su seguro desprecio. Finalmente, el joven hablo:

-¿Quién…..es…. “ella”? –con un nudo en la garganta

-Ino Yamanaka….-dijo Sakura sin levantarse- mi mejor amiga.

Naruto la acaricio suavemente mirando a un punto lejano, tratando de digerir el asunto.

-¿Y ella….digo Ino-san…..te corresponde? –concluyo dolido

-si…..-admitió levantándose, y sentada a su lado lo miro al rostro- por
favor no me odies Naruto-kun.

-¿Odiarte? –Señalo sorprendido- yo estaba preocupado de que tú me odiaras a mí. Porque últimamente te veía tan feliz, y luego al quedarnos solos, estabas tensa.

-¡Yo quería decírtelo! –Dijo nerviosa- ¡lo juro que quería! pero tenía miedo de….

-ya ya….peque….-le abrazo sonriendo- seguro tus padres querrán matarte. Si necesitas dinero, tengo mis ahorros. Sabes mi número de celular y en casa tengo un cuarto de huéspedes.

-¡¿Qué dices?! –Grito Sakura sorprendida- ¿Acaso…tu…?
Naruto solo le sonrió, la miro a los ojos y le dio un suave beso en la frente.

-aunque estuvieras en el lugar más oscuro, en tu hora más triste, sola y abandonada.-Acariciándole el rostro- siempre estaré a tu lado. Nunca vuelvas a dudarlo, siempre seré tu escudo contra el mundo entero. Mi hermosa Sakura-chan.


Sakura volvió a romper en llanto, pero de felicidad. Se abrazo a su mejor amigo segura como nunca antes en su vida. Así era Naruto, justo así. Una fortaleza donde ella podía descansar.

-eres…..maravilloso…-dijo la pelirosa entre sus brazos- estoy segura que encontraras el amor muy pronto. Te lo mereces como nadie. Y yo seré tu escudo si algo te ocurre….mi Naruto-kun.


Fin del flash back:




-estas enamorado –declaro Sakura apretando la mano de su amigo- de solo verla los ojos te brillan como estrellas. No debes temer amigo mío, -sonriendo- siempre estaré a tu lado.


Hacía pocos meses que la bebe había nacido, no tenia nombre y Naruto pensó que debía llevar el de su madrina. La menor de la familia seria conocida como Sakura Namikase, la princesa de su Oto-san.

Ino y Sakura se mudaron de Konoha a los pocos años, su relación intima las tenia alejadas de sus respectivas familias. Y solo Naruto las aceptaba sin reservas. Ino pidió su traslado de la policía hacia Kirigakure. Y compraron una linda casa frente a la familia Namikase. Naruto les prestó el dinero y jamás recibió ni un centavo de lo que ambas quisieron devolverles. Sakura tuvo éxito con su peluquería y ahora tenía tres sucursales por la ciudad. Ino era capitana, por meritos se había ganado el puesto y mantenía a raya todos sus hombres con puño de hierro. Ambas mujeres tenían adoración por los niños Namikase, eran sus tías del corazón.

Nagato y Reiji se la pasaron quejándose con sus tías durante todo el almuerzo por el trabajo en el jardín. Ino les reprendió y dijo que por lo que le había hecho a la pequeña Sakura, tendrían que trabajar también en el jardín de su casa. Sakura rio al ver el gesto afirmativo de Kushina, la pelirosa acaricio los rostros de los niños que casi se derritieron allí mismo.

Naruto se reía de todo, gozando de ese almuerzo en familia como nunca. Si vida era muy dichosa desde el preciso momento que pisó el país del agua. La mayoría de esa felicidad, era gracias a Kushina. Sus negocios iban bien, el tío Nagato al fallecer había dejado una fortuna a favor de su hermana. Pero ese dinero no había sido utilizado. El joven Namikase había usado su propio efectivo para comprar una franquicia de comidas típicas nacionales. Un viejo cocinero de Konoha, tenía unas recetas de ramen exquisito que se convirtieron en un gran éxito gracias al capital aportado por Naruto. Los negocios iban bien, y el amor también. Naruto era feliz si, y su esposa también lo era.

-Tía Sakura, -consulto Reiji- ¿es cierto que viajaran al parque de diversiones que vino a la ciudad?

-un parque….de diversiones- sonrió la pequeña con brillitos en los ojos

-oh si….-dijo Nagato pícaro- con dulces, juegos, dulces, globos, dulces, payasos, dulces….

-¿Dul….ces…? –gimió la pequeña súper ilusionada

La pelirosa miro a su pareja y casi le rogo que fueran. Esos niños eran su adoración, nada le agradaba más que complacerlos y consentirlos.

-ni modo…-gruño Ino fingiendo molestia- iremos al parque y los llevaremos….

-¡Seeee! –gritaron los tres niños contentos

-¡Pero! –Interrumpió Ino nuevamente- deben pedir permiso a sus padres primero.


Kushina lo miro severamente, tenía toda la intensión de castigarlos a los pelirrojos por la travesura sobre la pequeña Sakura. Pero su marido la miraba fijamente, con un raro gesto sonriente. No tardo demasiado en recordar, entre los ruegos de los niños, que si les permitía irse toda la tarde con sus tías, ella tendría a su Naruto solito y solo durante el resto del domingo. Y conociéndolo, no dormiría la siesta ante tamaña oportunidad.

-¿en el caso que les permitiera ir? –Dijo haciéndose la severa- ¿Prometen portarse bien con sus tías?

-¡Si si si! –Salto la pequeña rubia contenta- ¡Dulces!

-¡Lo juro lo juro! –gritaba Reiji con la mano izquierda en alto a lo que su
hermano se la bajo por que se juraba con la mano derecha.

Finalmente Nagato solo asintió serio. El sabia comportarse cuando la situación lo requería y como hermano mayor, siempre estaba sacando a Reiji de problemas y cuidando de Sakura.


-¡Seee! ¡Vamos todos al parque!! –grito Naruto con carita de niño en su cumpleaños

Kushina, Sakura e Ino se cayeron para atrás.

-¿Cómo puede ser tan Baka? –pensaron al mismo tiempo las féminas

Media hora después, los tres niños y sus tías partieron en la camioneta de Ino rumbo al parque. Veían a través del vidrio como Naruto desde la puerta los saludaba con gesto de decepción.

-Oto-san se ve muy triste – gimió la pequeña Sakura- es una lástima que oka-san se sintiera mal y el tuviera que quedarse a cuidarla.

-ellos también estarán en un parque de diversiones –dijo Ino con gesto travieso

-¡Ino! –Le reprendió Sakura avergonzada- no digas esas cosas delante de los niños.

-¿Ah sí? –Pregunto la pequeña rubia confundida- ¿y ese parque de diversiones es mejor que el nuestro?

-Triple X –susurro Ino perversa a lo que la pelirosa junto a ella le tiro de una oreja

-¡Shuu! –Sonrojada- ¡Silencio Ino-puerca!


Los pelirrojos rieron de la “pelea” de sus tías y todos felices viajaron a una tarde de juegos, diversiones y dulces.


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En la casa Namikase, Naruto recibió una llamada a su celular. Hablo por 15 minutos con su socio Teuchi sobre las casas de comidas “Ichiraku” y colgó satisfecho porque los negocios avanzaban muy bien.
En el patio del fondo, en la cocina, en el comedor. Busco a Kushina sigiloso y escucho ruidos en el baño. Ella se estaba duchando y la cortina medio abierta dejaba ver su hermoso cuerpo adornado por el lacio cabello de fuego. Muchas personas creían que a simple vista la esposa de Naruto Namikase era tan solo “algunos años mayor que él”. El hombre de 29 años, tenía una esposa de 46, aunque su estupendo aspecto no reflejara ni 40.

Cierta vez bromeando en la intimidad con ese tema, ella muy seria declaro:

-tu amor tuvo el poder de rejuvenecerme. A tu lado soy joven siempre.


Naruto se afirmo en la puerta del baño y la observo bañarse con calma. Lentamente, sin darse cuenta, Naruto comenzó a relamerse como hambriento ante un plato de comida. Ella comenzó acariciarse, descuidada, y fingiendo no notar a su rubio marido observándola desde la puerta. No duro mucho ese juego, nunca podían estar mucho tiempo separados.

-amor…..-susurro ella aun dándole la espalda-¿me harás esperarte mucho en esta ducha?

-¿Mi señora quiere compañía? –Respondió acercándose perverso- según recuerdo me está prohibido irrumpir en los baños de mi esposa.

-está prohibido siempre y cuando los niños estén en casa –respondió ella sonriente y girándose le invito con una mano extendida- pero esta tarde estamos solitos miel.

“miel”, esa palabra abría la puerta de par en par para Naruto. Cuando Kushina lo llamaba “miel” era porque estaba en busca de amor. Y lo iba a obtener a raudales.

Naruto entro a la ducha, luego de quitarse la ropa rápidamente. Se paro frente a ella y se miraron fijamente. Kushina sonrió y sensualmente recorrió con sus ojos todo el magnífico cuerpo de su esposo. Como en sus 19 años, cuando intimaron por primera vez. Se mantenía firme y bien trabajado su físico. Inagotable cuando una sesión de sexo así lo requería, todo para ella.

Se besaron, lento al principio y aceleraron paso a paso al ritmo de las caricias. Kushina recordó cierto asunto molesto, y decidió “expulsarlo” para comenzar a gozar.

-Naruto, -le dijo al oído- la hija de nuestro vecino te come con la mirada.
–besándolo y abrazados- es joven, es bella. Creo que se llama….Karin.

-¿Adonde quieres….ah…-se quejo Naruto por que una mano de la mujer lo masturbaba- llegar con eso?

-mi punto es…-apartándose y mirándolo fijo- ¿Aun piensas que fue buena idea casarte conmigo?


Naruto se detuvo, como si toda la excitación se hubiera frenado de golpe. Se separo un paso, la miro seria a los ojos.

-escucha….esto lo diré todas las veces que sean necesarias para que lo entiendas. –Tomándola de rostro con ambas manos- te amo, eres la mujer de mi vida. Cuando me separo de ti me siento morir. Cuando no puedo tocarte me falta el oxigeno. Te amo y eso ninguna mujer, joven o madura lo modificara.

Ella sonrió sonrojada y se abrazo a él contenta. Sintió que Naruto la elevaba tomándola de las nalgas firmemente.

-¿Qué haces? –sorprendida

-iremos al cuarto ahora mismo –dijo Naruto saliendo de la ducha con ella encima

Atravesaron la salida del baño y ella se quejaba molesta.

-estamos mojados…. ¡espera!

-no puedo esperar –declaro serio- no soy bueno con las palabras. Así que me toca demostrártelo en un trabajo práctico.


Kushina se dejo llevar, era justo lo que más deseaba aunque encharcaran los pasillos y la casa entera. Ese hombre le había ganado el corazón, la voluntad y el fuego interno. La había conquistado completamente y podía reclamarla suya cuando se le antojara. Así era Naruto, así era su marido. Así era el hombre que amaba.


La tarde fue puro fuego, de puros gritos y suspiros cortándose. Naruto exploro el terreno mil veces conquistado. Kushina recibió el placer mil veces saboreado. Se amaban, lo había sabido desde siempre. Día a día, en convivencia como madre e hijo en un principio, como hombre y mujer en el ahora. Simplemente se amaban, era inútil intentar cambiarlo, nada podían hacer, se amarían por el resto de sus vidas.



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¿Qué es el amor? ¿Tiene límites? ¿Se puede medir o pesar? ¿Podemos contarlo, sumarlo o restarlo? ¿Tiene raza, edad o ideología? El amor será siempre tema entre signos de preguntas. Nadie puede definir el amor perfecto. Porque nadie es igual al otro. Muchas vidas se enlazan sin siquiera notarlo, muchos corazones chocan entre sí, aunque la sociedad lo tilde de insano.


-y la respuesta vino clara a mi mente, -me responde Naruto- como mi mejor amiga Sakura-chan alguna vez me dijo: “lo importante es ser feliz, no hacer daño y ser feliz”. Entonces……eso podría significar el amor para mí. Eso podría significar amarte Kushina……

…….amarte…..es ser feliz.



Fin de la historia.

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